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Romería de la Virgen de Araceli en Lucena: audioguía del santuario, la bajada y la procesión

Una forma de entender la devoción a la Virgen de Araceli y las fiestas de Lucena a través de las personas que las han hecho posibles.

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Romería de la Virgen de Araceli en Lucena: audioguía del santuario, la bajada y la procesión

Santuario de la Virgen de Araceli: historia, leyenda y Vía Crucis

Un burro, una tormenta y un monte

Colócate frente a la fachada del santuario, con la portada delante y la espadaña por encima.

Con esa imagen empieza, según la tradición, la historia de este lugar. Cuentan que una tormenta dispersó a la comitiva que transportaba la imagen de la Virgen. Al día siguiente, el animal apareció en la cumbre. Allí, dicen, se decidió levantar el santuario. Es una tradición, y me gustaría creerla entera, pero explica algo muy real: por qué estás tan arriba, a unos seis kilómetros de Lucena.

Ahora fíjate en la portada. Está hecha de jaspes de varios colores, y encima se levanta la espadaña. Lo que ves es de mil setecientos sesenta y cinco, obra de Martín de Rojas. Es decir, la cara que hoy enseña el santuario llegó casi al final de su historia.

Porque la devoción y la primera ermita se remontan a la segunda mitad del siglo dieciséis. Aquella ermita desapareció. Y a medida que crecía la devoción, quedó pequeña ya en los primeros años del diecisiete. Las obras del templo grande se prolongaron hasta finales de ese siglo. La decoración y las reformas de fuera continuaron en el dieciocho.

Así que este edificio no se hizo de una vez. Se fue construyendo por capas, como se construyen las costumbres.

Antes de irte, busca en el camino de subida las cruces de piedra del Vía Crucis. Quedó consolidado en el siglo diecisiete, y es el hilo de piedra que une el monte con quienes suben.

Pero la Virgen no se queda aquí todo el año. Un domingo de abril, baja.

Para profundizar

La imagen no llegó sola. Según cuenta la cofradía, la iniciativa fue del marqués de Comares, Luis Fernández de Córdoba y Pacheco. Había quedado impresionado por la imagen venerada en Roma, y de esa impresión nació el encargo.

Y la Virgen no era solo cosa de fiesta. Cuando las cosas iban mal, se acudía a ella. La cofradía recoge bajadas extraordinarias en mil quinientos ochenta y nueve por una sequía, en mil seiscientos ante la peste y en mil seiscientos veintiocho tras la difteria. Tres fechas, tres miedos: el campo seco, la peste y otra vez la enfermedad.

Aquel último año, el Ayuntamiento encargó al platero cordobés Martín Sánchez de la Cruz unas andas de plata como acción de gracias. Una epidemia que se va, y una ciudad que decide dar las gracias en plata. Para quienes invocaban a la Virgen, no era un gesto pequeño.

La bajada de la Virgen de Araceli a Lucena en abril

La Virgen que baja del monte

Camino de la bajada de la Virgen de Araceli hacia Lucena

Colócate junto a la Puerta de la Mina, en la entrada de la ciudad, mirando hacia el camino por donde llega la imagen.

Veintidós hombres, un trono y una Virgen vestida de pastora. Así baja la imagen del monte el penúltimo domingo de abril.

Aquí, en la Puerta de la Mina, esperan los romeros. Es el punto de recepción de la imagen en Lucena. Fíjate en cómo se coloca la gente, porque esta espera forma parte de la fiesta. Y si has llegado a tiempo, oirás algo más que pasos: la romería conserva a los cantaores que interpretan fandangos de Lucena con guitarra. La música no es solo de procesión. También suena mientras la Virgen baja.

Esto viene de lejos. El primer testimonio municipal que se cita fecha la recepción de la imagen en Lucena el veintisiete de abril de mil quinientos sesenta y dos.

Y aquí viene lo bueno. Una fiesta tan querida tuvo sus problemas con la autoridad. En el siglo dieciocho, algunos traslados acabaron en desórdenes. En mil setecientos noventa, la Real Chancillería de Granada intervino y prohibió mover la imagen sin autorización. Imagínate la escena: una Virgen a la que la justicia le pide los papeles antes de salir de casa.

Hoy, sin embargo, la fecha está bien atada.

Si has venido ese domingo, quédate hasta que entre la imagen.

Porque la Virgen ya está abajo. Y dentro de dos semanas, la ciudad entera saldrá a la calle a verla.

Para profundizar

La bajada ha cambiado de ritmo a lo largo del tiempo. En mil quinientos ochenta y ocho se documenta una bajada a finales de abril, y la imagen regresó en pequeñas andas unos veinte días después. En mil ochocientos ochenta y cuatro se acordó que las traídas fueran anuales, para celebrar en Lucena la fiesta principal. La imagen solía volver al santuario en otoño.

Hubo también bajadas discretas. Desde mil ochocientos cuarenta y seis se procuró hacer algunas en secreto, para que la multitud no pisara las sementeras. Los avisos de llegada podían sonar de madrugada o cerca de medianoche.

