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Centro del Olivar de Sierra (Antigua Fábrica de los Maynez) en Adamuz: audioguía y visita

Una antigua fábrica de los Maynez que estuvo a punto de desaparecer y hoy enseña cómo se hace el aceite en la sierra de Adamuz. Recorrerás prensas al aire libre, un patio con tinajas que fingen ser aceite y un jardín con cinco tipos de olivo. Por el camino conocerás a los vecinos y políticos que decidieron qué hacer con ella.

Hazlo antes de entrar: dentro puede no haber cobertura.
Centro del Olivar de Sierra (Antigua Fábrica de los Maynez) en Adamuz: audioguía y visita

Historia de la antigua fábrica de los Maynez en Adamuz

Una fábrica que se salvó

Colócate frente al volumen principal de la antigua fábrica, a unos pasos de la entrada, con el edificio de frente.

¿Cuántos edificios se salvan porque a un alcalde le da pena tirarlos? Este, según la crónica de su inauguración, fue uno.

Tienes delante la antigua fábrica, con aire de nave que ha trabajado mucho. Fíjate en la composición del exterior y en los elementos constructivos tradicionales que se conservaron al adaptarla. Parecen detalles menores, pero son los que hacen que esto siga pareciendo una fábrica y no un museo recién estrenado.

La historia es esta. Se construyó el polígono industrial y la alternativa era derribar la vieja fábrica. Entonces el alcalde, Manuel Leyva, propuso conservarla.

Y aquí viene lo bueno: nadie se pone de acuerdo en cuándo nació. Una publicación la sitúa en las últimas décadas del siglo diecinueve. La ficha patrimonial de la Junta la describe como un edificio industrial de principios del siglo veinte. Es un edificio que ni siquiera tiene claro su cumpleaños, pero que sobrevivió igual.

En dos mil diez se anunció una inversión de un millón cuatrocientos mil euros para el proyecto. La fábrica pasó de estorbo posible a obra con presupuesto.

Entra con esa idea en la cabeza: lo que vas a ver estuvo cerca de no existir. Y las máquinas que se quedaron te esperan a un paso de aquí.

Para profundizar

La inauguración tuvo también un momento de recuerdo. La crónica mencionó a Manuel Aguilar, presente en el acto, como una persona fallecida hacía poco y muy apreciada en Tragsa. Hay obras que se entienden mejor sabiendo quién se sentó a hacerlas posibles.

Las fechas del proyecto, además, tuvieron su propio ritmo. La noticia de dos mil diez hablaba todavía de una apertura de obras prevista para septiembre. Era una previsión de proyecto, no una fecha de inauguración, y conviene no confundirlas.

Y en junio de dos mil catorce, la propuesta municipal para implantar el servicio turístico del centro quedó sobre la mesa por unanimidad de los asistentes. Cuando el proyecto llegó al pleno, aún faltaba camino.

Prensas y maquinaria del Centro del Olivar de Sierra

Prensas con vistas

Prensas con vistas · Centro del Olivar de Sierra (Antigua Fábrica de los Maynez)

Dirígete a la zona exterior donde se exponen las prensas y la maquinaria, y colócate frente a ellas.

Las prensas están al aire libre, y eso ya dice algo: aquí las máquinas no se esconden.

Busca la exposición exterior, donde las prensas antiguas y la maquinaria del aceite se muestran como parte del relato y no como trastos de almacén. Cuando se presentó el proyecto, el alcalde Manuel Leyva explicó que la recuperación conservaría la maquinaria que aún permanecía en el recinto. Algunas piezas esperaron en su sitio a que alguien decidiera que merecían público.

Dentro de la antigua fábrica hay más: maquinaria conservada y recreaciones de distintos sistemas de extracción.

Y ahora el giro, que está en la sierra y no en la fábrica. Un estudio académico describe las fincas serranas como difíciles de mecanizar. Señala además que el desplazamiento diario hasta la almazara es complicado. Una lectura razonable es que esa dificultad ayuda a mantener prácticas tradicionales.

Dicho de otro modo, la sierra frena a las máquinas. Por eso estas prensas viejas no cuentan solo un pasado: cuentan un problema que el olivar de pendiente sigue teniendo.

Fíjate en cómo se alinean unas junto a otras. Piensa que la aceituna ya había hecho su viaje cuesta abajo antes de llegar a ellas.

Dentro te espera el resto de la historia: a qué más se dedicó este edificio, además de a prensar.

Para profundizar

La exposición se concibió para mostrar desde prácticas tradicionales hasta tecnología moderna, junto con piezas originales. No es un museo de cosas viejas, sino un recorrido de lo antiguo a lo reciente.

El proyecto museográfico planteó, además, que el visitante pasara de la historia del olivo a los procesos de obtención y a los sistemas de producción. Es un orden lógico: primero el árbol, después el aceite.

