Segovia · Audiodescrita

Real Casa de Moneda de Segovia: historia, qué ver y audioguía

Versión audiodescrita de esta audioguía, para personas ciegas o con baja visión: en cada parada te decimos dónde estás, qué tienes delante y cómo es, de lo general a lo particular.

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Las paradas

Parada 1

Real Ingenio de Segovia: la ceca de Felipe II junto al Eresma

Una fábrica junto al río
Ponte aquí: Colócate en el acceso exterior, de cara a los cuerpos de la fábrica y al valle del Eresma.

Estás en el acceso exterior, fuera de las murallas de la ciudad. Delante de ti se extienden los cuerpos de la fábrica y, más allá, el valle del Eresma. El edificio queda pegado a la ribera, y el río está cerca. Cerca de aquí se encuentra el monasterio de El Parral. Esta descripción es breve porque solo contamos con lo que está comprobado: un conjunto industrial de varios cuerpos, junto al río.

¿Quién elige un lugar para hacer dinero con la fuerza de un río? Un rey, claro. Felipe II escogió este paraje, fuera de las murallas y junto al monasterio de El Parral, para instalar una ceca mecanizada. Una ceca es, simplemente, una fábrica de moneda. El conjunto se proyectó bajo la dirección de Juan de Herrera, y se levantó entre 1583 y 1588 aprovechando un molino que ya estaba junto al agua.

Piensa en la posición del edificio, pegado a la ribera. No es casualidad: el río daba la fuerza que movía las máquinas.

Y esas máquinas no eran de aquí. Llegaron desde Hall, en el Tirol, acompañadas por ocho técnicos que enseñaron a instalarlas y a ponerlas en marcha. Imagina el viaje de aquellas piezas, y a esos ocho forasteros explicando a los segovianos cómo funcionaba el invento.

Aquí viene el detalle que descoloca: el Real Ingenio no acabó de golpe con lo antiguo. Durante décadas trabajó en Segovia junto a la Casa Vieja, donde se acuñaba a martillo, como siempre. La modernidad, al principio, convivió con la tradición.

Cuando dejó de acuñarse, el edificio no quedó vacío. Se convirtió en fábrica de harina. Volvía a ser, en cierto modo, un molino.

Lo que hoy está en pie es fruto de una recuperación larga. Primero llegó la declaración de Bien de Interés Cultural, y luego la rehabilitación. El museo abrió sus puertas.

Y ahora, rodea el edificio: entre la fábrica y el río hay un jardín que te espera.

Para profundizar

La recuperación fue un proceso lento. La declaración de Bien de Interés Cultural llegó en el año 2000 y la rehabilitación se hizo entre 2007 y 2011. La conversión en fábrica de harina se produjo en 1879. En 1997, la asociación Amigos de la Casa de la Moneda reclamaba coordinación entre instituciones y actuaciones urgentes. En diciembre de 2025 el museo reabrió tras una renovación museográfica que incorporó recursos digitales y monedas digitalizadas en tres dimensiones.

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Rodea el edificio hasta el lado del valle, entre la fábrica y el río, donde está el Jardín del Rey.

Parada 2

Jardín del Rey de la Casa de Moneda de Segovia

El Jardín del Rey
Ponte aquí: Pasea por el Jardín del Rey, entre la fábrica y el Eresma, y vuelve la atención hacia el edificio, que se percibe más bajo desde el valle.

Estás en el Jardín del Rey, un espacio verde entre el edificio principal y el río Eresma. Desde este lado del valle, la fachada trasera de la fábrica baja se ve con sus contrafuertes. No tenemos más datos comprobados sobre medidas o colores de este jardín, así que dejamos que lo imagines con lo que oyes y notas.

Este jardín engaña. Tiene aire de capricho real, pero era también huerta y zona de servicio de la fábrica. Allí se cultivaban alimentos, y sus terrenos ayudaban a separar las máquinas del cauce.

La tradición turística lo presenta como un rincón íntimo para Felipe II. Es una interpretación del uso regio, no una prueba de que el rey paseara aquí a diario. Sí sabemos que la documentación del siglo XVIII ya recoge el nombre del jardín y su uso como huerta.

