Dovoya · audioguías y visitas guiadas
Dovoya › Córdoba y provincia › Espiel › Castillo de El Vacar (Espiel): audioguía para visitar el recinto

Castillo de El Vacar (Espiel): audioguía para visitar el recinto

Tres paradas, de la entrada sur al muro norte, para entender cómo se defendía este castillo y por qué cuesta tanto ponerle fecha.

Hazlo antes de entrar: dentro puede no haber cobertura.
Castillo de El Vacar (Espiel): audioguía para visitar el recinto

Puerta y acceso sur del Castillo de El Vacar

Una puerta de un metro ochenta

Colócate en el acceso sur, de cara al hueco de la entrada, con el muro occidental a tu lado.

Un metro ochenta. Esa es la anchura mínima que conserva la puerta por la que se entraba a este castillo.

Y la puerta no está donde uno la pondría. No se abría en mitad de un lado, sino en el extremo sur del muro occidental. Busca a ambos lados los restos de las jambas, esos montantes que sujetaban la puerta. Del dintel o del arco no queda nada, así que el hueco te toca completarlo a ti.

Quien se puso a medirlo todo con cinta y paciencia fue Rafael Gracia Boix, que publicó su estudio en mil novecientos sesenta y nueve. Gracias a él sabemos que el recinto tiene planta cuadrangular, pero irregular. Es un cuadrado dibujado a pulso por alguien que no tenía escuadra, o que no la necesitaba.

Por dentro suma unos tres mil ciento treinta metros cuadrados útiles. Hazte a la idea: son dos piscinas olímpicas y media.

Cruza el hueco y sigue el muro hacia la esquina sureste. Allí la piedra hace algo curioso: baja a escalones.

Para profundizar

Piensa en lo que tienes delante. Lo que se conserva de la puerta es lo más modesto: las bases de los laterales. Y aun así ha bastado para saber su anchura y su posición exacta en el muro.

Eso es lo bonito de los estudios como el de mil novecientos sesenta y nueve. Ese número, un metro ochenta, es el que hoy te permite imaginar la escena. Una puerta que casi nadie ve, y que lo explica casi todo.

Cubos y esquina sureste: qué ver en el Castillo de El Vacar

Ocho cubos y un castillo sin etiqueta

Esquina sureste y cubo del Castillo de El Vacar, Espiel

Acércate a la esquina sureste y mira cómo el muro se ensancha en la base, en dirección a la ladera.

Ocho cubos macizos rodeaban este recinto. Cuatro en las esquinas y otros cuatro repartidos por los muros, como guardias que se han puesto de acuerdo para no dejar un solo tramo sin vigilar.

Ahora fíjate en esta esquina. El cubo está sobre una ladera, y eso es un problema: el terreno baja y la torre tiene que sostenerse. Quienes lo levantaron lo resolvieron con retranqueos escalonados, un ensanche de la base a escalones para darle más apoyo.

Y aquí viene lo bueno. Un castillo tan bien plantado debería tener una fecha clara, y no la tiene. La atribución califal convive con autores que proponen una fecha posterior. Los expertos aún discuten, y las fuentes no resuelven la duda.

Lo confieso: me parece un buen modo de envejecer.

Entra ahora hacia el interior del recinto y camina hacia el norte. El muro de allí guarda unas rendijas con mucho que contar.

Para profundizar

Entre dos mil trece y dos mil catorce se desarrolló aquí una intervención arqueológica. El informe andaluz que la recoge reconoce con franqueza que los resultados fueron escasos y que apenas permitieron sacar conclusiones.

Hay que reconocerlo: escribir en un documento oficial que has buscado y has encontrado poco tiene su mérito. Sirve también para entender por qué la fecha sigue abierta. Cuando la tierra no responde, quedan los muros, los estudios antiguos y las discusiones. El castillo guarda su secreto, y los arqueólogos, con elegancia, lo dejaron por escrito.

Muro norte y aspilleras del Castillo de El Vacar

Cuatro rendijas y un rey de paso

Muro norte con aspilleras en el Castillo de El Vacar, Espiel

Sitúate en el interior del recinto, de cara al lienzo norte, y busca las aberturas estrechas del muro.

Cuatro rendijas. El estudio de mil novecientos sesenta y nueve las relacionó con la defensa de los flancos septentrionales.

Imagina el momento. Suena la alarma, o eso nos gusta pensar, y hay que llegar arriba rápido. El mismo estudio propone, y es una hipótesis, que los defensores subían por una rampa situada justo después de la puerta.

Me gusta esa idea porque es muy humana. Un castillo no es solo piedra bien colocada, es una coreografía. Cada persona sabía adónde correr cuando todo se complicaba.

Y de esas carreras pasamos a una visita mucho más tranquila. Porque por este lugar, según el mismo estudio, pasó nada menos que un rey. ¿Quién, y camino de dónde? Eso te lo cuento ahora mismo.

Para profundizar

En mil doscientos treinta y seis, según el estudio de Gracia Boix, Fernando tercero pasó por Dar al-Bacar. Venía de Benavente y se dirigía a la conquista de Córdoba.

Piensa en el cambio de escala. Un lugar de rampas y rendijas para defender flancos aparece, de pronto, como una parada en el camino de un rey.

Cuando te vayas, vuelve la vista una vez más a la puerta. Por ahí entró y salió la historia.

Prepara tu visita

Preguntas frecuentes

¿Qué ver en el Castillo de El Vacar (Espiel

Puedes ver el acceso sur, con restos de las jambas de la puerta, la esquina sureste reforzada con retranqueos escalonados y el muro norte con sus cuatro aspilleras. El recinto, de planta cuadrangular irregular, tuvo ocho cubos macizos: cuatro en las esquinas y cuatro en puntos intermedios.

¿Cuál es la historia de Castillo de El Vacar

Se atribuye a época califal, aunque hay autores que proponen una fecha posterior y la datación no está resuelta. Un estudio de 1969 recoge que en 1236 Fernando III pasó por Dar al-Bacar, procedente de Benavente, camino de la conquista de Córdoba.

¿Cómo llegar a Castillo de El Vacar

El castillo se encuentra en el término municipal de Espiel, en España. Lo más práctico es tomar Espiel como punto de partida y buscar el castillo en tu aplicación de mapas. Antes de salir, consulta en la oficina de turismo o en la web oficial las condiciones de acceso.

¿Cuál es el horario de visita de Castillo de El Vacar

El horario de visita no figura en la documentación de esta audioguía. Para evitar sorpresas, confírmalo antes de ir en la web oficial del Ayuntamiento de Espiel o en la oficina de turismo, donde te informarán también de posibles cambios por temporada o por conservación.

¿Cuánto se tarda en visitar Castillo de El Vacar

La audioguía tiene 3 paradas dentro de un recinto de unos 3.132,50 m² útiles interiores. El tiempo depende de tu ritmo y de cuánto te detengas a observar la puerta, los cubos y el muro norte. Con calma, se recorre sin prisas.

¿Cómo era la puerta del Castillo de El Vacar

Estaba en el sector sur del muro occidental. El estudio de 1969 midió una anchura mínima conservada de 1,80 m. Hoy se conservan restos de las jambas, pero no el dintel ni el arco.

¿Qué son las aspilleras del Castillo de El Vacar

Son aberturas estrechas del muro. En el lienzo norte se documentaron cuatro y el estudio de 1969 las relacionó con la defensa de los flancos septentrionales del recinto.

Cerca de aquí