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Semana Santa de Puente Genil: audioguía de la Mananta y sus figuras bíblicas

Desde mil seiscientos sesenta hay constancia de figuras bíblicas en las calles de Puente Genil, y esta audioguía te lleva a verlas de cerca. Empezarás en la calle Santa Catalina, donde desfilan las corporaciones de la Mananta y donde conocerás a Jesús Nazareno, «El Terrible», patrón del pueblo. Descubrirás también que la Mananta no cabe en una semana, porque la precede toda una Cuaresma. Seguirás por la calle Aguilar, donde los trabajadores acudían el Miércoles Santo con la ropa de faena puesta para no perderse la procesión. Terminarás en el museo que guarda la memoria de los que se quedaron y también la de los que se fueron.

Hazlo antes de entrar: dentro puede no haber cobertura.
Semana Santa de Puente Genil: audioguía de la Mananta y sus figuras bíblicas

Figuras bíblicas de la Mananta en la calle Santa Catalina

Setenta reales en caras

Colócate en la calle Santa Catalina, a un lado del recorrido y con el cortejo de frente.

Setenta reales. Esa cantidad quedó apuntada en las cuentas de mil seiscientos sesenta para pagar rostros, es decir, caras para los personajes de un cortejo. Es la primera vez que los papeles nos dejan ver a estas figuras, y ya entonces alguien estaba pagando por ellas.

Ese mismo año, el vicario del pueblo escribió al obispo para describirle lo que veía pasar: personajes enmascarados, sayones, judíos y soldados romanos. Aquello causaba impresión. Y sigue causándola.

Ahora bien, lo que tienes delante no es aquel cortejo conservado intacto. Es su heredero. Las corporaciones que hoy sacan las figuras a la calle nacieron como agrupaciones autónomas en el último tercio del siglo diecinueve y se consolidaron en el primer tercio del veinte. Las caras tampoco son todas viejas. Los rostrillos siguen modelos del siglo diecinueve, pero muchos los han renovado o creado artesanos mucho después. La tradición es antigua, y la careta que pasa ante ti puede ser casi de tu edad.

Fíjate en esos rostrillos y en lo que cada figura sostiene en las manos. Cada objeto te dice quién es. Cuenta también cuántas agrupaciones distintas pasan. Es un desfile de figuras bíblicas agrupadas en corporaciones, y esa variedad forma parte del espectáculo.

Una aclaración, por si llegaste con otra idea en la cabeza. Los empalaos son una tradición penitencial de Valverde de la Vera, en Cáceres, y no tienen relación con Puente Genil. Lo que aquí vas a ver son figuras bíblicas.

Para profundizar

Entrar en algunas corporaciones no consistía en apuntarse. Había un periodo de prueba, y bastaba un solo voto en contra para quedarse fuera. Pocos clubes son tan exigentes.

La relación con la Iglesia tampoco ha sido siempre tranquila. Todavía en los años sesenta, un párroco del pueblo quiso cambiar actuaciones que le parecían poco ortodoxas. Ese tira y afloja entre el control eclesiástico y la costumbre popular viene de lejos.

En mil novecientos cincuenta pasó por aquí Caro Baroja. Algunos trajes le recordaron al teatro histórico del siglo diecinueve. Desde entonces, la indumentaria se ha renovado. Hoy la agenda cultural de la Junta de Andalucía presenta la Mananta como una manifestación singular de religiosidad popular.

No te muevas todavía. En esta misma calle falta presentarte al protagonista de las reverencias.

Jesús Nazareno, El Terrible, la Cuaresma y la saeta cuartelera de Puente Genil

El Terrible y la Cuaresma: lo que no cabe en una semana

Paso de Jesús Nazareno, El Terrible, patrón de Puente Genil, ante las figuras bíblicas de la Mananta

Sigue en la calle Santa Catalina. Si es Viernes Santo, busca el tramo de las reverencias al Nazareno.

En Puente Genil, el patrón tiene apodo, y no precisamente tierno. Nuestro Padre Jesús Nazareno es conocido como «El Terrible». Ante él se hacen las reverencias al Nazareno, uno de los momentos destacados del Viernes Santo. Si estás aquí ese día, esta calle es buen sitio para vivirlas, porque en ellas se ve todo el abanico de figuras de una vez.

Si piensas que la Mananta empieza y acaba en esta semana, te quedas corto. Antes de que salga un solo paso, el pueblo vive una Cuaresma intensa, y la Semana Santa llega después. La Mananta no es una simple sucesión de procesiones. Lo que ves en la calle es la parte visible de semanas de vida en común.

Esa Cuaresma tiene una banda sonora propia, la saeta cuartelera. Es una forma de cante autóctona de Puente Genil, ligada a los cuarteles, a la Cuaresma y a la Semana Santa. Si llega a tus oídos, estás escuchando algo nacido aquí.