En 2016, el Ayuntamiento lo recuperó y lo abrió al público. La presentación habló de devolver un espacio de ocio y desconexión para los reyes cuando visitaban la ceca. Se contaba además que se entraba por una puerta individual, discreta.

Lo que pisas, eso sí, es un jardín restaurado, no uno intacto del siglo XVI. La recuperación retiró especies invasoras y repuso caminos y vegetación de huerta. Los frutales y los sauces junto al canal se plantaron de nuevo: lo que hay combina la traza recuperada con plantaciones renovadas.

Acércate al canal. Ese agua que corre junto a los senderos es el hilo que enlaza con la siguiente parada.

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Sigue el canal por el recorrido exterior hasta donde están las ruedas.

Parada 3

Acuñación hidráulica: canales y ruedas del Eresma

Canales y ruedas
Ponte aquí: Sigue el recorrido exterior junto a los canales, donde están las ruedas.

Estás en el recorrido exterior, al aire libre, junto al sistema de canales. En este tramo hay tres ruedas hidráulicas, que son reproducciones. El material no indica su tamaño, sus colores ni su aspecto exacto, así que no te los describo: lo que sí consta es que forman parte de una reconstrucción.

Lo que giraba aquí no era una sola rueda mágica que fabricara monedas. Era una cadena: el Eresma daba la energía mediante canales y ruedas hidráulicas, y cada rueda movía máquinas distintas.

Una de ellas, por ejemplo, podía mover el torno para fabricar rodillos. Otra, según un informe técnico, llegaba hasta la fragua, con un fuelle movido por agua, aunque en aquel momento no funcionaba. Los documentos describen además compuertas que repartían el agua hacia el canal principal y hacia la rueda del torno.

Y ahora el matiz que importa. Las ruedas que tienes delante son reproducciones: la información turística lo dice expresamente. El sistema histórico era sobre todo de madera y pedía un mantenimiento constante, así que no esperes maquinaria original conservada. Para la restauración del edificio se contó con asesoramiento especializado sobre el funcionamiento de los ingenios y el sistema exterior de canales.

Quizá lo más bonito es que la reconstrucción te deja entender algo que de otro modo se perdería: cómo un río se convierte en energía para hacer dinero.

Dentro, el metal te espera. La primera sala es la herrería.

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Entra en el edificio y dirígete a la sala de la herrería.

Parada 4

La herrería de la Casa de Moneda

La herrería
Ponte aquí: Entra en la sala de la herrería, donde hay reproducciones de herramientas y máquinas de forja.

En esta sala hay reproducciones de herramientas y máquinas vinculadas a la forja, el martinete y la fabricación de rodillos. Parte de la madera de las réplicas procede de los bosques del Real Sitio de La Granja. El material no dice su disposición, sus medidas ni su aspecto, así que no los describo; tampoco consta que se pueda tocar nada, por lo que no te invito a hacerlo.

Una fábrica de moneda necesitaba herreros. Aquí se producían los rodillos y troqueles que luego servían para acuñar: si faltaban, el proceso se detenía. Por eso la herrería no era un adorno, sino parte de una fábrica con oficios propios.

La documentación técnica asocia además el martinete y el torno a ruedas propias. Es decir, el agua también trabajaba el metal y las herramientas.

Ahora, lo que tienes delante. Las máquinas son reconstrucciones, no piezas originales del siglo XVI. La rehabilitación iniciada en 2007 incluyó analizar y reconstruir la maquinaria. Los planos no siempre permiten rehacer cada máquina al detalle, así que los investigadores compararon la ceca segoviana con otra instalación hidráulica semejante.

Y un detalle curioso: parte de la madera de las réplicas viene de los bosques del Real Sitio de La Granja. Patrimonio Nacional la cedió en 2010.

El proyecto buscó, en definitiva, volver a explicar los oficios y el funcionamiento de la fábrica. Cuando oigas hablar de rodillos, piensa que de aquí salían las herramientas.

Con ellas, vamos a ver cómo se convertía un lingote en moneda.

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Continúa por el interior hacia las salas de laminación y acuñación.

Parada 5

Del lingote a la moneda: laminación y acuñación

Del lingote a la moneda
Ponte aquí: Recorre las salas de laminación y acuñación, donde también hay recursos interactivos con monedas digitalizadas.

