Torre y Ermita de San Miguel en Villafranca de Córdoba: audioguía
Una torre de ladrillo y una ermita que se asientan sobre la primera parroquia de la villa. Aquí se ven juntas piedra medieval, cúpula barroca y una restauración reciente hecha con manos del pueblo. Es una audioguía corta, de tres paradas, para entender cómo un edificio puede ser muchos a la vez.
La antigua parroquia de Villafranca: historia de la Torre y Ermita de San Miguel
La primera parroquia de Villafranca
Colócate en el exterior, frente al conjunto, a una distancia desde la que veas a la vez la ermita y la torre.
¿Y si te dijera que lo que tienes delante es, en realidad, el lugar donde empezó la parroquia de Villafranca? Aquí mismo, a finales del siglo catorce, se levantó la primera iglesia de la villa. Por eso este conjunto es algo así como el álbum de fotos de los primeros tiempos del pueblo.
Ahora mira cómo se relacionan el volumen bajo de la ermita y la torre que sube a su lado. No son dos monumentos que se ignoran. Forman un solo conjunto, y se entienden mejor juntos.
Y aquí viene lo bueno. Lo que ves no es un edificio de una sola época. Se reformó y se amplió en los siglos diecisiete y dieciocho, así que reúne fases medievales, renacentistas y barrocas. Es un edificio que fue cambiando de ropa sin llegar a quitarse la anterior.
Después, la iglesia perdió su función de parroquia y pasó por un largo abandono. Entre dos mil trece y dos mil catorce llegó un taller de empleo municipal.
El cronista local Joaquín Priego contó que aquella fue su primera visita a la torre y la ermita. No fue una visita de ceremonia, sino de descubrimiento. Conviene entrar con esa misma curiosidad.
Dentro, la primera sorpresa está en el techo.
Para profundizar
La historia reciente de estas naves no fue solo religiosa. Una de ellas albergó la emisora municipal y otra sirvió de almacén de ropa y alimentos. Antes de la intervención de dos mil trece, el conjunto había quedado fuera de uso. La restauración permitió recuperar las naves y facilitar el acceso a la torre.
Qué ver dentro: bóveda gótica y cúpula barroca
Dos épocas bajo un mismo techo

Entra en la nave occidental y mira primero hacia arriba. Compara el tramo de piedra con el de la cúpula.
Tienes encima de la cabeza dos mundos, y puedes compararlos sin mover los pies. Uno es una bóveda de crucería ojival, hecha de piedra. Pertenece a la fase gótico-mudéjar medieval y cubre esta nave de planta rectangular.
El otro mundo llegó después. En el siglo diecisiete se añadió un cuerpo con una cúpula de ladrillo, decorada con casetones hexagonales y angelotes de yeso policromado. Llevan cenefas barrocas. Piedra austera primero, yeserías después: se lee como un libro con varios capítulos.
El cronista Joaquín Priego describió justo eso, una mezcla de épocas. Y recordó algo más. Cuando él la visitó, aquí había un museo de escultura y artesanía de Antonio Fernández, conocido como El Carbonero.
Ahora, el giro. Todo esto puede parecer inmutable, pero las cubiertas que lo protegen son recientes. En dos mil trece y dos mil catorce se cubrieron y recuperaron las naves. Esos tejados son una restauración moderna, no la fábrica medieval original.
Con la nave oriental pasó algo parecido. Había perdido parte de su configuración. La intervención recuperó sus muros y le dio una cubierta, así que hoy ves un espacio rehabilitado.
Piedra medieval, yeso barroco y tejado del siglo veintiuno. Y arriba, esperando, queda la torre.
Para profundizar
Las naves tuvieron usos muy distintos a lo largo del tiempo. El mismo relato de Priego recuerda que una llegó a alojar la emisora municipal. Las distintas capas de la nave, desde la bóveda gótica hasta la decoración posterior, permiten reconocer campañas de obra sucesivas.
