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Convento de la Purísima Concepción de Hinojosa del Duque: audioguía

Una fachada con dos portadas, unos escudos labrados y un patio de granito cuentan cómo un testamento acabó convertido en convento. Esta audioguía te lleva por el exterior, el patio y la iglesia de las concepcionistas de Hinojosa del Duque. Por el camino conocerás a un fraile con tierras, a un conde con prisa y a una madre que murió en olor de santidad. La comunidad sigue viva: es un convento en uso, no un museo.

Hazlo antes de entrar: dentro puede no haber cobertura.
Convento de la Purísima Concepción de Hinojosa del Duque: audioguía

Fachada del Convento de la Purísima Concepción: dos portadas y escudos

Dos puertas y un testamento

Colócate en la plaza, frente a la fachada, de modo que veas a la vez las dos portadas. Busca la que lleva columnas a los lados: los escudos están en el friso, sobre ella.

Dos puertas para un solo convento. Las tienes delante. La que lleva columnas a los lados es, según la descripción turística local, la más antigua y la más artística. De la otra, las fuentes no precisan en qué se distingue, ni para qué servía cada una. Las dos son renacentistas, y eso es todo lo que sabemos con seguridad de ellas. Pero antes de que hubiera puertas, hubo un papel.

En mil quinientos cuarenta y tres, un hombre llamado Luis de Sotomayor dejó dispuesto en su testamento que en Hinojosa se fundara un convento de monjas. Querer es fácil. Lo difícil es pagar. Según el Diccionario de Madoz, el proyecto quedaba condicionado a que la casa condal entregara dieciséis mil ducados de oro. Madoz habla de la casa de los Condes, sin nombrar a un pagador concreto. Fundar un convento, hay que reconocerlo, era también un asunto de cuentas.

Y aquí viene lo bueno. Madoz cuenta que Luis, ya llamado fray Luis de la Cruz, dejó heredades para sostener la futura fundación. Un hombre que pasa de testador a fraile y sigue pensando en las monjas.

Ahora levanta la vista, al friso de la portada de las columnas. Ahí están los escudos labrados de los Sotomayor y de los Zúñiga. Los Sotomayor están ligados a la fundación; los Zúñiga, a los condes de Belalcázar y duques de Béjar, que aparecen en la historia señorial del convento. Dos familias que firman la fachada en piedra, como quien firma un cuadro.

Pero un convento no nace de una puerta ni de un escudo. Nace de juntar a personas. Y para saber a quiénes, hay que ir al patio.

Para profundizar

El testamento fue solo el primer paso. Madoz atribuye al conde Francisco de Zúñiga la disposición para reunir dos beaterios, con una bula de Pío quinto. Es la versión antigua. La web turística local, en cambio, habla de otra autoridad: Gregorio trece, que el quince de septiembre de mil quinientos setenta y tres autorizó la unión de dos monasterios de monjas. Las fuentes no explican esa diferencia, así que nos quedamos con la fecha y el papa que da la fuente local.

Un registro del Archivo Histórico de la Nobleza describe la escritura de unión. En ella figuran Francisco de Zúñiga Sotomayor, que es el conde, y el fraile Juan de Jerusalén. Esa escritura explica por qué los dos apellidos van juntos en el friso.

La iglesia que hay tras esta fachada tardó en estar lista. Fue consagrada el veintiocho de abril de mil seiscientos noventa y tres. Entre el testamento y la consagración pasaron ciento cincuenta años. Una fundación, aquí, era una carrera de fondo. Las fuentes sitúan el inicio de las obras del convento actual a finales del siglo dieciséis, pero no permiten decir si esta fachada es anterior a la iglesia ni qué partes son originales.

Patio del convento: historia de la fundación de las concepcionistas

El patio de las dos casas

Patio con arcos y columnas de granito del Convento de la Purísima Concepción en Hinojosa del Duque

Sigues en la plaza, frente a la fachada. El patio es de clausura y no está confirmado que pueda visitarse, así que escucha esta parada imaginándolo: cuadrado, con arcos alrededor.

Veintisiete metros de lado, según la descripción turística local. Haz la cuenta: un cuadrado de unos setecientos treinta metros cuadrados, abierto al cielo y rodeado de arcos que descansan sobre columnas de granito. Mucho aire para un lugar pensado para el silencio.

Este espacio nació de una suma. Antes de ser convento, Hinojosa tenía dos beaterios, el de Madre de Dios de Arriba y el de Madre de Dios de Abajo. Eran dos comunidades de mujeres terciarias franciscanas, cada una en su casa, cada una con su vida. La fusión las convirtió en una sola, y de ahí sale el monasterio.

Ahora viene un detalle que me gusta. Para enseñar a las nuevas monjas cómo vivir en comunidad, vinieron religiosas de la Concepción de Pedroche. Fueron instructoras y fundadoras. Hicieron lo más difícil: empezar. Y no sabemos cómo se llamaban. Las que enseñaron a rezar y a convivir quedaron sin firma.

Imagina los arcos, uno tras otro, viendo pasar a mujeres cuyos nombres se perdieron y a otras que sí los dejaron. Una de ellas, la madre Juana de Jesús, te espera en la iglesia.