Y hubo castigos. En mil ochocientos treinta, un grupo hizo bajar la imagen sin permiso. La crónica local señala que los impulsores acabaron en prisión.

Queda una tradición: la crónica local describe como aparición milagrosa la llegada de la Virgen directamente a la parroquia en el Domingo de Resurrección de mil novecientos cuatro. Se presenta como tradición, y así se cuenta.

Procesión de la Virgen de Araceli por Lucena en mayo

La noche de los pétalos

Calle engalanada con pétalos en la procesión de la Virgen de Araceli en Lucena

Colócate frente a la portada de la iglesia de San Mateo, en la zona de Plaza Nueva, en el centro de Lucena.

Miles de pétalos cayendo desde los balcones, y debajo, una Virgen que avanza al ritmo de los fandangos. Así fue la procesión de dos mil diecisiete, cuando el manijero Manuel Roldán mandó la cuadrilla que la llevaba. En dos mil veintiséis, la salida fue a las ocho de la tarde.

Fíjate en el trono cuando se ponga en marcha. Lo portan treinta y seis santeros, catorce más que en las romerías de bajada y subida, que llevan veintidós.

Ahora, el detalle que cambia la mirada. Esta Virgen, tan celebrada, tardó en ser coronada. La idea se impulsó desde los años veinte, y en mil novecientos treinta y dos ya se organizó la coronación. Pero llegaron la Segunda República, la Guerra Civil y la situación social de aquellos años, y todo se fue demorando. No fue hasta mil novecientos cuarenta y ocho cuando el cardenal Pedro Segura coronó a la Virgen y al Niño. Dieciséis años después de aquel primer intento.

Hay que reconocerlo: pocas cosas se esperan tanto. Y pocas se reciben con tanta flor.

Quizá ahí esté la clave de Araceli. Un monte, un camino, una espera larga, y por fin, pétalos.

Para profundizar

La música no se acaba en el trono. La Archicofradía acompaña la procesión con fandangos de Lucena cantados con guitarra. Y la comunidad es grande: la página que consulté registra dos mil cuatrocientos cincuenta y nueve hermanos.

Detrás de todo esto hay un mundo menos visible. En las juntas de santeros, las saetas llamadas borrachunas sirven para comunicarse con elogios y puyas amistosas, improvisadas al son del tambor. Es decir, que los hombres que cargan la Virgen también se hablan cantando. Una forma de cuidar la camaradería antes de ponerse el peso sobre los hombros.

Y cuando el cortejo regresa, hay un último espectáculo. La procesión concluye con fuegos artificiales, justo antes de que la Virgen entre en la iglesia de San Mateo. Es el punto final de la noche: luz en el cielo y, abajo, una puerta que se abre.

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Preguntas frecuentes

¿Cuándo es la romería de Araceli en Lucena

La romería de bajada se celebra el penúltimo domingo de abril, salvo causas de fuerza mayor, fecha fijada en los años cincuenta del siglo XX. La procesión oficial por las calles de Lucena tiene lugar el primer domingo de mayo; en 2026, la salida de San Mateo fue a las 20:00.

¿Qué es la bajada de la Virgen

Es la romería en la que la imagen desciende del santuario a Lucena, llevada en un trono por 22 santeros. Los romeros la esperan en la Puerta de la Mina, y durante el recorrido suenan fandangos de Lucena con guitarra. Se celebra el penúltimo domingo de abril.

¿Cómo llegar al santuario

El santuario de Araceli está a unos seis kilómetros de Lucena, en lo alto de un monte. Hasta él asciende el Vía Crucis de piedra, con sus cruces a lo largo del camino. Para conocer las opciones de acceso, conviene consultar la oficina de turismo de Lucena.

¿Cuántos santeros llevan el trono de la Virgen

Depende de la ocasión. En las romerías de bajada y subida, el trono lo llevan 22 santeros. En la procesión oficial del primer domingo de mayo, el trono lo portan 36 santeros. Las juntas de santeros incluyen saetas llamadas borrachunas, con elogios y puyas amistosas.

¿Cuándo fue coronada la Virgen de Araceli

La coronación se impulsó desde los años veinte y se organizó en 1932. Se demoró por la Segunda República, la Guerra Civil y la situación social. Finalmente, el cardenal Pedro Segura coronó a la Virgen y al Niño en 1948.

¿Desde cuándo baja la Virgen de Araceli a Lucena

El primer testimonio municipal citado por la crónica local fecha la recepción de la imagen en Lucena el 27 de abril de 1562. En 1884 se acordó que las traídas fueran anuales para celebrar la fiesta principal en la ciudad.

¿Qué música acompaña a la Virgen de Araceli

La romería y la procesión se acompañan con fandangos de Lucena, cantados con guitarra. La Archicofradía mantiene esta tradición en la procesión, y en la bajada los cantaores interpretan fandangos durante el recorrido. En la procesión de 2017 se documentaron también fandangos en la calle.

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