Museo Geológico-Minero de Peñarroya-Pueblonuevo: audioguía de La Yutera
Una antigua fábrica con doce tejados en dientes de sierra guarda hoy una colección de miles de piezas reunidas por un prospector minero. Esta audioguía recorre La Yutera por fuera y por dentro, y cuenta quién la levantó, quién trabajó en ella y quién llenó sus salas de minerales y fósiles.

La Yutera, la fábrica de los doce tejados en Peñarroya-Pueblonuevo
Una fábrica con doce tejados
Colócate en el exterior de La Yutera, a una distancia que te deje ver la línea del tejado completa.
¿Cuántos tejados necesita una fábrica para sentirse segura? Aquí, doce. Fíjate en la silueta: la cubierta no es plana ni a dos aguas, sino una hilera de faldones inclinados, como los dientes de una sierra gigante. Doce de ellos, sobre un edificio de unos cien metros por cien. Eso es una manzana entera de naves, y a esta escala la palabra «taller» se queda corta.
Esto es La Yutera, antigua fábrica textil de la Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya. Esa sociedad tiene un origen muy poco andaluz: su acta de constitución se firmó en París, el seis de octubre de mil ochocientos ochenta y uno, en la Place Vendôme. El proyecto se fecha en París en mil novecientos ocho y se atribuye al gabinete de Eiffel, es decir, a su estudio. Que lo diseñara el propio Gustave Eiffel con su lápiz es algo que el expediente municipal no deja demostrado, y quizá por eso la historia gusta tanto: se queda a medio camino entre el dato y la leyenda.
Lo que sí consta es su protección. La Yutera forma parte del Antiguo Cerco Industrial, inscrito en dos mil dieciocho como Bien de Interés Cultural, con la categoría de Lugar de Interés Industrial.
Entremos a ver qué hay bajo esos doce tejados.
Para profundizar
La fábrica comparte hoy el edificio con otros usos. Además del museo, allí tienen su sede la Mancomunidad y varias empresas privadas. El museo ocupa solo una parte del conjunto, que ronda los diez mil metros cuadrados. Es decir, una nave industrial preexistente adaptada, no un edificio pensado desde el principio para exponer minerales.
Las trabajadoras de La Yutera y la estructura de la nave
Las mil trescientas manos de la nave

Ya dentro de la nave, levanta la vista hacia los pilares y las cerchas metálicas.
Antes de mirar una sola piedra, mira hacia arriba. Esos pilares esbeltos y esas vigas unidas con remaches son la fábrica de verdad, la de principios del siglo veinte. Cada remache es una pequeña cabeza redonda de metal. Sostienen una nave amplia y despejada, sin columnas por medio que estorben.
Ahora, la historia que importa. Aquí trabajaron más de mil trescientas mujeres. Desde mil novecientos catorce hasta finales de los años cincuenta fabricaron prendas y productos de yute. La historia laboral de este lugar tiene, sobre todo, rostro de mujer.
Y ahora separa lo antiguo de lo nuevo, que es un buen ejercicio. Las estructuras metálicas son de la fábrica. El falso techo, la solería y la climatización no lo son: se incorporaron en reformas de dos mil cuatro y dos mil cinco para convertir la nave en sala de museo. Aprendices que restauraban una fábrica de otra época: un círculo que se cierra con elegancia.
Ahora toca saber por qué hay piedras en una fábrica de sacos.
Historia del museo y de Francisco Orden Palomino
El hombre que regaló su colección

Entra en las salas del museo y colócate ante la primera vitrina, donde empieza el recorrido.
Una fábrica de yute no se convierte en museo de minerales por casualidad. Detrás hay un hombre: Francisco Orden Palomino, prospector minero. Pasó su vida profesional buscando bajo tierra, y fue guardando lo que encontraba. Lo reunió, lo ordenó, lo montó y lo donó al pueblo.
La colección fundacional ronda las dos mil piezas. Y aquí viene lo bueno: Orden no se limitó a coleccionar lo que recogía en el campo. Completó el conjunto con ejemplares comprados en sus viajes y en ferias especializadas. Es decir, sabía ir a buscar lo que le faltaba. Tuvo la iniciativa, hizo el montaje y entregó el resultado.
La fecha del cambio de rumbo de la fábrica es clara. El Pleno municipal decidió expresamente, en octubre de mil novecientos noventa y seis, crear aquí el museo. Se inauguró el quince de marzo de mil novecientos noventa y siete.
Francisco Orden falleció en Madrid el veintisiete de octubre de dos mil doce. El director del museo, Miguel Calderón, lo recordó públicamente como investigador, donante y montador sistemático de las piezas fundacionales. Y presentó la continuidad de la labor educativa del museo como homenaje a quien lo impulsó.
Es una forma bonita de seguir presente: no con una placa, sino con una vitrina que sigue abierta.
Vamos ahora a ver qué enseñan esas vitrinas.
Qué ver en el Museo Geológico-Minero: minerales y fósiles
Setecientos minerales de todos los continentes