Para profundizar

Las fechas no encajan del todo. Madoz sitúa la constitución del convento en mil quinientos setenta. La Federación de las concepcionistas fecha la fundación el veintidós de marzo de mil quinientos setenta y tres y la atribuye a fray Luis de la Cruz, identificado con don Luis de Sotomayor, el del testamento. Esa fundación es anterior en seis meses a la autorización papal de la unión, el quince de septiembre de ese año. Las fuentes presentan ambos hechos por separado y no explican cómo se relacionan. Tampoco aclaran qué ocurrió en mil quinientos setenta, así que no lo damos como fecha confirmada.

Otro dato juega con las cifras. Madoz cuenta que la renta prevista debía sostener a treinta y tres monjas. Ojo: es la dotación proyectada, lo que se pensaba mantener, no un recuento de las que vivieron aquí.

Y un cronista local propone mirar la historia de otra manera. Para él, el convento actual sería una transformación y fusión de casas anteriores, más que un edificio levantado de la nada. Quizá lo que vemos no es un comienzo, sino una continuación con otro nombre.

Iglesia conventual de Hinojosa del Duque: consagración y madre Juana de Jesús

Los contrafuertes y la madre Juana

Contrafuertes de la iglesia del Convento de la Purísima Concepción, qué ver en Hinojosa del Duque

Sal a la calle y sitúate frente al muro lateral de la iglesia, donde sobresalen los contrafuertes. Si puedes entrar, dentro busca la capilla principal.

Empecemos por fuera. Esos contrafuertes que ves apoyados contra el muro no están de adorno. La descripción local los vincula con los grandes arcos fajones de la capilla principal. Lo que sostiene el espacio de dentro se deja ver desde fuera, como los huesos de un abrigo.

La iglesia fue consagrada en mil seiscientos noventa y tres. Las fuentes fechan el inicio de las obras del convento actual a finales del siglo dieciséis y una reforma importante del presbiterio en dos mil nueve. Eso significa que lo que ves hoy es una iglesia del siglo diecisiete con un presbiterio renovado en nuestro siglo. Y la fachada de las dos portadas renacentistas forma parte de este mismo edificio: mira a la calle con dos rostros.

Si logras entrar, el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico registra un retablo mayor de tres calles, con basamento, banco, un cuerpo y ático. Las fuentes consultadas no identifican qué imágenes alberga, así que no te las puedo describir.

Y aquí está la madre Juana de Jesús. Murió en mil seiscientos noventa y cuatro, un año después de la consagración, es decir, con la iglesia casi estrenada. La Federación de concepcionistas dice que murió «en olor de santidad». Esa fama es lo que recoge la tradición de la comunidad. No hay una biografía publicada ni milagros concretos, ni consta una canonización. De ella sabemos la fecha de su muerte y que su recuerdo se guarda como el de una mujer santa.

Para profundizar

La historia del convento guarda otros nombres. Teresa de Jesús Romero y Balmaseda ingresó en el monasterio a los dieciocho años y fue abadesa desde los veinticinco hasta su muerte. La madre Espíritu Santo Gil aparece como su secretaria. La comunidad recuerda también a María de Regla Fernández de Córdoba entre las hermanas que merecen ser nombradas; las fuentes no dicen más de ella.

La comunidad de concepcionistas sigue presente, y la Federación mantiene en presente su dedicación al trabajo artesanal del cuero. No hemos podido confirmar que continúe la elaboración de rosarios, ni cuántas hermanas son hoy.

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Preguntas frecuentes

¿Qué ver en Convento de la Purísima Concepción

Lo más visible es la fachada, con dos portadas renacentistas, una flanqueada por columnas, y los escudos de los Sotomayor y los Zúñiga en el friso de esta. También destacan los contrafuertes de la iglesia y, si se puede entrar, el retablo mayor.

¿Cómo llegar a Convento de la Purísima Concepción en Hinojosa del Duque

El convento está en Hinojosa del Duque, y la audioguía empieza en la plaza situada frente a su fachada.

¿Cuál es la historia de Convento de la Purísima Concepción

Nació de la unión de los beaterios de Madre de Dios de Arriba y de Abajo. Se vincula a Luis de Sotomayor, que en 1543 dispuso su fundación. Gregorio XIII autorizó la unión el 15 de septiembre de 1573 y la iglesia fue consagrada en 1693.

¿Cuál es el horario de Convento de la Purísima Concepción

No hay un horario verificado. Lo más seguro es consultar antes en la oficina de turismo de Hinojosa del Duque o en su web turística.

¿Sigue habitado el Convento de la Purísima Concepción

Sí. La Federación de concepcionistas lo presenta como comunidad activa, con trabajo artesanal del cuero. Por eso el patio y la clausura no son de visita libre.

¿Quién fundó el Convento de la Purísima Concepción

Se atribuye a fray Luis de la Cruz, identificado por la Federación con don Luis de Sotomayor, que dejó dispuesta la fundación en su testamento de 1543. La Federación fecha la fundación el 22 de marzo de 1573; Madoz habla de 1570. Las fuentes no aclaran la diferencia.

¿Quién fue la madre Juana de Jesús

Una religiosa del convento fallecida en 1694. La Federación dice que murió «en olor de santidad»; no hay biografía publicada ni canonización constatada.

¿Qué medidas tiene el patio del convento

La descripción turística local lo cifra en 27 metros de lado, es decir, un cuadrado de unos 729 metros cuadrados, con arcos apoyados en columnas de granito.

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