Yacimiento de El Soldado-Las Morras, Villanueva del Duque: audioguía de arqueología minera e industrial
Un paseo por el paisaje minero de Villanueva del Duque, en Los Pedroches. Verás los pozos de una mina de galena del siglo veinte, la subestación eléctrica que todavía funciona, unas labores de atribución romana que se volvieron a explotar en tiempos modernos y una estación de tren convertida en casa rural. Aunque se le llame yacimiento arqueológico, no esperes ruinas antiguas a la vista: es sobre todo un conjunto de arqueología minera e industrial. Son cuatro paradas para entender quién trabajó aquí, qué sacaba de la tierra y qué queda hoy.

Pozos y cerco minero de El Soldado, mina de galena
El Soldado: pozos y cerco minero
Colócate junto a la entrada del cerco minero de El Soldado, de modo que tengas a la vista los pozos que dan nombre a la parada.
¿Cuánto hay debajo de donde pisas? A simple vista, casi nada: un cerco y unos pozos. Todo lo importante ocurrió hacia abajo, lejos de la luz.
Antes de seguir, conviene aclarar el nombre del lugar. Lo llaman yacimiento arqueológico, pero casi todo lo que verás en este paseo es patrimonio industrial del siglo veinte. Lo antiguo aparece en la tercera parada, y allí veremos con cuidado qué es qué.
Estás en El Soldado, una mina que se explotó entre mil novecientos seis y mil novecientos treinta y dos. De aquí se sacaba sobre todo galena, el mineral del que se obtiene el plomo, y también blenda. La cifra impresiona: El Soldado produjo seiscientas sesenta y una mil novecientas cuarenta y ocho toneladas de concentrados de galena, es decir, de mineral ya enriquecido y separado de buena parte de la roca que lo acompañaba.
La mina perteneció a una empresa francesa, la Compagnie Française des Mines et Usines d'Escombreras Bleyberg. En mil novecientos doce esa compañía se fusionó con la Sociedad Minero Metalúrgica de Peñarroya, uno de los grandes nombres de la minería de la región.
Las empresas firman los balances, pero quienes bajan a los pozos son personas. De aquellos mineros ha llegado hasta nosotros al menos un nombre: Manuel González Cortés, trabajador de El Soldado, que murió en un accidente en mil novecientos ocho. Detrás de aquella cifra de toneladas hubo hombres como él.
En cuanto a la valla, no consta si es histórica o una protección moderna. Tómala como un límite de seguridad y no como una pieza de época. Casi todo el recinto se describe en ruinas o abandonado. Hay una excepción notable, y está muy cerca: la Subestación.
Para profundizar
Recorre el perímetro del cerco con la vista y busca dónde cambia el terreno: dónde la superficie parece removida y dónde no. Cuando llegues a las Morras del Cuzna, compara: ¿qué tienen en común ambos lugares y qué los distingue?
La Subestación eléctrica de El Soldado
La Subestación: la luz de la mina

Busca el edificio de hormigón armado de la Subestación, junto a los restos de la antigua central térmica, y colócate donde puedas verlo entero sin salir del camino.
Una mina de pozos profundos no funciona sin energía, y este edificio era su cuadro eléctrico a lo grande. Es la Subestación: una construcción de hormigón armado levantada junto a la antigua térmica, la central donde se producía la electricidad. Desde aquí se abastecía la maquinaria de la mina.
Lo curioso es lo que ocurre hoy. Todo lo que la rodea se describe en ruinas o abandonado, pero la Subestación sigue trabajando. Según la web municipal, continúa suministrando electricidad a varios pueblos de la zona. Es el único edificio del conjunto que nunca dejó del todo su oficio: la mina se apagó, pero su red eléctrica siguió encendida.
Esta es también la razón de que no haya que acercarse: es una instalación en servicio, no una ruina visitable. Mírala desde fuera y quédate con la imagen de un edificio industrial que todavía hace aquello para lo que se construyó.
Ahora deja El Soldado y busca las Morras del Cuzna. Allí la historia de la minería en este paraje se remonta mucho más atrás y, a la vez, se alarga más.
Pozos y labores de las Morras del Cuzna
Las Morras del Cuzna: pozos y antiguas labores

Sitúate donde puedas ver a la vez los pozos y el terreno que los rodea, y mira hacia las zonas donde el suelo parece removido.
Estás en las Morras del Cuzna, el lugar con la historia más larga del conjunto y también el más difícil de leer.
Por un lado está la raíz antigua. Las Morras se atribuyen a una explotación de época romana por las cerámicas halladas aquí. Esa atribución se apoya en los fragmentos de cerámica, no en estructuras romanas que puedas ver en pie.
Por otro lado está la etapa más reciente. Las Morras volvieron a explotarse desde mil novecientos treinta y dos, justo cuando terminaba la actividad de El Soldado, y siguieron en marcha hasta los años sesenta. Esta fue, por tanto, la última explotación de todo el conjunto, posterior a la mina que acabas de dejar.
Esa doble historia cambia la manera de mirar el paisaje. Los huecos, desniveles y montones de tierra que tienes delante no son necesariamente romanos. Al contrario: el trabajo del siglo veinte removió este mismo terreno durante casi tres décadas, así que buena parte de lo que se ve en superficie puede ser de esa última etapa. Desde aquí arriba no hay forma de separar a simple vista lo antiguo de lo moderno. Lo que sí puedes comprobar es que este suelo se ha trabajado una y otra vez.
Queda una última pieza: la estación que lleva el nombre de El Soldado.
Para profundizar
Alterna la mirada de cerca, a los pozos, con la mirada larga, al conjunto del terreno. Mantén siempre la distancia: en un suelo con labores bajo la superficie, un borde puede ceder y una boca de mina puede estar oculta por la vegetación. Quédate en lo firme y no te asomes.
Estación de El Soldado y trazado ferroviario

