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Parroquia de Santa Catalina Mártir de Rute: audioguía y qué ver

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Parroquia de Santa Catalina Mártir de Rute: audioguía y qué ver

Historia y origen de la Parroquia de Santa Catalina Mártir en Rute

La azadonada del conde

Colócate en la calle Francisco Salto, frente a la fachada, antes de entrar.

¿Quién da la primera azadonada de una iglesia? Aquí, cuentan, la dio un conde en persona. Y delante de un marqués.

Lo que tienes ante ti es una fachada sobria, sin alardes. Parece discreta, casi callada. Pero esta parroquia nació de una familia poderosa, los Fernández de Córdoba. Los historiadores la describen como una fundación señorial, algo excepcional en toda la diócesis de Córdoba.

Todo arranca tras el traslado de la población a su emplazamiento actual, en 1435. Más tarde, en 1497, una bula del papa Alejandro sexto sentó las bases de la abadía vinculada a esa familia.

Y ahora, las personas. María Sánchez, una mujer muy anciana, dejó su testimonio. Era la esposa de Juan Rubio, a quien el conde encargó vigilar la obra, y fue una de las testigos que dejaron memoria de ella. Según su recuerdo, la obra empezó hacia 1509, aunque los testimonios varían en uno o dos años y es más prudente hablar de una fase inicial hacia 1508 y 1509. Contó que el conde Diego Hernández de Córdoba la impulsó y que cogió la azada para dar el primer golpe ante el marqués de Priego.

También se discutió el nombre. Conde y marqués no se ponían de acuerdo, y al final el conde la llamó Santa Catalina. Ojo: Santa Catalina es la titular de esta parroquia, no la patrona de Rute, que es la Virgen del Carmen. Bautizar una iglesia debía de ser casi tan serio como bautizar a un hijo.

Y ahora, lo importante para tus ojos: aquella iglesia primitiva no es la que ves. Sufrió daños en el terremoto de 1761 y fue sustituida por el templo actual, levantado en 1784. Las fuentes no señalan ningún elemento de la fachada, la torre o los muros que venga de la iglesia de la azadonada. Lo que ves es obra de 1784.

Entra, y mira cómo cambia el espacio.

Para profundizar

Hay un detalle que incomoda, y conviene contarlo con calma. La declaración histórica habla de «esclavos aherrojados con hierros, que eran moros» y de otros hombres contratados a jornal. Detrás del gesto solemne de la primera azadonada hubo, pues, un trabajo duro y forzado. Eso es lo que dice la fuente; no cuenta más sobre ellos.

Retablo mayor y naves: qué ver en la Parroquia de Santa Catalina Mártir

Un altar dorado y un Cristo que se movía

Naves y retablo mayor de la Parroquia de Santa Catalina Mártir de Rute

Ponte en la entrada, mirando hacia el presbiterio, y avanza luego hasta el altar mayor.

Había un Cristo que se articulaba, y lo bajaban de la cruz delante de todos. Todavía se conserva en la parroquia. Pero vayamos por orden.

Desde la entrada se abren las tres naves. Fíjate en los pilares octogonales de ladrillo y en los arcos de medio punto. Arriba, bóvedas de arista, salvo la cúpula sobre el presbiterio. Con sus cuatro capillas, el templo se describe como barroco y mudéjar.

Ahora camina hacia el altar. El retablo mayor es neoclásico, se terminó en 1790 y se relaciona con Alonso Gómez de Sandoval. Tiene tres calles. En la central está Santa Catalina, con San Pedro. A los lados de la titular, San Juan Nepomuceno y San Francisco Javier. Arriba, San Cosme y San Damián.

Y el brillo tiene nombre. Francisco de Cobaleda, dorador granadino establecido en Córdoba, doró el altar mayor en 1793.

Ahora sí, el Cristo. Es el Cristo Yacente articulado, una imagen que se conserva en la parroquia. Las fuentes discrepan sobre quién lo hizo, así que no te daré autor. En los siglos diecisiete y dieciocho se usaba para representar el descendimiento durante el sermón de las siete palabras. Los fieles no solo escuchaban la historia, la veían ocurrir.

Pocas piezas explican mejor cómo se vivía entonces la fe: con el cuerpo, con los ojos, con la emoción.

Y aún queda una capilla por visitar.

Para profundizar

La parroquia conserva una custodia de altar de finales del siglo dieciocho, que se atribuye a la platería madrileña y se describe como regalo del abad. No siempre está a la vista: las custodias suelen guardarse y se exponen en ocasiones concretas.

