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Fuente de los Caños Dorados en Fernán Núñez: historia, leyenda y qué ver

Dos caños, un pilón y un escudo grabado en piedra. En esta audioguía de tres paradas descubres quién pagó la Fuente de los Caños Dorados, quién firmó la obra en 1777 y por qué se dice que beber aquí puede dejarte prendado de Fernán Núñez. Una visita corta, con historias de personas y sin prisa.

Hazlo antes de entrar: dentro puede no haber cobertura.
Fuente de los Caños Dorados en Fernán Núñez: historia, leyenda y qué ver

Historia de la Fuente de los Caños Dorados: los dos caños y el pilón

Un trago y un flechazo

Colócate frente a la fuente, a una distancia desde la que veas a la vez los dos caños y el pilón central.

¿Y si beber un trago de agua pudiera dejarte enamorado de un pueblo entero? Eso cuentan de esta fuente, y yo, que soy un sentimental con la garganta seca, me lo tomo en serio.

Fíjate en lo que tienes delante. Dos caños, y debajo un pilón rectangular en el centro. Poco más necesita el agua para ser agua.

La tradición que recogió Francisco Crespín Cuesta dice que quien bebe aquí, si tiene el corazón libre, puede quedar prendado del pueblo. Es una leyenda, claro. Pero me gustaría creerla.

La historia de papeles es más terrenal, y tiene su gracia. En 1775 se aprobaron mil trescientos treinta reales de vellón para la obra. Salían de los caudales municipales de Propios. El contrato describía una fuente de piedra franca, de tres varas de largo y tres de alto, con pedestales.

Venía a sustituir a la Fuente del Pilar Largo, que se había arruinado. Y el agua no terminaba aquí. Iba a pilas públicas que hoy han desaparecido. Lo que sobraba se conducía por acequias hacia las huertas condales.

Así que esto no era un adorno. Era el principio de un recorrido. Los vecinos de entonces, hay que reconocerlo, no hacían monumentos para mirarlos. Los hacían para usarlos. Que además se dejen mirar es un regalo.

Y como toda obra pública, esta tiene firma. Acércate al pilar que queda más al oeste.

Para profundizar

Las fuentes antiguas tienen un vicio: dejan más preguntas que respuestas. La crónica local habla de una posible fase intermedia, llamada Los Cuatro Caños. Quizá existió. Quizá, según esa misma crónica, ni siquiera llegó a construirse. Nadie lo ha podido aclarar.

Tampoco hay acuerdo en el material. El contrato habla de piedra franca. Una descripción posterior habla de una fuente de mármol en el parque, y sitúa la fecha en la inscripción lateral. Tú tienes la pieza delante, así que la última palabra es tuya.

Lo que sí consta es que esta fuente figura en el catálogo municipal de bienes protegidos. El plan general de ordenación urbana la incluye bajo protección integral. Es decir, que el pueblo decidió cuidar lo que sus antepasados decidieron construir.

Escudo e inscripción de 1777 en el pilar occidental

Los nombres en la piedra

Pilar occidental con escudo e inscripción de la Fuente de los Caños Dorados de Fernán Núñez

Sitúate junto al pilar occidental, de modo que puedas leer la inscripción y ver el escudo a la altura de los ojos.

Hay una fuente en Fernán Núñez que lleva grabados los nombres de dos hombres que casi nadie recuerda. Y es justo lo que buscaban: que la piedra los recordara por ellos.

Mira el pilar occidental y encontrarás dos cosas juntas. Una es el escudo de armas de Fernán Núñez. La otra es la inscripción de 1777.

El texto nombra a Francisco Bermúdez de Cañas, que era el corregidor. Y nombra a Antonio Juan Martínez, diputado de la obra y síndico general. Dos cargos y dos hombres que quisieron dejar constancia de quién había puesto el empeño.

Y aquí viene lo bueno. Con un escudo tan vistoso delante, uno pensaría que la obra fue cosa de la nobleza. Pues no del todo. La crónica local señala que la construcción se pagó con los fondos municipales de Propios. No fue solo una iniciativa nobiliaria. Fue una fuente del pueblo, pagada por el pueblo.

Y hubo discurso, como en toda inauguración que se precie. Según el cronista Alfonso Zurita, el corregidor cerró sus palabras con una frase que deseaba la permanencia de la obra.

Los deseos, ya se sabe, rara vez se cumplen. Pero este sí. Tú estás aquí, leyendo su nombre en la piedra, que es más o menos lo que él pedía.

Ahora date la vuelta. Esta fuente no está sola.

Para profundizar

Detrás de una fuente hay siempre manos que nadie firma. Un estudio académico vincula a José de Figueroa con la contratación de los canteros que labraron la fuente en 1777. Es decir, alguien tuvo que buscar a los artesanos, hablar con ellos y ponerse de acuerdo en el trabajo.

Fíjate entonces en la piedra con otros ojos. La inscripción recuerda a quienes mandaron y a quienes dirigieron la obra. Los canteros trabajaron sin dejar un solo nombre a la vista.