Aquí hay maquinaria reconstruida del recorrido de producción y vitrinas con monedas. En los recursos interactivos de la exposición renovada se pueden ampliar y girar monedas digitalizadas. El material no concreta el tamaño de las máquinas, sus materiales, su disposición ni la luz de las salas, así que no te los describo. Tampoco consta que se pueda tocar la maquinaria, por lo que no te invito a hacerlo.

En 1810 se acuñó aquí moneda con el nombre y el busto de José Bonaparte, durante la ocupación napoleónica. Esta ceca vio pasar a reyes, a invasores y a pretendientes.

Pero empecemos por el principio. La primera moneda del Real Ingenio se acuñó en 1586 y fue de plata. El proceso exigía estirar el metal en láminas, recocerlo para ablandarlo y limpiarlo antes de acuñar. Con el rodillo, la moneda se imprimía primero sobre la lámina y el recorte llegaba después, al revés que en técnicas posteriores.

Más tarde, la prensa de volante sustituyó a los rodillos. Antes, Felipe V había restringido la acuñación de oro y plata en Segovia, lo que redujo el papel de la ceca.

Y llega una anécdota estupenda. En la primera guerra carlista, las tropas de Zaratiegui forzaron una acuñación para el pretendiente Carlos María Isidro. Al grabador jubilado le pidieron algo curioso: añadirle bigote al troquel de Fernando VII.

La última acuñación segoviana fue en 1869, y después se desmontó la maquinaria.

Hoy la exposición recorre fundición, laminado, acuñación, contraste y numismática. Conviene distinguir las reconstrucciones de las piezas históricas. La renovación añadió reproducciones digitales en tres dimensiones, entre ellas el centén y los ocho reales de 1586.

Queda una última sala, y un monumento muy conocido te espera allí.

Para profundizar

Las emisiones con el nombre de José Bonaparte se conocen hasta 1813. Felipe V restringió la acuñación de oro y plata en 1728, y las primeras monedas con prensa de volante se acuñaron en 1772. El centén digitalizado es de 1623. Las reproducciones digitales en tres dimensiones se incorporaron en la renovación de 2025.

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Pasa a la última zona del museo, la exposición del dinero y el Centro de Interpretación del Acueducto.

Parada 6

Museo de la Casa de Moneda y Centro de Interpretación del Acueducto

El dinero y el Acueducto
Ponte aquí: Ve a las salas de la exposición del dinero y al Centro de Interpretación del Acueducto, dentro de la Casa de Moneda.

Aquí hay vitrinas con monedas, una vitrina dedicada a la evolución de la marca del Acueducto y recursos interactivos. También hay tres dioramas construidos por el cantero segoviano Alejandro Sanz. El material no dice cómo son sus rasgos, su postura ni su colocación exacta respecto a ti, así que no los describo. Tampoco consta que esté permitido tocar la talla, por lo que no te invito a hacerlo.

Las monedas hechas aquí llevaban un símbolo: el Acueducto. Aparece como marca de ceca, es decir, la señal que indica dónde se acuñó una moneda, y acabó siendo emblema reconocible de la ciudad. Su perfil circulaba así mucho más allá de Segovia.

No siempre era idéntico: cambiaron el número de arcos y el detalle según las emisiones y los grabadores. Esa evolución está en las vitrinas.

La exposición permanente explica la historia del dinero, las técnicas de acuñación y los oficios de la ceca. El Centro de Interpretación del Acueducto se creó dentro del proyecto de recuperación.

Y aquí está lo más inesperado. Se retiró de su hornacina para restaurarla, la intervino el restaurador Graciano Pancieri, y en 2021 se instaló en el centro. Aquí está protegida, en interior.

La renovación añadió un audiovisual de casi cinco minutos y recursos interactivos para examinar monedas, como el centén de oro de 1623, que apenas se aprecia por su tamaño.

Al salir, el Acueducto sigue en la ciudad. Ahora sabes que también viajó en el bolsillo de mucha gente.

Para profundizar

El Centro de Interpretación del Acueducto se creó en 2012. La Virgen se retiró de su hornacina en marzo de 2019. La renovación del museo es de diciembre de 2025.

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Créditos de las fotos

Fotos con licencia libre (Wikimedia Commons y otros archivos), publicadas sin retocar.