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Qué ver en el centro histórico de La Carlota: audioguía de 5 paradas

Un pueblo que nació sobre un plano, con una plaza cuadrada, un palacio de subdelegados y una cuadrícula de calles. En este paseo por el centro histórico de La Carlota conocerás a quienes la trazaron, a quienes la habitaron y a quienes discutieron por ella.

Hazlo antes de entrar: dentro puede no haber cobertura.
Qué ver en el centro histórico de La Carlota: audioguía de 5 paradas

Plaza de la Iglesia: un cuadrado de cincuenta metros

Un cuadrado de cincuenta metros

Colócate en el espacio abierto de la Plaza de la Iglesia, de cara a la fachada del templo, con la puerta principal delante.

Unos cincuenta metros por cada lado. Así describen los papeles oficiales que la protegen a esta plaza. Aquí no hubo siglos de callejas torcidas que fueran moldeando el espacio. Alguien dibujó un cuadrado y la plaza se hizo.

Para entender por qué, hay que saber de dónde viene el pueblo. La Carlota se fundó en mil setecientos sesenta y siete como cabecera de una de las zonas de colonización del Fuero de las Nuevas Poblaciones de Andalucía. Era un proyecto para poblar tierras con colonos que venían de fuera. Los documentos los describen como mayoritariamente extranjeros, sobre todo alemanes y suizos.

Al frente de las Nuevas Poblaciones estaba Pablo de Olavide, nombrado superintendente. Él y Fernando de Quintanilla despachaban desde una casa junto a esta iglesia. No era el palacio administrativo, que estaba aparte, en el Camino Real, y que visitaremos más adelante. Las fuentes no precisan en qué años se usó cada sede. Lo que sí vemos es que el poder civil quedó en el Camino Real y la iglesia se colocó aquí, en la plaza del noreste. Quizá no fue casualidad.

Hoy se llama Plaza de la Iglesia, y se entiende el motivo: la iglesia la preside. Aquí se representaron también los Bailes de los Locos y del Oso. La fuente consultada sitúa en mil novecientos treinta y tres el último año de aquella tradición en la plaza, entre el rechazo social a su vínculo con la Cofradía de Ánimas. No he podido comprobar si hoy se ha recuperado en La Carlota, como ha ocurrido en otros pueblos de la comarca. Pregunta en la oficina de turismo.

Una plaza para rezar y para bailar. Y ahora, sin moverte, levanta la vista hacia el templo.

Para profundizar

La plaza figura entre los espacios urbanos con protección especial del conjunto histórico.

Y no todo fue armonía en aquel experimento. La colonización provocó conflictos por la tierra. En mil setecientos setenta y uno, el colono Nicolás Bernier murió asesinado por el guarda de un cortijo, cuando iba camino de Écija.

Iglesia de la Inmaculada Concepción

Una Virgen de cuatrocientos cincuenta reales

Entrada principal de la iglesia parroquial de La Carlota.

Quédate en el mismo sitio, frente a la fachada de la iglesia parroquial.

Fíjate en la fachada: un pórtico de tres arcos y dos torres gemelas que lo flanquean. La iglesia se empezó a construir en mil setecientos sesenta y nueve y quedó concluida en mil setecientos setenta y nueve. Diez años. Las fuentes que manejo no detallan qué reformas ha tenido desde entonces, así que no puedo decirte qué es original y qué se ha rehecho.

El templo se llama Iglesia de la Inmaculada Concepción. La Virgen del Rosario fue su primera imagen conocida, no el nombre del edificio. Costó cuatrocientos cincuenta reales y, según cuenta el cronista local, se encargó a un imaginero de Écija.

Los primeros años fueron de organización. José Lázaro Sánchez Rubio, toledano, fue uno de los primeros capellanes documentados, con servicio entre mil setecientos sesenta y nueve y mil setecientos setenta y ocho. Después llegó Santiago Didier, procedente de Francia. En un pueblo de colonos venidos de fuera, el relevo de capellanes también tuvo acento internacional.

Los vecinos se organizaron a su vez. En mil setecientos setenta y siete surgieron juntas la hermandad del Rosario y la de las Ánimas. Era una señal temprana de que los colonos no solo llegaron a trabajar la tierra, sino a construir su vida religiosa.

En enero de dos mil diecinueve se celebró el ciclo conmemorativo del doscientos cincuenta aniversario de la fundación de la iglesia.

Ahora dirígete al Ayuntamiento, el antiguo palacio del que te hablaba. Queda sobre el eje del Camino Real.

