Castillo Alcazaba de Bujalance: audioguía de la fortaleza califal

Torres y muros exteriores del Castillo Alcazaba de Bujalance
El día que cayó la muralla
Colócate frente a los muros exteriores, con las torres a la vista, en un punto desde el que abarques el lienzo de muralla.
Tras unas lluvias intensas, en marzo de mil novecientos sesenta y tres, un tramo de esta muralla se desplomó. Eran unos treinta metros, más largos que una piscina de veinticinco. Y no cayeron al vacío: cayeron sobre la parte de atrás de tres casas de la calle Manuel Mantilla. Imagina el ruido. Imagina a los vecinos asomándose a ver qué había pasado con su pared.
Tiene gracia, y a la vez no la tiene, que un muro hecho para proteger acabara arrinconando a quienes vivían a su sombra. Pero es que esa convivencia viene de lejos.
Porque todo esto empezó hacia el año novecientos treinta y cinco, en tiempos del califa Abderramán tercero. La fecha es aproximada, ojo. La tradición histórica vincula la fundación a una orden suya: la fortaleza debía vigilar los caminos hacia Córdoba. Y aquí viene lo bueno. El núcleo urbano creció a su alrededor. Es decir, que Bujalance, tal como lo conoces, es en cierto modo hijo de este castillo. Los vecinos de la calle Manuel Mantilla eran, sin saberlo, parientes de la muralla.
Y no es una puerta cualquiera.
Para profundizar
La fortaleza no solo vigiló caminos: también cambió de manos. El veintitrés de julio de mil doscientos veintisiete, Fernando tercero entró en ella y ordenó purificar la mezquita mayor, que estaba cerca. Los estudiosos advierten que identificar aquella mezquita con la iglesia actual es especulación, así que queda como una pregunta abierta para cuando bajes al pueblo.
El siglo veinte trajo otro capítulo. En mil novecientos sesenta y tres, el mismo año del derrumbe, el castillo fue declarado Monumento Histórico-Artístico. Pasó a ser un bien protegido y, sin embargo, siguió siendo de propiedad particular durante unos años más. El Ayuntamiento lo adquirió en subasta pública el veinticuatro de noviembre de mil novecientos sesenta y siete. Un castillo de más de mil años, comprado a golpe de martillo.
La puerta de acceso: qué ver en Bujalance
La puerta que te hace girar

Sitúate ante el acceso del recinto, en el cuerpo conservado de la antigua Torre del Homenaje, y levanta la vista hacia el arco.
Está en el cuerpo inferior de la antigua Torre del Homenaje. Y ahora busca el arco que forma la entrada actual. Es un arco de herradura apuntado: la curva tiene esa barriga morisca, pero termina en una ligera punta. Tómate un momento. Lo que tienes delante lo pisó mucha gente antes que tú.
Y aquí viene mi parte favorita. En este castillo había reutilizada una piedra romana. Los expertos pensaron que podía dar pistas sobre el trazado de la Vía Augusta, entre Córdoba y Cástulo. Y un tal Ventura propuso que aquella pieza se alzó cerca de un puente romano que ya no existe.
Una advertencia de amigo: no la busques en el umbral. La pieza fue extraída en dos mil veintidós y ya no está colocada ahí.
Quizá por eso esta puerta tiene tanto que contar. Detrás de ella hay un recinto, y dentro del recinto, un patio. Vamos a ver qué quieren hacer hoy con él.
Para profundizar
El estudio arqueológico identifica esta puerta en recodo como construcción original del siglo diez. Eso la convierte en una de las partes más antiguas que verás. Ahora bien: el acceso y el cuerpo inferior de la torre fueron restaurados entre dos mil ocho y dos mil nueve. De modo que lo que tocas es una mezcla de las manos del califato y las del siglo veintiuno. Es un buen ejercicio mirar la piedra e intentar adivinar cuál es cuál. Yo reconozco que no soy capaz.
Piensa también en lo que decía la piedra romana. Una sola pieza, reutilizada, podía ayudar a seguir el rastro de una calzada entre dos ciudades. A veces las murallas son archivos: guardan lo que otros construyeron mucho antes.
Entorno y patio de armas: visita al castillo
Siete torres y un jardín