¿Recuerdas los soldados romanos de la carta del vicario, en mil seiscientos sesenta? Los romanos ya asomaban entonces, pero la corporación del Imperio Romano tiene otra fecha de nacimiento. La Agrupación de Cofradías la sitúa en mil ochocientos setenta y uno, por delante de las demás fundaciones que enumera, así que es la más veterana de su lista. Con ella va la Chusma, un grupo asociado al Imperio Romano y no una corporación independiente. Volverás a encontrártela en el museo.

Con el patrón presentado y la Cuaresma en el oído, sigue a los pasos hasta la calle Aguilar, donde los trabajadores iban a verlos sin cambiarse de ropa.

Calle Aguilar: el Miércoles Santo de la Semana Santa de Puente Genil

Calle Aguilar: la procesión con ropa de faena

Paso procesional en la calle Aguilar durante la Semana Santa de Puente Genil

Sitúate en la calle Aguilar, en el tramo cercano a la Iglesia de la Concepción y la Iglesia del Hospital, y mira a lo largo de la calle.

En mil ochocientos setenta y uno hubo que sacar imágenes a toda prisa. Un incendio junto a la Ermita de la Caridad obligó a trasladarlas de urgencia, y la procesión del Miércoles Santo tuvo que aplazarse. Piensa en esa noche: humo, vecinos cargando con lo que más quería el pueblo y una fiesta en suspenso sin fecha de vuelta.

Estás en la calle Aguilar, uno de los tramos donde las procesiones pasan y se encuentran. El Miércoles Santo tiene aquí una historia muy cotidiana. Su celebración está documentada en mil seiscientos sesenta y cuatro, y se hizo conocido por una costumbre: ver la procesión al salir del trabajo. Los trabajadores llegaban con la ropa de faena puesta, sin pasar por casa, para no perderse la salida. En lugar del traje de domingo, el polvo de la jornada, y la devoción con él.

Busca con la mirada el tramo próximo a las dos iglesias. Pasos y corporaciones comparten el mismo itinerario y se turnan la calle.

Y aquí viene lo bueno. Esta misma calle tuvo su propio episodio con el cielo. En mil novecientos cincuenta y nueve, la lluvia sorprendió aquí al paso de la Humildad. La cofradía acordó aplazar su salida al Sábado Santo. En Puente Genil, cuando el tiempo manda, la fiesta espera, pero no se rinde.

Para profundizar

El Miércoles Santo, el recorrido pasa por Aguilar y sigue por Romeral, Horno, Linares y Santa Catalina, la calle donde empezaste. Ese día salen cinco pasos de cuatro cofradías.

La lluvia de mil novecientos cincuenta y nueve no fue la última. En dos mil veinticuatro, el agua impidió procesionar a dieciocho pasos en varias jornadas. Fue una Semana Santa a medias, algo extraordinario.

Detrás de cada cofradía hay personas con nombre. En mil novecientos cuarenta y cuatro, Emilia Reina Salas impulsó la idea de fundar una nueva hermandad. Se la contó a Rafael Esojo Molina, y él se la trasladó a Los Evangelistas. Así, de boca en boca, nace una institución. También hay costumbres casi domésticas: desde mil novecientos ochenta y cinco, la campanita de una congregación se guarda en la casa de quien ejerce como hermano mayor.

Hay novedades recientes. En dos mil veinticinco, el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico terminó de conservar y restaurar el manto de la Virgen de la Soledad, tras once meses de trabajo.

Si quieres ver todo esto de cerca y sin miedo a la lluvia, la siguiente parada tiene techo: el museo de Los Frailes.

Museo de la Semana Santa de Puente Genil en el ex convento de Los Frailes

El museo de los que se quedaron y de los que se fueron

Túnicas de cofradías en el Museo de la Semana Santa de Puente Genil

Sube a la primera planta del antiguo convento de Los Frailes y quédate en el salón principal, frente a las túnicas de las cofradías.

¿Qué hace un rincón dedicado a los que se marcharon en un museo de Semana Santa? Tiene mucho sentido. Ahí se recuerda a Antonio Mora, músico del Imperio Romano, la veterana corporación de la que te hablé en Santa Catalina. Antonio dejó Puente Genil y se fue a Madrid con sus hijos.

La Mananta también viaja en la maleta. La Asociación Manantera de Puente Genil en Madrid inauguró aquí una sala para los ausentes el dieciséis de septiembre de dos mil dieciséis. Los regalos de la asociación pasaron a formar parte de la exposición. Los que se fueron siguen mandando cosas a casa.

Estás en la primera planta del antiguo convento franciscano de Los Frailes. El museo abrió el veintiséis de enero de dos mil dieciséis, y conviene separar dos cosas. El edificio es histórico. La exposición, con sus vitrinas y sus salas, es de ahora.