La torre de San Miguel: campanario de ladrillo y escalera de caracol
El campanario de ladrillo
Sal al exterior y levanta la vista hacia el campanario, fijándote en la base y en el lateral de la torre.
Lo primero que encontraron los operarios en esta torre no fue un tesoro. Fueron excrementos de paloma, en los muros y en los peldaños. Abajo hay una base rectangular. Arriba, el cuerpo de campanas es renacentista, de ladrillo, y conserva detalles de tradición mudéjar. El contraste se nota a simple vista.
Fíjate también en un lateral. Ahí queda casi escondida una escalera de caracol de piedra. No está de adorno, es el camino hasta el campanario. Alguien la ha comparado con una columna vertebral de la torre, y es una imagen bonita, aunque sea solo eso, una comparación.
El taller limpió y protegió el ladrillo exterior.
Y un último detalle. Quizá el campanario que hoy define la silueta no sea enteramente el de la primera fase medieval. Las reformas posteriores cambiaron el perfil de la torre.
Priego pudo subir y contó el acceso interior. Gracias a su relato, una visita poco habitual quedó documentada para todo el pueblo.
Una torre que ha cambiado de perfil y aún sigue en pie. Lo más difícil, quizá, es no quedarse mirándola.
Prepara tu visita
- Hay obras de conservación contratadas en 2026, así que conviene comprobar antes qué partes se pueden visitar.
- Empieza la visita en el exterior, frente al conjunto, para ver juntos la ermita y la torre.
- Lleva calzado cómodo si vas a subir por la escalera de caracol, donde hay peldaños de piedra.
- Para el campanario, la mejor vista es desde abajo, con la cabeza echada hacia atrás.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la historia de la Torre y Ermita de San Miguel
Ocupan el lugar de la primera parroquia de Villafranca, de finales del siglo XIV. Se reformaron y ampliaron en los siglos XVII y XVIII. Perdieron su función parroquial, pasaron por un abandono prolongado y un taller de empleo municipal intervino entre 2013 y 2014.
¿Qué ver en Villafranca de Córdoba
La Torre y Ermita de San Miguel es un símbolo de los primeros tiempos de la villa. Reúne fases medievales, renacentistas y barrocas: una bóveda de crucería de piedra, una cúpula con angelotes y un campanario de ladrillo con escalera de caracol de piedra.
¿Qué es la Torre y Ermita de San Miguel
Es un conjunto formado por una ermita y una torre campanario, levantado donde estuvo la primera parroquia de Villafranca de Córdoba. Tras perder su función parroquial tuvo otros usos, como emisora municipal y almacén de ropa y alimentos, hasta la recuperación de 2013-2014.
¿Qué se restauró en 2013 y 2014
Un taller de empleo municipal recuperó y cubrió las naves, por lo que sus cubiertas actuales son modernas. También se limpió y protegió el ladrillo exterior de la torre, unos 100 m² con hidrofugante, y se repararon juntas y peldaños desgastados.
¿Cómo es la torre de San Miguel
Tiene una base rectangular y un cuerpo de campanas renacentista, de ladrillo, con detalles de tradición mudéjar. Una escalera de caracol de piedra, integrada en un lateral, comunica con el campanario. Las reformas posteriores cambiaron el perfil de la torre.
¿Cuál es el horario de visita de Torre y Ermita de San Miguel
Conviene confirmarlo en la web oficial de turismo de Villafranca de Córdoba o en su oficina de turismo. Hay obras de conservación contratadas en 2026, y no consta confirmada la fecha de finalización ni la reapertura, así que es mejor comprobarlo antes de ir. Encuadre de paseante desde la calle, luz natural cálida, sombras suaves, ambiente tranquilo de pueblo andaluz, sin personas, sin rótulos ni texto. · Alt: Torre y Ermita de San Miguel de Villafranca de Córdoba vistas desde el exterior
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