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Castillo de Aguilar de la Frontera: audioguía y visita

Un cerro, una torre a la que un estudio académico recoge como «la más bella de toda Andalucía» y un castillo que fue cantera, feria y objeto de pleitos. Esta audioguía te lleva por los lienzos, la Torre de la Mazmorra, el mirador sobre la campiña y la larga recuperación del lugar, con las personas que lo hicieron y deshicieron.

Hazlo antes de entrar: dentro puede no haber cobertura.
Castillo de Aguilar de la Frontera: audioguía y visita

Lienzos de muralla del Castillo de Aguilar de la Frontera

La muralla que se dejó enterrar

Colócate junto a los tramos de muralla conservados, dentro del recinto del castillo, con la vista en las bases cuadradas de las antiguas torres.

¿Puede un saqueo acabar protegiendo lo que saquea? Es una pregunta rara para empezar, pero este sitio la merece.

Delante de ti hay tramos de muralla y, si te fijas, las bases cuadradas de antiguas torres. Son lo que queda de un recinto mucho más grande de lo que parece. No encerraba solo un castillo. El perímetro abarcaba parte de la villa, la iglesia de Nuestra Señora del Soterraño y la fortaleza. Era un recinto urbano, no solo militar. Aquí se rezaba, se vivía y se vigilaba dentro del mismo cinturón de piedra.

Lo que ves hoy son restos conservados, no un castillo entero. Con el tiempo el lugar sufrió expolios, y de ellos hablaremos en la última parada. Pero la arqueóloga municipal Carmen Carbajo documenta algo curioso: los escombros de aquel expolio terminaron cubriendo y protegiendo parte de las estructuras que quedaban.

Es una interpretación, no una ley de la historia. Pero resulta tentador pensar que el propio destrozo hizo de manta.

Tómate un momento con estas piedras. Después, nos vamos a una torre con nombre de calabozo.

Para profundizar

Recorre con los ojos los tramos que se conservan. Verás que no todo está hecho igual. Hay variedad de fábricas, es decir, de formas de levantar el muro. Un paño tiene un aspecto, el siguiente otro, como si cada generación hubiera querido dejar su letra en el mismo cuaderno.

Fíjate también en cómo el lienzo no va recto por capricho. Sigue la forma de la ladera. Los constructores no pelearon contra el cerro. Lo aprovecharon y dejaron que la muralla se adaptara a sus curvas.

Y mira otra vez esas bases cuadradas. Parecen poca cosa, apenas el arranque de algo, pero te dicen dónde había torres. Sirven de plano sin papel.

Un aviso: para ver todo esto, quédate en los recorridos habilitados. Los restos son frágiles y ya han sufrido bastante.

Torre de la Mazmorra: historia y pleito de 1818

Un pleito por una torre

Un pleito por una torre · Castillo de Aguilar de la Frontera

Sitúate frente a los restos de la Torre de la Mazmorra, a una distancia desde la que puedas abarcarla con la mirada.

Esta torre tiene nombre de calabozo, pero lo que tienes delante es otra cosa: un cubete artillero, también llamado protobaluarte, de planta pentagonal. Es decir, una obra pensada para colocar artillería, con cinco lados.

Hoy está muy arrasada. Un artículo académico atribuye daños irreversibles a la construcción de un depósito de agua en los años cincuenta del siglo veinte. Así que, de lo que ves, parte es ruina antigua y parte, herida moderna.

En mil ochocientos dieciocho, el duque de Medinaceli, propietario del castillo, y el alcalde de Aguilar se enfrentaron en un pleito. El expediente incluyó una descripción y una tasación de las ruinas de esta torre. Para entonces, por tanto, ya se hablaba de ruinas.

Ese mismo estudio académico reproduce una valoración histórica de la torre como «la más bella torre de toda Andalucía». No sabemos de quién es la frase ni de qué época. Tómala como lo que es: una opinión, no un dato.

Cómo eran sus plantas altas es, hoy, una propuesta de los arqueólogos. Hay detalles que siguen abiertos a la investigación.

Una torre pentagonal, un duque, un alcalde y una tasación. Ahora sube hasta donde la vista se pierde, porque el castillo guarda algo más que piedra.

Vistas de la campiña desde el Castillo de Aguilar de la Frontera

El mirador de los señores

El mirador de los señores · Castillo de Aguilar de la Frontera

Sube a la parte alta del cerro del castillo y mira hacia la campiña, con la línea de cerros al fondo.

Un señor de Aguilar acabó ejecutado por orden del rey. Y todo empezó con un ejército plantado ante estas piedras.

Se llamaba Alonso Fernández Coronel. El ejército de Pedro primero sitió este castillo, y la crónica local fecha la ejecución del señor el uno de febrero de mil trescientos cincuenta y tres. Piensa en lo que significa. Desde aquí se domina todo, y aun así no bastó.

Mira la campiña. Estás a unos trescientos ochenta y siete metros de altura, en un cerro con contacto visual con fortalezas de Montilla, Monturque y Anzur. Desde aquí se podía controlar la vía entre Córdoba y Málaga. Quien tenía este cerro, tenía el camino.

