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Yacimiento y Castillo del Cerro del Castillo de Espiel: audioguía y qué ver

Una audioguía corta para recorrer el antiguo núcleo de Espiel y descubrir qué ver en Espiel más allá del pueblo: un castillo casi a ras de suelo, una ladera con un dolmen y un abrigo con pinturas rupestres.

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Yacimiento y Castillo del Cerro del Castillo de Espiel: audioguía y qué ver

Historia del castillo del Cerro del Castillo: de 1237 al capellán de 1464

El capellán que se quedó solo

Colócate en la meseta de la cima, cerca de los restos del castillo, y mira el suelo: las piedras que afloran entre la hierba.

Imagina ser el único clérigo en un lugar y que el lugar no esté. Eso es lo que cuenta el capellán Juan Alfonso, o al menos lo que se le atribuye. En mil cuatrocientos sesenta y cuatro, según ese testimonio, el sitio estaba despoblado y él era el único clérigo al que se refiere. Un capellán sin vecinos, en lo alto de este cerro. Las fuentes consultadas no dicen por qué se había vaciado; se ha propuesto que el proceso ya venía desde el siglo catorce.

Para entender cómo se llegó a eso hay que retroceder. A comienzos del siglo trece, aquí ya había un recinto fortificado junto a una pequeña población. Era el núcleo originario de Espiel. Y en julio de mil doscientos treinta y siete, Fernando tercero donó el castillo a Córdoba, dentro de un lote con otras fortalezas: Cuzna, Névalo, El Vacar, Alcolea y Cañete. Hay que reconocerlo: los reyes repartían fortalezas como quien reparte la compra.

Antes de esa fecha, la historia escrita se queda callada. Una fuente local señala que no se conoce ninguna mención de Espiel durante la dominación musulmana. ¿Estaba ya aquí y nadie lo anotó? Es una incógnita, y conviene dejarla abierta.

Después vinieron los señores. En mil cuatrocientos cuarenta y nueve, según la fuente consultada, el rey Juan segundo cedió a Gutierre de Sotomayor Belmez, Fuente Obejuna y el término de Espiel, en reconocimiento de sus servicios.

Y el pueblo de hoy llegó más tarde: el núcleo actual habría surgido a finales del siglo quince. Una fuente local plantea, solo como hipótesis, que el traslado fue a Bodonal, quizá por sus manantiales o por estar más a resguardo.

Ahora baja la mirada. El castillo figura como Bien de Interés Cultural, con categoría de Monumento, pero no esperes lienzos en pie: lo que ves son amontonamientos y alineaciones de piedras que se asocian con trazados de muros y torres. Lo que parece desorden quizá sea el plano de un castillo, tendido en el suelo. Las fuentes consultadas no mencionan excavaciones ni restauraciones. La cima está a setecientos sesenta y un metros de altitud, y desde esta meseta el horizonte se abre sobre las colinas de la sierra.

Para profundizar

En aquel testimonio hay otro nombre propio. Juan Alfonso era capellán de las iglesias de Belmez y Espiel. La iglesia del lugar quedó al cuidado de Juan Sánchez de Illescas, descrito como santero: no un segundo clérigo, sino quien cuidaba del templo en un sitio casi vacío.

Cuando termines, baja hacia la ladera. Allí el relato retrocede miles de años.

Huerta del Caño: el dolmen de la ladera

Huerta del Caño: un dolmen en la ladera

La ladera de Huerta del Caño vista hacia la cima del cerro.

Sitúate en la ladera de Huerta del Caño y mira hacia la cima que dejas arriba.

Aquí el relato cambia de milenio. Lo que la documentación municipal registra en Huerta del Caño son los restos de un dolmen, una tumba colectiva de uso funerario, que el inventario adscribe a la Edad del Bronce Medio. La misma documentación menciona hallazgos neolíticos en Los Calerines. La investigación sobre la Sierra del Castillo distingue dos núcleos prehistóricos, datados hacia los siglos centrales del tercer milenio antes de Cristo.

Es decir, mucho antes de que nadie levantara una torre en la cima, ya había gente que enterraba aquí a sus muertos. Los restos son modestos: no esperes una gran cámara de piedra, sino un lugar que se lee despacio, con la cima a tu espalda.

Peña Redonda: abrigo con pinturas rupestres esquemáticas

Peña Redonda: un abrigo con pinturas

Peña Redonda completa, vista desde enfrente en el cerro.

Acércate a Peña Redonda y colócate frente a la roca, a una distancia que te permita verla entera.

Esta peña no es solo una roca. Tiene un pequeño abrigo, un cavernamiento donde la investigación documenta manifestaciones de arte rupestre: tres paneles de pinturas esquemáticas. Son trazos sencillos, de figuras reducidas a lo esencial.

Mira el abrigo y busca los paneles sobre la superficie de la piedra. Aquí terminan las huellas del cerro: los muros de la cima, el dolmen de la ladera y estas pinturas son capas de gente que se ha ido quedando y yéndose de este mismo lugar.

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Preguntas frecuentes

¿Qué ver en Yacimiento y Castillo del Cerro del Castillo (Espiel

En la cima, alineaciones y amontonamientos de piedras asociados con muros y torres del castillo. En la ladera de Huerta del Caño, los restos de un dolmen. Y en Peña Redonda, un pequeño abrigo con tres paneles de pinturas rupestres esquemáticas.

¿Cuál es la historia del Yacimiento y Castillo del Cerro del Castillo

A comienzos del siglo XIII había un recinto fortificado junto a una pequeña población, origen de Espiel. En julio de 1237 Fernando III donó el castillo a Córdoba. En 1449 Juan II cedió a Gutierre de Sotomayor el término de Espiel. En 1464 el lugar estaba despoblado, según el capellán Juan Alfonso.

¿Por qué se despobló el cerro y cuándo surgió el Espiel actual

Las fuentes consultadas no determinan la causa; se ha propuesto que el despoblamiento ya ocurría desde el siglo XIV. El núcleo actual habría surgido a fines del siglo XV. Una fuente local plantea, como hipótesis, un traslado a Bodonal.

¿Qué altitud tiene el cerro del castillo de Espiel

La fortificación se encuentra en una elevación cuya altitud máxima indicada es de 761 metros sobre el nivel del mar.

¿Es el castillo de Espiel Bien de Interés Cultural

Sí. Figura como Bien de Interés Cultural, con categoría de Monumento, en la ficha patrimonial consultada. Por eso conviene no mover las piedras de la cima.

¿Qué otros lugares entraron en la donación de 1237

Los que acompañaban al castillo en el lote que Fernando III donó a Córdoba: Cuzna, Névalo, El Vacar, Alcolea y Cañete.

¿Qué hay en Peña Redonda

Un pequeño abrigo o cavernamiento con arte rupestre: tres paneles de pinturas esquemáticas.

¿Cuál es el horario de visita y hay entradas

No hay horarios ni precios confirmados en esta guía. Antes de ir, consulta la web oficial del Ayuntamiento de Espiel o la oficina de turismo.

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