Semana Santa de Baena: audioguía de los Judíos y las centurias romanas
Hay fiestas que se miran y fiestas que se sienten en el pecho. En Baena, la Semana Santa se oye antes de verse: tambores a millares, dos colas de crin, centurias romanas y escenas de la Pasión representadas en plena calle. Cuatro paradas para saber qué tienes delante, cuándo sale y qué estás escuchando.

Coliblancos y colinegros: los Judíos de Baena y su calendario
El trueno de las dos colas
Colócate en una acera del centro histórico con espacio delante para ver pasar las turbas, de cara a la calle por donde llega el sonido.
Lo primero que llega no es una imagen. Es un sonido que se te mete en el pecho antes de que sepas de dónde viene. Luego aparecen ellos, los Judíos de Baena: chaqueta roja bordada, camisa blanca, pañuelo al cuello, pantalón negro y, en la cabeza, un casco metálico labrado. Del casco cuelga, por detrás, una larga cola de crin. Blanca o negra. Y por delante, sujeto con un tahalí, el tambor.
Fíjate en ese color, porque no es decoración. Indica a qué turba pertenece cada Judío: coliblancos o colinegros. Dentro de cada turba, los Judíos se reparten en cuadrillas numeradas, como la quinta o la séptima. El color es el bando; el número, el grupo con el que toca. El Ayuntamiento vincula las cofradías blancas con Jesús del Huerto, la Vera Cruz y el Dulce Nombre, y las negras con Jesús Nazareno y la Virgen del Rosario.
¿Cuándo los oirás? El estallido empieza el Miércoles Santo a las cinco de la mañana, cuando las dos turbas salen a «echar las cajas». Sí, a las cinco: Baena se despierta a tambor. Ese mismo Miércoles desfilan ambas, y el Jueves las dos visitan los sagrarios. Después, cada color sigue su calendario. Los colinegros salen en la procesión del Nazareno, en la madrugada del Viernes, y el Domingo de Resurrección. Los coliblancos participan en las procesiones del Jueves por la noche y del Viernes por la noche.
Y ahora, la escala, que explica lo del trueno. El Ayuntamiento cifra en más de tres mil los tamborileros que recorren Baena durante la víspera de San José. No todos son Judíos, pero da idea de cuántas manos hay detrás de este sonido. En cuanto a cuadrillas, la web municipal habla de ocho por turba, y el expediente oficial de dos mil veinticuatro registra siete coliblancas y ocho colinegras. Ni siquiera los papeles coinciden en el recuento exacto, pero el mensaje es el mismo: aquí no toca una banda, toca un pueblo.
Quédate donde estás. En la siguiente parada, sin moverte, aprenderás a escuchar lo que tocan.
Los tres toques del tambor del Judío de Baena
Tres toques y un tambor

Sigue en la misma acera del centro histórico, ahora con la vista en las manos y en el tambor de los Judíos que pasan.
No escuches el estruendo entero: escucha los cambios. El tambor del Judío no es un único redoble. El decreto de la Junta de Andalucía distingue tres modalidades, y la pista para reconocerlas está, sobre todo, en lo que ocurre delante de ti.
Si ves a la turba recorriendo las calles o en una recogida, lo que suena es el toque de calle. Si la turba va dentro de un desfile procesional o de un acto ritual, es el toque de procesión. Y si el tambor acompaña a una imagen, o es la tarde del Viernes Santo, durante la recogida de parroquias, lo que oyes es el redoble. Un consejo honesto: las fuentes los distinguen por el momento en que se tocan, no por rasgos que puedas identificar a ciegas. Así que mira primero y escucha después.
Ahora fíjate en el instrumento. Tiene pinta de haber sobrevivido a varios siglos, pero es una pieza artesanal actual, hecha con metal, madera, cáñamo, piel y bordones. Observa las baquetas, los aros y el tahalí que lo sujeta al cuerpo: instrumento y manera de llevarlo forman un mismo conjunto. Lo que viene de lejos no es el objeto, sino el oficio. Las técnicas se conservan mientras materiales y procedimientos se adaptan, y muchos tambores se heredan.
Ese oficio tiene sellos oficiales. La UNESCO reconoció en dos mil dieciocho el toque de las tamboradas. En dos mil veinticuatro, la Junta inscribió el Toque de Tambor del Judío de Baena como Bien de Interés Cultural, en la categoría de actividad etnológica: lo que se protege es algo que se hace, no un objeto en una vitrina. El expediente destaca el papel de las cuadrillas y la rivalidad entre las dos colas. Y el dieciocho de septiembre de dos mil veinticinco, la Secretaría de Estado de Turismo concedió a la Semana Santa de Baena el título de Fiesta de Interés Turístico Internacional, publicado en el Boletín Oficial del Estado el veintisiete de febrero de dos mil veintiséis.
