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Ermita de Nuestra Madre del Sol en Adamuz: audioguía de la leyenda y su historia

Un cerro a siete kilómetros de Adamuz, una encina de leyenda y una ermita que ha tenido que reconstruirse más de una vez. Esta audioguía te cuenta quién la quiso, quién la rehizo y qué hay dentro, para que la visites sabiendo por qué importa en la memoria del pueblo.

Hazlo antes de entrar: dentro puede no haber cobertura.
Ermita de Nuestra Madre del Sol en Adamuz: audioguía de la leyenda y su historia

Leyenda de la aparición y cómo llegar a la ermita de El Cerro

Una luz sobre la encina

Colócate frente al edificio, en el camino de llegada, con la ermita delante y los árboles a los lados.

¿Qué tiene que pasar para que dos pueblos se disputen una Virgen? Según la tradición, empezó con un pastor. Guardaba su rebaño cuando vio una luz muy intensa sobre una encina. Y bajo la luz, una mujer vestida de blanco.

Esto es tradición, no un hecho documentado, pero se cuenta con todo el cariño del mundo. Dicen que el pastor echó a correr hasta Adamuz. Allí dio la noticia, y vecinos, clero y autoridades subieron al lugar. Y allí mismo acordaron levantar una ermita.

Fíjate ahora en dónde estás. El paraje se llama El Cerro, a unos siete kilómetros del pueblo, junto a la carretera hacia Algallarín. Mira el camino por el que has llegado y los árboles que enmarcan el edificio. Una fuente local sitúa la aparición en Las Cumbres, a poco más de una legua de la población. Ese lugar, cuentan, queda en el término de Pedro Abad. La historia popular guarda por eso una rivalidad: se decía que, si Adamuz no iba a recoger a la Virgen, sería de Pedro Abad.

Es decir, que la patrona de Adamuz estuvo a punto de ser, según el cuento, una cuestión de puntualidad. Adamuz llegó a tiempo.

¿Y qué pasó después con el edificio que tienes delante? Acércate a la puerta y te lo cuento.

Para profundizar

La encina da para más historias. Otra tradición cuenta que sus frutos mostraban la imagen de la patrona. Los vecinos los recogían porque los consideraban milagrosos. Un árbol que fabrica estampas de la Virgen: hay que reconocer que la imaginación popular no se queda corta.

Esa devoción sigue viva cada año en la romería. Se celebra el domingo más próximo al ocho de septiembre. El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico conserva una fotografía del traslado de la Virgen desde el pueblo hasta la ermita. Está tomada el dieciséis de agosto de dos mil diez. Así que el recorrido que la leyenda atribuye al pastor, de la ermita al pueblo, lo hace la imagen en sentido contrario.

Historia de la ermita: de 1628 a las reconstrucciones del siglo veinte

Una fachada rehecha tres veces

Fachada de la Ermita de Nuestra Madre del Sol en Adamuz

Sitúate frente a la puerta de entrada, a unos pasos de la fachada.

Lo que tienes delante parece sencillo, pero ha sido reparado y reconstruido más veces de las que cabría esperar. Nadie sabe la fecha exacta en que se construyó la ermita. El primer rastro que queda es un apunte del registro local del obispado, de mil seiscientos veintiocho. Y ahí viene el giro. Ese apunte no habla de levantar una ermita, sino de repararla. Menciona un arco, unas tapias y materiales diversos. Es decir, que cuando aparece por primera vez en los papeles, ya había algo que arreglar.

Dos años después, en mil seiscientos treinta, entra en escena un obispo: Cristóbal Lobera y Torres. Aprobó la cofradía de Nuestra Señora del Sol. Con eso la devoción dejó de ser solo cosa del cerro y tuvo una organización detrás.

Luego llegaron los años duros. La ermita sufrió graves daños en mil novecientos treinta y seis, durante la Guerra Civil. En mil novecientos cincuenta y uno fue reconstruida por Regiones Devastadas.

Y aún hubo otra vuelta. Una crónica local cuenta que un seísmo volvió a dañarla y que se rehízo en mil novecientos sesenta y nueve.

Así que esta fachada guarda varios capítulos, y no todos son de piedra antigua. Entra ahora, porque dentro hay un árbol que se resiste a desaparecer.

Para profundizar

La tradición vincula la decisión de hacer una ermita con el relato del pastor y la visita de vecinos, clero y autoridades. Pero esa unión no se presenta como un expediente documental. Es la memoria del pueblo explicando su propio origen.

