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Cruz de los Desamparados en Fernán Núñez: audioguía de la leyenda de Santa Marina

En tres paradas recorrerás la cruz reconstruida, el agua que la tradición le atribuye y la lápida de 1717 que sobrevivió a la destrucción de la cruz original.

Hazlo antes de entrar: dentro puede no haber cobertura.
Cruz de los Desamparados en Fernán Núñez: audioguía de la leyenda de Santa Marina

La cruz de los Desamparados y la leyenda de la pastora de Abencalez

La pastora que dio la voz de alarma

Colócate frente a la cruz, junto a la carretera de San Sebastián de los Ballesteros, con la placa de la base a la vista.

¿Quién avisa a todo un pueblo cuando se acerca el peligro? Según la tradición de aquí, una pastora. Una pastora de Abencalez, nada menos, sin más armas que su voz y sus piernas.

Cuenta la tradición que en este lugar se le apareció Santa Marina para advertirle de un ataque. Y no se quedó en el susto. Le encargó dos cosas: avisar a los vecinos y llevar los objetos sagrados a la fortaleza de Fernán Núñez.

Imagina la carrera. Una sola persona, cuesta arriba, con la responsabilidad de media comunidad a la espalda.

Lo que sigue lo cuenta la crónica local: Abencalez fue destruida, pero el castillo resistió el cerco que se atribuye a Mohamed quinto.

Y ahora, una aclaración importante: la cruz que tienes delante no es la histórica. La cruz que mandó levantar en 1717 el conde de Fernán Núñez fue destruida durante la Guerra Civil. Lo que ves es una reconstrucción posterior, de los años ochenta del siglo pasado. De la cruz anterior solo se conserva la lápida conmemorativa, que verás en la tercera parada. No consta que la cruz actual incorpore restos originales.

Fíjate en que es sobria. La antigua tenía un pilar de más de metro y medio con representaciones de Cristo y de la aparición, de modo que la piedra misma contaba la historia a quien pasaba.

Busca ahora la placa de la base. Es discreta, pero está ahí para que nadie pase de largo sin saber qué se recuerda en este rincón.

Y si la historia empezó con una advertencia, ¿qué pasó con el agua que dicen que brotó aquí mismo?

Para profundizar

El nombre de la cruz tiene su propia historia. Según el cronista local, «Desamparados» recuerda a quienes no encontraron refugio en el castillo. Es una interpretación, no un hecho probado, pero da que pensar: el nombre no mira a los que se salvaron, sino a los que se quedaron fuera.

El Pocito de Santa Marina: el manantial de la tradición

El pocito de la peña abierta

Entorno del Pocito de Santa Marina cerca de la Cruz de los Desamparados en Fernán Núñez

Quédate junto a la cruz. El Pocito de Santa Marina no está a la vista desde aquí: una referencia histórica lo sitúa a la salida de la calle San Marcos, camino del Calvario. La fuente se secó, y no he podido confirmar si hoy se puede visitar ni a qué distancia queda exactamente de la cruz.

Dicen que una peña se abrió. Así, sin más. Tras la aparición de Santa Marina, cuenta la tradición, la roca se partió y de ella brotó un manantial. Me gustaría creerlo, aunque sea por lo bien que suena.

Lo que sí consta es lo que vino después. En 1717, Francisco Gutiérrez de los Ríos, tercer conde de Fernán Núñez, mandó levantar un nuevo humilladero con cruz y fuste de mármol rojo de Cabra, y colocó una lápida. Esa lápida atribuye al agua propiedades contra muchas enfermedades. Es una creencia devocional, no una afirmación médica, y así hay que leerla.

Aquella fama tuvo consecuencias muy reales. Tras la reconstrucción de 1717, aumentaron las visitas de peregrinos al manantial. Gente de camino, con sed de agua y de esperanza.

Para acogerlos se fundó, en 1721, la ermita del Calvario. Está sobre un montículo, al comienzo de la antigua Colada del Pozuelo, hoy carretera de San Sebastián de los Ballesteros, la misma junto a la que está la cruz. Se levantó para recibir a los visitantes y para celebrar actos litúrgicos.

Y un último giro. Lo que para unos es una tradición piadosa, para el Plan General del municipio es patrimonio con número propio: el Pocito de Santa Marina figura catalogado como E once, identificación que mantiene la normativa publicada en 2026. Una devoción antigua que hoy también aparece en los papeles del urbanismo.

