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Santuario de Nuestra Señora de las Veredas, Torrecampo: audioguía

Cinco paradas en Torrecampo, en Los Pedroches: leyenda, disputas de ganaderos, la cicatriz de 1937 y una coronación celebrada en 1995.

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Santuario de Nuestra Señora de las Veredas, Torrecampo: audioguía

La leyenda de la aparición y «la plancha» junto al Guadamora

La plancha del pastor

Colócate junto a las peñas que bordean el Guadamora, mirando hacia las rocas donde la tradición sitúa la aparición.

¿Qué hace falta para que un pueblo entero levante un santuario? A veces, solo una piedra con un hueco. Estamos en Torrecampo, en la comarca de Los Pedroches, en el extremo norte de la provincia de Córdoba. Entre estas peñas, junto al Guadamora, hay una cavidad que la gente llama «la plancha». Búscala con la mirada: es una oquedad en la roca, sin más adorno que su fama.

Cuenta la tradición que aquí un pastor cuidaba su ganado. En algún momento, el hombre se asomó a la cavidad y encontró dentro una imagen. Nadie sabe cómo era el día, ni cómo se llamaba él, ni cuánto tardó en recuperarse de la sorpresa. La leyenda no da esos detalles, y a mí me gusta que no los dé. Deja sitio para imaginarlo.

Una cueva modesta, un río cerca y un rebaño: no hace falta mucho más escenario para que nazca una devoción. Y la historia no termina cuando el pastor encuentra la imagen. Ahí empieza lo complicado, porque llevarla al pueblo resultó más difícil de lo que parecía.

Para profundizar

Según el relato tradicional, el pastor guardó la imagen en su zurrón y emprendió el camino hacia el pueblo. Pero al llegar, la imagen ya no estaba. Había desaparecido del zurrón.

Imagina la escena: un hombre abre la bolsa de pastor y encuentra solo el aire. Cuentan que la imagen regresaba a su cueva, como si hubiera elegido el sitio. Es una leyenda, y se cuenta como leyenda. Pero dice sin decirlo que este lugar importaba, y quizá por eso el santuario se levantó aquí y no en la plaza del pueblo. Cómo se pasó exactamente de la cueva a la ermita, la tradición que he podido consultar no lo detalla; lo que ves hoy es el resultado: la imagen pasó de la cueva a la ermita y hoy se venera en el camarín.

La ermita y su nave de arcos de ladrillo

Una ermita con arcos de ladrillo

Fachada exterior de la ermita del Santuario de Nuestra Señora de las Veredas.

Sitúate frente a la ermita, de modo que veas la fachada. Si la puerta está abierta, asómate a la nave.

Hace más de siglo y medio, alguien se sentó a escribir sobre esta ermita y la llamó antigua. Era junio de 1862, y si ya entonces parecía vieja, imagina lo que ha visto desde entonces.

Aquel cronista apuntó además que se estaba construyendo un camarín nuevo. Lo anotó casi de pasada, como quien dice que están pintando la escalera del edificio. Esa obra se terminó en 1863, y de ella hablaremos en la siguiente parada.

En cuanto a lo que tienes delante, una descripción local habla de una nave antigua sostenida por arcos apuntados de ladrillo. Otra fuente describe la ermita como gótica y señala reformas posteriores: una portada renacentista y un camarín barroco. No he encontrado una cronología completa de cada elemento, así que no te diré qué piedra o qué arco es de qué siglo. Piensa en el ladrillo: no es la piedra solemne de las catedrales, sino un material humilde y cercano. Las ermitas viven así, de reformas que se encadenan.

Para profundizar

La misma crónica de 1862 añadía que la festividad del primero de mayo atraía a visitantes de pueblos del valle. Esa fiesta es hoy la romería de la Virgen, una celebración central de las fiestas de Torrecampo que sigue convocando a devotos y visitantes de la comarca. Es un poco de todos, y los pueblos vecinos lo saben.

El camarín de 1863, la escalinata de mármol y el nombre de las Veredas

El camarín que quiso cambiar de término

Escalinata de mármol blanco que asciende hacia el camarín elevado.

Acércate a la escalinata de mármol blanco y mira hacia arriba, hacia el cuerpo elevado del camarín.

Una escalera blanca puede esconder una pelea. Los peldaños de mármol blanco que tienes delante suben hacia el camarín, un cuerpo elevado que domina el conjunto. El mármol es de la escalinata; el camarín es la estancia a la que conduce.

Según la crónica local, el camarín se añadió con un propósito muy concreto: situar la imagen dentro del término de Torrecampo. Estaba en obras en junio de 1862 y quedó terminado en 1863. No se trataba solo de devoción o de estética. Importaba en qué lado de una línea invisible quedaba la Virgen.

La misma crónica vincula esta ampliación con disputas por los derechos sobre el ganado trashumante y por la titularidad del santuario. Otra fuente atribuye los conflictos a ganaderos mesteños y a discusiones sobre la titularidad de la ermita, la imagen y el derecho de cobro. Ninguna de las dos señala qué pueblo concreto era la otra parte, y no voy a inventármelo.