Los papeles, en cambio, nos dan fechas más modestas. Un registro de obras en mil seiscientos veintiocho. Una cofradía confirmada en mil seiscientos treinta. Una reconstrucción en mil novecientos cincuenta y uno. Otra en mil novecientos sesenta y nueve.

Entre la luz de la leyenda y las tapias del apunte hay un hueco que ningún documento llena. Ese hueco es parte del encanto del lugar, porque deja espacio para que cada generación aporte su versión.

Qué ver dentro de la ermita: la imagen, el tronco de encina y la bóveda

El tronco bajo la Virgen

Altar y bóveda de la Ermita de Nuestra Madre del Sol en Adamuz

Entra y colócate ante el altar mayor, mirando a la imagen y, más arriba, a la bóveda.

Baja la mirada hasta los pies de la Virgen. No está sobre una peana cualquiera, sino sobre un tronco de encina. La tradición ve ahí una alusión al árbol de la aparición. Es la leyenda del pastor, hecha madera, justo en el centro del altar.

Pero la imagen que ves tiene su propia historia, y es más reciente de lo que parece. La imagen primitiva desapareció durante la Guerra Civil. Entre las voces que recoge la memoria local hay una creencia: que una mujer, María Alonso Arenas, rescató la pequeña imagen de Jesús. Es un testimonio, no un hecho comprobado. Pero dice mucho de cómo se vivió aquello: alguien, en medio del desastre, se llevó lo más pequeño para salvarlo.

Después, la hermandad encargó una talla nueva. Llegó a Adamuz el trece de abril de mil novecientos cuarenta y uno. Imagina ese día: la imagen llegando a un pueblo que llevaba años sin ella.

Y con eso volvemos al principio. Una leyenda de encina, una Virgen que se perdió y otra que llegó. La ermita ha cambiado de piedras y de imagen, pero el tronco sigue ahí, en el mismo sitio, bajo los pies de la Virgen.

Ahora levanta la vista y mira la bóveda. Aquí termina el recorrido, pero antes tienes un cielo de piedra que mirar despacio.

Para profundizar

Sobre el altar, la capilla mayor guarda otra historia. Empezó a construirse hacia mil seiscientos ochenta. Su bóveda se organiza en ocho sectores. En el centro hay una estrella de ocho puntas. Mira con calma y busca los querubines que adornan los sectores.

Hay otro dato curioso sobre la imagen. Después de llegar la nueva talla, recibió la cabeza y los brazos de otra imagen. Es decir, que la Virgen que ves es, en parte, una suma de piezas. Hay algo muy humano en eso: la devoción se reconstruyó con lo que había a mano.

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Preguntas frecuentes

¿Qué ver en la Ermita de Nuestra Madre del Sol (Adamuz

Merece la pena ver el entorno de El Cerro con sus grandes árboles, la fachada y, dentro, el altar mayor. Allí destacan la imagen sobre un tronco de encina, que alude a la leyenda de la aparición, y la bóveda de la capilla mayor con su estrella de ocho puntas.

¿Cuál es la historia de la Ermita de Nuestra Madre del Sol

No se conoce la fecha exacta de construcción. Un registro del obispado ya anotaba obras en 1628 y en 1630 se aprobó la cofradía. Sufrió graves daños en 1936, fue reconstruida en 1951 y, según una crónica local, de nuevo en 1969 tras un seísmo.

¿Cómo llegar a la Ermita de Nuestra Madre del Sol

La ermita se encuentra en el paraje de El Cerro, a unos 7 km de Adamuz. Se llega por la carretera CO-3102, en dirección a Algallarín. El edificio queda junto a esa vía, rodeado de árboles de buen tamaño.

¿Cuándo se celebra la romería de la Virgen del Sol en Adamuz

La romería se celebra el domingo más próximo al 8 de septiembre. Es la gran cita anual en torno a la ermita de El Cerro. Existe además una fotografía catalogada del traslado de la Virgen desde el pueblo, tomada el 16 de agosto de 2010.

¿Qué leyenda cuenta el origen de la ermita

Según la tradición, un pastor vio una luz intensa sobre una encina y a una mujer vestida de blanco. Corrió a Adamuz y vecinos, clero y autoridades acudieron al lugar y acordaron levantar una ermita. Es una tradición, no un hecho documentado.

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