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Casa de Costumbres de Villaviciosa de Córdoba: audioguía de una antigua bodega

Es una de las visitas imprescindibles si te preguntas qué ver en Villaviciosa de Córdoba.

Hazlo antes de entrar: dentro puede no haber cobertura.
Casa de Costumbres de Villaviciosa de Córdoba: audioguía de una antigua bodega

La antigua bodega de la calle Pozuelo y su historia

La bodega de los Caraduras

Colócate en la calle Pozuelo, frente a la puerta de la Casa de Costumbres, con la fachada delante.

¿Quién se atrevería a llamar «los Caraduras» a una bodega? Los vecinos, según la tradición oral. Este edificio de la calle Pozuelo, que no tiene número, fue la bodega de Tomás Vargas Moreno. Y cuentan que mucha gente pasaba a saludar al dueño con una intención poco disimulada: salir con una copa gratis. Hay que reconocerlo, como plan tenía su lógica.

Ahora fíjate en la puerta. Hoy se llama Casa de Costumbres, y el nombre suena a museo. Pero el edificio original es del siglo diecinueve y trabajó como bodega hasta que se creó una cooperativa vitivinícola. Primero fue un lugar de oficio. Solo después se hizo recuerdo.

Busca cerca de la entrada algún letrero o placa. En dos mil catorce, en un pleno del ayuntamiento, se habló de un rótulo que identificaba este lugar como oficina de turismo. No sé si seguirá ahí. Compruébalo tú.

Piénsalo un momento.

Entra, si puedes, y ve a ver dónde se hacía de verdad el trabajo.

Para profundizar

El vino de este pueblo tenía una vida más viajera de lo que su calle tranquila sugiere. El texto local cuenta que se manipulaba en Montilla y en Jerez, y que acababa en las copas de ingleses que lo bebían con el nombre de sherry. Imagínate al dueño de una bodega de la calle Pozuelo sin saber que su vino terminaba con otra etiqueta, en otro país y en otro idioma.

La etapa de bodega tiene incluso fecha de caducidad. La cooperativa que concentró la producción se fecha en mil novecientos sesenta y tres. Ese año se cerró el capítulo en que la bodega de Tomás seguía funcionando como bodega. Dicho así parece un trámite, pero detrás hay un cambio de forma de trabajar de todo un pueblo.

Bodegas y viñedos: la riqueza de Villaviciosa de Córdoba

Donde estuvo la riqueza

Estancias empedradas y arco de ladrillo de la antigua bodega, Casa de Costumbres de Villaviciosa de Córdoba

Ya dentro, en las estancias de la antigua bodega, donde se conserve el espacio original. Mira a tu alrededor con calma.

Una calle entera sin una sola vivienda, solo bodegas. Así cuenta una crónica sobre el pueblo cómo era una de sus calles. Y no era la única dedicada al vino: había calles enteras para ellas. Lo que tienes alrededor era una pieza de un paisaje mucho mayor, hoy difícil de imaginar.

El cronista Juan Gregorio Nevado lo resumió sin rodeos. Según recoge esa crónica, la riqueza de Villaviciosa había estado siempre en las bodegas. Es una frase que se entiende mejor aquí dentro que leída en un libro.

Y hubo un momento en que esa riqueza estuvo en peligro. La filoxera, la plaga que amenazaba las viñas, se afrontó trayendo miles de plantones. No fue solo una crisis agrícola. Fue un esfuerzo colectivo por no perder lo que daba de comer al pueblo.

Luego llegó otro reto, y la respuesta fue parecida. Los viticultores organizaron una cooperativa para no tener que vender sus viñedos. La producción se agrupó y las viñas siguieron en manos de sus dueños. Es una decisión de propietarios que prefirieron unirse a rendirse.

Así que, cuando mires esta estancia, piensa en ella como el escenario de un pueblo que defendió sus viñas dos veces. Y sal al patio, porque la casa guarda otro tipo de cosecha.

Para profundizar

Conviene fijarse en cómo se cuenta esta historia. No aparece como una gran gesta con un único héroe, sino como una sucesión de respuestas prácticas. Primero fueron los plantones contra la plaga. Después, la cooperativa para conservar los viñedos.

Ese patrón dice algo del carácter del lugar. Cuando la vid peligró, la salida vino de mucha gente haciendo cosas a la vez, no de una sola persona. Lo que hoy llamamos patrimonio es, en buena parte, el resultado de esas decisiones repetidas durante generaciones.