Sigue el sonido hacia la Plaza del Coso, donde la Pasión se convierte en teatro.
Centurias romanas y pasos vivientes en la Plaza del Coso
La Plaza del Coso: centurias romanas y pasos vivientes

Busca un lado de la Plaza del Coso con espacio abierto delante, desde donde puedas ver llegar el cortejo y las escenas que se representan.
Aquí la Semana Santa cambia de registro. Las siete procesiones de Baena siguen el orden cronológico de la Pasión, y en ellas no solo desfilan turbas de Judíos: también figuras bíblicas y centurias romanas.
Si has llegado buscando a los «Armaos», una aclaración rápida. Ese nombre no aparece en las fuentes municipales y locales consultadas, ni como procesión ni como denominación propia de Baena. Los soldados romanos que verás desfilar aquí se llaman centurias romanas. Pregunta por ellas con ese nombre y te entenderán a la primera.
Y en mitad del recorrido, la calle se convierte en escenario: se representan escenas vivientes que aquí llaman pasos.
Mi favorita es la Venta de Jesús. Dos Judíos se acercan a Judas con monedas. Él dice que no. Insisten. Vuelve a negarse. A la tercera acepta, y entonces hace algo que descoloca: se vuelve hacia el público y le enseña el dinero. La traición, por lo visto, también necesita espectadores.
En la procesión infantil de la Entrada Triunfal, las centurias romanas las forman niños. Los acompañan evangelistas y turbas infantiles de las dos colas. Así que la rivalidad entre blancos y negros se aprende muy pronto.
Para la última parada no hace falta buscar un monumento: basta con esperar a que pase una cuadrilla.
Para profundizar
Si te quedas a ver más pasos, atento a la trompeta. Cuando suena, anuncia el paso del Evangelista. El evangelista escribe en su tablilla. Un Judío se le acerca por detrás para leer lo que anota y, en el momento justo, lo sorprende. El historiador Manuel Horcas lo explica como «el susto»: después se abre un pasillo, los personajes bailan y cada grupo sale por un lado. Espionaje de toda la vida, interpretado delante de todo el mundo.
El Abrazo de los Apóstoles tiene otro tono. San Pedro abraza a Judas y, después, lo abrazan los demás. Judas acepta el gesto. Luego lo rechaza. Se aparta del grupo y se refugia junto al Rey Herodes, en medio de la turba. Basta con mirar dónde termina para entender de qué lado se ha puesto.
Estos pasos no ocurren sobre un escenario. Ocurren entre la gente, a la altura de los ojos, en el mismo suelo que pisas. El público no se sienta a mirar la Pasión: la tiene a un palmo.
Memoria de las cuadrillas de Judíos de Baena
Memoria de las cuadrillas

En cualquier acera del recorrido anunciado de las turbas, en un punto donde no estorbes el paso, mientras ves pasar una cuadrilla.
Mira pasar una cuadrilla y piensa que lo que tienes delante tiene capas. El expediente oficial sitúa al personaje del Judío ya en los desfiles del Barroco. La figura tal como la ves hoy se configuró a mediados del siglo diecinueve, y la división entre las dos colas llegó a finales de ese mismo siglo. Es decir: los bandos blanco y negro son más jóvenes que el personaje, pero ya acumulan más de cien años de memoria.
Esa memoria se cuenta mejor en primera persona. En abril de mil novecientos cincuenta y siete, Florencio Alarcón, Judío de Baena, se presentó en la séptima cuadrilla. ¿Por qué? Por amistad y, también, porque no se entendía con el cuadrillero de la quinta. Así de humanas son las grandes tradiciones: a veces cambian de rumbo por un amigo y un desencuentro.
Florencio recordaba aquella cuadrilla como algo pequeño. Unos pocos, con chiquillos incluidos, y un refrigerio humilde para reponer fuerzas. Una Semana Santa que se hacía entre vecinos, más que contemplarse desde la acera.
Una crónica local sitúa su casa en la calle Cañada. No hay placa ni portal señalado, y la calle no es un punto fijo de los desfiles; si pasas por ella, mira las fachadas desde la acera y no llames a ninguna puerta.
La fidelidad al color también tiene sus vueltas. El cronista Juan Carlos Pérez Jorge empezó en la cola negra de su abuelo. Tras la muerte del abuelo, en mil novecientos setenta y cinco, se pasó a la blanca de su padre y sus hermanos. Un mismo hombre, dos colores y ninguna traición. Solo una familia.
Aquí termina el recorrido, pero no el sonido: mientras quede una turba en la calle, Baena seguirá tronando.
