Monumento a Carlos III en San Sebastián de los Ballesteros: historia y audioguía
Una estatua, un pedestal de mármol rojo y una plaza donde un rey volvió, con retraso, al pueblo que fundó. En San Sebastián de los Ballesteros descubrirás quién impulsó el homenaje, qué decían las flores del día de la inauguración y por qué esta plaza se llena de banderas ajenas.

La estatua de Carlos III y su escultor
Un rey que llegó tarde
Colócate en la Plaza del Fuero, a unos pasos de la estatua, de modo que la veas entera de frente.
Lo primero que sorprende de este Carlos tercero es que llegó tarde a su propia fiesta. La idea de levantarle un monumento nació cuando el pueblo celebraba su doscientos cincuenta aniversario. Y ahí se quedó, en idea. La estatua no pudo hacerse entonces, y hubo que esperar hasta el veintiocho de febrero de dos mil veintiuno.
Ahora levanta la vista. Es una figura de cuerpo entera, y fíjate en la postura: parece avanzar, subir. Dicen que esa actitud ascendente recuerda un relato local. Después retrocede un poco y mide la escala. Compara la figura con los edificios y con el espacio abierto de la plaza.
La esculpió Aram Nikogosyan, nacido en Armenia y afincado en Barcelona. Pero detrás hay otro nombre, el de Rafael Vázquez Lesmes, cronista oficial del pueblo, que impulsó la iniciativa. Y aquí viene lo bueno: el día de la inauguración no pudo estar. Hay que reconocerlo, es mala suerte ser el alma de un homenaje y perdértelo.
Alguien tenía que ocupar su sitio, y fue el concejal de Cultura, Francisco Alcaide, que leyó un texto del cronista ante los vecinos. Así que, de algún modo, la voz del cronista sí estuvo.
La prensa lo describió como el regreso simbólico del rey al pueblo que fundó. Un regreso tarde, pero con ceremonia.
Ahora baja la mirada, hasta donde apoya los pies el rey.
Para profundizar
La inauguración se celebró aquí mismo, en la Plaza del Fuero, y eso no es un detalle menor. El rey no está en un jardín apartado ni en una esquina. Está donde el pueblo se reúne.
Hay otra pieza de la historia que explica por qué existe la estatua. El propio registro municipal vincula la realización final de la obra con el apoyo del cronista local. Es decir, el proyecto del aniversario no se perdió: esperó a que alguien insistiera.
Piénsalo mientras rodeas la figura. Un monumento parece cosa de un día, de un corte de cinta. Este tiene detrás una espera larga y una persona tozuda que, según parece, no se dio por vencida.
El pedestal de mármol rojo y la placa de 1768
Diecisiete rosas para un pedestal

Acércate a la base de la estatua y colócate frente a la inscripción del pedestal.
Diecisiete rosas. Ese fue el ramo que llegó hasta este pedestal el día de la inauguración, y cada una tenía su razón. Una por cada municipio participante y otra por la comisión. Lo llevó Alberto Rubio, alcalde de Guarromán, en representación de la Comisión Fuero doscientos cincuenta.
Fíjate primero en el color. El pedestal es de mármol rojo, y quizá por eso las rosas no desentonaban. Luego busca la placa, en la inscripción frontal. Presenta el monumento como homenaje de los vecinos al rey y fundador, y consigna el año mil setecientos sesenta y ocho.
Y ahí hay un detalle que me gusta. La placa lo formula como gratitud de todos los vecinos. Es un agradecimiento con muchas firmas invisibles.
También hay un contraste curioso. La placa fija mil setecientos sesenta y ocho como año fundacional, pero el monumento que lo recuerda llegó en dos mil veintiuno. Pasaron más de dos siglos entre el hecho y la estatua. La gratitud, ya ves, también puede ir con retraso.
Y las rosas tienen una segunda vida. La prensa las relacionó con las que aparecen en un retrato de Carlos tercero niño que se conserva en el Museo del Prado. Un ramo que mira hacia un cuadro.
Ahora da un paso atrás y deja que la plaza entre en la escena.
Para profundizar
La inauguración no fue un acto aislado. Se integró en la conmemoración del Día de Andalucía, de modo que el rey compartió fecha con una celebración de toda la comunidad.
Y hay una lectura que merece escucharse como lo que es, una interpretación. El cronista Rafael Vázquez Lesmes entendió el Fuero como una norma con función constitucional para la nueva sociedad. Es decir, algo más que un papel de condiciones: una especie de reglas de juego para un pueblo que empezaba de cero.
Quizá por eso la plaza se llama del Fuero. Cuando vuelvas a leer la placa, piensa que el rey y la norma comparten sitio.
La Plaza del Fuero, escenario del homenaje
La plaza de las banderas

