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Laguna del Rincón (Moriles): audioguía de la reserva de la malvasía

Dos lagunas, una torreta entre ellas y una historia que empezó con una colecta popular para que un humedal no acabara en playa. Este paseo te lleva del observatorio a la orilla, y de lo que se ve a lo que estuvo a punto de perderse. El protagonista es un pato: la malvasía cabeciblanca.

Hazlo antes de entrar: dentro puede no haber cobertura.
Laguna del Rincón (Moriles): audioguía de la reserva de la malvasía

La torreta entre dos lagunas y la malvasía cabeciblanca

La torreta entre dos lagunas

Colócate junto al observatorio, entre la laguna del Rincón y la de Santiago, y mira hacia el agua desde arriba.

¿Qué hace una torreta de observación en mitad de dos lagunas? Mirar, claro. Pero fíjate en cómo mira. Desde aquí arriba el humedal se abre entero, y las aves acuáticas se ven desde una perspectiva que a pie de orilla no tendrías. Las aves no firman contrato con nadie, así que lo que veas hoy dependerá de la época y del día.

Primero, una aclaración: la torreta no es original. Es una instalación posterior, construida dentro del proyecto europeo LIFE de restauración de humedales andaluces, y no tiene nada que ver con la compra de la laguna. En la orilla verás también una pantalla de rollizos de madera, de la misma obra, que reduce las molestias a las aves. Un sendero señalizado conecta la pantalla con la torreta y rodea la laguna.

Ahora sí, la historia de fondo. El protagonista de este lugar es la malvasía cabeciblanca, un pato que estuvo al borde de la extinción en España: en mil novecientos setenta y siete solo se censaron veintidós ejemplares. En la Laguna del Rincón se registró su primera reproducción en mil novecientos ochenta y uno, y el humedal se convirtió en un refugio importante para su recuperación.

Y aquí viene lo bueno. En mil novecientos ochenta y tres, la asociación Amigos de la Malvasía hizo una captación popular de fondos, y la prensa informó de la compra en marzo de mil novecientos ochenta y cuatro. Dicho así suena casi cómico: unos ecologistas comprando un humedal por un pato. Pero la prensa de entonces lo recogió como una adquisición pionera.

Dos nombres figuran como impulsores: José Antonio Torres Esquivias y Rafael Arenas. Querían evitar que la laguna terminara usándose como playa y favorecer la reproducción de la malvasía. Una playa, en un humedal. Hay que reconocer que la idea tenía su ambición, y que alguien tuvo que oponerse a ella con dinero en la mano.

Baja la vista hacia el borde del agua, que enseguida volvemos a él.

Para profundizar

La asociación recurrió a una suscripción popular: particulares y entidades podían aportar simbólicamente para comprar terreno.

Santiago también tuvo su obra. Su restauración se sitúa en dos mil seis, dentro del proyecto LIFE Humedales Andaluces: se excavó el vaso, se creó una isla artificial pensada para aves que nidifican y se replantó vegetación. Alguien diseñó un sitio donde criar.

La laguna ha pasado además por episodios secos. Se desecó por completo en mil novecientos ochenta y seis para eliminar carpas, y volvió a secarse en mil novecientos noventa y cinco tras un periodo sin lluvias. Sobre ese segundo episodio, Francisco Toscano expresó reservas sobre atribuirlo solo a la sequía y se pidió en el Patronato vigilar los acuíferos. El Patronato de las Zonas Húmedas del Sur de Córdoba sigue activo: la Junta informa de una reunión ordinaria el ocho de octubre de dos mil veinticinco.

La orilla que no es de Moriles: compra, ley y protección

La orilla que no es de Moriles

Orilla de la laguna con vegetación de ribera y agua tranquila.

Acércate al sendero o a los puntos habilitados junto a la orilla y mira el borde del agua y la vegetación.

Esta laguna está a un paso de Moriles, y sin embargo no pertenece a su término. Lo dice el BOE: está dentro del término municipal de Aguilar de la Frontera. Llegas desde un pueblo y estás pisando otro.

