Dovoya · audioguías y visitas guiadas
Dovoya › Córdoba y provincia › Guadalcázar › Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de Gracia en Guadalcázar: historia, Torre Mocha y leyendas

Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de Gracia en Guadalcázar: historia, Torre Mocha y leyendas

Una iglesia de ladrillo sencillo, una torre señorial que sobrevive a medias y una Virgen pequeña rodeada de historias que los vecinos llevan siglos contando. Esta audioguía te lleva de la fachada al retablo mayor para descubrir qué ver en Guadalcázar sin prisa y con los oídos abiertos.

Hazlo antes de entrar: dentro puede no haber cobertura.
Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de Gracia en Guadalcázar: historia, Torre Mocha y leyendas

Fachada de la iglesia y Torre Mocha: qué ver en Guadalcázar

Una torre que sobró

Colócate frente a la portada de ladrillo, con la mirada puesta en las dos ventanas superiores. Después gira la cabeza hacia el volumen adosado de la Torre Mocha.

¿Cómo es posible que una iglesia tenga pegada una torre que no es suya? Mira la portada y deja que tus ojos se vayan hacia un lado. Ahí está la Torre Mocha, un volumen distinto, de aire señorial, apoyado contra el templo. Es lo que queda del palacio del marqués de Guadalcázar, vinculado a un virrey de Nueva España. Y aquí viene lo bueno: el palacio nunca se terminó.

Una descripción de mil setecientos cuarenta y siete habla de una fachada de casi setenta metros, con doce balcones y dos torres. Setenta metros es más que una piscina olímpica tumbada a lo largo. Hoy subsiste la torre sur, el basamento de la torre norte y el arranque de la fachada. Por los alrededores quedan además algunas piezas de mármol. Lo que tienes delante es el principio de una frase que nadie llegó a acabar.

Ahora vuelve a la iglesia. Su portada es sencilla, de ladrillo, con dos ventanas arriba y una torre en la esquina. Se levantó a comienzos del siglo diecisiete, y la fachada que ves procede de reformas del siglo pasado. Junto a las ganas de grandeza del palacio, el templo habla bajito.

Y sin embargo, fíjate en lo que ha pasado. Del proyecto de los poderosos quedan restos. Del edificio modesto queda una iglesia entera, con su portada y sus ventanas. Para saber qué guarda dentro, hay que seguir hasta el altar.

Para profundizar

La iglesia no ha dejado de necesitar cuidados. En dos mil diecinueve se informó favorablemente un proyecto de mantenimiento de cubiertas, con una superficie de actuación de quinientos noventa y nueve metros cuadrados con sesenta y nueve decímetros. Eso es más o menos el suelo de dos pistas de tenis juntas. La intervención incluía limpiar y reparar tejas y canalones, y el presupuesto estimado fue de cuatro mil euros.

Lo más curioso es lo que pidió la Comisión de Patrimonio. Que las obras mantuvieran los materiales y acabados existentes. Y que no afectaran a la Torre Mocha. Es decir, que el remiendo respetara tanto al templo como al vecino de piedra que sobrevivió al palacio.

Así que la próxima vez que levantes la vista hacia el tejado, piensa que alguien se ocupa de que el agua de lluvia siga el camino correcto.

Retablo mayor de la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia

Dos imágenes en un gran retablo

Retablo mayor de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de Gracia en Guadalcázar

Sitúate en la nave, de cara al retablo mayor. Busca en su centro la hornacina con las dos imágenes pequeñas.

En un retablo grande, lo más importante mide muy poco. Ese es el primer descubrimiento al entrar. Tu mirada recorre el conjunto del altar y acaba posándose en el centro, en una hornacina donde dos figuras diminutas ocupan el lugar de honor.

Son la Virgen de la Caridad y el Cristo de la Salud. La parroquia las describe como pequeñas imágenes góticas. Descansan sobre un pedestal barroco, de modo que a la escala reducida de las tallas se suma una base que las eleva, como si alguien hubiera querido darles altura a falta de tamaño.

Piensa en la elección que eso supone. Alrededor, un retablo con todo su despliegue. En el centro, dos figuras que caben casi en las manos. Quien lo organizó así decidió que lo que merecía el mejor sitio no era lo más grande, sino lo más querido.

Quédate un momento mirando cuánto espacio ocupan ellas en el conjunto. Poco, y sin embargo todo gira a su alrededor. Y si te preguntas por qué esas dos figuras tienen tanta fama en el pueblo, la respuesta viene en forma de leyenda, con un peregrino, un viaje a Granada y una campana que sonó sola.

Para profundizar

La parroquia las presenta como una pareja inseparable, y así se conservan en la hornacina central. Desde la nave, la distancia hace que cueste distinguir los detalles. Por eso conviene tomarse el tiempo de acercarse con la vista, buscar la forma de cada figura y comprobar la diferencia de tamaño entre ellas y el retablo.

