Iglesia y Antiguo Hospital de Jesús Nazareno de Pozoblanco: audioguía
Tres paradas en Pozoblanco para conocer a las personas que sostuvieron este hospital y esta capilla durante siglos.

Historia de la Hermandad y del hospital de Jesús Nazareno
Una casa sin papeles
Colócate frente a la fachada de la capilla, a unos pasos, y alza la vista hacia el campanario.
Agosto de mil setecientos ochenta y seis. Un visitador llamado Manuel de Nava Carmona llama a esta puerta con una petición muy razonable. Quiere ver los papeles que prueban cuándo y cómo se fundó el hospital.
Los que le atienden no pueden enseñarle ni uno. Ni un documento de fundación.
Hay que reconocer que el visitador tenía su parte de razón. Un hospital sin acta de nacimiento es difícil de explicar a un funcionario.
Lo que sí sabemos es de dónde viene todo esto. En la Cuaresma de mil seiscientos cinco se constituyó la Hermandad de Jesús Nazareno, y la capilla y el hospital quedaron ligados a su actividad. Primero fue la gente que se reunía, y después el edificio que la acogía.
Quizá por eso el papel que buscaba el visitador no aparece. A veces las instituciones nacen de los vecinos antes que del notario, y el notario llega tarde, cuando llega.
Así que mira esta fachada y este campanario con otros ojos.
Dentro guardan algo que sí tiene historia documentada, y una peripecia que ni el visitador habría imaginado.
Para profundizar
Un siglo largo antes de aquella visita, en mil seiscientos ochenta y cuatro, esta casa ya andaba entre trámites. Las autoridades eclesiásticas y las civiles pidieron unir la Cofradía de la Caridad al hospital.
La razón era muy práctica. Los dos servicios se atendían en una sola casa, con las mismas manos y bajo el mismo techo, así que tenía sentido que compartieran también la organización.
Fíjate en lo que cuenta ese detalle. Esta no era una capilla solitaria con un hospital pegado. Era una casa donde la oración y el cuidado de los enfermos convivían tan estrechamente que hubo que pedir permiso para ponerlos en orden.
Cuando entres, intenta ver el espacio así: como el lugar de una tarea doble, y no solo como un templo.
La imagen de Jesús Nazareno y el retablo de la capilla
La imagen tras el muro

Entra en la capilla y sitúate frente al altar mayor, mirando hacia el camarín y el retablo.
Durante la Guerra Civil, un albañil hizo algo que parece sacado de una novela. Cuidaba el antiguo hospital, y tomó la decisión de esconder la imagen de Jesús Nazareno sellándola dentro de un muro.
Dentro, el Nazareno.
El albañil sobrevivió al conflicto. Y cuando la guerra terminó, la imagen apareció intacta. Piensa en lo que supone eso, en la paciencia de quien guarda un secreto durante años y en la confianza de quien lo cree a salvo en una pared.
Esa imagen, la que tienes delante, está documentada desde mil seiscientos quince. Otra fuente local la fecha un año después, en mil seiscientos dieciséis. Esa pequeña discusión de calendario no cambia lo esencial: es un Nazareno con más de cuatrocientos años de historia.
Fíjate también en el retablo que lo rodea. La guía municipal lo atribuye a Hernán Ruiz segundo y dice que se hizo con materiales traídos de la Mezquita-Catedral de Córdoba. Es una atribución que se transmite en la divulgación local, y como tal te la cuento.
Lo cierto es que el altar tiene algo que no depende de fechas ni de nombres. Hay un hombre sin apenas rostro en nuestra historia, un albañil, al que debemos que hoy puedas mirar esta imagen.
Y detrás de este Nazareno hay otro personaje, un militar, que merece su propia parada.
Para profundizar
La tradición hospitalaria de esta casa empezó con un reparto de tareas muy claro. Las hermanas atendían a las mujeres enfermas, y los hermanos salían a pedir limosna para sostenerlo todo.
Entre esos hermanos hubo uno de biografía poco común, Diego de la Cruz. Había servido como alférez en la Armada Real, y el estudio de Moreno Valero recoge que lo llamaban Dogo por su valor militar. De la cubierta de un barco a pedir limosna por las calles: no es un camino habitual.
Mira también a tu alrededor. La capilla conserva imágenes del siglo dieciocho, entre ellas una Dolorosa, una Virgen de Belén y una Virgen del Mayor Dolor.
El Ayuntamiento describe la capilla como erigida en mil seiscientos seis, y señala que conserva su estilo barroco tras una intervención de mil novecientos treinta y uno.
La cruz de granito y Diego de la Cruz
La cruz que cambió de sitio