Para profundizar
La rivalidad entre colas no siempre se quedó en el color. En mil novecientos veinticinco, después de desfilar tras la Virgen de la Soledad, los colinegros abandonaron el cortejo antes del paseo del Ayuntamiento. En mil novecientos noventa y dos, tras un incidente con sayones en la calle Llana, dos tenientes cuadrilleros colinegros sacaron a su turba de la procesión. Lo hicieron aunque el Hermano Mayor, José Antonio Castilla Moreno, les pidió lo contrario.
Hubo también un tiempo en que algunos salían con rostrillos que les tapaban la cara. Según recordaba Pérez Jorge, ese anonimato podía amparar desmanes durante las representaciones.
Cuando la cuadrilla esté frente a ti, busca el casco, las crines y el tambor. Son señales de pertenencia, no certificados de antigüedad.
Prepara tu visita
- Cuándo ir: el toque arranca el Miércoles Santo a las cinco de la mañana, cuando ambas turbas «echan las cajas». El Jueves, las dos visitan los sagrarios. Los colinegros salen además en la madrugada del Viernes, con el Nazareno, y el Domingo de Resurrección; los coliblancos, en las procesiones del Jueves por la noche y del Viernes por la noche. La recogida de parroquias, con redoble, es el Viernes Santo por la tarde.
- Cómo llegar: el recorrido se hace a pie. Las paradas uno y dos están en el centro histórico de Baena; la tres, en la Plaza del Coso; la cuatro, en cualquier punto del itinerario por el que pase una cuadrilla. La calle Cañada es un desvío opcional, sin nada señalado.
- Horarios e itinerarios: cambian cada año. Confírmalos antes de ir en la web oficial del Ayuntamiento de Baena o en la oficina de turismo.
Preguntas frecuentes
¿Qué días salen los Judíos en la Semana Santa de Baena
Las dos turbas «echan las cajas» desde las 5:00 del Miércoles Santo, desfilan ese día y visitan los sagrarios el Jueves. Los colinegros salen también en la procesión del Nazareno, en la madrugada del Viernes, y el Domingo de Resurrección; los coliblancos, en las procesiones del Jueves noche y del Viernes noche. Conviene confirmar horarios en la web del Ayuntamiento.
¿Quiénes son los Judíos de Baena
Son los tamborileros que visten chaqueta roja bordada, camisa blanca, pañuelo al cuello, pantalón negro y casco metálico labrado con una cola de crin. El color de la crin indica la turba: coliblancos o colinegros. Dentro de cada turba se organizan en cuadrillas numeradas.
¿Qué reconocimientos tiene el toque de tambor de Baena
La UNESCO reconoció en 2018 el toque de las tamboradas, y en 2024 la Junta de Andalucía inscribió el Toque de Tambor del Judío de Baena como Bien de Interés Cultural, actividad etnológica.
¿Cuáles son los tres toques del tambor del Judío
El toque de calle, que suena en los recorridos y recogidas de las turbas; el toque de procesión, en los desfiles y actos rituales; y el redoble, que acompaña imágenes y la recogida de parroquias del Viernes Santo por la tarde. Se distinguen por el momento en que se interpretan.
¿Existe una procesión de los Armaos en Baena
No figura en la documentación municipal y local consultada, y tampoco se ha verificado «Armaos» como nombre propio de Baena. Allí los soldados romanos se llaman centurias romanas y desfilan junto a figuras bíblicas y turbas de Judíos.
¿Qué son los pasos de la Semana Santa de Baena
Son escenas vivientes que se representan durante los recorridos de las siete procesiones. En la Venta de Jesús, Judas rechaza dos veces las monedas y acepta a la tercera; en el paso del Evangelista, un Judío sorprende al evangelista mientras escribe; en el Abrazo de los Apóstoles, Judas termina junto a Herodes.
¿Desde cuándo existen los Judíos de Baena
El expediente oficial sitúa al personaje en los desfiles del Barroco. La figura actual se configuró a mediados del siglo XIX y la división entre coliblancos y colinegros se produjo a finales de ese siglo.
¿Es la Semana Santa de Baena Fiesta de Interés Turístico Internacional
Sí. La Secretaría de Estado de Turismo le concedió el título el 18 de septiembre de 2025, y la resolución se publicó en el BOE el 27 de febrero de 2026.
Cerca de aquí
- Semana Santa de Córdoba: ruta a pie con audioguía por cofradías, plazas y leyendas · Córdoba
- Castillo de Baena: audioguía de la visita y su historia · Baena
- Iglesia de San Francisco de Baena: audioguía de un convento que sobrevivió · Baena
- Iglesia de Santa María la Mayor de Baena: audioguía y qué ver · Baena
- Museo Histórico y Arqueológico Municipal (Casa de la Tercia) de Baena: audioguía y visita · Baena
- Torreparedones: la ciudad sin nombre sobre la campiña · Baena