El enclave tuvo su periodo de mayor actividad entre los siglos nueve y dieciséis. Siglos después, en mil setecientos cincuenta y cinco, el terremoto de Lisboa derribó parcialmente la Torre de la Cadena. Medía unos doce metros de diámetro y, tras el derrumbe, conserva una altura de unos once metros. Las fuentes que manejamos no indican dónde se alzaba dentro del recinto, así que no la buscaremos en el recorrido.

Sí puedes buscar los restos de la Torre Norte, conocida como Peñón del Moro. Fíjate en su esquina conservada y en el arranque de los nervios de la bóveda de crucería. Es una pista de que allí hubo un espacio cubierto.

Del saqueo a la recuperación del Castillo de Aguilar de la Frontera

Del saqueo a la recuperación

Explanada del castillo de Aguilar de la Frontera con restos de muralla al fondo.

Quédate en la explanada del castillo, con el recinto a tu alrededor.

Volvamos a la pregunta del principio: el saqueo. Tuvo nombres propios.

Uno es el del corregidor Juan Vila Cedrón, presidente del Ayuntamiento. Hizo levantar las losas de mármol rojo del patio para reutilizarlas en obras de la villa. No sabemos en qué fecha lo hizo. El suelo noble de un castillo se convirtió en material de obra.

En el siglo diecinueve, los duques de Medinaceli, propietarios del castillo, dieron permiso para expoliar materiales. Se reutilizaron en obras públicas y en edificios locales. Si recorres el pueblo, algo de aquí puede estar en otra pared.

Luego vino la recuperación, y fue lenta. En mil novecientos cuarenta y tres el Ayuntamiento acordó adquirir el Cerro del Piojo, donde estaban las ruinas, en una gestión ligada a los problemas de escombreras del entorno. Desde mil novecientos sesenta y dos esta explanada acogió la feria local, y la ficha de la Feria Real de dos mil veintiséis sitúa el recinto ferial en el Llano del Castillo, así que el vínculo con la feria sigue vivo.

Las excavaciones y estudios para conocer las estructuras comenzaron en mil novecientos noventa y dos. En dos mil trece, una intervención arqueológica reconoció distintas fases de ocupación en el sector occidental y documentó una torre cuadrada. Más recientemente se autorizó una intervención en dos mil veintidós, y entre enero y marzo de dos mil veintitrés hubo control arqueológico en las torres ocho y nueve y en el lienzo intermedio. También se autorizó un sondeo y una prospección con georradar.

El castillo figura como Bien de Interés Cultural desde mil novecientos ochenta y cinco, según la fuente consultada, que no detalla si antes tuvo otra protección. Las fuentes que manejamos tampoco precisan qué tramos están consolidados y cuáles son originales.

Lo que ves es, en buena parte, el resultado de ese vaivén: piedra que se perdió, piedra que quedó cubierta y piedra que ahora se estudia.

Prepara tu visita

Preguntas frecuentes

¿Qué ver en el Castillo de Aguilar de la Frontera

Los lienzos de muralla con las bases cuadradas de antiguas torres, los restos de la Torre de la Mazmorra, la panorámica de la campiña desde lo alto del cerro y los restos de la Torre Norte, conocida como Peñón del Moro.

¿Cuál es la historia del Castillo de Aguilar de la Frontera

Tuvo su mayor actividad entre los siglos IX y XVI. En 1353 fue ejecutado su señor, Alonso Fernández Coronel, tras el sitio del ejército de Pedro I. En 1755 el terremoto de Lisboa derribó parcialmente la Torre de la Cadena, y en el siglo XIX se expoliaron materiales con permiso de los duques de Medinaceli.

¿Cómo llegar al Castillo de Aguilar de la Frontera

El castillo está sobre un cerro en el casco urbano de Aguilar de la Frontera. Para conocer el acceso exacto y las condiciones de la visita, consulta la oficina de turismo o la web oficial del Ayuntamiento.

¿Cuál es el horario de visita del Castillo de Aguilar de la Frontera

Una noticia local de febrero de 2022 publicó viernes de 17:00 a 19:00, y sábados y domingos de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 19:00. Es un dato fechado, no una confirmación del horario vigente, así que conviene verificarlo antes de ir.

¿Desde cuándo está protegido el Castillo de Aguilar de la Frontera

Figura como Bien de Interés Cultural desde 1985, según la fuente consultada, que no detalla si antes tuvo otra protección. Las excavaciones y estudios para conocer sus estructuras comenzaron en 1992.

¿Qué intervenciones arqueológicas ha habido en el castillo

En 2013 una intervención reconoció distintas fases de ocupación en el sector occidental y documentó una torre cuadrada. Se autorizó otra en 2022, y entre enero y marzo de 2023 hubo control arqueológico en las torres 8 y 9 y el lienzo intermedio, además de un sondeo y una prospección con georradar autorizados.

¿Qué pasó con la Torre de la Cadena y con qué otros castillos hay contacto visual

El terremoto de Lisboa de 1755 la derribó parcialmente. Tenía unos 12 metros de diámetro y conserva una altura de unos 11 metros. Desde el cerro, de unos 387 metros, hay contacto visual con fortalezas de Montilla, Monturque y Anzur.

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