Dovoya · audioguías y visitas guiadas
Dovoya › Córdoba y provincia › Posadas › Dólmenes de La Sierrezuela, Posadas: audioguía de dos tumbas prehistóricas

Dólmenes de La Sierrezuela, Posadas: audioguía de dos tumbas prehistóricas

Dos tumbas prehistóricas a cien metros una de otra, una galería de lajas clavadas en la tierra y un anillo de piedras que los arqueólogos aún no saben cómo interpretar. Este recorrido corto te lleva de un descubrimiento a una excavación de urgencia, y de ahí a una sospecha de expolio. Es una de las visitas más intrigantes que puedes hacer en Posadas.

Hazlo antes de entrar: dentro puede no haber cobertura.
Dólmenes de La Sierrezuela, Posadas: audioguía de dos tumbas prehistóricas

Dolmen I de La Sierrezuela: la galería funeraria

Un pasillo de piedra

Colócate a la entrada del Dolmen I, de cara a la galería, para recorrer con la vista toda su longitud hasta la losa del fondo.

Recorre con la vista la galería. A cada lado se alinean once grandes lajas, y al fondo, en la cabecera, descansa la gran losa que cierra el conjunto. Fíjate en lo estrecho que es el espacio. Entre ochenta centímetros y un metro y medio de ancho. Cada una está hincada en el suelo aproximadamente un metro setenta, casi la altura de una persona. Y sin embargo, su historia moderna empieza con un gesto sencillo. Un hombre llamado Antonio Benavides descubrió el dolmen y comunicó el hallazgo a la Administración. Pudo ser una piedra más en el campo. Fue el principio de todo.

En mil novecientos noventa y uno llegó la excavación, planteada como intervención de urgencia. La dirigió María Reyes Lopera, del Museo de Palma del Río.

Y aquí viene lo bueno. Esa excavación no solo abrió este dolmen. Permitió localizar otro, escondido a unos cien metros de aquí.

Para profundizar

Esta forma se llama galería, y el nombre importa. En otras tumbas de este tipo hay una cámara al fondo y un corredor que lleva hasta ella. Aquí no. Cámara y corredor no se separan en espacios distintos: todo es un único espacio alargado. Es una interpretación de los especialistas, y encaja con lo que tienes delante.

Prueba a hacer el ejercicio con los ojos. Sigue la línea de lajas de la derecha hasta el final, cruza luego a la izquierda y vuelve.

Fíjate también en la repetición. Once lajas a un lado, once al otro, y todas hincadas casi hasta la altura de una persona.

Dolmen II de La Sierrezuela: cámara, acceso y expolio

La tumba que alguien visitó antes que los arqueólogos

Acceso del Dolmen II de La Sierrezuela en Posadas con sus grandes lajas y el perímetro de piedras

Sitúate frente a la entrada del Dolmen II, con las grandes lajas visibles delante y el perímetro de piedras a tu alrededor.

Alguien llegó aquí antes que los arqueólogos, y no con buenas intenciones. Al menos, eso sospecha José Miguel Bascón, el arqueólogo que estudió esta tumba.

Mira primero cómo se dispone el acceso respecto a las grandes lajas. Y luego deja que la vista se vaya al exterior, porque lo que rodea este dolmen es lo que más llamó la atención. Es un anillo de piedras, y Bascón destacó que es poco frecuente y que aquí resulta especialmente visible.

Pero esta tumba guarda una herida. Bascón señaló una alteración importante en el sector oeste. Y planteó una hipótesis incómoda: que pudo deberse a un expolio posterior a la excavación del primer dolmen.

Y ahí está el giro. Según su idea, quienes saquearon la tumba pudieron saber dónde estaban los hallazgos del primero. Es decir, la excavación del Dolmen I habría servido, sin quererlo, de mapa. Es una hipótesis, no una certeza, pero hace pensar.

Lo cierto es que este segundo dolmen apareció en mil novecientos noventa y uno, durante la excavación del primero, y dista de él aproximadamente cien metros. Su propia excavación esperó hasta dos mil diecinueve.

Fíjate en lo que eso significa.

Para profundizar

Si el relato te dejó con ganas de datos, aquí van algunos más. Sobre la edad de este dolmen se habla de entre tres mil quinientos y cuatro mil años. Pero quienes lo estudiaron advierten que no puede precisarse con seguridad. Es mejor tomarlo como un orden de magnitud.

Durante la limpieza apareció un nivel de tierra oscura. Se interpreta como suelo que estuvo expuesto entre mil novecientos sesenta y mil novecientos noventa y uno. Eso coincide con la idea de una tumba que vivió décadas a la intemperie.

