Parque Natural de las Sierras Subbéticas: audioguía por Zuheros, la Cueva de los Murciélagos, el Bailón y la Torre de Uclés
Un castillo-palacio sobre los peñascos, una cueva que adelantó mil años el Neolítico andaluz, un cañón excavado en caliza y una torre que cambió de bando. Esta audioguía recorre el Parque Natural de las Sierras Subbéticas desde Zuheros, y conviene saber de antemano que no todo se hace andando ni el mismo día. La parada uno está en el casco histórico. La dos, en el mirador, a medio camino entre el pueblo y la cueva. La tres, en la Cueva de los Murciélagos, a unos cuatro kilómetros del pueblo por carretera. La cuatro y la cinco acompañan el sendero del río Bailón, una excursión lineal de algo más de doce kilómetros solo de ida, que requiere autorización y obliga a organizar la vuelta. Si no vas a caminarlo, puedes escucharlas desde el mirador. La sexta, la Torre de Uclés, está entre Carcabuey y Priego de Córdoba, y hay que ir en coche.

Castillo-Palacio de Zuheros: qué es original y qué reconstruido
Un castillo con un palacio dentro
Al pie del Castillo-Palacio, en el casco histórico de Zuheros, mirando hacia sus torres.
Lo que tienes delante parece una sola fortaleza, pero en realidad es una conversación entre siglos. El castillo tiene su origen en el siglo noveno y se vincula a un asentamiento musulmán sobre estas rocas. Parece que el peñasco pedía una fortaleza antes de que nadie la construyera. Esa es la base andalusí.
A finales del siglo quince se empezó a levantar junto a ella un palacio renacentista, y por eso hoy se habla de Castillo-Palacio. Ahora, el aviso honesto: las torres que ves recortadas contra el cielo se reconstruyeron en mil novecientos sesenta y cuatro. Mira el conjunto como lo que es: un núcleo antiguo, un palacio que llegó después y unas torres levantadas de nuevo hace apenas unas décadas.
El castillo se puede visitar con entrada propia o con la llamada Visita Histórica, que lo une a los dos museos del pueblo. El Museo Arqueológico Municipal guarda lo que salió al excavar la Cueva de los Murciélagos, la de la tercera parada. Merece la pena verlo antes o después de bajar a ella. El Museo de Costumbres y Artes Populares Juan Fernández Cruz es el museo etnográfico: cuenta la vida cotidiana de la gente de aquí, una historia más cercana que la de las piedras.
Antes de irte, date una vuelta por el conjunto histórico que rodea el castillo. Y no te vayas sin pasar por la quesería Los Balanchares, una de las referencias de Zuheros que destaca la propia web municipal. Hay pueblos que se recuerdan por la piedra y otros por el paladar. Este aspira a las dos cosas.
Mirador de Zuheros: la geología del Geoparque Sierras Subbéticas
Un balcón sobre un antiguo mar

Colócate en el Mirador de Zuheros, mirando hacia el fondo del cañón del río Bailón.
Estás a medio camino entre el pueblo de Zuheros y el Cerro de los Murciélagos, con el cañón del río Bailón a tus pies. Lo que ves no es solo un paisaje bonito: es un libro de geología abierto por una de sus mejores páginas.
Las Subbéticas forman parte de las redes Europea y Mundial de Geoparques desde dos mil seis. Desde dos mil quince tienen además el título de Geoparque Mundial de la UNESCO. ¿Y por qué tanto reconocimiento? Por esta piedra. Las rocas que te rodean se formaron en una plataforma marina: donde hoy hay sierra, hubo mar. Después, el agua fue disolviendo la caliza y modelando un paisaje kárstico, con cuevas, cañones como el que tienes debajo y grandes hondonadas como el polje de La Nava. Ese polje es una llanura cerrada por montañas, y lo cruza el sendero de la cuarta parada.
Fíjate en las paredes del cañón. Están hechas del mismo material en el que se abre la Cueva de los Murciélagos, tu siguiente destino, y del mismo que pisarás si bajas por el Bailón. Desde aquí se entiende todo de un vistazo: a un lado, el pueblo y su castillo; al otro, la cueva; y en medio, la obra de un río que casi nunca lleva agua.