Sitúate frente a las vitrinas de mineralogía, y después acércate a las piezas de mayor tamaño.
Aquí hay unos setecientos minerales, y no todos vienen de cerca. Hay ejemplares de distintos continentes y de las provincias andaluzas, ordenados en una colección sistemática. Recorre las vitrinas despacio. Busca en las perimetrales y también los puntos de la sala donde se exponen ejemplares grandes: piezas que no caben en un cajón y piden su propio hueco.
Pero el museo no es solo de minerales. Hay fósiles, rocas, modelos cristalográficos, útiles de prospección y maquetas mineras. Los útiles de prospección son las herramientas de oficio de alguien como Orden: lo que se llevaba al campo para encontrar lo que luego se mostraba en la vitrina. Y las maquetas te dejan imaginar la mina sin bajar a ella.
Mira los fósiles de plantas. Son de la flora de la época carbonífera, entre ellos Lepidodendron y Calamites. La colección creció gracias a dos vecinos, José Montero y Jacinto Barquero, que los donaron. Así que a la generosidad de Orden se sumó la de gente del propio lugar.
Y hay un detalle simpático. El museo tiene la costumbre de convertir una pieza en protagonista temporal: es la Pieza del Mes. Junto a ella, el programa educativo incluía conferencias, talleres, visitas e itinerarios. Es una forma de decir que una vitrina no tiene por qué quedarse quieta.
Una advertencia honesta: no hay datos de qué piezas expuestas son originales, réplicas o reconstrucciones, así que mejor contemplarlas sin dar nada por supuesto.
Queda una pregunta: ¿quién viene a ver todo esto?
Visitas, horario y estado actual del museo
Un museo con pocas visitas y mucha vocación

Quédate en la sala, de cara a la salida, con la nave entera a tu espalda.
Los museos pequeños se miden por sus números, y los de este son sinceros. En dos mil veinticuatro recibió trescientos veinticuatro visitantes. El director explicó que el museo estuvo cerrado varios meses ese año, y que eso fue una de las razones del descenso respecto al año anterior. De esos visitantes, el ochenta y cinco por ciento entró gratis.
Miguel Calderón ejerce la dirección de forma altruista. Es decir, quien lo dirige no cobra por ello.
Con las visitas numerosas, el equipo divide los grupos por seguridad. En dos mil veinticuatro fijó un máximo aproximado de veinte o veinticinco personas, y a veces coordina el recorrido con la Litoteca del Instituto Geológico y Minero, que está justo enfrente. Así que, si ves la Litoteca al salir, tiene sentido: es la otra mitad de la visita.
Una profesora que llevó a su alumnado en dos mil dieciocho contó que los chavales no sabían que el museo y la Litoteca estaban en su propio municipio. Allí vieron minerales, fósiles y maquetas. Descubrir lo que tienes en casa: eso también es un viaje.
En cuanto al estado actual, la ficha oficial lo lista como abierto, aunque el horario puede cambiar.
Una fábrica de mujeres, una colección regalada y un director que trabaja por vocación. Quizá el mejor mineral de este museo sea la gente que lo mantiene en pie.
Prepara tu visita
- Cómo llegar: el museo está en La Yutera, la antigua fábrica textil de Peñarroya-Pueblonuevo, en la provincia de Córdoba. Pregunta en el pueblo por La Yutera si no la ves.
- Horario: la ficha oficial lo indica como abierto, pero advierte de que el horario puede cambiar. Confirma antes de ir en la web oficial o en la oficina de turismo.
- El museo cerró varios meses en 2024, así que conviene asegurarse de que está abierto el día que vayas.
- Los grupos se dividen: el máximo aproximado es de 20 a 25 personas por visita.
- Enfrente está la Litoteca del IGME. A veces se coordina la visita con ella.
- La entrada fue gratuita para la gran mayoría de visitantes en 2024; confirma las condiciones actuales.
Preguntas frecuentes
¿Qué ver en Peñarroya-Pueblonuevo
La Yutera, antigua fábrica textil de la Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya, forma parte del Antiguo Cerco Industrial, Bien de Interés Cultural desde 2018. En ella está el Museo Geológico-Minero, con unos 700 minerales, fósiles, rocas y maquetas mineras.
¿Cómo llegar a Museo Geológico-Minero de Peñarroya-Pueblonuevo
El museo ocupa parte de la nave industrial de La Yutera, en Peñarroya-Pueblonuevo, en la provincia de Córdoba. Enfrente se encuentra la Litoteca del IGME, que sirve de referencia. Conviene confirmar la ubicación exacta en la oficina de turismo local.
¿Cuál es el horario de visita de Museo Geológico-Minero de Peñarroya-Pueblonuevo
La ficha de la Junta de Andalucía lo registra como abierto, pero advierte de que el horario puede cambiar. En 2024 estuvo cerrado varios meses, así que conviene confirmar antes de ir en la web oficial o en la oficina de turismo.
¿Cuál es la historia de Museo Geológico-Minero de Peñarroya-Pueblonuevo
El Pleno municipal decidió crear el museo en La Yutera en octubre de 1996 y se inauguró el 15 de marzo de 1997. Francisco Orden Palomino, prospector minero, impulsó el proyecto y donó al pueblo una colección fundacional de unas 2.000 piezas.
¿Quién diseñó La Yutera de Peñarroya-Pueblonuevo
El proyecto se fecha en París en 1908 y se atribuye al gabinete de Eiffel. Que fuera diseño personal de Gustave Eiffel no consta como autoría demostrada en el expediente municipal consultado. La construyó la Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya.
¿Cuántas personas trabajaron en La Yutera
La fábrica empleó a más de 1.300 mujeres desde 1914 hasta finales de los años cincuenta. Fabricaban prendas y productos de yute. Su edificio mide unos 100 por 100 metros y tiene una cubierta de doce aguas en dientes de sierra.
¿Qué se expone en el Museo Geológico-Minero de Peñarroya-Pueblonuevo
Unos 700 minerales de distintos continentes, además de fósiles, rocas, modelos cristalográficos, útiles de prospección y maquetas mineras. Entre los fósiles hay flora carbonífera como Lepidodendron y Calamites, donados por José Montero y Jacinto Barquero.
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