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Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de Luque: audioguía

Una iglesia levantada al pie del castillo de Luque porque la anterior se quedó pequeña. En tres paradas recorres su fachada, su portada y su torre, y entras a mirar hacia arriba. Por el camino te cruzas con obispos, maestros de obra que van y vienen, y un artesonado de 1647.

Hazlo antes de entrar: dentro puede no haber cobertura.
Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de Luque: audioguía

Fachada e historia de la Iglesia de la Asunción de Luque

La iglesia que se mudó junto al castillo

Colócate frente a la fachada de los pies, de modo que veas la entrada y, sobre ella, la hornacina.

Sobre el arco de la entrada hay una hornacina, y dentro de ella una imagen del Corazón de Jesús que te mira desde arriba. Es un buen sitio para empezar, porque esta puerta tiene una historia de mudanza.

Durante mucho tiempo Luque fue pueblo de frontera, con el reino de Granada al lado. Cuando esa frontera dejó de serlo, la villa respiró y creció. Y la vieja iglesia de Santa María se quedó corta. El obispo Cristóbal de Rojas y Sandoval decidió que hacía falta un templo nuevo, y lo situó junto a la antigua muralla, al pie del castillo. Era un sitio con vistas y con peso. Un obispo, hay que reconocerlo, sabía elegir parcela.

Las obras empezaron en 1569 y el resultado fue un edificio de tres naves. Ahora fíjate en la fachada. Tiene un vano de medio punto, que es un arco redondo, y a los lados unas pilastras de estilo dórico, sencillas y sin adornos. Enmarcan la puerta como si fueran dos guardias de ceremonia.

Y aquí viene el giro. Este solar no estaba vacío. Ocupó también viviendas de la Baja Edad Media. Así que, cuando la iglesia creció, lo hizo sobre casas donde antes había gente cenando y discutiendo. Los arqueólogos lo comprobaron en 2011, con cinco sondeos en el terreno.

Una parroquia nueva, entonces, no cayó del cielo. Se hizo hueco entre muros, vecinos y recuerdos. Y en esos primeros años de obra empezó otra historia, la de quién la dirigía y quién no. Vamos a la esquina, a buscar una fecha.

Para profundizar

El proyecto inicial se vinculó a Hernán Ruiz. Tras su muerte, Sebastián de Peñarredonda continuó la obra. Es decir, la iglesia ya cambió de manos antes de estar terminada, y eso sería casi una costumbre en este templo.

Las excavaciones de 2011 no solo encontraron restos de viviendas. También registraron restos humanos, y el estudio previó analizarlos desde la antropología. A la vez, los arqueólogos investigaron las fases constructivas del edificio, es decir, cómo fue creciendo piedra a piedra y en qué orden.

Si te preguntas por la importancia del monumento, el 2 de abril de 1976 fue declarado Bien de Interés Cultural. Desde entonces tiene su propio número de registro, como un carné de identidad para edificios.

Mientras escuchas esto, mira cómo se encuentran la muralla vieja y la iglesia en el entorno. Esa vecindad entre fortaleza y templo es la razón por la que el edificio parece tan bien plantado en el pueblo.

Portada lateral y torre: qué ver en la iglesia de Luque

Desde ahí, levanta la vista hacia la torre.

Torre y portada lateral de la iglesia de la Asunción, qué ver en Luque

Busca una fecha en la piedra: 1659. Está esculpida en la portada lateral, y encima verás un frontón quebrado, con sus bolas de remate. Es una portada con firma de época, relacionada con Pedro Freile de Guevara y con Juan de Aranda Salazar.

Pero la historia más jugosa no está en la portada, sino en quién mandaba en la obra. Hernán Ruiz, tercero de ese nombre, dirigía los trabajos hasta que se enemistó con el obispo Antonio Pazos. Lo apartaron. En 1590 se ocuparon de la obra Martín Ruiz y Juan de Ochoa. Ochoa, sin embargo, pasó poco tiempo. En 1592, Hernán Ruiz volvió a dirigir y aportó trazas para la torre que se quería construir.

Así que imagina la escena: un arquitecto que se pelea con el obispo, se va, y regresa dos años después con los planos de la torre bajo el brazo. Se ve que el pueblo lo necesitaba.

La torre, sin embargo, no se levantó entonces. Se ejecutó más tarde, y la ficha del monumento atribuye su dirección a Juan de Aranda Salazar entre 1631 y 1633. Es decir, los planos esperaron décadas.

Ahora mira arriba, al cuerpo de campanas. Cada lado tiene un vano, flanqueado por parejas de columnas toscanas, de las más sobrias. Allí arriba viven las campanas.

Un detalle más: la torre fue obra de paciencia.

Para profundizar

En el siglo diecinueve, el Diccionario de Madoz describió esta torre con admiración práctica. Decía que medía más de cien pies, que tenía cuatro campanas y un esquilón, que es una campana pequeña. También mencionaba su sillería de piedra, o sea, los bloques bien labrados con los que se construyó.

