Torre del Reloj de Adamuz: audioguía, historia y visita
Una lápida latina, un reloj que ya no está donde estaba y un remate que se añadió en mil novecientos cincuenta y tres. Esta audioguía te cuenta la Torre del Reloj de Adamuz desde la Plaza de la Constitución, en tres paradas y sin subir un escalón. Qué ver en Adamuz empieza por mirar hacia arriba, y aquí te decimos exactamente adónde.

La lápida de 1566 y los Haro, señores de Adamuz, en la Torre del Reloj
La piedra que firma la torre
Colócate en la Plaza de la Constitución, frente a la portada de la torre (número diez de la plaza), a unos pasos de la puerta, con la vista en la fachada del basamento.
¿Cuántas cosas caben en una sola piedra escrita? Sobre la puerta de esta torre hay una lápida con una inscripción en latín. Levanta la vista, justo encima de la entrada, sobre la puerta adintelada. Esa inscripción recuerda quién edificó la torre y el año: mil quinientos sesenta y seis.
Una advertencia de honestidad: las fuentes consultadas no transcriben ni traducen la inscripción palabra por palabra, así que no podemos recitártela. Lo que sí dicen es que da el año y al promotor. Y aquí conviene no confundir dos cosas. En aquel año el título de marqués del Carpio lo tenía Diego López de Haro y Sotomayor, primer marqués desde mil quinientos cincuenta y nueve. Luis Méndez de Haro, en cambio, figura como señor de Adamuz. La villa formaba parte de los dominios señoriales de esa casa, y de ahí que un linaje con título en otro lugar pagase una torre aquí. Quién de los dos aparece nombrado en la piedra es algo que las fuentes no dejan verificado; si puedes, lee tú la lápida.
Lo que no admite duda es su papel: es, por decirlo así, el acta de nacimiento del edificio, y hoy sigue siendo el principal testimonio visible de su fecha de origen.
Ahora baja la mirada hasta la base. Esos sillares de tono rojizo son de molinaza, y forman el cuerpo inferior alrededor de la portada. Con la luz de la tarde se les nota todavía más el color.
Esta torre estuvo además muy pegada a la vida del pueblo. Estaba adosada al antiguo Ayuntamiento. Cuando el Ayuntamiento se trasladó al edificio actual, el inmueble anexo pasó a manos privadas y tuvo uso residencial. La ficha oficial no indica en qué año ocurrió el traslado.
Sigue ahora el fuste hacia arriba.
Para profundizar
Más de dos siglos y medio después de aquella lápida, la torre aparece en el Diccionario de Madoz, ya en el siglo diecinueve. Allí se la vincula con el pósito de Adamuz.
El reloj aparece rodeado de instituciones con nombre propio: el Ayuntamiento, la cárcel, las posadas y el pósito. Imagina esa esquina del pueblo. Alguien que va a un trámite, alguien que espera en la cárcel, un viajero que busca cama. Todos compartían la misma torre como referencia.
El escudo de Adamuz y el antiguo reloj: los cuerpos de la torre
El reloj que no está donde crees

Retrocede hacia la plaza hasta ver bien los niveles bajos y medios del fuste, sin perder de vista la parte alta.
Si la torre se llama del Reloj, ¿dónde está el reloj? La respuesta tiene su gracia. El reloj original no estaba en lo más alto, como podrías suponer, sino en un cuerpo inferior: el segundo.
Busca ese nivel intermedio. Allí hay un escudo, el de la villa de Adamuz, que ocupa justo el lugar donde estuvo el reloj antiguo. Las fuentes no precisan si el escudo es anterior a la reforma de mil novecientos cincuenta y tres o posterior; solo dicen que hoy está donde estuvo aquel reloj. El reloj dio nombre a la torre, y su sitio lo ocupa ahora el emblema del pueblo.
Ahora recorre con los ojos los niveles bajos. Verás unas molduras de piedra salientes, como líneas que separan un cuerpo del siguiente. Son una especie de rayas en la ropa de la torre, y desde la plaza se distinguen bien.
Todavía te falta la capa más curiosa, la de arriba, que tiene fecha de estreno.
Para profundizar
No hace falta subir para distinguir los cuerpos. La torre combina piedra y tapial, y esa mezcla permite reconocerlos con solo mirarlos.
Fíjate en los dos cuerpos lisos, los que no llevan molduras. En sus esquinas hay cadenas de piedra, esas franjas de sillares que refuerzan y marcan los ángulos. Los muros de tapial, de tierra apisonada, están en el segundo cuerpo, el mismo del escudo. Cambia el material, cambia el ritmo de la torre.
El resultado es una torre más variada de lo que parece desde lejos: un montaje de cuerpos con carácter propio. Deja que la mirada suba despacio, cuerpo a cuerpo, hasta llegar al campanario.
El cuerpo de campanas y el remate de 1953
Arriba cambió la silueta

