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Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de Cañete de las Torres: audioguía

Cuatro paradas para conocer la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de Cañete de las Torres: un templo de tres naves con portadas de distintas épocas, la portada renacentista atribuida a Cristóbal de Rojas, la memoria de un organero con firma y una tabla que sobrevivió a 1937.

Hazlo antes de entrar: dentro puede no haber cobertura.
Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de Cañete de las Torres: audioguía

Un templo de tres naves y tres portadas en Cañete de las Torres

Un templo de tres naves y tres portadas

Colócate en la plaza, a unos pasos del templo, y mira el conjunto: el cuerpo de la iglesia, la torre y las puertas.

Antes de entrar, conviene saber qué tienes delante. Esta iglesia no es de una sola época, sino de varias. Tiene tres naves y conserva fases y reformas de distintos tiempos. La reforma más destacada es del siglo diecisiete, y modificó los arcos del interior.

De esa misma centuria, el siglo diecisiete, es la torre. Busca con la vista esa torre: es la que marca el perfil del templo sobre las casas del pueblo.

Y hay algo más que mirar: tiene tres portadas. Una es renacentista, otra barroca y otra del siglo dieciocho. Es como un libro de estilos escrito en la piedra, con capítulos de siglos distintos.

De esas tres, vamos a detenernos en la renacentista, la más ligada a un nombre propio. Es la siguiente parada.

La portada renacentista de Cristóbal de Rojas

La portada de Cristóbal de Rojas

Portada renacentista de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, Cañete de las Torres

Colócate frente a la portada renacentista, a unos pasos de la puerta, y levanta la vista hacia el conjunto.

Esta es la portada principal, y una fuente la fecha en mil quinientos setenta y ocho y la describe como obra del maestro Cristóbal de Rojas. Fíjate en las proporciones: todo parece medido y colocado con calma.

¿Y quién fue Rojas? Con el tiempo se convirtió en uno de los ingenieros militares importantes de su época. Escribió un tratado, la «Teórica y práctica de fortificación», publicado en mil quinientos noventa y ocho, y trabajó en las fortificaciones de Cádiz. Piensa en eso: el mismo hombre que cuidó estas molduras acabó pensando en murallas y baluartes.

Su vida no fue quieta. Meses después de la portada, el gobernador Gonzalo Ronquillo quiso llevárselo a Filipinas como maestro de cantería, y Rojas renunció a ese viaje. No sabemos por qué, y no voy a inventarlo. Pero quedarse no lo apartó de las grandes obras: su etapa cortesana lo puso en contacto con Juan de Herrera y con El Escorial.

Y salió de España, pero en otra dirección. En mil quinientos noventa y cuatro trabajó en Bretaña, en las campañas de Francia, y recibió el encargo de levantar un fuerte en Crozon.

Así que esta portada es el comienzo de una carrera que acabaría lejos de Cañete.

Para profundizar

Rojas contrajo un último matrimonio documentado en Cádiz en mil seiscientos diez, con Francisca de Estrada Ávalos. Su testamento no se ha localizado, pero su rastro no se pierde: la bibliografía documenta su muerte en Cádiz en mil seiscientos catorce.

De quien dejó tanta piedra y tantos planos, falta el papel de sus últimas voluntades. Por eso pesa más la obra: cuando faltan los documentos, queda la portada.

Patricio Furriel, el organero de la comarca

La memoria del órgano de Furriel

Interior de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción en Cañete de las Torres

Entra en la nave y quédate en el centro, en silencio. Mira hacia arriba y a los lados. No busques un órgano concreto: lo que ocupa esta parada es una historia.

En esta parada hablamos de un hombre que no vamos a poder oír aquí. Se llamaba Patricio Furriel, era organero, y trabajó en Cañete. No está claro si su instrumento se conserva hoy ni si se puede ver, así que lo que escuchas es su memoria.

Antes de ser un nombre en un órgano, fue un novio. En mil setecientos cuarenta y ocho se casó con María Luisa Crespo en el Sagrario de la catedral de Córdoba.

Su oficio lo llevó por la comarca: Baena, La Rambla y Benamejí, además de Cañete y Fuente Obejuna. Imagínalo yendo de pueblo en pueblo, llegando a naves como esta para dar voz a un edificio que, sin música, es un gran silencio de piedra.

