Segovia · Audiodescrita

Barrio de San Millán de Segovia: historia, leyendas y qué ver

Versión audiodescrita de esta audioguía, para personas ciegas o con baja visión: en cada parada te decimos dónde estás, qué tienes delante y cómo es, de lo general a lo particular.

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Las paradas

Parada 1

Plaza de Santa Eulalia y la Casa Grande pañera de Segovia

La fábrica que ya no está
Ponte aquí: En la plaza de Santa Eulalia, frente a la iglesia. Después, mira hacia el solar donde estuvo la Casa Grande, hoy ocupado por edificios universitarios.

Estás en la plaza de Santa Eulalia, en el extremo sur de la ciudad medieval, fuera de las murallas. Delante de ti está la iglesia de Santa Eulalia, que preside la plaza, una de las más recoletas del barrio. Del resto de la plaza no tengo más detalles ciertos, así que te propongo que la explores con el oído y con los pies, junto a tu acompañante. Si tu acompañante te las describe, tendrás delante lo que ha sustituido a la fábrica.

Aquí estuvo la Casa Grande, la fábrica de paños más importante de Segovia, y hoy ya no se conservan sus edificios. La plaza pertenece a Santa Eulalia, que fue parroquia del Arrabal Grande, el barrio de los trabajadores y fabricantes de paños de la ciudad. Y la gran empresa del arrabal se llamó la Casa Grande, la antigua fábrica de Ortiz de Paz. Llegó a ser descrita como el establecimiento pañero más importante de Segovia durante el siglo XVIII y la primera mitad del 19.

Después vino un giro curioso. En 1877 el Ayuntamiento compró el edificio para alojar al Regimiento de Artillería. La ciudad había movido recursos para atraer a ese regimiento, así que la fábrica cambió el oficio por el uniforme. Los edificios aguantaron todavía más de un siglo. En 2006 se derribaron para levantar construcciones universitarias de nueva planta.

Por eso lo que hay hoy en ese solar es nuevo. La Casa Grande ya no se mira: se imagina, apoyada en la plaza y en la iglesia que sirvieron a quienes trabajaban dentro. Un barrio entero madrugaba para tejer lo que Segovia vendía.

Y ahora camina hacia la Casa de la Tierra. Allí, cuentan, los segovianos se plantaron ante un rey.

Para profundizar

Cuando se hicieron obras en la parroquia de Santa Eulalia, la intervención arqueológica documentó una canalización de drenaje de 22 metros, asociada a reformas del primer tercio del siglo XVII. Es una zanja discreta, pero muestra que el subsuelo de la plaza guarda capas de historia. El arrabal sigue dando que hablar bajo tierra: en 2025 se anunció la presentación de hallazgos de otra intervención arqueológica en el barrio. Y del siglo XX queda una historia más: décadas después de que el espacio fabril pasara a uso militar, el recinto volvió a manos municipales mediante un convenio. El historiador Javier Mosácula María ha guiado visitas patrimoniales dedicadas a la Casa Grande y a los trabajadores del paño.

Parada 2

Casa de la Tierra de Segovia: fachada pintada y sede de la Comunidad

La casa donde un rey cedió
Ponte aquí: Ante la Casa de la Tierra, de frente a la fachada. Más tarde, acércate a la portada secundaria.

Estás ante la Casa de la Tierra, de frente a su fachada, que es el frente exterior del edificio. Lo describo de lo general a lo particular. Es un edificio del siglo XVIII, y su fachada está cubierta de pinturas murales y de esgrafiados, que son dibujos grabados sobre el revoco, la capa de mortero que cubre el muro. Es lo más llamativo del edificio: una fachada decorada, no un muro liso. También hay esgrafiados dentro. Es sobria como una puerta de piedra puede serlo, al lado de tanta fachada pintada. Si tu acompañante te lo permite y la piedra es accesible desde la calle, pregúntale por su aspecto; yo no puedo asegurarte que se pueda tocar.

Un rey tuvo que dejar libre una casa porque los segovianos protestaron. Ocurrió con el edificio que precedió a este, la Casa de los Pueblos. Allí se reunían y se alojaban los procuradores sexmeros de la Comunidad, los representantes de los pueblos de la tierra segoviana. Pero los séquitos reales llegaron a ocupar la casa como residencia temporal. Las protestas de la ciudad llevaron a Enrique cuarto a liberar el edificio de ese uso. Su decisión fue confirmada después por los Reyes Católicos y por Felipe segundo.

El edificio que tienes delante se construyó entre 1746 y 1748, sobre el solar de aquella casa. El proyecto se atribuye a José de la Calle, y la maestría de obra, a Antonio Ortiz. De la Calle trabajó también como aparejador mayor de las obras de Fernando sexto en La Granja.

La función no ha cambiado: es la sede de la Comunidad de Ciudad y Tierra de Segovia. Once sexmeros la representan en sus juntas mensuales.

Pero el barrio guarda otra casa, más oscura y más famosa, con dos nombres y dos historias.

Parada 3

Casa del Crimen y Barrio de las Brujas en Segovia

La casa con dos historias
Ponte aquí: En la calle Carreta o en Escultor Marinas, ante la fachada del palacio Ayala-Berganza. Se contempla desde la vía pública.

Estás en la vía pública, en la calle Carreta o en la calle Escultor Marinas, delante de la fachada del palacio Ayala-Berganza. El palacio se contempla desde fuera; no se presupone acceso al interior. Del aspecto concreto de su fachada no tengo datos comprobados de materiales, colores ni medidas, así que prefiero no inventarlos: tu acompañante podrá contarte lo que ve, de abajo arriba y de izquierda a derecha.