Si te acercas a la maquinaria conservada del interior, compara con lo que acabas de ver fuera. Una está pensada para impresionar al aire libre y la otra para trabajar bajo techo. Y las recreaciones de los sistemas de extracción te ayudan a entender cómo evolucionó la forma de sacar el aceite.

Patio con tinajas y sala de los usos del aceite

El patio que imita al aceite

El patio que imita al aceite · Centro del Olivar de Sierra (Antigua Fábrica de los Maynez)

Pasa al patio interior y colócate junto a las tinajas, con el edificio fabril a tu espalda.

Aquí hay fuentes que quieren hacerse pasar por aceite. Fíjate en las tinajas del patio: el proyecto las ideó recuperadas de la antigua bodega y reutilizadas como fuentes de agua para evocar el aceite. Es un truco amable. El líquido es agua, pero la vasija ya sabe de qué va esto.

La fábrica fue construida en las últimas décadas del siglo diecinueve para obtener aceite y aprovechar sus subproductos. Con el tiempo cambió de oficio varias veces, y el alcalde Manuel Leyva lo resumió así: almazara, fábrica de ladrillos, tejar, industria orujera y jabonera. Es una lista que parece de gremio de pueblo entero.

La rehabilitación, además, no borró todo rastro fabril. El proyecto proponía conservar las entreplantas y las instalaciones de la antigua refinería. Cuando recorras el interior, busca la maquinaria y las instalaciones conservadas.

El proyecto expositivo contempló seis espacios, desde la historia del aceite hasta sus usos. El último, la sala sexta, se dedicó a los usos del aceite de oliva. Es el final lógico: después de ver cómo se hace, ves para qué sirve.

En diciembre de dos mil diez, las obras salieron a concurso por algo más de cuatrocientos veinticinco mil euros.

Y si el aceite ya está en la mesa, falta volver al origen: el árbol y la sierra.

Para profundizar

La idea inicial era que el centro no fuese solo una exposición. El proyecto incluía cata, documentación y formación. Es decir, estaba pensado para que el visitante probara y aprendiera, no solo mirara.

Hay una curiosidad de números que conviene contar como lo que es. Un anuncio hablaba de cinco salas sobre el olivar serrano, la historia del aceite, su obtención, los sistemas de producción y el aceite en Adamuz. Otra noticia hablaba de seis espacios. Los proyectos cambian al madurar, y el recorrido que ves hoy no tiene por qué coincidir con ninguno al pie de la letra.

Y el dinero también tiene su cifra. En dos mil diez se anunció una inversión de un millón cuatrocientos mil euros para recuperar la fábrica y convertirla en centro interpretativo. El concurso de obras fue solo una parte de ese total.

El olivar de sierra y el jardín con 5 variedades de olivo

Cuarenta por ciento de olivos

Cuarenta por ciento de olivos · Centro del Olivar de Sierra (Antigua Fábrica de los Maynez)

Sal a la zona ajardinada y colócate donde veas varios olivos a la vez.

Adamuz tiene trece mil ciento noventa y dos hectáreas de olivar dentro de un término de trescientos treinta y tres coma ocho kilómetros cuadrados. Haz la cuenta: casi cuatro de cada diez hectáreas del municipio son olivar. Hablamos de un territorio donde el olivo manda.

Por eso el jardín de este centro no es decorativo. Se plantó con cinco tipos de olivo: Picual, Nevadillo Negro, Imperial, Manzanillo y Acebuche. Una pequeña muestra de cómo es la sierra.

La segunda sala del recorrido se dedicó al olivar serrano y a sus sistemas de explotación, recolección y transporte. Y aquí aparece un matiz que el alcalde Manuel Leyva resumió con una paradoja. En el olivar en pendiente hay menor rentabilidad, pero se obtiene aceite de máxima calidad. Es una valoración suya, y se entiende mejor con el estudio académico delante. Este describe la dificultad de mecanizar las fincas de fuerte pendiente y la relaciona con la continuidad de prácticas tradicionales.

Hay un detalle más de papeles. Leyva vinculó el proyecto a un convenio con la Cooperativa Agrícola Virgen del Sol, propietaria del terreno, de unos dos mil metros cuadrados.

Cuesta arriba se cultiva, cuesta abajo se cuenta. Y de esa cuenta salió algo más que un museo: salió una disputa municipal.

Para profundizar

El proyecto contemplaba un jardín con variedades locales y espacios de formación, documentación y estudio sobre el olivar serrano. El jardín formaba parte del plan desde el principio.

La misma noticia anunció que el centro vendería aceites del territorio. Mencionó la Picual y la Nevadillo Negro como variedades predominantes. Así que lo que ves plantado se corresponde con lo que se produce en la zona.

El centro acogió también una actividad de biodiversidad. En un taller organizado con la asociación Damus, Carlos e Ignacio explicaron cómo instalar cajas nido. Un olivar es también un hogar para quien nunca figura en los números de la cosecha.

