Santuario de Nuestra Señora del Valle en Santaella: audioguía
Cuatro paradas en Santaella para conocer la leyenda según la cual unos muros caídos señalaron dónde debía estar la ermita de la Virgen, cómo se levantó el santuario barroco y cómo es la talla medieval que se venera vestida. Una audioguía para escuchar despacio, con la curiosidad de quien llega sin prisa.

Patio de entrada y portada de 1699: la leyenda de Molino Alto
Las paredes que no se quedaban en pie
Colócate en el patio de entrada, de frente a la portada, y deja que el lugar te llegue despacio.
Lo que tienes delante es la portada que da acceso al patio, y está fechada en mil seiscientos noventa y nueve. No es medieval ni nace con la leyenda que vas a oír. Es anterior al santuario actual, que es barroco, se construyó entre mil setecientos cuarenta y siete y mil setecientos cincuenta y dos, y se levantó sobre una ermita anterior.
Ahora, la leyenda. Cuenta la tradición de Santaella que en un lugar llamado Molino Alto se levantaban muros y los muros se venían abajo, una y otra vez, por la noche. Los vecinos, que no eran gente de rendirse, volvían a empezar. Hasta que se interpretó que aquellos derrumbes eran una señal: la Virgen no quería su casa en Molino Alto. Quería permanecer en el lugar donde había aparecido, en el Valle. Los muros, claro, no movieron nada de sitio. Lo que cambió fue la lectura que el pueblo hizo de ellos.
Es una leyenda, y las leyendas tienen su propia manera de ser ciertas. Esta dice algo muy humano: un pueblo levanta una ermita, ve que no sale, y decide que el problema no eran los albañiles. Era el sitio.
Dentro te espera la historia de cómo se levantó el templo que hoy pisas.
Nave y retablo mayor: la obra de 1747 a 1752
Una obra, unas cuentas y unos legajos desaparecidos

Entra en la nave y avanza hasta quedar frente al retablo mayor.
Estás en la nave del santuario barroco. Las obras comenzaron en mil setecientos cuarenta y siete, los retablos se contrataron en mil setecientos cincuenta y todo quedó terminado en mil setecientos cincuenta y dos, retablos incluidos. Así que el retablo mayor que tienes delante pertenece a esa misma obra. Las fuentes de las que dispone esta guía no nombran a su autor ni detallan su iconografía; sí sabemos que en él se abre el camarín de la Virgen, adonde llegaremos enseguida.
Detrás de la obra estuvo Miguel Vicente Fernández Alcaide y Lorite, sacerdote, capellán y administrador del templo y de sus bienes desde mil setecientos cuarenta y cinco. Él promovió la construcción del nuevo santuario.
Levantar un templo cuesta dinero, y el dinero deja papeles. En este caso se perdieron los legajos de su archivo particular, donde constaban las cuentas de la obra. Sin ellos no podemos comprobar en qué se gastó cada moneda. El relato local explica que no se rindieran cuentas por la confianza que los obispos depositaban en quienes llevaban la obra.
No hay más que eso: un vacío documental, de los que tantas veces deja el paso de los siglos. Lo que sí conservamos es el edificio. Aun así, no todo lo que ves es de mil setecientos cincuenta y dos. El cascarón del presbiterio se repuso tras hundirse en los años cincuenta del siglo pasado, y los contrafuertes se renovaron a finales del siglo diecinueve.
Sigue adelante: toca subir hacia la Virgen.
Escalera de los exvotos del santuario
La escalera de los exvotos

