Castillo de Gómez Arias, Benamejí: audioguía y qué ver
Un castillo que mira al Genil desde una ladera, al que ya no se llega por donde llegaban los antiguos. Tres paradas desde el exterior para entender cómo una fortaleza acabó siendo el pueblo que no se construyó. Con peritos, deudas, un puente de madera y una autovía por medio.

Torre del homenaje del Castillo de Gómez Arias: origen y conquista
La fortaleza que nació de una rebelión
Colócate en un punto exterior seguro y autorizado desde el que veas los restos de la torre del homenaje. Quédate ahí, sin acercarte más.
¿Qué hace falta para que una fortaleza cambie de manos y de nombre varias veces en sus primeros siglos? Pues, sobre todo, tener un sitio que a todo el mundo le interese.
Lo que tienes delante son los restos de la torre del homenaje. Cuenta la tradición historiográfica que el origen de esta fortaleza está ligado al emir Abd Allah y a la rebelión que lideró Umar Ibn Hafsún. Es decir, que este lugar nació, según esa tradición, en medio de un conflicto, y no como un capricho de piedra.
Pasaron los siglos y llegó Fernando tercero. Conquistó Benamejí en mil doscientos cuarenta. Y aquí viene lo bueno: no se quedó con ella mucho tiempo en la práctica, porque después Alfonso décimo la donó a Pelay Pérez, maestre de Santiago. En mil doscientos cincuenta y cuatro, el castillo quedó entregado a la Orden de Santiago.
Fíjate en lo que eso significa. Un rey conquista, otro rey reparte, y un maestre recibe. Cada uno de ellos miró estos muros y vio algo distinto: una frontera, un premio, una responsabilidad.
Tú, desde aquí, ves una torre que ha sobrevivido a todos ellos. Quizá no sea la más alta que hayas visto, pero ha visto pasar a emires, reyes y maestres, y sigue ahí de pie, sin pedir nada.
Ahora, ¿qué pasó cuando el castillo dejó de ser lo importante? Para saberlo, rodea la mirada hacia el interior del recinto.
Para profundizar
Las fechas de este castillo se repiten en distintos relatos, y eso ayuda a seguir el hilo. En mil doscientos cuarenta, la conquista por Fernando tercero. En mil doscientos cincuenta y cuatro, la entrega a la Orden de Santiago por parte de Alfonso décimo.
Lo curioso es que el dossier presenta estos hechos de dos maneras: una vez como entrega a la Orden y otra como donación a su maestre, Pelay Pérez. Son dos formas de contar el mismo reparto, una por la institución y otra por la persona que la encabezaba.
Del origen anterior, el islámico, solo tenemos la tradición que lo vincula a Abd Allah y a Umar Ibn Hafsún. Eso invita a la prudencia: es la versión que recoge la historiografía, no una certeza grabada en la piedra. Y a mí, confieso, me gusta más así, con un poco de niebla en el principio.
Patio de armas y aljibes: por qué Benamejí se refundó lejos del castillo
Un pueblo que prefirió no vivir entre ruinas

Desde el exterior, dirige la vista hacia el interior del recinto, donde se adivinan el patio de armas y los aljibes. Lo que ves es una lectura de restos, no un paseo por dentro.
Imagina que te dan un castillo y tú, después de mandar a los expertos a verlo, decides no construir encima. Eso es exactamente lo que ocurrió aquí.
Hacia mil quinientos treinta y cuatro, Pedro de Guevara intentó fundar una población en Benamejí. No lo logró: murió en mil quinientos cuarenta y cuatro y el proyecto se acabó con él.
Después llegó Diego de Bernuy con una duda razonable. Antes de decidir dónde fundar la nueva villa, quiso saber qué valía el castillo. Así que envió peritos de Antequera. Y los peritos, hay que reconocerlo, fueron claros: desaconsejaron construir sobre las ruinas.
Mientras tanto, el informe de Juan de León había dejado una imagen humilde del asentamiento. Casas de madera y paja. Una iglesia pequeña y pobremente equipada. Nada que ver con la grandeza que sugiere una fortaleza.
Y entonces, en mil quinientos cincuenta, el alcaide Juan de Cisneros dictó ordenanzas para construir el nuevo pueblo. En otro lugar, no aquí.
Piénsalo mientras miras. Este patio y estos aljibes fueron el centro de algo, y acabaron siendo el sitio que unos peritos prefirieron dejar tranquilo.
¿Y cómo se pagó todo aquello? La respuesta está en la ladera, junto al río.
Para profundizar
El nombre de Pedro de Guevara aparece como el primer intento. Su idea de fundar población hacia mil quinientos treinta y cuatro no llegó a cuajar, y su muerte en mil quinientos cuarenta y cuatro cerró esa puerta.
El informe de Juan de León es valioso por lo cotidiano. No habla de torres ni de batallas, sino de casas de madera y paja y de una iglesia pequeña y pobre. Es una fotografía de la vida corriente, justo antes de que todo cambiara de sitio.
Y el hecho de que los peritos vinieran de Antequera dice algo: no se fiaron de una opinión local, buscaron una mirada de fuera. Esa decisión, tomada hace casi quinientos años, explica por qué el pueblo de hoy no está dentro del castillo.
La ladera sobre el Genil y el acceso perdido del castillo
La ladera, el río y la autovía