Para profundizar

La parroquia tardó en recibir autoridad desde fuera. La primera visita pastoral reseñada por el cronista Adolfo Hamer no llegó hasta diciembre de mil setecientos ochenta. La realizó Baltasar de Yusta Navarro. Es decir, la iglesia llevaba más de diez años en marcha antes de que apareciera esa primera visita.

La vida religiosa siguió creciendo. En mil ochocientos se organizó otra cofradía, vinculada al Cristo de la Misericordia y a la Virgen de los Dolores. En mil ochocientos veinticinco se añadió la cofradía del Alumbrado, también llamada del Santísimo Sacramento. Cada pocas décadas, una nueva cofradía.

Ayuntamiento, antiguo Palacio de la Subdelegación

El palacio que acabó siendo ayuntamiento

Patio con columnas y arcos del antiguo Palacio de la Subdelegación.

Sitúate ante el edificio del Ayuntamiento, antiguo Palacio de la Subdelegación, y mira hacia su entrada principal.

¿Cuántos oficios cabe en un mismo edificio? Este palacio fue casa de subdelegados, oficina de cuentas, sede del ayuntamiento y hasta teatro. Se construyó entre mil setecientos setenta y mil setecientos ochenta. En la planta alta vivían los subdelegados. En la baja se alojaban la Contaduría, la Tesorería y la Secretaría. Poder arriba, papeleo abajo. Es la sede administrativa distinta de la casa junto a la iglesia que mencionábamos antes.

Desde mil ochocientos treinta y cinco alberga el Ayuntamiento. La derogación del Fuero se produjo el cinco de marzo de ese año, y la primera corporación municipal se estableció el veintiuno de marzo. Dieciséis días.

Pero no era el primer intento. Antes había existido un primer ayuntamiento constitucional, aunque aquí no tengo la fecha de su creación. En mil ochocientos catorce, tras la restauración de Fernando séptimo, se disolvieron los ayuntamientos constitucionales y La Carlota volvió al régimen colonial. El pueblo tuvo ayuntamiento, lo perdió y volvió a tenerlo.

Y el edificio siguió reinventándose. Después de mil ochocientos treinta y cinco acogió un teatro de aficionados y vecinos, y las rentas de alquiler ayudaban a pagar reparaciones. Las fuentes no detallan qué partes del siglo dieciocho se conservan tal cual. Lo que sí describen es el patio interior, con columnas y arcos de medio punto en dos niveles. Si te dejan pasar, búscalo. Si no está abierto, quédate con la idea.

Un pueblo con iglesia, con ayuntamiento y con palacio. Ahora sal a la calle y mira cómo se ordena todo lo demás.

Para profundizar

El palacio vivió años de tensión política. En el Trienio Liberal chocaron las autoridades del Fuero y las constitucionales. El subdelegado Manuel de Souza se enfrentó también al cura liberal Mariano Gil. Un palacio con un subdelegado por un lado y un cura por el otro, tirando cada uno de su cuerda.

Después vienen dos relatos que se cuentan en el pueblo y que no se han podido confirmar con una fuente primaria. Dicen que en junio de mil ochocientos veintitrés, durante el paso de los Cien Mil Hijos de San Luis, el duque de Angulema visitó el palacio, entonces sede de la Subdelegación. Y cuentan que, cuando Fernando séptimo pasó por La Carlota camino de Cádiz, unos liberales locales le cantaron una copla. Me gustaría saber qué decía.

Calles de trazado ortogonal

Calles hechas con regla

Calles hechas con regla · Centro histórico de La Carlota

Colócate en cualquier calle recta del casco histórico, mirando hacia el fondo de la perspectiva.

Seis calles longitudinales, nueve transversales y veinticuatro manzanas. Esa es la cuenta del trazado de La Carlota, según la declaración patrimonial. Cuando caminas por aquí no te pierdes: sigues una cuadrícula pensada de antemano.

La plaza mayor, la que acabas de dejar, ocupa el sector de la iglesia, al noreste, separada del Camino Real. Es el centro de la vida del pueblo, aunque no esté en el centro geométrico del plano. A su alrededor, calles y manzanas encajan en esa composición. Aquí el plano no se fue formando con los siglos. Se dibujó primero y se construyó después.

Detrás de todo esto había una persona con ideas. Pablo de Olavide, el superintendente de las Nuevas Poblaciones, redactó el contenido del Fuero, y con él la planificación local se conectó con las ideas del despotismo ilustrado. El pueblo no es solo un conjunto de casas ordenadas. Es el resultado de una manera de pensar.

