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Castillo de Baena: audioguía de la visita y su historia

Sube a la parte alta de Baena y recorre el castillo con una torre herida, unas murallas que aún guardan sus puertas y un mirador sobre el caserío. En esta audioguía conocerás a un emir que cambió la capital de una comarca, a un rey y una reina que se alojaron aquí en 1455, a una reina que lo hizo en 1485, a un Mariscal al que no todos querían abrir las puertas y a un futuro Gran Capitán, preso entre estos muros.

Hazlo antes de entrar: dentro puede no haber cobertura.
Castillo de Baena: audioguía de la visita y su historia

La Torre de los Secretos del Castillo de Baena

La torre de la escalera fantasma

Colócate frente a la Torre de los Secretos, a una distancia que te permita ver los muros enteros, de la base a lo alto.

A media altura de esta torre hay una cicatriz con forma de escalera. No hay peldaños. Solo queda la huella de los que hubo, la señal de por dónde se subía a la entrada cuando la torre era más alta y más entera.

Acércate a los muros y fíjate en la materia. Es tapial calicastrado, que viene a ser tierra apisonada y cal. Ahora busca las esquinas. Ahí cambia todo: ladrillo, para que los ángulos aguanten mejor los golpes del tiempo. Es como ver una casa de adobe con las rodilleras puestas.

Ahora levanta la vista y pregúntate cuánto falta. Hoy la torre conserva diez metros y quince centímetros de altura. Los investigadores, comparándola con otras torres, estiman que pudo alcanzar unos quince metros. Esa cifra es una estimación, no una medida.

Qué es antiguo y qué es moderno, para que sepas qué estás mirando. Los muros son la fábrica conservada. La coronación que ves arriba es obra reciente: entre mediados de dos mil ocho y mayo de dos mil nueve se consolidó la torre. Se retiraron materiales acumulados, se instaló un entramado de madera de roble y se remató con un acabado de hormigón. La madera no se ve: queda oculta bajo ese acabado. Y antes, durante la Guerra Civil, se había instalado en lo alto un búnker. Así que la torre no perdió su cima de golpe: la fue perdiendo con el tiempo y hoy lleva una corona de consolidación, no una reconstrucción de la original.

Por esta torre y por este castillo pasaron reyes. En mil cuatrocientos cincuenta y cinco, Enrique cuarto regresaba de Sevilla con la reina Juana, pasó por Baena y se alojó en el castillo. Treinta años después, en mil cuatrocientos ochenta y cinco, se alojó aquí Isabel la Católica. Dos estancias reales entre estos muros: de ahí el título de esta audioguía.

Para profundizar

El Ayuntamiento relaciona la acogida de mil cuatrocientos cincuenta y cinco con el posterior reconocimiento del título de conde de Cabra al Mariscal Diego Fernández de Córdoba, señor de Baena y primer conde. Un alojamiento que no fue solo una cama: fue una jugada política con techo.

Murallas y arcos de la Almedina de Baena

Las puertas que sobrevivieron a las murallas

Las puertas que sobrevivieron a las murallas · Castillo de Baena

Baja a la Almedina y sitúate en cualquiera de los arcos conservados, de cara al paso que se abre bajo él.

Las murallas se fueron. Las puertas, en parte, se quedaron. Es una de esas ironías de las ciudades: lo que se levantó para impedir el paso es lo que hoy queda para invitarte a entrar.

Estás en la Almedina, la parte alta de Baena. Aquí el recinto histórico estuvo cercado por murallas, con el castillo en su interior. Hoy el cerco ya no se ve entero, pero hay tres arcos que conservan la memoria de los accesos medievales: el Arco Oscuro, el Arco de Consolación y el Arco de Santa Bárbara. Busca uno y pasa por debajo. Habrás cruzado por donde cruzaba quien venía a esta villa hace siglos.

Y ahora, el giro. La arqueología confirmó un segundo recinto fortificado, levantado entre finales del siglo trece y comienzos del catorce. Se confirmó en la segunda intervención arqueológica, registrada en dos mil diecisiete, en el sector sureste de la muralla de la almedina. Junto a ese lienzo se documentaron un andén perimetral, por donde se podía caminar, y una torre con el núcleo de tapial y un muro de mampostería irregular. Es decir, alguien reforzó el cerco con una segunda línea de defensa. Las fuentes consultadas no dicen si hoy se puede ver, así que no te prometo encontrarlo.

Si te mueves hacia el extremo occidental, junto a la Plaza Vieja, encontrarás la torre de la Antigua Cárcel. Es el resto de una torre y antiguo acceso occidental. Su nombre recuerda su uso como cárcel.

Para profundizar

Un detalle que ayuda a imaginarlo: la muralla no era una línea fina, era un sistema.

Date un paseo corto entre los arcos. Cada uno señala un punto distinto del recinto de la Almedina, y juntos permiten reconstruir mentalmente el perímetro, como si unieras puntos en un dibujo. Quien vivía dentro estaba, literalmente, por encima del resto.