Hubo otra pregunta. ¿Podía el anillo ser anterior a la tumba, incluso del Neolítico? Los investigadores lo consideraron y lo descartaron, por los restos más antiguos que se conocen en la zona.

Y hoy el lugar cuenta con protección. La normativa urbanística municipal identifica La Sierrezuela como yacimiento arqueológico y fija un entorno protegido de cien metros de diámetro.

Por eso, cuando mires la línea de piedras que parece continuar hacia el suroeste y el noroeste, recuerda que lo que estás pisando es un suelo con historia, y con norma.

El anillo de piedras del Dolmen II

El círculo y los palmitos

Anillo de piedras del Dolmen II de La Sierrezuela en Posadas junto a palmitos

Camina por el borde exterior del Dolmen II, cerca de las matas de palmito, y busca con la vista la línea de piedras que rodea el acceso.

Un grupo de arqueólogos tuvo que pedir permiso para cortar unas matas. Sus raíces eran un problema. El informe de los trabajos advertía de que podían afectar a la estructura y a la conservación del anillo.

Así que el monitor de un ciclo formativo del IES Aljanadic decidió podar los palmitos. Pero no bastaba con querer. Tuvo que solicitar autorización expresa a la Junta. Hasta una poda, en un yacimiento, pide papeles.

Y valió la pena. Al excavar los grupos de palmitos, el equipo encontró piedras pequeñas y medianas, y un bloque mayor atrapado entre las raíces. Se detectó a unos sesenta centímetros de la entrada, y podría formar un contorno circular u ovalado.

Hay algo que los investigadores no pudieron decidir: si ese contorno contenía el túmulo o si era una estructura anterior al dolmen. Esa pregunta sigue abierta.

Lo que sí explicaron es que el perímetro no tiene por qué ser solo una obra de piedra. Podría señalar el túmulo que cubría la galería. Un montón de tierra, hoy desaparecido, cuyo borde habrían marcado estas piedras.

Así que la próxima vez que veas un círculo de piedras, pregúntate qué cubría.

Para profundizar

Detengámonos en un detalle del anillo, el de su fragilidad. Las raíces de los palmitos no solo estorbaban: atrapaban piedras. Es decir, pensada para sostenerse sola, sin añadir nada que compitiera con las piedras originales.

También conviene mirar la entrada con cuidado. Los sesenta centímetros que separan el acceso de la línea de ortostatos son poco más que un paso. Un contorno que quizá fue circular, quizá ovalado. Un túmulo que quizá existió. Una estructura que quizá fue anterior.

Esa es, al final, la gracia de La Sierrezuela. No te lo da todo hecho. Te deja la mejor parte: seguir preguntando.

Prepara tu visita

Preguntas frecuentes

¿Qué ver en Posadas

Entre lo que ver en Posadas están los Dólmenes de La Sierrezuela, dos tumbas prehistóricas separadas por unos 100 metros. El Dolmen I es una galería de casi 8 metros de largo y el Dolmen II destaca por su anillo de piedras, poco frecuente y muy visible.

¿Cómo llegar a Dólmenes de La Sierrezuela

Los dólmenes se encuentran en La Sierrezuela, en Posadas. / Respuesta: El horario no figura en la documentación de esta guía y puede cambiar. Lo más seguro es confirmarlo antes de la visita en la web turismoposadas.es o en la oficina de turismo de Posadas, que informan de las condiciones de acceso vigentes. Como los dos dólmenes distan unos 100 metros, el trayecto entre ellos es corto y la visita se puede hacer con calma.

¿Cuál es la historia de Dólmenes de La Sierrezuela

El Dolmen I se sitúa entre 2500 y 2000 a. C., en el Calcolítico. Lo descubrió Antonio Benavides y se excavó de urgencia en 1991. Esa excavación permitió localizar el Dolmen II, que no se excavó hasta 2019.

¿Cómo es el Dolmen I de La Sierrezuela

Es una galería de un solo espacio, de casi 8 metros de largo y entre 0,80 y 1,5 metros de ancho. Tiene 11 grandes lajas a cada lado, hincadas aproximadamente 1,7 metros en el suelo, y una gran losa que cierra la cabecera.

¿Qué es el anillo de piedras del Dolmen II

Es una línea de ortostatos detectada a unos 60 centímetros de la entrada, que podría formar un contorno circular u ovalado. Los investigadores no determinaron si contenía el túmulo o si era anterior al dolmen. El arqueólogo José Miguel Bascón lo calificó de poco frecuente.

Cerca de aquí