Antiguo Convento de Santa Clara de Palma del Río: audioguía del monumento
Tres paradas para entender por qué este edificio de Palma del Río guarda más historias que muros.

Historia del Antiguo Convento de Santa Clara: bula, leyenda y condes
Una casa para expiar una culpa
Colócate en el patio de entrada del conjunto, con la fachada del convento delante de ti.
Un convento con una fecha de nacimiento y una historia que empieza mucho antes, y empieza mal. La fecha está en un papel: el trece de marzo de mil cuatrocientos noventa y ocho, el papa Alejandro sexto firmó la bula de fundación.
La historia empieza en mil cuatrocientos ochenta y nueve. Ese año se practicaron diligencias judiciales por un homicidio. Juan Manos Albas había matado a su esposa, Marina Díaz Cabeza de Vaca. Es un hecho que recoge la historia local, y merece que lo digamos con sobriedad.
Lo que viene después es tradición. Cuenta la tradición que aquel hombre, arrepentido, ofreció su casa a las clarisas para expiar su culpa. Es una historia redonda, de las que se repiten bien. Pero la propia documentación local recuerda que es una leyenda construida sobre un crimen verdadero. Las leyendas, hay que reconocerlo, tienen la manía de ordenar lo que en la realidad fue desorden.
Y hay otros nombres en esta historia. Los condes Luis Portocarrero y Francisca Manrique fueron benefactores y ampliaron el convento. A ellos se atribuye también la llegada de dos religiosas desde Santa Clara de Andújar.
Quizá la fundación tuvo más protagonistas que el penitente de la leyenda. Dos mujeres que hicieron el camino desde otra ciudad, para empezar.
Y ahora entra, que el edificio guarda su mejor patio más adentro.
Para profundizar
La leyenda tiene hasta variantes en los nombres. El Ayuntamiento señala que otras fuentes llaman María Ruiz Cabeza de Vaca a la esposa del fundador. Es el tipo de detalle que delata a una historia que se contó muchas veces, de boca en boca, y no siempre igual.
El edificio que tienes delante tampoco nació de golpe. El conjunto conventual se fue formando en distintas etapas y se organiza alrededor de varios patios. Por eso, mientras lo recorras, no esperes una planta trazada de una vez, como con una regla. Es más bien un edificio que fue creciendo cuando hubo medios y ganas.
Su valor se reconoció oficialmente hace tiempo. Una orden del veintiséis de octubre de mil novecientos ochenta y dos lo declaró monumento histórico-artístico de interés provincial. Aquello puso por escrito lo que los vecinos de Palma del Río ya sabían: que este lugar merecía cuidarse.
Claustro mudéjar de Santa Clara: columnas de ladrillo y galería barroca
Un claustro con una galería rebelde

Sitúate en el centro del claustro y ve girando despacio sobre ti mismo para tener las cuatro galerías a la vista.
Cuatro lados, cuatro galerías, y una de ellas no se parece a las otras tres. Si das una vuelta completa, lo vas a notar antes de que yo te lo explique.
Empecemos por lo que manda. El claustro tiene planta cuadrangular y se considera lo de mayor valor artístico de todo el conjunto. Tres de sus galerías se apoyan en columnas de ladrillo cerámico, con sus basas y sus capiteles de tradición mudéjar. Busca esas columnas. Fíjate en cómo el ladrillo, un material humilde y cotidiano, se vuelve aquí elegante.
Ahora busca la galería norte, la de la planta baja. Ahí cambia la música. Aparecen columnas barrocas, columnas salomónicas, de esas que parecen retorcidas como un caramelo, y capiteles simples.
Y aquí viene lo bueno. Yo no sé quién decidió que un lado del claustro tuviera otro carácter, y confieso que me encantaría saberlo. Quizá hubo prisas, quizá otro gusto, quizá otra época con otras manos. Lo cierto es que esa diferencia se quedó a la vista de todos.
La iglesia y el claustro fueron declarados monumento histórico-artístico de interés provincial en mil novecientos ochenta y dos. Con razón.
Y ahora que ya has dado la vuelta al claustro, busca el camino hacia la iglesia. Hay un coro que sirve de puerta.
Para profundizar
Un claustro es un sitio hecho para andar despacio, y este lo admite bien. Propón un pequeño juego a quien vaya contigo: cada uno elige una galería y describe sus columnas sin mirar a la de al lado. Después compara. Es la mejor manera de entender por qué se habla de una galería que contrasta con las demás.
Tres galerías comparten un mismo lenguaje: ladrillo, basas y capiteles de tradición mudéjar. La cuarta, la norte inferior, habla otro idioma, con sus columnas barrocas y salomónicas. Las dos formas conviven sin pelearse, y eso también es una lección sobre cómo envejecen los edificios que se usan.
Mira cómo cambia la luz según te acercas a un lado u otro. Las columnas proyectan sombras distintas, más rectas en unos tramos y más movidas en otros. No hace falta saber de arte para notar que cada galería respira a su manera.
Antigua iglesia de Santa Clara: restauración y salón de actos
Seiscientos aprendices y una iglesia