Ponte junto a la estación de El Soldado, sin entrar en el recinto del alojamiento, y mira a lo largo del antiguo trazado ferroviario, hacia donde se pierde en el paisaje.
Tienes delante la estación de El Soldado, el edificio mejor conservado del conjunto. Fue restaurada y en dos mil veintiuno empezó una vida nueva como casa rural, con el nombre de «Estación del Soldado». Donde antes se esperaban trenes, hoy se alojan viajeros. Como es un alojamiento, el interior queda para sus huéspedes: disfrútala desde fuera.
La línea ferroviaria está clausurada y su trazado, desmantelado. No busques raíles: lo que queda es el recorrido, que se reconoce por su forma. Un tren necesita pendientes suaves y curvas amplias, y por eso su huella en el paisaje es tan distinta del trazado caprichoso de un sendero. Fíjate en cómo esa línea se abre paso por el terreno sin sobresaltos.
La estación recuerda además que alrededor de la mina hubo vida, y no solo trabajo. En mil novecientos treinta y dos, una crónica local contaba la rivalidad futbolística entre Villanueva del Duque y el El Soldado Fútbol Club. Hubo una comunidad con su propio equipo y su propio orgullo.
¿Qué hacer hoy con todo esto? El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, el IAPH, ha dedicado un estudio a las minas de El Soldado y las Morras del Cuzna. Su propuesta es entender el conjunto de forma integral, como territorio, geología y paisaje a la vez, y no como piezas sueltas. También plantea vincular su conservación a un uso turístico racional y sostenible. Esta estación convertida en alojamiento es un buen ejemplo de esa idea: un edificio que sobrevive porque ha encontrado un nuevo uso.
Para profundizar
Recorre el trazado con la vista y fíjate en qué lo acompaña: muros, desniveles, el propio edificio de la estación. La única actuación reciente localizada en el conjunto es una licitación de mejoras en el entorno de la estación. No hay constancia de que se hayan restaurado el cerco ni la Subestación.
Prepara tu visita
- Punto de inicio: el cerco minero de El Soldado, en el término de Villanueva del Duque.
- Qué vas a ver: un conjunto de arqueología minera e industrial, mayoritariamente del siglo XX. Las Morras del Cuzna tienen una atribución romana basada en cerámicas, pero no hay estructuras romanas visibles.
- Acceso: no consta horario ni control de entrada para los restos mineros. Tampoco están verificados aquí las distancias entre paradas ni el carácter público o privado de todos los terrenos. Antes de ir, consulta el itinerario en el Ayuntamiento de Villanueva del Duque y respeta cualquier finca cerrada.
- La estación es desde 2021 la casa rural «Estación del Soldado». Puedes verla por fuera; el interior es para los huéspedes.
- La Subestación sigue en servicio eléctrico: obsérvala a distancia.
- Lleva calzado cómodo, porque el terreno es irregular.
- Seguridad: es un terreno de labores mineras. Respeta los cercos, no te acerques a los bordes de pozos ni a posibles bocaminas, no entres en ninguna cavidad y no pises zonas hundidas o removidas. Vigila a los niños y a los animales.
Preguntas frecuentes
¿Qué ver en Villanueva del Duque
El conjunto minero e industrial de El Soldado-Las Morras, en Los Pedroches, permite recorrer una mina de galena de principios del siglo XX, su subestación eléctrica, unas labores con atribución romana y una antigua estación de tren convertida en casa rural.
¿Qué mineral se extraía en las minas de El Soldado
Principalmente galena, el mineral del que se obtiene el plomo; también se registra blenda. El Soldado produjo 661.948 toneladas de concentrados de galena.
¿Cuál es la historia de El Soldado-Las Morras
El Soldado se explotó entre 1906 y 1932. Perteneció a la Compagnie Française des Mines et Usines d'Escombreras Bleyberg, que en 1912 se fusionó con la Sociedad Minero Metalúrgica de Peñarroya. Las Morras del Cuzna, atribuidas a época romana por las cerámicas halladas, se reexplotaron desde 1932 hasta los años sesenta, lo que las convierte en la última explotación del conjunto.
¿Hay restos romanos visibles
No hay estructuras romanas a la vista. La atribución romana de las Morras del Cuzna se basa en cerámicas, y buena parte de lo que se ve en superficie puede corresponder a la reexplotación del siglo XX.
¿Qué es original y qué está restaurado
La estación de El Soldado está restaurada y funciona como casa rural desde 2021. La Subestación sigue en servicio eléctrico. El resto del recinto se describe en ruinas o abandono. La única actuación reciente localizada es una licitación de mejoras en el entorno de la estación.
¿Se puede visitar la estación de El Soldado por dentro
Es la casa rural «Estación del Soldado», así que el interior está reservado a sus huéspedes. Se puede contemplar desde fuera junto al antiguo trazado ferroviario.
¿Cómo se accede al conjunto de El Soldado-Las Morras
Está en el término de Villanueva del Duque y el recorrido empieza en el cerco minero de El Soldado. No consta horario para los restos mineros. Consulta el itinerario y el acceso a los terrenos en el Ayuntamiento antes de ir.
¿Es seguro visitar el conjunto minero
Con precaución. Es un terreno de labores mineras: no te acerques a pozos ni a posibles bocaminas, no entres en cavidades, respeta los cercos, evita las zonas hundidas o removidas y mantén la distancia con la Subestación, que está en servicio.
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