Y piensa en el escudo, tan cerca de las autoridades. Un blasón y dos cargos municipales comparten el mismo pilar. Cuesta imaginar una fuente que hable mejor de cómo se repartían entonces el poder y el dinero.

El Parque del Llano de las Fuentes y la inauguración de la fuente

Once carretas y un día de Santiago

Parque del Llano de las Fuentes con la Fuente de los Caños Dorados en Fernán Núñez

Retrocede unos pasos hasta ver la fuente completa con la reja y el cercado bajo que la rodean, y el parque al fondo.

Once carretas. Ese fue el cortejo que trajo las piezas de la fuente hasta aquí. Y lo mejor es que varios labradores del pueblo se ofrecieron a transportarlas sin cobrar.

Imagínate la escena. Bueyes, ruedas, piedra y gente del campo dejando su trabajo para arrimar el hombro. Nadie les pidió que se hicieran los héroes. Lo hicieron igual.

Estás en el Parque del Llano de las Fuentes, al noroeste del casco urbano. Hoy es un lugar para pasear. Entonces, a su alrededor había lavaderos, y los lavaderos anexos se restauraron para la inauguración de 1777.

Ahora fíjate en cómo está la fuente, rodeada por una reja y un cercado bajo de mampostería. Recorre con la vista ese límite, que separa el agua del paseo.

Y el terreno, por cierto, no era del concejo. Pertenecía al condado. Carlos José Gutiérrez de los Ríos autorizó la instalación. Según la crónica local, además aportó personal especializado llegado de Cádiz. Un conde que presta a sus mejores hombres para una fuente que beberá todo el pueblo.

Todo esto salió, además, más caro de lo previsto. Pero ese es otro capítulo.

Cuando termines de mirar, vuelve al agua. Es lo único que aquí no ha dejado de moverse.

Para profundizar

Toda obra pública tiene su momento de apuros, y esta también. El presupuesto inicial no alcanzaba para asentar la fuente y además construir una calzada. El concejo tuvo que pedir una ampliación al Supremo Consejo de Castilla. Un pueblo de Córdoba escribiendo a las alturas para que le dejaran terminar el camino.

Después llegó la fiesta. La inauguración se celebró el día de Santiago Apóstol. Según la crónica local, acudió multitud de vecinos. Seguro que hubo discursos, y ya conoces uno.

Lo que queda de aquel día es esto: un parque, un agua que sigue corriendo y una fuente cuidada por generación tras generación. Y quizá, si la leyenda acierta, algún corazón libre que se quedó en Fernán Núñez después de beber.

Prepara tu visita

Preguntas frecuentes

¿Qué ver en la Fuente de los Caños Dorados

Los dos caños y el pilón central rectangular, el pilar occidental con el escudo de Fernán Núñez y la inscripción de 1777, y la reja con el cercado bajo de mampostería que rodean la fuente dentro del Parque del Llano de las Fuentes.

¿Cómo llegar a la Fuente de los Caños Dorados en Fernán Núñez

La fuente se encuentra en el Parque del Llano de las Fuentes, al noroeste del casco urbano de Fernán Núñez. Para el acceso exacto y las condiciones de visita, conviene consultar la web del Ayuntamiento o la oficina de turismo local.

¿Cuál es la historia de la Fuente de los Caños Dorados

En 1775 se aprobaron 1.330 reales de vellón de los fondos municipales de Propios. La fuente sustituyó a la arruinada Fuente del Pilar Largo y su inscripción lleva la fecha de 1777. Se inauguró el día de Santiago Apóstol, con muchos vecinos presentes.

¿Quién pagó la Fuente de los Caños Dorados

Según la crónica local, la construcción se pagó con los fondos municipales de Propios, no solo con iniciativa nobiliaria. El terreno pertenecía al condado, y Carlos José Gutiérrez de los Ríos autorizó la instalación. El concejo pidió además una ampliación al Supremo Consejo de Castilla.

¿Cuál es el horario de la Fuente de los Caños Dorados

No consta un horario concreto para la fuente. Está ubicada en un parque, el Parque del Llano de las Fuentes. Para confirmar horarios y condiciones de acceso, lo mejor es consultar la web oficial del Ayuntamiento de Fernán Núñez o la oficina de turismo.

¿Cuánto tiempo se tarda en visitar la Fuente de los Caños Dorados

La visita es corta, porque todo se concentra en una misma fuente y su entorno. La audioguía propone tres paradas: el frente con los caños y el pilón, el pilar occidental con el escudo y la inscripción, y el parque. El tiempo depende de tu ritmo.

¿Qué leyenda tiene la Fuente de los Caños Dorados

La tradición recogida por Francisco Crespín Cuesta dice que quien bebe en esta fuente, si tiene el corazón libre, puede quedar prendado del pueblo. Es una leyenda, no un hecho comprobado, y forma parte del encanto de la visita.

¿Está protegida la Fuente de los Caños Dorados

Sí. La fuente figura en el catálogo municipal de bienes protegidos de Fernán Núñez, y el plan general de ordenación urbana la incluye bajo protección integral.

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