Para profundizar

El cronista local recuerda un detalle humano: una familia apellidada Arroyo ayudó a Francisco de los Ríos en la creación de la ermita. Son nombres de vecinos que no salen en ningún escudo, pero sin los que el lugar no habría tomado forma.

La lápida de 1717 en la capilla de Santa Marina

La lápida que se salvó

Lápida de 1717 de la Cruz de los Desamparados en la capilla de Santa Marina de Fernán Núñez

Desde la cruz hay que ir hasta la parroquia de Santa Marina de Aguas Santas, en el pueblo; no dispongo de una distancia fiable del trayecto. Entra en la capilla de Santa Marina y busca la lápida y las placas conmemorativas.

Cuando la cruz de 1717 fue destruida durante la Guerra Civil, lo que se salvó fue la lápida conmemorativa. No una cruz entera, sino una lápida, y con ella la memoria de todo lo que has oído.

La lápida recuerda que el conde hizo colocarla en 1717, por memoria y devoción, y registra la fecha del quince de abril de ese año.

Y aquí entran las personas. El párroco Antonio Jurado guardó la lápida tras la destrucción. Más tarde pasó al escultor Juan Polo, que la cedió para la capilla. Dos hombres, dos manos que la custodiaron cuando nadie sabía si volvería a tener sitio.

Lo tuvo. La colocación de la lápida en esta capilla se inauguró el dieciocho de julio de 2000.

Ahora fíjate en lo que tienes delante. La inscripción extensa cuenta la tradición de la pastora y la advertencia sobre el ataque a Abencalez. Lo que has escuchado en la primera parada está grabado aquí, en la misma lápida que sobrevivió. La propia crónica la presenta como «tradición inconclusa», una narración tradicional y no un hecho cerrado.

Para profundizar

El texto de la lápida describe la imagen que se habría colocado en la cruz y atribuye a la pastora un rosario y una corona de resplandores. Conviene tomarlo con cautela: esa corona se asocia normalmente a la santa y no a la pastora, y no he podido contrastarlo con la inscripción.

La inscripción vincula la tradición con la temprana veneración de Santa Marina. Pero es el cronista local, no la piedra, quien señala que no está aclarado cómo llegó esa devoción a Abencalez. Es una de esas preguntas que la historia no ha cerrado.

Así que cuando salgas, lleva contigo la lápida y su duda. Es una buena manera de despedirse de una cruz que ha cambiado de aspecto, pero no de historia.

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Preguntas frecuentes

¿Qué ver en Cruz de los Desamparados

Puedes ver la cruz reconstruida en los años ochenta y la placa de su base junto a la carretera de San Sebastián de los Ballesteros. También merece la pena la lápida de 1717 y las placas conmemorativas de la capilla de Santa Marina, en la parroquia de Santa Marina de Aguas Santas.

¿Cómo llegar a Cruz de los Desamparados en Fernán Núñez

La cruz se encuentra en Fernán Núñez, junto a la carretera de San Sebastián de los Ballesteros. La lápida que formó parte de la cruz histórica se conserva en la capilla de Santa Marina, dentro de la parroquia de Santa Marina de Aguas Santas.

¿Cuál es la historia de Cruz de los Desamparados

La tradición cuenta que Santa Marina se apareció a una pastora de Abencalez para advertirla de un ataque, y le encargó avisar a los vecinos y trasladar los objetos sagrados al castillo de Fernán Núñez. Según la misma tradición, de una peña brotó el manantial del Pocito. La cruz conmemora esa tradición; en 1717 el conde mandó levantar un nuevo humilladero y colocar una lápida. La cruz fue destruida en la Guerra Civil y la actual es una reconstrucción.

¿Qué es el Pocito de Santa Marina

Es un manantial que la tradición vincula con la aparición de Santa Marina junto a la cruz. Una lápida de 1717 le atribuye propiedades curativas, una creencia devocional. La fuente se secó y el Plan General municipal lo cataloga como E-11.

¿Cuándo se fundó la ermita del Calvario

La ermita del Calvario se fundó en 1721, sobre un montículo al comienzo de la antigua Colada del Pozuelo, hoy carretera de San Sebastián de los Ballesteros. Se creó para acoger a los visitantes y celebrar actos litúrgicos, tras el aumento de las visitas al manantial que siguió a la obra de 1717.

¿Dónde está la lápida de la Cruz de los Desamparados

La lápida de 1717, colocada por el conde de Fernán Núñez, se conserva en la capilla de Santa Marina. Su colocación allí se inauguró el 18 de julio de 2000, tras salvarse de la destrucción de la cruz en la Guerra Civil.

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