Entra en la antigua iglesia por el coro bajo, a los pies, y avanza hasta tener delante toda la nave y, al fondo, la cabecera.
La restauración municipal comenzó a finales de mil novecientos noventa y ocho, con programas de formación y empleo.
Ahora mira hacia arriba, en el coro donde estás. La techumbre es plana, de madera, con vigas apoyadas sobre ménsulas. Desde este coro se accede al claustro que acabas de recorrer.
Luego avanza por la nave. Es única, con bóveda de aristas. Al fondo, la cabecera es octogonal y está cubierta por una cúpula. El edificio de la iglesia se fecha en el siglo dieciocho.
Hoy, la antigua iglesia se utiliza como salón de actos. Un lugar que fue de oración sirve ahora para reunirse, y lo hace con la dignidad de un espacio bien cuidado.
Antes de marcharte, vuelve la vista atrás. Lo que tienes delante lo salvaron personas, una por una.
Para profundizar
La historia reciente del convento también tiene sus fechas. En febrero de mil novecientos ochenta y tres, la diócesis segregó la parte sur del convento y se la vendió al Ayuntamiento. Pasaron casi quince años hasta que, a finales de mil novecientos noventa y ocho, empezó la restauración municipal. Los edificios grandes, ya se sabe, no se rehabilitan en una tarde.
En dos mil quince, el alcalde José Antonio Ruiz Almenara destacó que los talleres municipales seguían trabajando en el convento y formando a jóvenes de Palma. Es decir, el edificio no solo se restauró: siguió sirviendo de escuela.
Vuelve a mirar la techumbre del coro y la cúpula del fondo. La madera y la bóveda cuentan la arquitectura. Pero detrás de cada reparación hubo alguien que aprendió a hacerla, y eso, en un monumento, es lo que más tarda en verse.
Prepara tu visita
- El Antiguo Convento de Santa Clara está en Palma del Río. Confírmalos en la web oficial de turismo de Palma del Río antes de ir.
- Lleva calzado cómodo: el recorrido combina patios, galerías y una nave.
Preguntas frecuentes
¿Qué ver en Palma del Río
Entre lo más destacado está el Antiguo Convento de Santa Clara. Tiene un claustro de planta cuadrangular con columnas de ladrillo de tradición mudéjar, una galería norte barroca y una antigua iglesia de nave única con cúpula en la cabecera, hoy convertida en salón de actos.
¿Cómo llegar al Antiguo Convento de Santa Clara
El convento está en Palma del Río. - Pregunta: ¿Cuánto se tarda en visitar el Antiguo Convento de Santa Clara? / Respuesta: La audioguía recorre tres paradas: el patio de entrada, el claustro y la antigua iglesia. El tiempo depende de tu ritmo y de cuánto te detengas a observar las columnas y la cúpula. Conviene dejar margen para recorrerlo sin prisas.
¿Cuál es la historia del Antiguo Convento de Santa Clara
La bula de fundación la firmó el papa Alejandro VI el 13 de marzo de 1498. Los condes Luis Portocarrero y Francisca Manrique fueron benefactores. Una leyenda lo vincula a un homicidio de 1489. En 1983 la parte sur pasó al Ayuntamiento y la restauración comenzó a finales de 1998.
¿Qué leyenda se cuenta sobre el fundador del convento
Cuenta la tradición que Juan Manos Albas, tras matar a su esposa, ofreció su casa a las clarisas para expiar su culpa. La documentación local advierte de que es una leyenda ligada a un homicidio real, por el que se practicaron diligencias judiciales en 1489.
¿Qué tiene de especial el claustro del convento
Tiene planta cuadrangular y se considera el elemento de mayor valor artístico del conjunto. Tres galerías presentan columnas de ladrillo cerámico con basas y capiteles de tradición mudéjar. La galería norte inferior contrasta con columnas barrocas, salomónicas y capiteles simples.
¿Cómo se restauró el convento
La restauración municipal comenzó a finales de 1998 mediante programas de formación y empleo. La memoria municipal cifra en unos 600 los alumnos-trabajadores que participaron. Las Escuelas Taller trabajaron en el convento, y en 2015 los talleres municipales seguían formando a jóvenes de Palma.
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