Dovoya · audioguías y visitas guiadas
Dovoya › Córdoba y provincia › Dos Torres › Antigua Cárcel de Torremilano y Soportales de la Plaza de la Villa, Dos Torres

Antigua Cárcel de Torremilano y Soportales de la Plaza de la Villa, Dos Torres

Una galería de madera, cuatro paradas y una plaza donde hubo toros en 1607, donde se contaron presos por la peste en tiempos de la vieja Torremilano y por donde pasó un marqués con un pasado de película. Una audioguía para escuchar en Dos Torres, en pleno núcleo histórico, mientras miras lo que los siglos dejaron en pie.

Hazlo antes de entrar: dentro puede no haber cobertura.
Antigua Cárcel de Torremilano y Soportales de la Plaza de la Villa, Dos Torres

Dos Torres, Torremilano y Torrefranca: el origen de la plaza

Dos pueblos y una plaza

Colócate en la plaza, frente a los soportales, con la galería alta a la vista y la torre de la parroquia de la Asunción al fondo.

Lo que tienes delante son los soportales del edificio que fue cárcel pública de Torremilano. Su construcción concluyó en mil setecientos cuatro. Pero antes de mirar la piedra y la madera, conviene entender el nombre del pueblo, porque esta guía va a hablar de Torremilano, de Torrefranca y de Dos Torres.

Torremilano era una población de realengo y pertenecía a las Siete Villas de Los Pedroches. Pegada a ella estaba Torrefranca, que dependía del señorío de Santa Eufemia. Entre ambas había un muro con un adarbe, un paso para controlar el tránsito, y dos jurisdicciones distintas casi a tiro de piedra. En mil ochocientos treinta y nueve se ordenó unir los dos núcleos. El ayuntamiento de Dos Torres se constituyó de forma efectiva en enero de mil ochocientos cuarenta y dos, según un historiador local. De ahí el nombre: dos torres, un solo pueblo.

Hoy la plaza de la Villa forma parte del núcleo histórico de la antigua Torremilano. Y en mil seiscientos siete, según el archivo municipal, ya se hablaba de toros en «la plaza de esta villa». El documento no nombra expresamente esta plaza concreta, así que podemos decir que hubo toros en la plaza de Torremilano, aunque no asegurar que fuera exactamente donde estás.

Para profundizar

Aquel año, los vecinos organizaron dos corridas: el toro de los casados y el toro de los mozos. Acordaron pagar dieciséis ducados por los animales, y también por sus carnes y sus pieles. Hay que reconocerlo: para las fiestas, la gente siempre ha sabido hacer cuentas.

Soportales de la Plaza de la Villa: galería de madera y restauración de 2013

La galería y su restauración

Galería de madera sobre los arcos de los soportales.

Sigue frente a los soportales. Detén la vista en el piso superior, donde la madera se asoma sobre los arcos.

Arriba ves una galería con balaustrada de madera y columnas que sostienen el piso superior. Abajo, pilares de granito y arcos de ladrillo. Es lo más reconocible del edificio, y conviene ser claros con lo que sabemos.

Los soportales son obra concluida en mil setecientos cuatro. En dos mil trece se restauró el conjunto. El periódico local cuenta que se respetaron los testimonios de las personas mayores del pueblo y que Cultura dio su visto bueno. Sobre la intervención en el tramo anexo a los soportales, la información publicada dice que se descubrió la piedra bajo el enfoscado y que se construyeron arcadas de ladrillo, sillares y una cornisa de granito.

Lo que no podemos decirte es qué piezas concretas de la madera, de la balaustrada o de los pilares son de aquel siglo y cuáles se rehicieron en dos mil trece. No hay documentación publicada que lo detalle, y preferimos no ponerle edad a lo que no la tiene. Tampoco consta aquí el estado exacto de la galería antes de la obra.

Para profundizar

El aspecto de la galería tiene algo de castellano y algo de extremeño. El documento del proyecto CULTA lo presenta como reflejo de esa influencia, y se ha relacionado con la posición de Los Pedroches como zona de paso de la Cañada Real de la Mesta. Es una hipótesis, pero sugerente: un lugar por el que pasaba gente de otras tierras bien pudo recibir otras maneras de construir.

Desde aquí, si dejas correr la vista por el perfil de la plaza, la torre de la parroquia de la Asunción cierra el paisaje.

Antigua cárcel de Torremilano: historia de la peste y la justicia local

Presos de la peste

La plaza de la Villa, enmarcada por la cárcel, el ayuntamiento y la parroquia.

Colócate en el centro de la plaza, de cara a la antigua cárcel.

¿Qué había que hacer en mil seiscientos ochenta y uno para acabar en prisión? Por ejemplo, negarse a hacer una guardia. Gabriel González, vecino de Torremilano, se plantó ante la que le correspondía en el control contra la peste, y fue encarcelado.

Ojo con la tentación de imaginarlo tras estas paredes. Este edificio no se terminó hasta mil setecientos cuatro, y la documentación local no dice que aquella cárcel fuera esta. Lo que sí cuenta es que la justicia de Torremilano ya encerraba a vecinos mucho antes.