Aquel reformador acabó mal. Olavide fue procesado por la Inquisición y condenado en un auto de fe celebrado en mil setecientos setenta y ocho. El plano era ordenado. La vida de quien lo ideó, no tanto.

Ahora camina hacia la avenida Carlos Tercero. Allí nos espera el último edificio, el lugar donde dormía quien llegaba cansado.

Real Posada y Fonda

La posada que el Estado no soltó

La posada que el Estado no soltó · Centro histórico de La Carlota

Ponte frente a la fachada principal de la Real Posada y Fonda, desde la Avenida Carlos III.

Hay edificios que cambian de manos con el régimen. Este no. Cuando el Ayuntamiento heredó el palacio, en mil ochocientos treinta y cinco, el gobierno liberal no le cedió la posada. Retuvo su gestión. El palacio pasó al pueblo. La posada, no.

Mira la fachada: ladrillo visto, dos alturas y los vanos rectangulares de la planta baja. El edificio se levantó en dos fases. El ala de fonda se terminó en mil setecientos sesenta y nueve, y a finales del siglo se añadió el ala de estabulación y almacenaje. Desde entonces ha sufrido transformaciones. Si puedes cruzar la portada principal, verás un patio alargado que conduce hacia la portada trasera.

Y entre estos muros hubo una infancia. Juan Bernier, el poeta nacido en La Carlota y miembro del grupo Cántico, pasó aquí parte de su niñez entre primos y hermanos, antes de que la familia se trasladara a Córdoba por el trabajo de su padre. No lo confundas con el colono Nicolás Bernier, el asesinado en mil setecientos setenta y uno. Comparten apellido, pero las fuentes que manejo no dicen que fueran parientes.

Y este paseo termina con una pregunta: ¿qué ha quedado de aquel plano dibujado con regla?

Para profundizar

Esta posada recuerda que la fundación de La Carlota no se quedó en una plaza y un palacio. Incluyó también un lugar para quien llegaba de paso.

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Preguntas frecuentes

¿Qué ver en el centro histórico de La Carlota

Cinco paradas: la Plaza de la Iglesia, la Iglesia de la Inmaculada Concepción, el Ayuntamiento (antiguo Palacio de la Subdelegación), las calles de trazado ortogonal y la Real Posada y Fonda. Juntas explican cómo se concibió el pueblo en el siglo XVIII.

¿Cómo llegar al centro histórico de La Carlota

La ruta empieza en la Plaza de la Iglesia, en el casco histórico de La Carlota. Desde allí se recorren a pie el Ayuntamiento, las calles del trazado y la Real Posada, cerca de la Avenida Carlos III. Conviene consultar la oficina de turismo para detalles de acceso.

¿Cuál es la historia del centro histórico de La Carlota

La Carlota se fundó en 1767 como cabecera de una de las zonas de colonización del Fuero de las Nuevas Poblaciones de Andalucía, con colonos mayoritariamente extranjeros, sobre todo alemanes y suizos. Su trazado tiene seis calles longitudinales, nueve transversales y 24 manzanas, con una plaza cuadrada de unos cincuenta metros de lado. La iglesia se construyó entre 1769 y 1779, y el palacio administrativo entre 1770 y 1780.

¿Cuánto tiempo se tarda en visitar el centro histórico de La Carlota

La ruta tiene cinco paradas en el casco histórico. El tiempo depende de tu ritmo al caminar y de si puedes entrar en el patio del Ayuntamiento o de la Real Posada. Confirma horarios en la oficina de turismo antes de ir.

¿Quién fue Pablo de Olavide y qué tuvo que ver con La Carlota

Fue el superintendente de las Nuevas Poblaciones y redactó el contenido del Fuero que dio origen al pueblo. Más tarde fue procesado por la Inquisición y condenado en un auto de fe celebrado en 1778.

¿Desde cuándo es Ayuntamiento el antiguo Palacio de la Subdelegación

Desde 1835. El palacio se construyó entre 1770 y 1780 y alojó a los subdelegados en la planta alta y varias oficinas en la baja. La primera corporación municipal se estableció el 21 de marzo de 1835, tras la derogación del Fuero.

¿Cómo se llama la iglesia parroquial de La Carlota

Se identifica como Iglesia de la Inmaculada Concepción. La Virgen del Rosario fue su primera imagen conocida, encargada a un imaginero de Écija por 450 reales, pero no es el nombre del templo.

¿Qué se puede ver en la Real Posada y Fonda

Una fachada de ladrillo visto con dos alturas y vanos rectangulares en la planta baja. Al cruzar la portada principal hay un patio alargado que conduce hacia la portada trasera. Se accede desde la Avenida Carlos III.

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