Hay un detalle que se agradece de esta disposición. Para entender el lugar no necesitas conocer de memoria el nombre de cada santo ni cada pieza dorada. Basta con seguir la dirección de las miradas de quienes entran y ver adónde se dirigen.

Virgen de la Caridad y Cristo de la Salud: historia y leyendas

Una Virgen que llegó con un peregrino

Virgen de la Caridad y Cristo de la Salud en la iglesia de Guadalcázar

Permanece frente a la hornacina central del retablo mayor. Si la imagen del Cristo está visible, fíjate en su escala reducida.

Cuenta la tradición local que la Virgen que tienes delante vino de Flandes. Y que la entregó un peregrino misterioso a un escribano, cerca de Pinos Puente, cuando este viajaba a Granada. El escribano se llamaba Cristóbal Ruiz de Zuheros, y el cronista local recoge que tenía escrituras fechadas entre mil quinientos veinticuatro y mil quinientos treinta y siete.

La historia añade un detalle doméstico que la hace más humana. Su esposa le pedía una y otra vez una talla mariana. Y el escribano, cuenta el relato, volvió de aquel viaje con la imagen. Hay que reconocerlo: pocos maridos han resuelto un encargo pendiente de una manera tan memorable.

Después vinieron los prodigios, siempre como tradición. En mil quinientos sesenta y uno, Juan Gómez, cojo desde hacía cuarenta años y con muletas, habría salido caminando del hospital sin ellas.

Y en mil quinientos ochenta y uno, según el relato local, la campana sonó con el campanario cerrado. Vecinos vieron a la Virgen con lágrimas y gotas de sudor. Y el Cristo, ante testigos, inclinó la cabeza hasta tres veces ante ella.

Cuentan, y es fácil entender que se quiera creer, que todo empezó con una petición en casa. Si quieres saber cómo se guardó esa memoria, sigue escuchando.

Para profundizar

La tradición sitúa a la imagen primero en la casa de la familia. Se permitía exponerla en el Hospital de la Villa durante la Semana Santa, para que saliera en procesión.

El cronista recoge también dos momentos de papel y firma. Juan Sánchez Delgado declaró bajo juramento sobre el origen de la imagen cuando tenía ochenta y dos años. Y el prior carmelita envió una carta en mil seiscientos cuarenta y dos.

Otro prodigio atribuido a una procesión de agosto de mil seiscientos cuarenta habla de la curación de un niño con hernias graves.

Del Cristo de la Salud, una publicación parroquial dice que es una talla anónima del siglo dieciséis, de madera de pino policromada y de poco más de veinte centímetros. Es decir, algo más que un lápiz de largo.

La devoción sigue viva en el calendario. La novena patronal se celebra del seis al catorce de agosto, y el día quince hay misa y procesión.

Prepara tu visita

Preguntas frecuentes

¿Qué ver en Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de Gracia

Destacan la portada sencilla de ladrillo con dos ventanas, la Torre Mocha adosada, resto de un palacio inacabado, y el retablo mayor. En su hornacina central se veneran la Virgen de la Caridad y el Cristo de la Salud, dos pequeñas imágenes góticas.

¿Cuál es la historia de Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de Gracia

Se levantó a comienzos del siglo 17 y fue reformada de manera importante en el siglo 20. Está adosada a la Torre Mocha, vestigio del palacio del marqués de Guadalcázar. Su devoción mayor es la Virgen de la Caridad, rodeada de tradiciones locales.

¿Cómo llegar a Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de Gracia en Guadalcázar

La iglesia se encuentra en Guadalcázar, pegada a la Torre Mocha, que sirve de referencia visual. Para conocer el mejor acceso según tu punto de partida, consulta la oficina de turismo o la web oficial de la parroquia antes de salir.

¿Cuál es el horario de Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de Gracia

Los horarios de apertura y de culto no están fijados en esta guía, y pueden variar según la época y las celebraciones. Lo más recomendable es confirmarlos en la web oficial de la parroquia o en la oficina de turismo de Guadalcázar.

¿Cuánto tiempo se tarda en visitar Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de Gracia

Esta audioguía recorre tres paradas: la fachada con la Torre Mocha, el retablo mayor y las imágenes patronales. El tiempo real depende del ritmo de cada visitante y de si el interior está abierto, por eso conviene confirmar el acceso antes de ir.

¿Qué es la Torre Mocha de Guadalcázar

Es un resto del palacio del marqués de Guadalcázar, vinculado a un virrey de Nueva España. El palacio quedó inacabado. Hoy subsisten la torre sur, el basamento de la norte y el arranque de la fachada, además de piezas de mármol en las inmediaciones.

¿Cuándo se celebra la fiesta de la Virgen de la Caridad en Guadalcázar

Según la parroquia, la novena patronal se celebra del 6 al 14 de agosto. El día 15 hay misa y procesión. Conviene confirmar el programa de cada año en los canales oficiales de la parroquia.

Cerca de aquí