Ermita de San Isidro Labrador en Los Blázquez: historia y romería
En el cerro de Las Quiruelas, a un kilómetro del castillo de Los Blázquez, hay una ermita con una historia de romería más enredada de lo que parece: una Virgen anterior, tres pueblos compartiendo cruce y una hermandad que esperó años a ser reconocida. Un paseo breve, con tres paradas, para entender cómo se hace una tradición con gente de carne y hueso.

Historia de la romería de San Isidro en Los Blázquez
La fiesta que no era de San Isidro
Llega hasta el cerro de Las Quiruelas y colócate con la ermita a la vista. Desde ahí, si te giras, te queda el castillo a un kilómetro.
¿Y si te dijera que la romería de San Isidro no empezó con San Isidro? Antes de que el santo llegara a este cerro, el pueblo celebraba su fiesta en honor a la Virgen de Fátima. Así, tal cual. Y la historia tiene más vueltas. Durante tres años, Los Blázquez compartió la romería con Valsequillo y La Granjuela, en el cruce que hay entre los tres pueblos. Imagínate el cuadro: tres vecindarios, una sola fiesta y un punto de encuentro a medio camino de todos. Hacia mil novecientos cincuenta y dos, las tres localidades decidieron celebrar sus romerías por separado. Cada una a lo suyo, y a otra cosa. Entonces entran en escena los labradores y los ganaderos de aquí. En mil novecientos cincuenta y cuatro, su hermandad compró la imagen del santo. Compraron, fíjate, el protagonista de su propia fiesta. Y desde aquel año la romería se dedicó a San Isidro. Aquí viene lo bueno: lo que hoy parece de toda la vida tiene detrás un cambio de patrona, un cruce compartido y una compra hecha por gente del campo. Hay que reconocer que tenían claro a quién querían en su fiesta. Ahora acércate a la ermita. Una celebración así necesita a alguien que la organice, y esa tarea cambió de manos.
Para profundizar
La ermita queda a un kilómetro del castillo de Los Blázquez. Es una distancia corta, de las que se hacen charlando. Eso explica en parte que la romería sea cosa de todo el pueblo: está lo bastante cerca para ir y lo bastante lejos para que ir sea ya parte de la fiesta. La cercanía también ha traído visitantes de fuera. La crónica de dos mil trece cuenta que vecinos de pueblos cercanos también acudieron a la romería. Pasados los años de cruce compartido con Valsequillo y La Granjuela, algunos de esos pueblos vuelven, ya como invitados y no como socios. Es un cambio de papel pequeño, pero dice mucho. Cada pueblo celebra lo suyo y deja la puerta abierta al vecino.
La hermandad de la Ermita de San Isidro Labrador
Quién cuida de la romería

Colócate frente a la fachada de la ermita, a una distancia desde la que la veas entera.
En mil novecientos ochenta y seis desapareció un organismo con nombre de ventanilla: la Cámara Agraria Local. Hasta entonces, se encargaba de la romería. Y de pronto la fiesta se quedó sin quien la llevara. Aquí la historia se pone interesante. Una publicación comarcal vincula el nacimiento de una nueva hermandad con aquella desaparición. Otra fuente local, en cambio, sitúa su creación en mil novecientos noventa y cuatro. Ocho años de diferencia. Los expertos aún no se ponen de acuerdo, y yo no voy a ser quien desempate. Lo que sí consta es lo que vino después. La hermandad no obtuvo el reconocimiento oficial del Obispado hasta dos mil seis, cuando la reconoció el obispo Juan José Asenjo. Piensa en lo que es eso: años de organizar la romería, de preparar la fiesta cada primavera, sin el sello oficial. Cuando uno se pone delante de esta fachada, conviene recordar que lo que sostiene una ermita no son solo sus muros. Son las personas que, año tras año, se ocupan de que haya fiesta. Y ahora entra conmigo en la ermita, porque allí vive el protagonista de todo esto, y hay un detalle sobre su calendario que no te esperas.
Para profundizar
La romería de dos mil trece nos deja una imagen muy concreta de lo que hace una hermandad. Ese año, hermanos y hermanas llevaron la imagen a hombros hasta la ermita. A hombros, o sea, sin ruedas ni motor. Cada paso lo daba alguien con el peso del santo encima. Es fácil pensar en una hermandad como un papel con sello, y por eso conviene fijarse en lo físico. Lo que da cuerpo a una asociación reconocida por el Obispado es, a la hora de la verdad, un grupo de vecinos que se turnan para aguantar una imagen durante un camino. La fachada que tienes delante es el final de ese trayecto.
Qué ver dentro de la ermita y cuándo se traslada la imagen
El santo que se va en mayo