En el salón principal están las túnicas oficiales de las cofradías y fotografías de figuras bíblicas a tamaño natural. Hace un rato las viste en movimiento. Aquí las tienes quietas, a tu altura y sin prisa.

Falta el detalle que cambia la mirada. Hay una sala que enseña cómo se hacen los rostrillos. Parece un taller de toda la vida, pero es una recreación montada para el museo. Lo auténtico es el oficio que cuenta, y las caras que enseña a hacer siguen saliendo a la calle cada primavera.

Para profundizar

Vale la pena saber cómo era la colección cuando abrió, en dos mil dieciséis. Las piezas se repartieron entre varias salas, y solo de Viejas Cuaresmeras había sesenta y ocho. Es la foto del día de la inauguración, así que lo que se expone hoy puede ser distinto. Junto a ellas había rostrillos y documentos de la Schola Cantorum Santa Cecilia, que tiene su propio espacio. Entre lo más antiguo destacan dos cuadros históricos, no reproducciones: un Jesús Nazareno de mil novecientos dieciséis y un Sepulcro de mil ochocientos setenta.

Busca también la sala de la Chusma, el grupo asociado al Imperio Romano. Un mural la muestra cruzando el puente sobre el Genil.

Y queda la pregunta que acaba haciéndose todo el mundo: ¿por qué Mananta? Cuenta una tradición que había un vecino al que llamaban el nene y que, cuando se le trababa la lengua, decía mana anta. Nadie lo ha demostrado, pero tiene la ternura de las buenas historias de pueblo.

El futuro del edificio está por escribir. En febrero de dos mil veinticinco, el Ayuntamiento presentó a una convocatoria un proyecto de dos millones doscientos mil euros para convertir Los Frailes en centro de arte y patrimonio. Entonces era solo una propuesta, así que pregunta en qué ha quedado. Si sale adelante, quizá dentro de unos años encuentres otra casa para las mismas caras.

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Preguntas frecuentes

¿Hay Empalaos en Puente Genil

No. Los Empalaos son una tradición penitencial de Valverde de la Vera, en Cáceres, y no tienen relación con Puente Genil. Lo que define la Mananta es el desfile de figuras bíblicas agrupadas en corporaciones.

¿Cuándo se celebra la Mananta

La Mananta abarca la Cuaresma y la Semana Santa de Puente Genil. No es solo una sucesión de procesiones: la Cuaresma se vive con intensidad antes de los desfiles. Las fechas cambian cada año, así que conviene consultar el calendario y los recorridos antes de ir.

¿Quién es El Terrible de Puente Genil

Es Nuestro Padre Jesús Nazareno, patrón de Puente Genil. Las reverencias al Nazareno son uno de los momentos destacados del Viernes Santo y se viven especialmente en la calle Santa Catalina.

¿Dónde ver las procesiones de Puente Genil

La calle Santa Catalina es un buen lugar para ver las figuras bíblicas, sobre todo durante las reverencias al Nazareno. La calle Aguilar es punto de paso y encuentro de procesiones. El Miércoles Santo, el recorrido la une con Romeral, Horno, Linares y Santa Catalina, con cinco pasos de cuatro cofradías.

¿Desde cuándo existen las figuras bíblicas de Puente Genil

Hay constancia documental de figuras desde 1660, pero la celebración actual no es una copia intacta de aquella. Las corporaciones surgieron en el último tercio del siglo XIX y se consolidaron en el primer tercio del XX. La Agrupación de Cofradías sitúa en 1871 el nacimiento del Imperio Romano, el primero de los que enumera.

¿Qué es la saeta cuartelera

Es una forma autóctona de cante de Puente Genil, vinculada a los cuarteles, a la Cuaresma y a la Semana Santa. Es uno de los rasgos más característicos de la Mananta.

¿Qué se puede ver en el Museo de la Semana Santa de Puente Genil

El museo abrió el 26 de enero de 2016 en la primera planta del ex convento de Los Frailes. Expone túnicas de cofradías, fotografías de figuras bíblicas, una sala que recrea la elaboración de rostrillos, el espacio de la Schola Cantorum Santa Cecilia, la sala de la Chusma y el rincón de los ausentes. Su colección inaugural incluía 68 Viejas Cuaresmeras y dos cuadros históricos de 1916 y 1870. Conviene confirmar qué piezas se exponen hoy.

¿Por qué se llama Mananta la Semana Santa de Puente Genil

No hay una explicación demostrada. Una tradición popular, recogida en un estudio académico y atribuida a Ayala, cuenta que un vecino apodado el nene decía «mana anta» cuando se le trababa la lengua. Es una etimología tradicional, así que conviene tomarla como relato popular y no como dato histórico.

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