Apertura del centro y variedades de olivo del recinto

El patio y el pleno

El patio y el pleno · Centro del Olivar de Sierra (Antigua Fábrica de los Maynez)

Quédate en el recorrido del recinto, junto a la zona ajardinada exterior, con los olivos a la vista.

Abrir un centro como este puede ser más difícil que construirlo. Mira alrededor, sin prisa: las variedades de olivo plantadas en el jardín del complejo están ahí, a la vista, junto al recorrido del recinto. Parecen tranquilas. La apertura del centro, en cambio, no lo fue tanto.

En dos mil diez, el alcalde Manuel Leyva presentó la recuperación como un proyecto de un millón cuatrocientos mil euros, con la antigua fábrica como punto de partida de la transformación. Cuatro años después llegó el momento de abrir las puertas, y la apertura se convirtió en disputa municipal.

Los portavoces Manuel Cuestas y Rafael Redondo condicionaron su voto favorable a una bolsa de empleo o a convocar oposiciones. Es decir, el debate ya no era el aceite ni los olivos, sino quién iba a trabajar allí.

Hay que reconocerlo: que un edificio rescatado de la demolición acabe en un pleno discutiendo plazas es una forma muy humana de volver a la vida. Las fábricas, mientras funcionan, dan trabajo, y este debate era, a su manera, el eco de eso.

Hoy ya no se oye ese debate. Se oye el paso del visitante sobre el suelo del recinto y, quizá, algún pájaro entre los olivos.

Te llevas una fábrica que se salvó, unas prensas que se quedaron y un jardín para aprender a distinguir una aceituna de otra. Me pregunto si, al salir, mirarás un olivo igual que al entrar.

Para profundizar

El patrón de este centro es el de un proyecto que cambió de manos y de planes varias veces, desde el anuncio de dos mil diez hasta su apertura. En ese tiempo, la antigua fábrica pasó de edificio sin uso fijo a espacio dedicado al aceite.

Si todavía te queda tiempo, vuelve a los olivos del jardín. Compara las hojas y el porte de cada variedad, y recuerda los nombres: Picual, Nevadillo Negro, Imperial, Manzanillo y Acebuche.

Prepara tu visita


Preguntas frecuentes

¿Qué ver en el Centro del Olivar de Sierra (Adamuz

Hay prensas antiguas y maquinaria en la exposición exterior, maquinaria conservada y recreaciones de sistemas de extracción en el interior, un patio con tinajas recuperadas como fuentes y un jardín con 5 variedades de olivo: Picual, Nevadillo Negro, Imperial, Manzanillo y Acebuche.

¿Cuál es la historia del Centro del Olivar de Sierra

La antigua fábrica de los Maynez se fecha en las últimas décadas del siglo XIX según una publicación y a principios del siglo XX según la ficha patrimonial. Fue almazara, fábrica de ladrillos, tejar y empresa orujera y jabonera. En 2010 se anunció una inversión de 1,4 millones de euros para convertirla en centro.

¿Quién propuso conservar la fábrica

Según la crónica de la inauguración, el alcalde Manuel Leyva propuso conservar la fábrica en lugar de derribarla tras construirse el polígono industrial. En la presentación del proyecto explicó además que se conservaría la maquinaria que aún permanecía en el recinto, de modo que parte de la fábrica original pudiera visitarse.

¿Cuántas salas tiene el centro

Las noticias no coinciden del todo: un anuncio habló de 5 salas sobre el olivar serrano, la historia del aceite, su obtención, los sistemas de producción y el aceite en Adamuz, y otro contempló 6 espacios, el último dedicado a los usos del aceite de oliva. Conviene confirmar el recorrido actual con la oficina de turismo.

¿Cuál es el horario de visita y el precio de las entradas

El horario y las entradas pueden variar según la temporada. Lo más fiable es consultarlos en la web oficial de turismo de Adamuz, turismoadamuz.es, o en la oficina de turismo del municipio antes de acudir, para no encontrarte el centro cerrado.

¿Cuánto se tarda en visitar el centro

La visita combina exposición exterior, interior de la antigua fábrica, patio y jardín. Con una audioguía de 5 paradas, un paseo sin prisas permite detenerse en cada una. El tiempo real depende del ritmo de cada visitante y de las actividades que se programen, así que conviene consultarlo antes.

¿Cuánto olivar hay en Adamuz

Una publicación contabilizó 13.192 hectáreas de olivar en Adamuz, dentro de un término municipal de 333,8 km². Es casi el 40 % de la superficie del municipio, una cifra que explica por qué este centro se dedica a contar la historia del aceite y del olivar serrano.

¿Se vende aceite en el centro

Una noticia local anunció que el centro vendería aceites del territorio y mencionó la Picual y la Nevadillo Negro como variedades predominantes. Para saber qué productos hay disponibles ahora, lo mejor es preguntar en la oficina de turismo o en la web oficial.

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