Para profundizar
Estas paredes también atrajeron a escaladores. Juan Manuel Poyato, que era alcalde cuando habló con la prensa local, sitúa los primeros equipamientos de escalada de Zuheros hacia mil novecientos ochenta. Cuando las vías se fueron ampliando, chocaron con la protección del parque, porque estas rocas son también lugar de nidificación. Según contó Poyato, hicieron falta años de diálogo hasta que una reunión en dos mil veinte permitió reabrir su uso. La escalada convive con cierres por la temporada de cría. Si vienes a trepar, pregunta antes el calendario en el ayuntamiento.
Cueva de los Murciélagos de Zuheros: Neolítico, pinturas y visita
La Cueva de los Murciélagos: mil años antes

En la explanada de la Cueva de los Murciélagos, junto a la boca de la cavidad.
Esta es la joya del lugar. Desde el pueblo has subido unos cuatro kilómetros por carretera, y el aparcamiento y el equipamiento de acogida quedan a unos doscientos metros de la boca.
Los primeros trabajos arqueológicos llegaron en mil novecientos sesenta y dos y en mil novecientos sesenta y nueve. Lo que sacaron a la luz obligó a reescribir el calendario: según el ayuntamiento, adelantaron en un milenio la cronología conocida del Neolítico andaluz. Mil años de golpe. Pocas excavaciones pueden presumir de algo así.
Aquí dentro hay enterramientos y cereales carbonizados, la huella de gente que ya cultivaba y que daba sepultura a los suyos en la cueva. Y la ocupación es todavía más antigua, porque también hay evidencias del Paleolítico. En las paredes se conservan pinturas esquemáticas, que la información turística local sitúa en el Neolítico y el Calcolítico. No esperes escenas detalladas: son figuras reducidas a lo esencial.
El nombre de la cueva no es un adorno. Alberga murciélagos de distintas especies, y por eso, y por la necesidad de conservar la cavidad y regenerar su microclima, el acceso está limitado. Se entra con reserva anticipada. El recorrido tiene cuatrocientos quince metros y setecientos escalones, y desciende hasta sesenta y cinco metros de profundidad. Trae buen calzado y unas rodillas dispuestas.
Lo que se encontró aquí lo puedes ver en el Museo Arqueológico, en el pueblo. Y esta no es la única cavidad prehistórica de la zona: el cañón del Bailón tiene otras, y te las señalo en la quinta parada.
Sendero del río Bailón: de la ermita de la Virgen de la Sierra a Zuheros
Un mar bajo las botas

En el sendero del río Bailón, a su paso por el polje de La Nava, con el camino hacia el cañón por delante. Si no vas a caminarlo, escúchala en el Mirador de Zuheros, que no es ni el inicio ni el final de la ruta.
Bajo tus botas hay un mar. Hace mucho que está seco, pero es el que dejó esta caliza hace unos ciento setenta millones de años. Cada paso por aquí es un paseo por un antiguo fondo marino.
El sendero del río Bailón es lineal. Empieza cerca de la ermita de la Virgen de la Sierra, en la sierra de Cabra, y termina en Zuheros. Son doce kilómetros y doscientos cuarenta metros solo de ida, con dificultad media. Que sea lineal significa que no vuelve al punto de partida, así que la vuelta tiene que estar resuelta antes de empezar: un coche esperando en Zuheros, alguien que te recoja o fuerzas para deshacer el camino.
Por el camino cruza el polje de La Nava, esta gran llanura cerrada por montañas. Dicen que aquí hubo caza mayor. Una crónica local atribuye al rey Alfonso Once la descripción de La Nava como terreno de osos y jabalíes. No hay comprobación independiente, así que tómalo como tradición. Más adelante, el sendero entra en el barranco del Bailón y desciende por él hasta el pueblo. Ese último tramo lo recorremos por dentro en la siguiente parada.