Sal de la capilla y busca en el muro lateral una cruz de granito empotrada en la pared.
Esta cruz de granito no está donde nació. Se alzó en mil seiscientos veintinueve en el patio de acceso de la antigua ermita, y hoy está empotrada en un lateral de la capilla, como un recuerdo que se quedó pegado a la pared.
Ese patio ya no existe. En la transformación del siglo veinte desaparecieron la verja y el patio de entrada, y hasta se cambió la orientación del altar. Lo que ves ahora es una capilla que ha vivido varias vidas, y la cruz es una de las pocas piezas que conserva algo del acceso antiguo.
Y aquí vuelve Diego de la Cruz, el hermano al que llamaban Dogo. Fue enterrado en la iglesia del hospital. Su muerte suele fecharse en mil setecientos dos, aunque el estudio menciona una posible discrepancia de un año.
Lo que sí consta es que su entierro no fue discreto. Hubo exequias solemnes, organizadas por el marqués de La Guardia, y fray Juan Pizarro pronunció la oración fúnebre.
Piénsalo un momento. Quizá porque en esta casa se había ganado algo más difícil que un rango.
Y esa cruz, mientras tanto, siguió mirando el patio que ya no estaba. A veces lo que sobrevive a una casa es un pedazo de piedra que nadie quiso tirar.
Para profundizar
La ermita empezó a construirse en mil seiscientos diecisiete. El libro de la Hermandad registra el gasto en piedra, en cal y en las obras de cimentación y paredes.
Quizá notes que las fechas no encajan del todo. La capilla se describe erigida en mil seiscientos seis, y las obras de la ermita aparecen en mil seiscientos diecisiete. Es una de esas pequeñas intrigas que deja un edificio que ha cambiado tanto.
Lo que parece claro es que la disposición antigua no se conserva intacta.
Prepara tu visita
- Confirma los horarios de apertura en la web oficial de la Hermandad de Jesús Nazareno o en la oficina de turismo de Pozoblanco.
- Consulta ahí también si la capilla está abierta a la visita fuera de los cultos.
- Es un templo en uso: conviene entrar en silencio y con respeto.
- Reserva un rato tranquilo para las tres paradas, que se recorren sin prisa.
Preguntas frecuentes
¿Qué ver en Pozoblanco
Entre lo que ver en Pozoblanco destaca la Iglesia y Antiguo Hospital de Jesús Nazareno. Allí verás la imagen del Nazareno documentada desde 1615, el retablo de la capilla y una cruz de granito de 1629 empotrada en un muro lateral, además de la historia de la Hermandad.
¿Cómo llegar a Iglesia y Antiguo Hospital de Jesús Nazareno
El conjunto está en el casco urbano de Pozoblanco y se recorre a pie desde la fachada de la capilla. Para indicaciones exactas desde tu alojamiento, consulta la oficina de turismo del municipio o la web oficial de la Hermandad de Jesús Nazareno. Lo más seguro es confirmarlo en la web oficial de la Hermandad de Jesús Nazareno de Pozoblanco o en la oficina de turismo antes de acercarte.
¿Cuánto se tarda en visitar Iglesia y Antiguo Hospital de Jesús Nazareno
La audioguía tiene tres paradas: fachada, interior de la capilla y muro lateral con la cruz. Es una visita compacta, que se hace con calma y sin prisas. El tiempo final depende de si la capilla está abierta y de cuánto quieras detenerte.
¿Cuál es la historia de Iglesia y Antiguo Hospital de Jesús Nazareno
La Hermandad de Jesús Nazareno se constituyó en la Cuaresma de 1605, y la capilla y el hospital quedaron ligados a su actividad. En 1684 se pidió unir la Cofradía de la Caridad al hospital, que atendía ambos servicios en una sola casa.
¿Qué le pasó a la imagen de Jesús Nazareno en la Guerra Civil
Según la tradición local, un albañil que cuidaba el antiguo hospital ocultó la imagen sellándola dentro de un muro. Él sobrevivió al conflicto y la imagen apareció intacta cuando terminó la guerra.
¿Quién fue Diego de la Cruz
Diego de la Cruz había servido como alférez en la Armada Real y, según un estudio, lo llamaban Dogo por su valor militar. Fue hermano de la Hermandad y lo enterraron en la iglesia del hospital; su muerte suele fecharse en 1702.
Cerca de aquí
- Mezquita-Catedral de Córdoba: mil años en un bosque de piedra · Córdoba
- Casa Consistorial de Pozoblanco: historia y misterio del pozo · Pozoblanco
- Casa de la Viga en Pozoblanco: audioguía de su historia y su museo · Pozoblanco
- El Pósito Municipal de Pozoblanco: audioguía del granero que se hizo cine · Pozoblanco
- Ermita de Jesús de la Columna en Pozoblanco: historia y guía de visita · Pozoblanco
- Iglesia Mayor de Santa Catalina de Pozoblanco: audioguía y qué ver · Pozoblanco