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Muralla urbana de Palma del Río: audioguía de sus torres y puertas

Recorre en tres paradas los lienzos, la torre y las puertas de la muralla de Palma del Río. Por el camino, una torre que nunca existió, un incendio que quizá fue leyenda y un balcón de palacio plantado sobre una puerta de fortaleza. Una audioguía para qué ver en Palma del Río con calma, historias y los ojos bien abiertos.

Hazlo antes de entrar: dentro puede no haber cobertura.
Muralla urbana de Palma del Río: audioguía de sus torres y puertas

Torres y lienzos de la muralla de Palma del Río

Once torres, y un cronista que contó doce

Colócate en la calle Muralla, frente a los lienzos y torreones, de modo que puedas ver varias torres en fila.

Once torres, y un cronista que contó doce. Así de difícil es medir esta muralla: hasta quien la tenía delante se equivocaba. Ramírez y las Casas-Deza escribieron que eran doce, y un texto patrimonial local ha tenido que venir a corregirlo. Son once. Una torre fantasma, que solo existió en el papel.

Ahora levanta la vista y comprueba la escala.

Y esta muralla no nació de un golpe. Su origen es altomedieval. Los almohades la reforzaron, y después de la conquista cristiana de mil doscientos treinta y uno hubo que rehacerla en parte. Fíjate en esto: lo que tienes delante es una obra con remiendos de épocas distintas, como un abrigo heredado por varias generaciones, que cada una ha apañado a su manera.

Eso explica por qué no todo el muro se parece a sí mismo. Si te acercas, verás que unos tramos piden más atención que otros. Cuenta las torres según avances, por si tú también quieres discutir con los cronistas.

Sigue la calle hasta el final. Allí te espera una torre con nombre de dolor y una puerta con nombre de incendio.

Para profundizar

Esta muralla tiene un reconocimiento oficial. En el año dos mil dos se declaró Bien de Interés Cultural el conjunto histórico que delimita el recinto, y se inscribió en el catálogo patrimonial andaluz.

Pero un monumento protegido también da que hablar. En octubre de dos mil veinticinco, unos vecinos avisaron a la asociación Saxoferreo de que durante una limpieza se estaban produciendo desprendimientos. La asociación atribuyó los daños al agua a presión. Conviene dejarlo claro: es la denuncia de la asociación, no una conclusión independiente.

Días después, Saxoferreo cuestionó en público a la concejala de Cultura, Mari Ángeles Zamora, por haber calificado de maravillosa esa limpieza con agua a presión. Dos maneras de mirar el mismo muro, y una conversación que sigue abierta. Quizá por eso merece la pena pasear por aquí con atención: una muralla que ha durado tanto depende de que alguien la mire de cerca.

Torre de las Angustias y Arquito Quemado: historia y leyenda

El Arquito Quemado y la torre de la Virgen

Torre de las Angustias y Arquito Quemado en la muralla urbana de Palma del Río

Al final de la calle Muralla, frente a la Torre de las Angustias, con la puerta restaurada delante de ti.

¿Qué clase de puerta se llama quemada? Esta, la del Arquito Quemado, que fue la puerta norte del recinto. Cuenta la tradición que el nombre viene de un incendio: los atacantes prendieron fuego a la puerta para intentar vencerla.

La crónica de Ambrosio de Torres cuenta el resto, y conviene escucharla como lo que es, una tradición y no un parte de guerra. Había un caudillo musulmán con una espina clavada: una derrota anterior ante Luis Fernández Portocarrero, en Utrera. Quería vengarse. Reunió fuerzas y puso sitio a Palma. Según el relato, Portocarrero ordenó salir a sus soldados, y los atacantes, dice la crónica, acabaron muertos o cautivos.

Y aquí viene lo bueno, porque la historia no acaba en la batalla. Francisca Manríquez, esposa de Luis, mandó colocar una imagen de la Virgen dentro de la torre, como agradecimiento por la victoria. Una mujer, una promesa y una torre que cambió de oficio: de vigilar el camino pasó a guardar una imagen.

Ahora levanta los ojos hasta la esquina alta de la torre. Allí hay un matacán, un pequeño saliente desde el que se vigilaba. Y la siguiente puerta, la del este, no lleva ceniza: lleva balcón.

Para profundizar

El Arquito Quemado tenía entrada en recodo, es decir, un paso que obligaba a girar. Sus paramentos eran de tapial, la tierra apisonada de toda la vida, reforzado con ladrillo en las esquinas. Hoy ves la puerta restaurada, con su arco y su alfiz, el marco rectangular que lo enmarca.

La torre guarda otra historia, más tranquila que el asedio. Su cámara se convirtió en capilla de la Virgen de las Angustias en mil setecientos setenta. Así que la sala que primero formó parte de la defensa terminó siendo un lugar de oración.