Entra en la ermita y colócate frente al lugar donde se venera la imagen. Si hoy no la ves, sigue leyendo, porque quizá esté de viaje.
¿Dónde está San Isidro cuando no está en su ermita? Durante casi todo el año, aquí. Pero en mayo la imagen se traslada a la iglesia del pueblo, y allí pasa unos días rodeada de rezos. Luego vuelve, en romería, el cuarto sábado de mayo. Es decir, el santo tiene su casa en el cerro y pasa unos días en el pueblo, como quien visita a la familia. Durante su estancia, junto a la imagen se coloca una cesta para donativos. Esa cesta no se queda ahí muda: se rifa en la romería. Se me ocurre que más de uno habrá echado un donativo pensando en la cesta y no en el santo, y no seré yo quien lo juzgue. Y hay otro detalle que me gusta mucho. En la misa de romería se cantan canciones dedicadas al santo, con letras escritas por vecinos. No las encargó nadie a un autor de fuera. Las escribió gente del pueblo, para cantarlas con su gente. Eso, en un lugar de culto, importa: la voz del santo en esta misa es la voz de quien lo canta. Quédate un momento en silencio. Piensa que este espacio espera cada año a que vuelvan la imagen y las canciones.
Para profundizar
Durante los días en que la imagen está en el pueblo, se reza un triduo o una novena. Son días de recogimiento antes del bullicio. Después viene la salida. La crónica de dos mil trece la describe con carrozas, carretas, tractores y vecinos reunidos en la plaza. Es una mezcla muy de pueblo: lo agrícola y lo festivo en la misma fila, y la plaza como punto de partida. Al llegar a la ermita, la jornada culminó con una misa alrededor del mediodía. Imagínate la escena de ese regreso: el camino hecho, el santo otra vez en su sitio y el pueblo entero respirando después del esfuerzo. Y de nuevo, hasta el año que viene.
Prepara tu visita
- Cómo llegar: la ermita está en el cerro de Las Quiruelas, a un kilómetro del castillo de Los Blázquez. Se puede plantear el paseo desde el castillo.
- Horarios y acceso: confirma los horarios de apertura en la web del Ayuntamiento de Los Blázquez o en la oficina de turismo antes de ir.
- Mejor época para entender la ermita: la romería se celebra en mayo, con regreso a la ermita el cuarto sábado del mes.
- La imagen del santo: en mayo se traslada a la iglesia del pueblo. Si vas esos días, quizá no la encuentres en la ermita.
- Calzado y agua: el camino es a pie por el cerro. Lleva calzado cómodo y algo de agua.
- Respeto: es un lugar de culto en uso. Si hay celebración, guarda silencio y discreción.
Preguntas frecuentes
¿Qué ver en la Ermita de San Isidro Labrador
Se visita la ermita en el cerro de Las Quiruelas, su fachada y el lugar de culto a San Isidro. Lo más interesante es la historia de la romería: la hermandad, la imagen del santo y las costumbres de mayo, como la cesta rifada y las canciones.
¿Cómo llegar a la Ermita de San Isidro Labrador en Los Blázquez
La ermita está en el cerro de Las Quiruelas, a un kilómetro del castillo de Los Blázquez. Lo más cómodo es plantear el recorrido desde el castillo y hacer ese tramo a pie, con calzado cómodo, antes de empezar las paradas de la audioguía.
¿Cuál es la historia de la Ermita de San Isidro Labrador
La romería se dedicó primero a la Virgen de Fátima. Tras compartirla tres años con Valsequillo y La Granjuela, cada pueblo celebró la suya hacia 1952. En 1954 la Hermandad de Labradores y Ganaderos compró la imagen y la fiesta pasó a ser de San Isidro.
¿Cuál es el horario de la Ermita de San Isidro Labrador
No hay un horario fijo publicado en los datos manejados. Lo más fiable es consultar al Ayuntamiento de Los Blázquez o a la oficina de turismo. Como referencia, la romería se celebra en mayo, con regreso a la ermita el cuarto sábado del mes.
¿Cuánto tiempo se tarda en visitar la Ermita de San Isidro Labrador
No existe una duración oficial. La audioguía tiene tres paradas, así que cabe en un paseo corto. A ese tiempo hay que sumar el trayecto, ya que la ermita queda a un kilómetro del castillo de Los Blázquez.
¿Dónde está la imagen de San Isidro durante el año
La imagen permanece en la ermita durante el año. En mayo se traslada a la iglesia del pueblo, donde se reza un triduo o una novena. Después regresa en romería a la ermita el cuarto sábado de mayo.
¿Desde cuándo está reconocida la hermandad de San Isidro en Los Blázquez
La hermandad no obtuvo el reconocimiento oficial del Obispado hasta 2006, cuando la reconoció el obispo Juan José Asenjo. Las fechas de su creación varían según la fuente: una la vincula a 1986 y otra menciona 1994.
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