Aquí entra el nombre. La advocación «de las Veredas» se relaciona con la Vereda Mayor, una de esas vías pecuarias por las que pasaban los rebaños trashumantes junto al santuario. Camino de ganado, ganaderos que discuten y una Virgen que da nombre al camino: todo encaja.

Cuesta imaginar que una escalinata tan serena naciera en medio de un tira y afloja. Pero detrás de lo que parece paz, casi siempre hay alguien que discutió mucho.

Para profundizar

La descripción local dice que el camarín tiene planta cuadrada y bóveda octogonal. Una bóveda de ocho lados convierte ese cuadrado en algo más amable, como si el techo suavizara las esquinas. No hace falta saber de arquitectura para notar esa sensación.

La Virgen de las Veredas y el disparo de 1937

La Virgen del disparo

Rostro de la imagen de Nuestra Señora de las Veredas, con la señal del disparo de 1937 en la frente.

Colócate frente a la imagen, en el lugar desde el que puedas verla, y mírale el rostro con calma.

En la frente de esta Virgen hay una señal, y esa señal es de un disparo. Lo cuento con sobriedad, porque recuerda tiempos duros.

Ocurrió el veintitrés de septiembre de 1937, durante la Guerra Civil española. La imagen recibió dos disparos: uno quedó alojado en la frente y otro rozó el cuello. La bala continúa en la cabeza. Un relato de la restauración explica que esa bala y el clavo que sujetaba la corona ayudan a entender cómo sobrevivió la cabeza al impacto.

La talla es una pieza policromada del siglo quince, de madera de pino y ciento cinco centímetros. Fue restaurada en 1993. Las fuentes que he consultado no aclaran si se decidió conservar la señal a propósito, así que no te lo afirmo.

Si la imagen está expuesta al visitante, fíjate en el rostro y busca la señal en la frente. No hace falta añadir nada más.

Para profundizar

La talla ya llevaba más de cuatrocientos años en el mundo cuando recibió aquellos disparos. Lo que ves hoy es, por tanto, una pieza original del siglo quince con la restauración de 1993; de lo demás, ya sabes qué es reforma y qué no está datado.

La coronación canónica de 1995

La corona

Imagen coronada de Nuestra Señora de las Veredas en su camarín.

Permanece frente a la imagen, o en el acceso al camarín si no puedes verla de cerca.

A esta Virgen aún le quedaba un honor por recibir, y se fraguó en una reunión de vecinos. La Hermandad inició formalmente los trabajos para la coronación tras una asamblea celebrada en agosto de 1992.

Y el proceso llegó a su final: la coronación canónica se celebró el treinta de abril de 1995, la víspera de la romería del primero de mayo. Empezaste con un pastor y una cueva, y terminas con una imagen coronada. Cambian los siglos, pero la historia sigue en manos de quienes cuidan este lugar.

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Preguntas frecuentes

¿Qué ver en Torrecampo

El Santuario de Nuestra Señora de las Veredas es una visita clave. Reúne la cavidad rocosa de la leyenda, la ermita de nave antigua, el camarín terminado en 1863 con su escalinata de mármol blanco y la talla de la Virgen, del siglo XV.

¿Cómo llegar al Santuario de Nuestra Señora de las Veredas

El santuario está en el término de Torrecampo, en Los Pedroches, junto a las peñas del Guadamora. Para la ruta y el acceso actualizado, consulta la web del Ayuntamiento o la oficina de turismo.

¿Cuál es el horario de visita del santuario

No hay un horario fijo recogido en esta guía; confírmalo en las fuentes oficiales indicadas en «Prepara tu visita».

¿Por qué se llama «de las Veredas

La advocación se relaciona con la Vereda Mayor, vinculada al paso de vías pecuarias y rebaños trashumantes por el santuario.

¿Qué es «la plancha» en Las Veredas

Es el nombre popular de la cavidad rocosa de las peñas junto al Guadamora. La tradición la señala como el lugar donde el pastor encontró la imagen.

¿Cómo es la imagen de la Virgen de las Veredas

Es una talla policromada de madera de pino, de 105 centímetros, del siglo XV. Recibió dos disparos el 23 de septiembre de 1937, durante la Guerra Civil; una bala sigue alojada en la cabeza. Fue restaurada en 1993.

¿Fue coronada la Virgen de las Veredas

Sí. La Hermandad inició los trabajos tras una asamblea en agosto de 1992 y la coronación canónica se celebró el 30 de abril de 1995.

¿Por qué se construyó el camarín

Según la crónica local, para situar la imagen dentro del término de Torrecampo, en un contexto de disputas sobre el ganado trashumante y la titularidad del santuario. Estaba en obras en 1862 y se terminó en 1863. Tiene planta cuadrada y bóveda octogonal.

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