Hay un trámite que conviene entender bien: para recorrer este sendero se necesita autorización. No quiere decir que la ruta esté cerrada al público. Lo que ocurre es que atraviesa zonas de reserva del parque, y los senderos de uso público que pasan por ellas tienen un sistema de permisos. Tramítalo antes de salir; el enlace aparece en la información turística de Zuheros.
Cañón del río Bailón: geología, cuevas y aves rupícolas
El río que casi nunca baja

En el fondo del cañón del Bailón, junto al sendero señalizado, mirando hacia las paredes. Si no haces la ruta, desde el Mirador de Zuheros, con el cañón a tus pies.
Un río que casi siempre está seco y que, sin embargo, ha excavado un cañón. Esa es la paradoja del Bailón. El cauce suele estar vacío, pero cuando llueve responde con rapidez y baja con energía por sus desniveles. Por eso aquí se mira al cielo antes de bajar, y con lluvia fuerte es mejor no entrar.
El cañón mide cerca de dos kilómetros entre sus primeros estrechamientos y Zuheros, y en algunos tramos alcanza cuatrocientos metros de anchura. La parte más profunda es el Cañón de Charco Hondo, ya cerca del pueblo. Fíjate en cómo se encaja el río en la caliza y en los grandes bloques que descansan en el cauce. Y levanta la vista: en estas paredes anidan aves rupícolas, las que crían en la roca.
Los cerros que lo flanquean esconden cavidades prehistóricas. La más llamativa es la Cueva del Fraile, por su tamaño y por las pinturas neolíticas que menciona la guía turística de la comarca. Un relato local explica el nombre por una silueta que, según su autor, recuerda a un fraile. Es una interpretación, así que cuando la veas, decide tú.
Este barranco tiene además sus credenciales: está registrado con el número AND doscientos veinticinco en el Inventario Español de Lugares de Interés Geológico. Los geólogos también tienen su lista de favoritos, y el Bailón está en ella.
Torre de Uclés y Sierra de los Pollos: atalaya fronteriza
La torre que cambió de bando

Esta parada está lejos de Zuheros y se llega en coche. Escúchala de camino hacia Carcabuey o Priego de Córdoba, o junto a la Torre de Uclés, en los crestones orientales de la Sierra de los Pollos, siempre que el acceso esté permitido y sea seguro.
Diez metros de piedra con forma de cono cortado, asentados sobre roca caliza a unos seiscientos cincuenta metros de altitud. Es la Torre de Uclés, también llamada Torre del Canuto. Está en la Sierra de los Pollos, que algunas guías llaman de Jaula, en el límite entre Carcabuey y Priego de Córdoba. Está protegida como Bien de Interés Cultural.
Su historia es la de una frontera que se movía, y conviene seguirla año a año. En mil trescientos veintisiete, Priego cayó en manos nazaríes. Un relato lo atribuye a la traición del comendador Pedro Ruiz de Córdoba, aunque las fuentes musulmanas dan otra versión y otra fecha. Al año siguiente, en mil trescientos veintiocho, los cristianos volvieron a conquistar la villa. En mil trescientos treinta y dos regresó a manos musulmanas, tras un ataque dirigido, según el cronista Ibn al-Jatib, por Ridwan, un cristiano capturado y educado por los granadinos que llegó a primer ministro. La conquista castellana definitiva llegó en mil trescientos cuarenta y uno.
La ficha patrimonial sitúa la construcción probable de la torre en esos nueve años, entre mil trescientos treinta y dos y mil trescientos cuarenta y uno. Es una interpretación, no una fecha de obra documentada.
Después de mil trescientos cuarenta y uno, los castellanos no la derribaron: la reutilizaron para avisar de las incursiones nazaríes. Los mismos muros, la misma vista, y de pronto el enemigo era el de enfrente. La piedra no tiene ideología.
Y se avisaba con señales. Las de las torres activaban el rebato y ponían en guardia a la guarnición de Priego. Desde aquí se divisan otras atalayas, además de Priego, Carcabuey y Zagrilla. Cada una era un eslabón de la misma cadena de vigilancia.