También puedes imaginar el contraste entre la calle de bodegas, sin viviendas, y el pueblo habitado que la rodeaba.

Aperos, aceite y encuentros vecinales en la Casa de Costumbres

Patio de aperos y reuniones

Patio, pozo y aperos de la Casa de Costumbres de Villaviciosa de Córdoba

En el patio o en la zona de exposición, si está accesible, mirando los utensilios que se muestran.

¿Qué hacen dos alcaldesas de pueblos distintos hablando de caminos en una antigua bodega? En dos mil doce se reunieron aquí las alcaldesas de Belmez y de Villaviciosa. Les interesaba recuperar caminos tradicionales para actividades turísticas. Según la descripción local, aquí se muestran utensilios de la recogida de la aceituna y de la elaboración artesanal del aceite. Antes de verlos, uno cree que una casa de costumbres es un almacén de trastos viejos. Pero la explicación es otra, y bastante bonita.

Entre el vino de la bodega y el aceite de los aperos, el edificio cuenta dos economías del mismo pueblo bajo un solo techo.

Y la casa tiene una última paradoja administrativa. En dos mil catorce, una concejala denunció en el pleno que figuraba como oficina de turismo, pero que no daba servicio porque no tenía horario de atención al público. Un lugar pensado para recibir visitantes, con la puerta sin horario.

Con esta casa, la historia del pueblo se contaba en la calle, y también en los papeles.

Para profundizar

Lo de dos mil doce no fue un episodio aislado. En marzo de ese año, la Casa de Costumbres acogió unas jornadas informativas sobre caminos públicos y una exposición de fotografías de reivindicaciones vecinales. Es decir, el edificio de la memoria también sirvió para hablar del presente.

El programa mezclaba charla, senderismo y reivindicación. Participaron la asociación local Algarín y la plataforma A Desalambrar. Primero una bodega, luego una casa con aperos, y después un lugar de encuentro para hablar de caminos. El edificio ha cambiado de función varias veces, y cada vez ha servido a lo que el pueblo necesitaba contar en ese momento.

Prepara tu visita


Preguntas frecuentes

¿Qué ver en Villaviciosa de Córdoba

Una visita clara es la Casa de Costumbres, en la calle Pozuelo. Es una antigua bodega del siglo XIX que hoy conserva la memoria del pueblo, con historias de vino, utensilios de la aceituna y del aceite, y episodios de uso cívico en 2012 y 2014.

¿Cómo llegar a Casa de Costumbres

La Casa de Costumbres está en la calle Pozuelo, de Villaviciosa de Córdoba, y su dirección documentada no tiene número. Es el punto de inicio de la audioguía. Si tienes dudas para ubicarla, consulta en el Ayuntamiento o en la oficina de turismo.

¿Cuál es el horario de visita de Casa de Costumbres

No consta un horario publicado en la documentación consultada. En 2014 una concejala denunció en el pleno que la casa figuraba como oficina de turismo sin horario de atención al público. Lo más seguro es confirmarlo antes en el Ayuntamiento.

¿Cuánto se tarda en visitar Casa de Costumbres

No hay una duración oficial. La audioguía tiene tres paradas: fachada, antigua bodega y patio con aperos. El tiempo real depende de tu ritmo y de si puedes acceder al interior. Si solo ves el exterior, la visita será más corta.

¿Cuál es la historia de Casa de Costumbres

El edificio original es del siglo XIX y funcionó como bodega, identificada como la de Tomás Vargas Moreno, hasta que se creó una cooperativa vitivinícola. Después se convirtió en casa de costumbres, con utensilios agrícolas, y acogió actos vecinales en 2012.

¿Por qué se llamaba la bodega de los Caraduras

Según la tradición oral recogida en una memoria local, la bodega recibió ese apodo por las personas que iban a saludar al dueño esperando que les invitara a una copa. Es una anécdota de tradición oral, no un dato documentado de otro tipo.

¿Qué se expone en la Casa de Costumbres

Según una descripción local, se muestran utensilios de la recogida de la aceituna y de la elaboración artesanal del aceite. Como esa información no procede de un inventario oficial, conviene comprobar sobre el terreno qué piezas hay hoy.

¿Qué pasó en la Casa de Costumbres en 2012

En marzo de 2012 acogió unas jornadas sobre caminos públicos y una exposición de fotografías de reivindicaciones vecinales. Ese año también se reunieron allí las alcaldesas de Belmez y Villaviciosa para hablar de recuperar caminos tradicionales con fines turísticos.

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