Sitúate en un lado de la Plaza del Fuero, desde donde veas la estatua junto a los edificios que la rodean.
Imagina esta plaza el veintiocho de febrero de dos mil veintiuno, engalanada con banderas. No eran banderas cualquiera: eran las de las Nuevas Poblaciones. Cada tela evocaba un municipio hermano.
Ahora mira la relación entre la estatua, la plaza y los edificios. Busca el entorno de la escultura y piensa en esas banderas junto al rey. La plaza se convirtió así en un emblema colectivo, en algo más que un espacio de paso.
El acto lo abrió el alcalde, Francisco Javier Maestre, saludando a los vecinos reunidos aquí. Tras descubrir la escultura, los asistentes cantaron el Himno de Andalucía, con Miguel Ansio al piano. Música en directo en medio de una plaza: seguro que sonó distinto a cualquier grabación.
Y falta la gente que dio origen a todo esto. La llegada de los primeros colonos se vincula a familias principalmente alemanas, con apellidos como Falder y Rieder. Hay un relato familiar, publicado en un concurso municipal, que recuerda a Bárbara Fálder Cámer, llegada en mil setecientos sesenta y nueve. Su autor afirma que era antepasada suya por línea materna. Es un testimonio personal, no un registro independiente, pero pone una cara a los apellidos.
Así que, mientras miras al rey, mira también el suelo que pisas. Alguien llegó hasta aquí con una maleta y un apellido que, de algún modo, sigue en el pueblo.
¿Y si el verdadero monumento no es la estatua, sino la plaza entera?
Para profundizar
La inauguración reunió en un mismo acto la estatua y la celebración del Día de Andalucía. Dos ceremonias en una, y una sola plaza para las dos.
Fíjate en cómo se reparte la escena. El alcalde saluda, la música suena, las banderas cuelgan y el rey espera bajo su tela hasta el momento del descubrimiento. Todo está pensado para que el pueblo, y no solo las autoridades, sea el protagonista.
Quizá por eso la prensa habló de la plaza como emblema colectivo. Si tienes tiempo, dale una vuelta completa a la estatua y vuelve a mirarla desde el lado contrario. Verás cómo cambia el fondo de edificios, y con él, la sensación de quién acompaña a quién.
Prepara tu visita
- Cómo llegar: el punto de inicio es la Plaza del Fuero, en San Sebastián de los Ballesteros, donde se alza la estatua.
- Horario: confirma cualquier horario o condición de acceso en la web oficial del Ayuntamiento o en la oficina de turismo.
- Duración: las tres paradas están alrededor de la estatua, así que la escucha cabe en un paseo corto por la plaza.
- Qué mirar: conviene ver la estatua de frente, la inscripción del pedestal de cerca y, al final, la plaza desde un lateral.
Preguntas frecuentes
¿Qué ver en San Sebastián de los Ballesteros
Un buen punto de partida es el Monumento a Carlos III, en la Plaza del Fuero. Allí puedes ver la estatua de cuerpo entero, el pedestal de mármol rojo con su placa conmemorativa y el espacio de la plaza donde se celebró la inauguración en 2021.
¿Cómo llegar al Monumento a Carlos III
El monumento está en la Plaza del Fuero, en San Sebastián de los Ballesteros, y la inauguración se celebró allí. Para saber cómo llegar desde tu punto de partida, consulta la web del Ayuntamiento o la oficina de turismo.
¿Cuál es el horario de visita del Monumento a Carlos III
No consta un horario específico para el monumento. Se encuentra en una plaza del pueblo, pero conviene confirmar cualquier condición de acceso en la web oficial del Ayuntamiento o en la oficina de turismo antes de ir.
¿Cuánto se tarda en visitar el Monumento a Carlos III
No hay una duración oficial. Las tres paradas de la audioguía giran en torno a la estatua, el pedestal y la plaza, así que se recorren en un paseo breve por la Plaza del Fuero, al ritmo que marque tu escucha.
¿Cuál es la historia del Monumento a Carlos III
La idea surgió en la conmemoración del 250 aniversario del municipio, pero no se ejecutó entonces. La estatua se inauguró el 28 de febrero de 2021 en la Plaza del Fuero, con impulso del cronista oficial Rafael Vázquez Lesmes.
¿Quién es el autor de la estatua de Carlos III
La escultura es obra de Aram Nikogosyan, escultor nacido en Armenia y afincado en Barcelona. Se inauguró el 28 de febrero de 2021, y se levanta sobre un pedestal de mármol rojo con una placa dedicada al rey y fundador.
¿Qué dice la placa del monumento
La placa presenta el monumento como homenaje de los vecinos al rey y fundador, y consigna el año 1768. Es una formulación de gratitud colectiva, no solo institucional, según la crónica de la inauguración.
¿Qué pasó el día de la inauguración
El 28 de febrero de 2021, en la Plaza del Fuero, el acto se unió a la celebración del Día de Andalucía. Hubo banderas de las Nuevas Poblaciones, un ramo de 17 rosas y el Himno de Andalucía con piano en directo.
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