Para profundizar
En mil novecientos noventa y cuatro, el plan de ordenación del parque incluyó esta sierra como zona B cinco, una categoría de protección que admite ciertos aprovechamientos productivos si se conserva lo protegido. Ese plan ya no es la referencia: lo sustituyó un decreto de dos mil cuatro, modificado en dos mil doce. En octubre de dos mil veinticuatro se aprobó iniciar una nueva revisión, y mientras no entre en vigor sigue rigiendo el régimen de dos mil cuatro y dos mil doce.
Si quieres caminar por estas cumbres, una entrada de patrimonio local describe una ruta por el GR siete desde el Puerto de Jaula hacia la Dehesa de Vichira, con varias cumbres a la vista. No hace falta ser experto: basta con ir identificando perfiles.
Prepara tu visita
- Cómo se reparte el recorrido: la parada uno está en el casco histórico de Zuheros. El mirador (parada dos) queda a medio camino entre el pueblo y la cueva. La Cueva de los Murciélagos (parada tres) está a unos cuatro kilómetros del pueblo por carretera, con aparcamiento y equipamiento a unos doscientos metros de la boca.
- Castillo y museos: el Castillo-Palacio tiene entrada propia. La Visita Histórica lo combina con el Museo Arqueológico Municipal y el Museo de Costumbres y Artes Populares.
- Cueva de los Murciélagos: reserva con antelación. El recorrido tiene cuatrocientos quince metros, setecientos escalones y un descenso de hasta sesenta y cinco metros.
- Sendero del río Bailón: es lineal, de doce kilómetros y doscientos cuarenta metros solo de ida y dificultad media, desde cerca de la ermita de la Virgen de la Sierra hasta Zuheros. Tramita la autorización antes de salir y deja organizada la vuelta.
- Lluvia: el cauce del Bailón puede crecer rápido. Con lluvia fuerte, no entres en el cañón.
- Escalada: hay cierres por nidificación. Consulta el calendario en el ayuntamiento.
- Torre de Uclés: está entre Carcabuey y Priego de Córdoba y se llega en coche. Comprueba el acceso en la zona y acércate solo si está permitido y es seguro.
Preguntas frecuentes
¿Qué ver en Zuheros y alrededores
El Castillo-Palacio, el casco histórico, el Museo Arqueológico Municipal, el Museo de Costumbres y Artes Populares, el mirador sobre el cañón del Bailón y la Cueva de los Murciélagos. En coche puedes acercarte a la Torre de Uclés, en la Sierra de los Pollos.
¿Por qué es famosa la Cueva de los Murciélagos
Las excavaciones de 1962 y 1969 adelantaron en un milenio la cronología conocida del Neolítico andaluz. Conserva enterramientos, cereales carbonizados, evidencias paleolíticas y pinturas esquemáticas.
¿A qué distancia está la cueva del pueblo
A unos 4 km de Zuheros por carretera. El aparcamiento queda a unos 200 m de la cavidad, y la visita recorre 415 m con 700 escalones.
¿Qué parte del castillo de Zuheros es original
Su origen es andalusí, del siglo IX. A finales del siglo XV se le sumó un palacio renacentista, y las torres visibles se reconstruyeron en 1964. Se visita con entrada propia o con la Visita Histórica.
¿Es un Geoparque de la UNESCO
Sí. Las Subbéticas forman parte de las redes Europea y Mundial de Geoparques desde 2006 y tienen la designación de Geoparque Mundial de la UNESCO desde 2015.
¿Cómo es el sendero del río Bailón
Es lineal, de 12,24 km solo de ida y dificultad media, desde cerca de la ermita de la Virgen de la Sierra hasta Zuheros. Hay que tramitar una autorización previa y organizar la vuelta.
¿Cuánto mide el cañón del Bailón
Cerca de 2 km entre sus primeros estrechamientos y Zuheros, con hasta 400 m de anchura en algunos tramos. El tramo más profundo es el Cañón de Charco Hondo. Está registrado como AND-225 en el Inventario Español de Lugares de Interés Geológico.
¿Cómo se llega a la Torre de Uclés
En coche. Está en los crestones de la Sierra de los Pollos, en el límite entre Carcabuey y Priego de Córdoba, lejos de Zuheros. Comprueba el acceso en la zona.
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