Eso nos da algo precioso: una fotografía en palabras de la torre hace casi doscientos años. Si comparas lo que lees con lo que ves, descubres que el campanario sigue ahí, con su piedra y sus vanos.

La fecha de 1659 tiene también su gracia.

Si te quedas un momento en silencio, puede que oigas el pueblo. Es un buen recordatorio de que esa torre no es solo patrimonio: es un reloj de campanas para quien vive abajo.

Artesonado y retablo mayor de la Iglesia de la Asunción

Un techo de madera y un retablo de oro

Artesonado y retablo mayor de la Iglesia de la Asunción de Luque

Entra en la nave central, colócate hacia el centro y alza la mirada. Después, dirígela hacia la capilla mayor, al fondo.

Levanta la cabeza. Sobre ti, la madera dibuja un entramado de líneas que se cruzan y forman figuras, como una red tejida sin hilo. Es un artesonado de lacería, y está fechado en 1647.

Piensa en lo que supone. Alguien midió, cortó y ensambló todo esto para que cubriera la nave principal. Y lleva ahí más de tres siglos y medio, sobre las cabezas de gente que entraba a rezar, a casarse o a esconderse de la lluvia.

Ahora mira al fondo, a la capilla mayor. Allí brilla el retablo dorado, con esculturas en las calles laterales y en la central. Un viajero del siglo diecinueve, el autor del Diccionario de Madoz, lo recordó por eso mismo: destacó el dorado y los apóstoles entre columnas. Entró, miró y le cautivó el efecto. Hay cosas que no cambian.

Y aquí viene el giro. Madoz contó el espacio con una exactitud casi de aparejador: tres naves, diez columnas que separan la central y cinco capillas. Es decir, cuando tú recorres este interior, caminas por una distribución que alguien ya anotaba hace casi doscientos años.

El retablo, además, tuvo su cuidado moderno. Fue restaurado entre 1989 y 1992, lo que significa que el oro que ves ha pasado por manos de restauradores hace no tanto.

Una iglesia así se entiende despacio. Primero la madera, luego el oro, y por último el silencio entre ambos. Dale un minuto antes de seguir.

Para profundizar

En la misma descripción del siglo diecinueve aparecía el órgano. Se atribuía a Patricio Turriel y se fechaba en 1790. Esa es una pista más sobre cómo sonaba el templo: no solo había madera y oro para mirar, también música que llenaba las naves.

Conviene saber que algunas cosas siguen siendo preguntas abiertas. La autoría concreta de todas las esculturas del retablo no está confirmada con seguridad, así que lo más honesto es contemplarlas sin ponerles nombre.

Si quieres un ejercicio sencillo, cuenta con la vista las columnas que separan la nave central. Madoz anotó diez. Luego busca las capillas, que él contó en cinco. No hace falta que coincida al detalle con tu recuento; lo bonito es que alguien, hace casi dos siglos, hizo exactamente el mismo paseo y se puso a contar.

Y antes de marcharte, vuelve a mirar el techo desde el fondo, con la capilla mayor a tu espalda. El entramado de madera se ve distinto según desde dónde lo mires.

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Preguntas frecuentes

¿Qué ver en Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción

La fachada de los pies con su hornacina y pilastras dóricas, la portada lateral fechada en 1659, la torre con su campanario y, dentro, el artesonado de lacería de 1647 y el retablo mayor dorado.

¿Cuál es la historia de Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción

Se empezó a construir en 1569, cuando la vieja iglesia de Santa María resultó insuficiente para una Luque en crecimiento. El obispo Cristóbal de Rojas y Sandoval promovió el nuevo templo, junto a la muralla y al pie del castillo.

¿Cómo llegar a Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción en Luque

Se encuentra en la parte alta de la villa, junto a la antigua muralla y al pie del castillo. Para la ruta exacta desde tu alojamiento, pregunta en la oficina de turismo de Luque.

¿Cuál es el horario de Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción

Fuera del horario litúrgico, la visita requiere concertar una visita guiada para un mínimo de diez personas, según el turismo comarcal. Conviene confirmar horarios actualizados en la oficina de turismo antes de ir.

¿Cuánto tiempo se tarda en visitar Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción

El recorrido de esta audioguía tiene tres paradas: la fachada, la portada con la torre y el interior. Con calma y sin prisas, el ritmo lo marcas tú; deja tiempo extra para mirar el techo de madera.

¿Es Bien de Interés Cultural la iglesia de la Asunción de Luque

Sí. Fue declarada Bien de Interés Cultural con categoría de monumento el 2 de abril de 1976. Su código de registro es RI-51-0004226-00000.

¿Cuántas naves tiene la iglesia de la Asunción de Luque

Tiene tres naves. La nave principal se cubre con un artesonado de lacería fechado en 1647, y la descripción histórica del siglo XIX habla de diez columnas que separan la central y cinco capillas.

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