Ahora ordenemos la cronología, que conviene. Primero, la iniciativa privada: en mil novecientos ochenta y tres, la asociación recaudó fondos para comprar la laguna, con apoyo popular. Después, la ley: el diecinueve de octubre de mil novecientos ochenta y cuatro se declaró legalmente Reserva Integral. Esa era la denominación de entonces. En mil novecientos ochenta y nueve las lagunas se reclasificaron como Reservas Naturales, que es la figura actual.

Hoy la Laguna del Rincón forma parte de las Zonas Húmedas del Sur de Córdoba y cuenta con protección como sitio Ramsar y dentro de la Red Natura 2000, como zona especial de conservación y zona de especial protección para las aves.

Lo que ves junto al agua es vegetación de ribera restaurada, obra de las actuaciones oficiales posteriores. Lo que parece un paisaje natural de siempre fue, en cierto sentido, una decisión: la de comprar y proteger. Y si te quedas un rato quieto junto al agua, quizá veas por qué mereció la pena.

Cuando termines de escuchar, sigue con la vista el contorno de la reserva. Hay cifras detrás de ese borde, y son más pequeñas de lo que esperas.

Para profundizar

La declaración legal de mil novecientos ochenta y cuatro fijó la Reserva Integral en siete coma cuatro hectáreas. Alrededor puso una zona de protección de ciento treinta coma tres hectáreas. La parte más protegida es poco más que un puñado de campos.

La norma describe además una banda de protección de quinientos metros alrededor de la reserva. El cuidado no acaba donde acaba el agua.

La restauración oficial replantó el cinturón que rodea la laguna con especies de ribera, organizadas según lo que necesitan de agua: unas más cerca de la orilla y otras más lejos. El orden de árboles y matas no es casualidad; alguien pensó dónde ponía cada uno. Su aspecto cambia con las lluvias y el nivel del agua.

Décadas después, José Antonio Torres Esquivias contó en una entrevista que el propietario quería desecar la laguna para plantar cepas. Es un testimonio personal que no hemos podido contrastar con otra fuente. Lo que sí está documentado es que la laguna temporal de Santiago fue drenada con fines agrícolas en los años treinta.

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Preguntas frecuentes

¿Qué aves se ven en la laguna

Lo que veas depende de la época y de las condiciones del día. La especie emblemática es la malvasía cabeciblanca, que estuvo al borde de la extinción (veintidós ejemplares en España en 1977) y crió por primera vez aquí en 1981. En la laguna de Santiago se creó una isla artificial para aves nidificantes.

¿Cómo llegar desde Moriles

La laguna queda próxima a Moriles, pero está en el término de Aguilar de la Frontera. Conviene confirmar el acceso y las condiciones de visita en la web de la Junta de Andalucía o en la oficina de turismo.

¿Qué es el observatorio de la laguna del Rincón

Es una torreta situada entre las lagunas del Rincón y de Santiago, instalada con el proyecto LIFE de restauración de humedales. Un sendero señalizado la conecta con una pantalla de rollizos de madera en la orilla y rodea la laguna.

¿Quién compró la laguna y por qué

La asociación Amigos de la Malvasía, con una captación popular en 1983. Los impulsores querían evitar que se usara como playa y favorecer la reproducción de la malvasía.

¿Cuándo se protegió legalmente

El 19 de octubre de 1984 se declaró Reserva Integral, tras la compra. En 1989 pasó a ser Reserva Natural, la figura actual.

¿Qué protección tiene hoy

Es Reserva Natural, forma parte de las Zonas Húmedas del Sur de Córdoba y es sitio Ramsar y espacio de la Red Natura 2000 (ZEC y ZEPA).

¿Qué es original y qué restaurado

La laguna es original. La torreta, la pantalla de rollizos y la vegetación replantada son obra de actuaciones LIFE posteriores; en Santiago, restaurada en 2006, se excavó el vaso y se creó una isla artificial.

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