Acércate a la escalera y sube despacio hacia el camarín, mirando lo que cuelga a tu alrededor.
Los exvotos son ofrendas de agradecimiento: lo que deja quien siente que se le concedió algo que pedía. En el santuario se conserva un conjunto de tablitas y lienzos votivos fechables entre mediados del siglo dieciocho y el diecinueve. Cada pieza guarda la historia de alguien que tuvo miedo, pidió ayuda y quiso dejar constancia de que le había ido bien.
Para profundizar
La costumbre sigue viva. En dos mil veintitrés, Cristóbal Río Bermudo promovió la recreación moderna de un exvoto que relata la curación de una vecina que se encomendó a Jesús del Calvario y a la Virgen. Es una pieza actual, distinta de los exvotos históricos. Las fuentes de esta guía no indican dónde se conserva, así que no podemos asegurarte que la veas en la escalera.
El camarín y la talla del siglo XIII de la Virgen del Valle
El camarín y la talla vestida

Llega al camarín y detente ante la imagen, sin prisa.
El camarín se abre en el retablo mayor y acoge la imagen titular, la Virgen del Valle. Lo que ves es una Virgen vestida, y conviene separar la talla de sus ropas. La talla original es sedente y mide unos cincuenta centímetros. Según la restauración de dos mil dieciocho, es del siglo trece, de madera de haya. Los vestidos y los atributos son añadidos posteriores.
Para poder vestirla, la talla se transformó. Una fuente local sitúa esa transformación a finales del siglo catorce: se le pusieron brazos articulados y se separó al Niño. Por eso la imagen que se venera hoy no es exactamente la que se talló en origen.
Pablo Moyano Llamas, sacerdote e investigador local natural de Santaella, publicó en mil novecientos ochenta y ocho el libro «Santa María del Valle», dedicado a la Virgen y al santuario. Según una fuente local, estudió la talla sin esos añadidos. Hay algo delicado en esa idea: lo que se contempla es una imagen vestida, y debajo hay una escultura con más de siete siglos de historia.
Prepara tu visita
- Punto de inicio: el Santuario de Nuestra Señora del Valle, en Santaella, Córdoba.
- No tenemos un horario verificado: confírmalo en la oficina de turismo de Santaella antes de ir.
- Se trata de un templo de culto: conviene visitarlo en silencio y con respeto.
- Lleva auriculares para escuchar la audioguía con calma en cada parada.
- Cuenta con un paseo tranquilo: son cuatro paradas, sin prisa.
Preguntas frecuentes
¿Qué ver en Santaella
Entre lo más interesante está el Santuario de Nuestra Señora del Valle, un templo barroco de mediados del siglo dieciocho con una portada de mil seiscientos noventa y nueve, un retablo mayor con camarín y una escalera de exvotos.
¿Cuál es la historia del Santuario de Nuestra Señora del Valle
El santuario barroco se construyó entre 1747 y 1752 sobre una ermita anterior. La tradición cuenta que unos muros se derrumbaban en Molino Alto y que se interpretó como señal de que la Virgen quería permanecer en el Valle.
¿Cómo llegar al Santuario de Nuestra Señora del Valle
El santuario se encuentra en Santaella, Córdoba. Para el itinerario exacto según tu medio de transporte, consulta un mapa antes de salir.
¿Cuál es el horario de visita
No hay un horario verificado en esta guía. Consúltalo en la oficina de turismo de Santaella antes de acudir.
¿De cuándo es la imagen de la Virgen del Valle
La talla es del siglo XIII, según la restauración de 2018. A finales del siglo XIV, según una fuente local, se transformó para poder vestirla.
¿Qué es el camarín del santuario
Es el espacio que se abre en el retablo mayor y acoge la imagen titular, una talla sedente de unos cincuenta centímetros que hoy se presenta vestida.
¿Qué son los exvotos del santuario
Son ofrendas de agradecimiento. El santuario conserva tablitas y lienzos votivos de mediados del siglo XVIII al XIX. En 2023 se promovió además la recreación moderna de un exvoto sobre la curación de una vecina.
¿Quién fue Pablo Moyano
Pablo Moyano Llamas fue sacerdote e investigador local, natural de Santaella. En 1988 publicó el libro «Santa María del Valle», dedicado a la Virgen y al santuario.
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