Mira hacia la ladera y el río Genil desde un punto exterior autorizado. El acceso original se perdió, así que contempla el conjunto solo desde un lugar público y seguro.
¿Cuánto cuesta un señorío? En este caso, diecinueve millones novecientos sesenta y cinco mil maravedíes. Eso pagó Diego de Bernuy, en tres plazos, y el estudio señala que probablemente tuvo que endeudarse.
Ahora mira lo que tienes delante. El castillo está en la margen derecha del Genil, a unos dos kilómetros de Benamejí y a unos trescientos noventa metros de altitud. Observa cómo la ladera cae hacia el río. Esa relación entre castillo y agua es lo que vale la pena contemplar.
La venta no fue improvisada. En mil quinientos cuarenta y siete, la Corona encargó a Juan de León una averiguación, y él la hizo con ayuda del escribano Rodrigo de la Peña. En su informe describió un puente de madera que las crecidas del río destruían. Imagina cruzar por ahí cada vez que el Genil se enfadaba.
Con todo eso, Benamejí se refundó en otro emplazamiento. La carta puebla de Diego de Bernuy es del seis de marzo de mil quinientos cuarenta y nueve.
Y aquí viene el giro. Hoy el problema del acceso es otro. El Ayuntamiento identifica el castillo como monumento BIC, y su acta de dos mil veinticuatro deja constancia de que la obra de la autovía cercana hizo perder el acceso original y dificultó los proyectos de recuperación.
Un puente que se llevaba el río, y una carretera que se llevó el camino. El castillo, terco, sigue en su sitio.
Para profundizar
La deuda de Diego de Bernuy es la parte más humana de esta historia. Casi veinte millones de maravedíes, pagaderos en tres plazos. Comprar un señorío era una apuesta, y el estudio sugiere que le obligó a endeudarse.
La averiguación de Juan de León tiene también su pequeño reparto de papeles: él investiga, el escribano Rodrigo de la Peña lo acompaña y la Corona lo encarga. Gracias a ese trabajo conocemos el puente de madera y las crecidas.
Y el acta municipal de dos mil veinticuatro añade un último capítulo. No habla de reyes ni de maestres, sino de una obra moderna y de lo difícil que se ha vuelto recuperar el conjunto. La historia sigue escribiéndose, ahora en papeles de pleno.
Prepara tu visita
- El acceso original al recinto se perdió con las obras de la autovía; contempla el castillo solo desde puntos exteriores autorizados y seguros.
- El castillo está en la margen derecha del Genil, a unos 2 km de Benamejí.
- La visita se plantea desde el exterior; no hay acceso seguro documentado al interior.
- Confirma horarios y condiciones de acceso en la web del Ayuntamiento de Benamejí o en la oficina de turismo.
- Lleva calzado cómodo y agua.
Preguntas frecuentes
¿Qué ver en el Castillo de Gómez Arias (Benamejí
Los restos de la torre del homenaje, la lectura exterior del patio de armas y los aljibes, y la ladera sobre el Genil. La visita se plantea desde puntos exteriores seguros, porque el acceso original se perdió con la obra de la autovía.
¿Cuál es la historia del Castillo de Gómez Arias
La tradición lo vincula al emir Abd Allah y a la rebelión de Umar Ibn Hafsún. Fernando III conquistó Benamejí en 1240 y Alfonso X entregó el castillo a la Orden de Santiago en 1254. Después se fundó una nueva villa en otro lugar.
¿Cómo llegar al Castillo de Gómez Arias
El castillo se sitúa en la margen derecha del Genil, a unos 2 km de Benamejí y a unos 390 metros de altitud. El acceso original se perdió con la autovía, así que conviene consultar al Ayuntamiento el punto exterior autorizado.
¿Cuál es el horario de visita del Castillo de Gómez Arias
No hay un horario documentado, porque no existe un acceso seguro para recorrer el interior. Lo recomendable es contemplarlo desde el exterior y confirmar condiciones en la web del Ayuntamiento de Benamejí o en la oficina de turismo.
¿Cuánto se tarda en visitar el Castillo de Gómez Arias
La audioguía recoge tres paradas de lectura exterior de los restos y del paisaje. Con la escucha y unos minutos de contemplación en cada punto, suele bastar una visita breve; el tiempo exacto depende de dónde puedas colocarte.
¿Por qué Benamejí se refundó lejos del castillo
Diego de Bernuy envió peritos de Antequera a valorar el castillo y desaconsejaron construir sobre las ruinas. Se eligió otro emplazamiento, y su carta puebla data del 6 de marzo de 1549.
¿Es el castillo monumento protegido
Sí. El Ayuntamiento de Benamejí lo identifica como monumento BIC. Su acta municipal de 2024 señala además que la obra de la autovía cercana hizo perder el acceso original y dificultó los proyectos de recuperación.
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