Otro caso, distinto. En mil seiscientos ochenta, Juan Fernández del Olmo intentó introducir textiles desde Sevilla sin respetar el control sanitario. A él lo confinaron en la ermita de San Sebastián, y se enfrentaba a cien ducados y dos años de presidio. Una apuesta cara para un cargamento de tela.

Para profundizar

La peste dejó historias que cuesta escuchar. El archivo transcribe la de Pedro Ruiz, que murió tras perder a su mujer, a sus suegros y a dos niños pequeños. Detrás de cada control y de cada multa había familias así.

Hubo más vigilancia. En mil seiscientos ochenta y dos apresaron en el mesón de la plaza al arriero Juan Lozano, por vender vino y fruta que las autoridades sospechaban procedentes de una zona infectada.

Y todo ocurría en un pueblo con frontera propia, la del muro y el adarbe, entre realengo y señorío.

Gaspar de Haro en Dos Torres: pilares, arcos y el paso del marqués

Un marqués de paso

La antigua cárcel vista desde sus soportales, entre los pilares.

Colócate frente al edificio de la antigua cárcel y, si puedes, bajo sus soportales, con los pilares a ambos lados.

El veintitrés de abril de mil seiscientos sesenta y tres pasó por Torremilano Gaspar de Haro, marqués de Heliche y también del Carpio. Iba camino de la campaña contra Portugal.

¿Por qué podía un marqués nombrar a un alcalde en un pueblo ajeno? Porque Torremilano, de realengo y de las Siete Villas, estuvo vinculada al marquesado del Carpio entre mil seiscientos sesenta y mil setecientos cuarenta y siete. La fuente consultada no detalla cómo se redimió después.

Su pasado era de película. En mil seiscientos sesenta y dos lo acusaron de conspirar para volar el escenario del coliseo del Buen Retiro, y la acusación fue investigada. Lo arrestaron y estuvo encarcelado durante meses, y después recibió una condena que acabó modificándose.

En Torremilano ese día no pasó nada de eso. Haro nombró alcalde de las Siete Villas a Pedro Carrillo Felguera, y se celebró el acto de fidelidad. Papeleo con ceremonia, en mitad de un viaje a la guerra. Y la campaña acabó mal: el ocho de junio de mil seiscientos sesenta y tres, pocas semanas después, cayó herido y prisionero de los portugueses en la batalla de Ameixial.

Para profundizar

Acompañaba al marqués el capitán Bartolomé García Puerto, un militar de su confianza. Según el archivo municipal, con el tiempo desempeñaría cargos importantes en la villa. Un hombre llega de paso con alguien de pasado turbulento y acaba formando parte de la vida del pueblo.

Cuando el marqués estuvo aquí, estos soportales aún no existían. Hoy, los pilares de granito y los arcos de ladrillo dan al edificio un carácter propio frente a las demás fachadas de la plaza.

Prepara tu visita


Preguntas frecuentes

¿Qué ver en la Antigua Cárcel de Torremilano y los Soportales de la Plaza de la Villa (Dos Torres

Los soportales con su galería alta de balaustrada de madera y columnas, los pilares de granito y los arcos de ladrillo, con la parroquia de la Asunción al fondo.

¿Cuál es la historia de la Antigua Cárcel de Torremilano

Los soportales pertenecen al edificio que fue cárcel pública de Torremilano, cuya construcción concluyó en 1704. Antes, la justicia local ya encarcelaba a vecinos en tiempos de peste, aunque la documentación no identifica esas cárceles con este edificio.

¿Por qué se llama Dos Torres

Nace de la unión de Torremilano, de realengo, y Torrefranca, del señorío de Santa Eufemia, ordenada en 1839. El ayuntamiento se constituyó de forma efectiva en enero de 1842.

¿Se puede visitar por dentro

Los soportales se ven desde la plaza. El uso actual del edificio y el acceso al interior no están confirmados: conviene consultar al ayuntamiento de Dos Torres o a la oficina de turismo.

¿Quién fue Gaspar de Haro y qué tiene que ver con Torremilano

Marqués de Heliche y del Carpio. El 23 de abril de 1663, camino de la campaña contra Portugal, nombró en Torremilano alcalde de las Siete Villas a Pedro Carrillo Felguera. Cayó prisionero en Ameixial el 8 de junio de ese año.

¿Por qué los soportales recuerdan a Castilla y Extremadura

El documento del proyecto CULTA habla de influencia castellana y extremeña, y se ha relacionado con Los Pedroches como zona de paso de la Cañada Real de la Mesta. Es una hipótesis, no un hecho cerrado.

¿Se restauraron los soportales

Sí, en 2013. Se respetaron los testimonios de las personas mayores y se contó con el visto bueno de Cultura. No hay documentación publicada que detalle qué piezas de madera o piedra son anteriores.

¿Está protegido el conjunto

Sí. Dos Torres es Bien de Interés Cultural con categoría de Conjunto Histórico; la resolución se publicó en el BOE el 1 de julio de 2003.

Cerca de aquí