Recorre el contorno de la alcazaba, por el perímetro y el entorno inmediato, de modo que veas torres y lienzos a la vez.
Cuenta las torres. Ahora, cuando termines, piensa que la fortaleza tuvo en origen siete. No sé cuántas encontrarás tú, pero te aseguro que el ejercicio da guerra.
La alcazaba ocupaba una elevación destacada y defendía el camino entre Córdoba y Baeza. Se fecha en el año novecientos treinta y cinco y se atribuye al califa Abderramán tercero. Imagina a un viajero de entonces, con su mula, viendo aparecer en lo alto siete torres.
Fíjate ahora en los lienzos de muralla que unen una torre con otra. Hoy hay un proyecto de recuperación que quiere precisamente relacionarlos visualmente: que torres y muros se lean como un solo conjunto.
En dos mil veinticinco, la comisión patrimonial presidida por Eduardo Lucena informó favorablemente un proyecto de jardín arqueológico. Prevé retirar elementos modernos del patio interior, ese que durante siglos fue patio de armas.
Dentro hay más: busca el aljibe. Pero esa es otra historia, y te la cuento enseguida.
Para profundizar
En el recinto interior hay un aljibe y una pileta de decantación. La noticia patrimonial los describe en buen estado de conservación, y el proyecto les reserva una plataforma. Lo hizo con una paciencia que hoy nos cuesta imaginar.
Y mira cómo se ha ido protegiendo el conjunto. Fue declarado monumento histórico-artístico de carácter nacional por el Real Decreto dos mil ciento veintidós de mil novecientos ochenta y dos, del nueve de julio.
Despídete de la alcazaba dándole una última vuelta. Lleva más de mil años esperando que alguien suba hasta aquí y le preste atención.
Prepara tu visita
- Cómo llegar: dirígete a Bujalance y sube hacia la alcazaba, que ocupa una elevación destacada del pueblo. Es el punto de inicio del recorrido.
- Horarios y acceso: confirma días de apertura y condiciones de visita en la web oficial del Ayuntamiento o en la oficina de turismo antes de ir.
- Calzado: lleva calzado cómodo, porque el recorrido por el contorno y la subida lo agradecen.
- Audioguía: descarga el audio antes de subir y llévate auriculares.
Preguntas frecuentes
¿Qué ver en Castillo Alcazaba de Bujalance (Bujalance
Las torres y lienzos de muralla exteriores, la puerta en recodo del siglo X con su arco de herradura apuntado, en el cuerpo inferior de la antigua Torre del Homenaje, y, en el recinto interior, el aljibe y la pileta de decantación.
¿Cuál es la historia de Castillo Alcazaba de Bujalance
Fernando III entró en la fortaleza el 23 de julio de 1227. Hoy es un monumento protegido.
¿Cómo llegar a Castillo Alcazaba de Bujalance
El castillo ocupa una elevación destacada de Bujalance. Llega al pueblo y sube hacia la alcazaba.
¿Cuál es el horario de visita de Castillo Alcazaba de Bujalance
¿Cuánto se tarda en visitar Castillo Alcazaba de Bujalance?
¿Cuándo se construyó el castillo de Bujalance
Se fecha hacia el año 935, durante el califato de Abderramán III. La fecha es aproximada. Se le atribuye la fundación a este califa, que quería vigilar los caminos hacia Córdoba desde una elevación destacada.
¿Está protegido el Castillo Alcazaba de Bujalance
Sí. Fue declarado Monumento Histórico-Artístico en 1963 y monumento histórico-artístico de carácter nacional por el Real Decreto 2122/1982, de 9 de julio. El Ayuntamiento lo adquirió en subasta pública el 24 de noviembre de 1967.
¿Qué proyecto hay para el patio del castillo
En 2025, la comisión patrimonial presidida por Eduardo Lucena informó favorablemente un jardín arqueológico. Prevé retirar elementos modernos del patio interior y relacionar visualmente torres y lienzos de muralla.
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