Esta casa guarda dos historias distintas, y la primera da nombre a la Casa del Crimen. Empecemos por la más grave. El 31 de mayo de 1892, tres ladrones entraron en el palacio y mataron a Alejandro Bahín y a Isabel García, su sirvienta. Los presuntos asesinos fueron hallados años después. El texto que lo recoge los identifica como las últimas víctimas segovianas del garrote vil. De ahí viene el nombre popular de Casa del Crimen. En 2022 se declaró su protección como monumento.

La casa llevaba años cerrada cuando, a comienzos del siglo XX, se instaló en ella el pintor Ignacio Zuloaga, que la convirtió en residencia y estudio. En 1907 pintó aquí Las brujas de San Millán.

Y de ese cuadro nace la otra historia, la de las brujas. Cuenta la tradición que Ramón Uranga, amigo de Zuloaga, oyó ruidos en un sótano y encontró allí un supuesto aquelarre. Según el relato, Uranga le dijo al pintor que las ancianas convocaban a Satanás, y de ese episodio habría salido el cuadro. Otra tradición lo vincula con mujeres mayores vestidas de negro que acudían a misa en San Millán. Son relatos transmitidos, no hechos probados.

Así que el barrio de las Brujas y la Casa del Crimen reúnen dos relatos distintos: una leyenda y un doble asesinato. Entra en la iglesia, que está a pocos pasos.

Parada 4

Iglesia de San Millán de Segovia: historia, atrio y torre

Un atrio, una torre y mucho más abajo
Ponte aquí: Recorre el exterior de la iglesia de San Millán y, desde fuera, eleva la vista hacia la torre.

Estás en el exterior de la iglesia de San Millán, y vas a rodearla. El recorrido te irá dejando el edificio a un lado. No tengo datos comprobados de medidas, colores ni materiales de estas partes, así que no te los doy: tu acompañante podrá describírtelos si quieres.

La torre de esta iglesia guarda restos de algo más antiguo que la propia iglesia. San Millán es Bien de Interés Cultural y un modelo destacado del románico segoviano. Fue construida a imagen de la catedral de Jaca. Y la torre conserva restos de un edificio anterior de estilo mozárabe. La descripción parroquial apunta a una posible fase del siglo X. No confundas esos restos con la totalidad del edificio: son una capa más en la historia del templo.

Piensa ahora en el atrio porticado. No era un simple pasillo. Cumplía una función de reunión vecinal, como los soportales de una plaza. Allí se encontraba el barrio.

Y bajo ese atrio, la arqueología guarda otra sorpresa. En el atrio norte se documenta un uso sacralizado del lugar desde época romana, con restos celtibéricos in situ. Es decir, mucho antes de que existiera esta iglesia, la gente ya consideraba sagrado este rincón.

En 1929, el arquitecto Cabello Dodero y el marqués de Lozoya encontraron restos de una techumbre de madera y estudiaron su importancia.

Si dentro de poco entras en el templo, encontrarás el rito más vivo del barrio.

Para profundizar

El estudio de aquella techumbre apareció en 1934, en el primer número de Universidad y Tierra, el boletín de la Universidad Popular Segovia. El turismo municipal destaca también que la decoración y las bóvedas conservan influencias islámicas, un rasgo distintivo del templo. La parroquia explica su historia y la de su entorno, ligada a San Roque. En 2025 se presentó una intervención arqueológica del arrabal que amplió la atención sobre el pasado romano local.

Parada 5

Voto a San Roque en Segovia: tradición del 16 de agosto

El voto a San Roque
Ponte aquí: Dentro de la iglesia de San Millán, ante la imagen de San Roque.

Has entrado en la iglesia de San Millán, un templo románico. Delante de ti, ante la imagen de San Roque, es donde se sitúa esta parada. No tengo datos comprobados sobre la talla, su tamaño, su materia ni su colocación dentro del templo, ni sobre quién la trasladó aquí, así que no los invento: tu acompañante podrá describírtela. Tampoco consta que se pueda tocar, de modo que te invito a escucharla y a guardar silencio ante ella, como en cualquier templo.

Cada 16 de agosto, una ciudad entera cumple una promesa que se remonta a 1599. Aquel año hubo una epidemia de peste. Según el relato del cronista Diego de Colmenares, causó alrededor de 12.000 muertes. Segovia se encomendó entonces a San Roque. Hoy el voto se renueva cada 16 de agosto, en la iglesia de San Millán, y la ceremonia va seguida de una procesión con la imagen del santo por el barrio.

No siempre ha sido así. En 2020, en plena pandemia, la imagen fue llevada a la Catedral, y la alcaldesa Clara Luquero hizo allí el acto. En 2021 el voto volvió a San Millán, y la alcaldesa lo renovó postrada ante la imagen.

Esa imagen de San Roque es lo que vienes a conocer. Si coincides con el 16 de agosto, podrás oírla pasar también por las calles, en el recorrido de la procesión.

Quizá por eso este templo de arrabal tiene un papel especial. Lo que aquí se renueva cada año no es solo del barrio.

Para profundizar

El párroco Jesús Cano subrayó que el voto no es exclusivo del barrio: se realiza en nombre de toda Segovia. En 2026, el alcalde José Mazarías lo renovó acompañado por miembros de la corporación municipal. La escena enlaza dos cosas: una promesa nacida de una epidemia y una ciudad que sigue reuniéndose en torno a ella en un templo de arrabal.

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Créditos de las fotos

Fotos con licencia libre (Wikimedia Commons y otros archivos), publicadas sin retocar.