Cierra los ojos un momento y piensa en un sonido que pudo llenar la nave hasta las esquinas.

Para profundizar

En Córdoba se conserva un órgano de mil setecientos setenta y cuatro, con la firma de Patricio Furriel. Esa obra no está en esta iglesia, sino en la capital. Junto a su nombre aparece una fórmula devocional, una frase piadosa que acompañaba al trabajo.

Dice mucho de cómo se entendía el oficio: el organero dejaba, junto a su firma, una pequeña oración escrita en el instrumento.

La tabla salvada en la Guerra Civil y el presbiterio de posguerra

La tabla que se salvó

Presbiterio de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, qué ver en Cañete de las Torres

Sitúate ante el presbiterio. Verás el retablo mayor y la imagen de la Asunción, que no son los de antes de la guerra. Aquí conviene hablar bajo.

Lo que ves en el presbiterio es posterior a la guerra. El retablo mayor y la imagen de la Asunción se fechan en torno a mil novecientos cuarenta: son reposiciones de posguerra. No atribuyas esa fecha a todo el interior, pero sí a estas piezas.

La razón está en mil novecientos treinta y siete. El dos de mayo de aquel año llegaron a Cañete Vicente Serrano Ovín y Luis Gómez Estern. El arquitecto Gómez Estern redactó el informe técnico.

El veintidós de julio, el cura párroco José Quintana contestó con pocas palabras: no quedaban imágenes ni altares, y se había salvado una tabla. Una sola.

El treinta de julio, la Junta acordó que el Servicio de Vanguardia recogiera las piezas. Semanas después, ya estaban depositadas en el Palacio Episcopal. La tabla ya estaba a salvo cuando se acordó la recogida: el acuerdo vino después.

La tabla representa una escena de la Purificación de la Virgen y forma parte de los fondos del Museo Diocesano de Córdoba. Lo que se salvó está lejos de aquí.

Quédate un momento con esa idea: lo que la iglesia perdió, lo que se repuso y lo que alguien puso a salvo conviven en este espacio.

Para profundizar

Las fechas cuentan una historia humana. Primero, la visita y el informe. Después, la respuesta del párroco. Y al final, el acuerdo de recogida y el depósito en el Palacio Episcopal. Lo conservado depende de papeles, de fechas y de alguien que contesta con exactitud cuando le preguntan qué queda.

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Preguntas frecuentes

¿Qué ver en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de Cañete de las Torres

Un templo de tres naves con tres portadas, la renacentista atribuida a Cristóbal de Rojas, la torre del siglo diecisiete, el retablo mayor de posguerra y la historia de la tabla salvada en 1937. Esa tabla se conserva en el Museo Diocesano de Córdoba, no en el templo.

¿De qué época es la iglesia

Conserva fases y reformas de distintas épocas. La reforma destacada del siglo diecisiete modificó los arcos, y la torre es de esa misma centuria. Sus tres portadas son renacentista, barroca y del siglo dieciocho.

¿Quién fue Cristóbal de Rojas

Ingeniero y tratadista de arquitectura militar, autor de la «Teórica y práctica de fortificación» (1598), que trabajó en las fortificaciones de Cádiz y en Crozon (Bretaña) en 1594. Una fuente le atribuye la portada principal, de 1578. Murió en Cádiz en 1614.

¿Qué es original y qué es de posguerra en el interior

En julio de 1937 el párroco informó de que no quedaban imágenes ni altares. El retablo mayor y la imagen de la Asunción se fechan en torno a 1940 y son reposiciones de posguerra.

¿Quién fue Patricio Furriel

Organero activo en la comarca en el siglo dieciocho. Trabajó en Cañete, aunque no se sabe si su instrumento se conserva. Un órgano cordobés de 1774 lleva su firma.

¿Qué pasó con la tabla de la Purificación

El párroco la dio por salvada el 22 de julio de 1937, en plena Guerra Civil. La Junta acordó su recogida el 30 de julio y hoy forma parte de los fondos del Museo Diocesano de Córdoba.

¿Cuál es el horario de visita

No hay un horario confirmado en la documentación consultada. Al ser un templo en uso, conviene comprobarlo en el ayuntamiento o en la oficina de turismo.

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