Historia y vistas del Castillo de Baena

Desde arriba se entiende todo

Desde arriba se entiende todo · Castillo de Baena

Sube al punto más elevado del recinto y colócate mirando hacia el caserío y las laderas del cerro. La información turística municipal publica horario y entrada individual, y aclara que el precio no incluye visita guiada; comprueba el horario antes de ir.

¿Y si el destino de una comarca entera se decidió por un cambio de capital? Mira el caserío de Baena desde aquí y piensa que hubo un día en que esta colina pasó a mandar sobre todo lo que tienes a la vista.

En este lugar se alzaba Bayyana, una fortificación islámica documentada desde el siglo nueve. En el año ochocientos noventa, la rebelión de Umar ibn Hafsun llegó hasta aquí y conquistó la plaza. Ese mismo año, el emir Abd Allah lo venció en Bulayy, instaló caballería en Baena, convirtió la alcazaba en madina y trasladó aquí la capital de la cora de Cabra. Una operación militar que acabó moviendo la jerarquía de toda una región.

Siglos después, en agosto de mil doscientos cuarenta y uno, la villa pasó a manos cristianas y permaneció como posesión de la Corona durante el siglo trece y gran parte del catorce. Luego llegó el cambio de dueños. El Ayuntamiento atribuye a Juan primero la concesión del señorío de Baena en mayo de mil trescientos ochenta y seis, y fecha en mil cuatrocientos uno la cesión del castillo a Diego Fernández de Córdoba por Enrique tercero. Esa cesión no fue pacífica: los vecinos se opusieron, y el Mariscal Diego Fernández de Córdoba, el mismo que luego sería primer conde de Cabra, no tomó posesión hasta mil cuatrocientos treinta y ocho.

Y entonces, mil cuatrocientos setenta y tres. Gonzalo Fernández de Córdoba, el futuro Gran Capitán, fue llevado desde el castillo de Santaella y permaneció preso en Baena tres años. El motivo no consta en el material de esta guía; lo que sí consta es que el apellido era el mismo y la casa, no. Imagínate a quien luego sería leyenda mirando este mismo horizonte desde dentro de un muro.

Para profundizar

La historia reciente del castillo es menos épica y más dolorosa. Las excavaciones de dos mil seis a dos mil diez recuperaron niveles de ocupación anteriores al abandono hacia mil ochocientos noventa y siete. Es decir, bajo el suelo había vida acumulada. Pero desde mil novecientos veintiocho la instalación de depósitos de agua causó una gran destrucción. Un servicio útil para el pueblo, pagado con la memoria del cerro. El Ayuntamiento informó en diciembre de dos mil veintitrés de un proyecto para adecuar los antiguos depósitos; es un proyecto aprobado y no consta aquí si ya se ha ejecutado.

Del búnker de la Guerra Civil sobre la Torre de los Secretos, algunos estudios plantean que pudo contribuir a las grietas que luego se analizaron, aunque se presenta como posibilidad y no como causa demostrada. No sabemos qué restos suyos se ven hoy.

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Preguntas frecuentes

¿Qué ver en el Castillo de Baena (Baena

Lo más destacado es la Torre de los Secretos, con su fábrica de tapial y esquinas de ladrillo, y la huella de su escalera. También el recinto alto, con vistas al caserío, y los arcos de la Almedina, que recuerdan los accesos medievales.

¿Cuál es la historia del Castillo de Baena

Se levanta sobre Bayyana, fortificación islámica documentada desde el siglo IX. En 890 pasó a ser capital de la cora de Cabra. Fue cristiano desde agosto de 1241. En 1455 se alojaron en él Enrique IV y la reina Juana, e Isabel la Católica en 1485. En 1473 estuvo preso aquí el futuro Gran Capitán, y el Mariscal Diego Fernández de Córdoba tomó posesión en 1438.

¿Quién se alojó en el Castillo de Baena

Enrique IV con la reina Juana en 1455, al volver de Sevilla, e Isabel la Católica en 1485, según el Ayuntamiento.

¿Cómo llegar al Castillo de Baena

El castillo se encuentra en la parte alta de Baena, en el entorno de la Almedina. Hay que contar con una subida desde el casco urbano.

¿Cuál es el horario de visita del Castillo de Baena

El turismo municipal publica horario y entrada individual, que no incluye visita guiada. Conviene comprobar el horario vigente antes de ir.

¿Qué altura tiene la Torre de los Secretos

Conserva 10,15 metros. Se estima por comparación con otras torres que pudo alcanzar unos 15, pero es una hipótesis.

¿Quién estuvo preso en el Castillo de Baena

En 1473, Gonzalo Fernández de Córdoba, el futuro Gran Capitán, fue llevado desde el castillo de Santaella y permaneció preso en Baena durante tres años, según la historia municipal.

¿Qué son los arcos de la Almedina de Baena

Son el Arco Oscuro, el Arco de Consolación y el Arco de Santa Bárbara, accesos conservados del antiguo cerco amurallado.

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