Desde la plaza, echa la cabeza atrás y mira la parte superior de la torre, del cuerpo abierto de las campanas hasta la veleta.
En mil novecientos cincuenta y tres se cambió la silueta de esta torre. Una fuente local atribuye el añadido al arquitecto Sánchez Puch. Quién promovió la reforma y por qué, las fuentes consultadas no lo dicen, y no vamos a inventarlo. Lo que ves en lo alto no es lo que vieron los vecinos durante siglos.
Empieza por el cuerpo de campanas, el abierto. Tiene arcos rebajados en sus cuatro frentes y, en el centro, una columna sobre pedestal. Las fuentes lo describen, pero no dicen cuántas campanas alberga ni si suenan hoy.
Ahora sube un poco más. Ese remate con frontones, pináculos y una veleta de forja es el añadido de mil novecientos cincuenta y tres, y aloja el reloj. Antes, el cuerpo de campanas se cerraba con un tejado a cuatro aguas, un remate sencillo. El perfil que hoy fotografías es, por tanto, una transformación moderna: la parte más vistosa fue la última en llegar. Las fuentes tampoco dicen si el reloj funciona en la actualidad.
Sobre las esferas: la página oficial de turismo cuenta tres visibles, y es la cifra que damos. Otra publicación habla de cuatro; cuéntalas tú desde la plaza.
La torre tiene protección patrimonial: el inventario de la Junta de Andalucía la clasifica como «Nivel dos». No hemos hallado constancia verificable de ninguna restauración posterior a mil novecientos cincuenta y tres.
Así se cierra el círculo: una lápida de mil quinientos sesenta y seis abajo, una veleta de forja arriba, y casi cuatro siglos de por medio.
Para profundizar
Hay algo bonito en esta torre cambiante. Su cara superior es mucho más reciente que su base, y cada observador puede leerla a su manera. Mientras tanto, la veleta de forja gira arriba y solo indica de dónde sopla el aire.
Prepara tu visita
- Punto de inicio: Plaza de la Constitución, número diez, en Adamuz. Desde ahí se ven todos los cuerpos. La oficina de turismo está en la misma plaza, en el número tres.
- Visita y subida: según la web oficial de turismo, comprobada el 8 de octubre de 2026, la visita es gratuita y se reserva en la oficina de turismo; el acceso por la escalera interior da vistas del pueblo. Estas condiciones cambian con frecuencia: confírmalas, junto con horarios y duración, en la oficina o en la web antes de ir.
- Para la audioguía: basta con estar en la plaza y mirar hacia arriba.
- Cuándo ir: con luz de tarde se aprecia mejor el tono rojizo de los sillares de la base.
Preguntas frecuentes
¿Qué ver en la Torre del Reloj de Adamuz
Tres cosas, de abajo arriba: la lápida latina sobre la puerta con los sillares rojizos de molinaza, el escudo de la villa en un cuerpo intermedio y, en lo alto, el cuerpo de campanas con su remate de 1953, los frontones, los pináculos y la veleta de forja.
¿Cuál es la historia de la Torre del Reloj
Se construyó en 1566, como recuerda su lápida. Adamuz era parte de los dominios señoriales de los Haro: en 1566 el marqués del Carpio era Diego López de Haro y Sotomayor, y Luis Méndez de Haro figura como señor de Adamuz. En el siglo XIX el Diccionario de Madoz la vinculaba al pósito. En 1953 el remate sencillo se sustituyó por el cuerpo superior con reloj.
¿Cómo llegar a la Torre del Reloj
Está en la Plaza de la Constitución, número 10, de Adamuz. La oficina de turismo se encuentra en la misma plaza, en el número 3.
¿Cuál es el horario de visita y cuánto se tarda
Desde la plaza puedes verla por fuera cuando quieras; la audioguía son tres paradas para hacer con calma. Para el interior, consulta las condiciones actuales en la sección Prepara tu visita.
¿Se puede subir a la Torre del Reloj de Adamuz
Sí, por la escalera interior hasta las vistas del pueblo. Las condiciones y la reserva están en la sección Prepara tu visita; confírmalas antes de ir.
¿Dónde estaba el reloj original de la torre
En el segundo cuerpo, un nivel inferior. Hoy ese lugar lo ocupa el escudo de la villa. El reloj actual está en el añadido superior de 1953.
¿Cuántas esferas tiene el reloj
La página oficial de turismo cuenta tres esferas visibles.
¿Está protegida la torre? ¿Se ha restaurado
El inventario patrimonial de la Junta de Andalucía la clasifica como «Nivel II». No hay constancia verificable de restauraciones posteriores a 1953.
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