Antes de irte, fíjate en las almenas que coronan la torre y en la entrada a esa antigua cámara-capilla. Son dos detalles que cuentan, sin una palabra, que este muro fue a la vez fortaleza y devoción. Y que las personas que lo habitaron nunca lo vieron como una cosa sola.

Puerta del Sol o de la Villa: el balcón plateresco

El balcón sobre la puerta del Sol

Balcón plateresco sobre la Puerta del Sol en la muralla urbana de Palma del Río

Colócate en la plaza, frente a la Puerta del Sol, en el frente oriental, con el balcón encima del paso.

Levanta la vista: encima de una puerta de fortaleza hay un balcón de palacio. Es la Puerta del Sol, también llamada de la Villa, en el frente oriental de la muralla. Por ella se entraba a la antigua ciudadela medieval.

Fíjate en el balcón. Es plateresco, del siglo dieciséis, con su balconcillo de forja, sus columnas estriadas y unos tondos decorativos, esos medallones redondos que adornan la fachada. Te advierto que no está ahí solo para lucir. Primero fue una entrada en recodo, que obligaba a girar. Después se transformó en una entrada longitudinal, en línea recta. Un cambio pequeño en el plano que dice mucho: la puerta dejó de ser sobre todo un obstáculo para convertirse en una fachada.

El arqueólogo que estudió el palacio atribuye la remodelación a don Luís Portocarrero, después de la Guerra de Granada. Un señor que, terminada la guerra, mira su muralla y piensa que le falta un balcón. Hay que reconocerlo: el instinto es muy humano.

Atraviesa el paso, que la historia sigue por dentro. Cuando levantes la cabeza otra vez, verás que la piedra también tiene escudo.

Para profundizar

Dentro del pasadizo, bajo la Puerta del Sol, la mirada se va hacia arriba. La bóveda es de ladrillo, con nervios diagonales que descansan en ménsulas de piedra, esas pequeñas piezas que sobresalen del muro para sostener el peso.

En la clave, el punto donde se cruzan los nervios, hay escudos de piedra. Son cuatro, y llevan las armas del ducado de Palma. Así que quien pasaba por aquí caminaba, sin saberlo, bajo la firma de la casa que mandaba.

Reúne ahora lo que has visto en las tres paradas: unas torres que un cronista contó mal, una puerta con nombre de fuego y una entrada con balcón y escudos. En un mismo recinto conviven la defensa, la fe y el orgullo de un linaje. Y la muralla, que lo ha sostenido todo, sigue ahí, sin exigir que nadie le dé las gracias. Ahora te toca a ti volver a mirarla despacio.

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Preguntas frecuentes

¿Qué ver en Palma del Río

Entre lo imprescindible está la muralla urbana, con sus once torres y sus puertas. En este recorrido verás los lienzos de la calle Muralla, la Torre de las Angustias con el Arquito Quemado y la Puerta del Sol, que lleva encima un balcón plateresco del siglo 16.

¿Cómo llegar a la Muralla urbana de Palma del Río

El recorrido empieza en la calle Muralla, en Palma del Río. Desde allí se siguen los lienzos y torreones hasta la Torre de las Angustias, al final de la calle. Después se llega a la Puerta del Sol, en el frente oriental del recinto.

¿Cuál es el horario de visita de la Muralla urbana de Palma del Río

Los lienzos y las puertas pueden verse desde la calle. Para saber si hay horarios de apertura, por ejemplo para la antigua capilla de la Torre de las Angustias, conviene consultar la web oficial del Ayuntamiento o la oficina de turismo de Palma del Río antes de ir.

¿Cuánto se tarda en visitar la Muralla urbana de Palma del Río

La audioguía consta de tres paradas: los lienzos y torres, la Torre de las Angustias con el Arquito Quemado y la Puerta del Sol. El tiempo depende de tu ritmo y de cuánto te detengas a mirar. Lo más cómodo es hacerlo sin prisa y a pie.

¿Cuál es la historia de la Muralla urbana de Palma del Río

Es una fortificación de origen altomedieval, reforzada por los almohades y parcialmente rehecha tras la conquista cristiana de 1231. Tiene once torreones cuadrados de unos once metros de alto. En 2002 se declaró Bien de Interés Cultural el conjunto histórico que delimita.

¿Cuántas torres tiene la muralla de Palma del Río

Tiene once torreones cuadrados, de unos once metros de altura. Una crónica de Ramírez y las Casas-Deza hablaba de doce, pero el texto patrimonial local aclara que en realidad son once. El muro que las une mide dos metros de grosor y entre seis y ocho de altura.

¿Por qué se llama Arquito Quemado

Según la tradición, el nombre procede de un incendio provocado por los atacantes para intentar vencer la puerta. El episodio se transmite por una crónica local, no está corroborado con documentación de la época. El Arquito fue la puerta norte del recinto y tenía entrada en recodo.

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