No confundas el Yacente con otra imagen: el Cristo de la Vera-Cruz, conocido popularmente como Cristo Moreno, es distinto. Está al final de la nave del Evangelio y fue restaurado en Córdoba a mediados del siglo veinte.

Y una pequeña tarea para la vista: compara la sobriedad de los pilares de ladrillo con el dorado del retablo. El templo parece pensado en dos tonos, uno de tierra y otro de luz.

Capilla del Sagrario, coro y Ángel de la Guarda en Rute

La Coronación y el ángel que salió a limpiarse

Capilla del Sagrario de la Parroquia de Santa Catalina Mártir en Rute

Dirígete a la capilla del Sagrario y, después, al lado del evangelio, junto al presbiterio.

En esta capilla hay una escena en la que una santa y un santo se arrodillan a los pies de la Virgen. Son los titulares de las dos parroquias de Rute: Santa Catalina y San Francisco de Asís.

Estás en la capilla del Sagrario, una de las cuatro del templo. Su retablo es neobarroco, dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, obra de Manuel Guzmán Bejarano; las fuentes no lo fechan. Las paredes las pintó Manuel Romero hacia 1958.

Recorre las pinturas con calma. Reúnen escenas de la vida de Jesús y culminan con la Coronación de la Virgen. Y ahí está el detalle: a los pies de la Virgen aparecen Santa Catalina y San Francisco de Asís. Dos parroquias, un mismo pueblo, una misma escena. Es una forma muy elegante de ponerlas de acuerdo.

Ahora dirígete junto al presbiterio, al lado del evangelio. Allí está el Ángel de la Guarda, patrón de Rute, esculpido en piedra caliza. Estuvo en una esquina exterior, entre las calles Constitución y Francisco Salto, hasta que lo retiraron para limpiarlo y restaurarlo. Las fuentes no dicen cuándo. Después de tanto tiempo guardando el pueblo, el ángel necesitaba que alguien lo cuidara a él.

Y si te giras hacia el coro, verás una sillería del siglo dieciocho. Se presenta como recuerdo material de la abadía ruteña, que ya no existe. Las fuentes consultadas no precisan cuándo ni por qué desapareció.

La abadía ya no está, pero sus sillas siguen esperando.

Para profundizar

Piensa en cómo se conecta el recorrido. Empezaste fuera, con un conde dando una azadonada. Ahora estás dentro, ante unas sillas que recuerdan la abadía que aquella familia ayudó a fundar.

El coro es un buen lugar para pensar en quienes ocuparon esos asientos.

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Preguntas frecuentes

¿Qué ver en Rute

Entre lo que ver en Rute está la Parroquia de Santa Catalina Mártir, con tres naves, cuatro capillas, un retablo mayor neoclásico terminado en 1790, una capilla del Sagrario con pinturas murales y una sillería del siglo XVIII que recuerda la antigua abadía.

¿Cómo llegar a la Parroquia de Santa Catalina Mártir

La parroquia está en la calle Francisco Salto, en Rute. Al ser un templo en uso, respeta las celebraciones.

¿Cuál es la historia de la Parroquia de Santa Catalina Mártir

Surgió tras el traslado de la población en 1435. En 1497 una bula de Alejandro VI sentó las bases de la abadía ligada a los Fernández de Córdoba. La iglesia primitiva sufrió daños en el terremoto de 1761 y el templo actual, que la sustituyó, se levantó en 1784.

¿Quién impulsó la construcción de la parroquia

Según el testimonio de María Sánchez, el conde Diego Hernández de Córdoba impulsó la obra hacia 1508-1509 y dio la primera azadonada ante el marqués de Priego. Los historiadores la consideran una fundación señorial, excepcional en la diócesis de Córdoba.

¿Qué imágenes tiene el retablo mayor

El retablo mayor neoclásico, terminado en 1790, tiene tres calles. En la central está Santa Catalina junto a San Pedro, flanqueada por San Juan Nepomuceno y San Francisco Javier. En lo alto aparecen San Cosme y San Damián. Se doró en 1793.

¿Qué hay en la capilla del Sagrario

Tiene un retablo neobarroco dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, obra de Manuel Guzmán Bejarano, y pinturas murales de Manuel Romero, hacia 1958. Las escenas de la vida de Jesús culminan en la Coronación de la Virgen, con Santa Catalina y San Francisco de Asís.

¿Santa Catalina es la patrona de Rute

No. Santa Catalina es la titular de la parroquia. La patrona de Rute es la Virgen del Carmen, con patronazgo desde 1924.

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