Oviedo · Audiodescrita
La Balesquida o Martes de Campo en Oviedo: historia y qué ver
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Las paradas
Capilla de la Balesquida en Oviedo: historia y qué ver
La capilla de las tijerasDelante de ti tienes la capilla, una iglesia pequeña, de una sola nave con planta rectangular. Más adelante, en la esquina que da a la plaza de Porlier, queda el balcón del que cuelgan las tijeras. Frente a la capilla está la catedral de Oviedo.
Vamos a describir la fachada de abajo arriba. En la parte baja está la puerta, un arco de medio punto: una curva redonda, como media circunferencia sobre dos lados rectos. La fachada es de estilo barroco, de líneas simples, sin grandes adornos. En la esquina, a la altura del balcón, cuelgan unas tijeras de sastre.
En el balcón de la esquina cuelgan unas tijeras. No son decoración caprichosa: son el símbolo de los sastres, los alfayates, que fueron el corazón de esta historia.
La tradición cuenta que todo empezó con una mujer, Velasquita Giráldez. Según la tradición fundacional, el cinco de febrero de 1232 hizo una donación a la cofradía de los alfayates y a otros vecinos de Oviedo. Con ella nació un hospital para pobres y necesitados. Incluía 10 camas y bienes para sostenerlas. De su nombre, dicen, viene el de La Balesquida.
Ahora vuelve a la fachada. Es barroca y tiene todo el aspecto de llevar ahí desde siempre. Pues no. Esta capilla se levantó en 1725, obra del arquitecto Pedro Muñiz Somonte. Lo que tienes delante es del siglo XVIII; la capilla del siglo XIII, la de Velasquita, ya no está.
Y el edificio ha tenido sus sustos. En 2001 se desplomó el techo. La capilla se rehabilitó ese mismo año con una colecta en la que sumaron sus aportaciones particulares e instituciones. Dentro se venera una pequeña Virgen con el Niño sentado en su regazo, que se considera del siglo XIII. Eso sí: está muy restaurada, así que lo antiguo es la devoción más que la madera.
Detrás de esta puerta hay mucha historia, pero la plaza donde estás también tiene la suya.
Para profundizar
Entre los dos grandes años de la capilla hubo más vaivenes. Fue reconstruida en 1875 y restaurada en 1952. El mayordomo de la obra del siglo XVIII fue Baltasar González Solís.
En 1450 los cofrades recogieron unas ordenanzas que atribuían a Velasquita. La fundadora seguía mandando, aunque fuera sobre el papel.
En 1809, ante el temor a la entrada de tropas francesas, la Junta Suprema ordenó usar la capilla como polvorín. Las imágenes se trasladaron a San Tirso y no volvieron hasta 1812.
En 1929 el mayordomo Ángel Álvarez Zapico alertó de la crisis. La cofradía llegó a plantearse disolverse y entregar capilla, ropas y alhajas al Obispado.
Plaza de Alfonso II el Casto: procesión y pregón del Martes de Campo
Una plaza que fue un barrioDelante de ti tienes la capilla, pequeña. La catedral queda frente a la capilla, a su lado.
Hasta 1932, donde ahora pisas había una manzana de casas. Frente a la capilla existía una plazuela que se llamaba, con toda lógica, plaza de la Balesquida. Imagina el vacío que hoy te rodea relleno de tejados: así la conocieron los cofrades durante siglos.
Antes de la fiesta de hoy, la procesión formaba parte de la vida de este barrio. La fiesta se celebra el primer martes posterior a Pentecostés y se conoce como Martes de Campo o Martes del Bollo. Se abre con el pregón. Y antes existía además la Fama, un heraldo que recorría las calles montado y vestido con elegancia. Anunciaba la función y pegaba en las esquinas el programa impreso.
El cortejo era un espectáculo. En las paradas, dos alfayates jugaban a la pica y bandera. Y en la antigua Bojiganga iban jóvenes disfrazados con vejigas atadas a palos, que usaban para apartar a la multitud. Un servicio de orden muy particular, hay que reconocerlo, y probablemente muy eficaz.
La procesión podía llegar hasta Santa Ana de Mexide, en Vega. Era un destino campestre, y de ahí el nombre de Martes de Campo. Hoy el traslado religioso une la capilla con la iglesia de San Tirso el Real y forma parte de los actos de Pentecostés.
Si quieres seguir el camino de la imagen de la Virgen, ve hacia San Tirso. Allí espera la fundadora.
Para profundizar
En 2025 la procesión de traslado salió de la capilla hacia San Tirso para los actos religiosos. Es el mismo trayecto corto que sigues tú ahora, con otros pasos y otra música.
Iglesia de San Tirso el Real y la lápida de Velasquita
San Tirso y la lápida de VelasquitaJunto a una columna, la que indica la inscripción funeraria, se encuentra la lápida de Velasquita Giráldez.
Una lápida dice quién fue Velasquita: fundadora del hospital y de la cofradía. Su texto dice que yace al pie de esa columna. El texto que lleva no es del siglo XIII. La inscripción conservada es posterior a la fecha medieval que conmemora. Es un homenaje hecho mucho después a una mujer que ya entonces era memoria.
San Tirso es el destino de la procesión de Nuestra Señora de la Esperanza y sede de los actos religiosos de Pentecostés. La relación entre la cofradía y esta parroquia no es casual. Viene de la fundación, porque la dotación de Velasquita exigía pagar al capellán de San Tirso por las misas.
Y la fundadora no quedaba fuera del recorrido. Ante su sepultura se rezaba un responso, de modo que el paso por San Tirso unía la memoria de Velasquita con la fiesta pública. Una fundadora que, 800 años después, sigue recibiendo visita.
El templo, además, se cuida como algo vivo. En 2026 la parroquia inició una evaluación de sus bienes muebles para estudiar su estado y orientar posibles reformas y restauraciones. La inspección es visual, con un registro sistemático de cada pieza. No busca el origen de la fiesta, sino cómo están hoy las cosas que el uso y la devoción han ido sumando.
Las restauradoras Ana Begoña Fernández y Montserrat describieron el trabajo como un estudio pieza a pieza, atento también a su relación con el edificio y con su uso.
Cuando salgas, quédate con el olor a vela y piedra. Lo que viene ahora huele a otra cosa: a pan y a chorizo.
Martes del Bollo en el Campo de San Francisco
El bollo en el Campo de San FranciscoEstás en el Campo de San Francisco, un parque en el centro de la ciudad, con paseos arbolados a tu alrededor. Uno de ellos es el paseo del Bombé, donde se instaló la carpa del reparto en 2025. Es un lugar para el encuentro: en los días de fiesta, las crónicas hablan de grupos almorzando bajo los árboles.
Aquí el protagonista es un bollo. Se asocia al Campo de San Francisco desde fines del siglo XVIII, aunque el lugar y el recorrido festivo han cambiado con el tiempo.
El reparto histórico era de un bollo de media libra de pan de fisga y medio cuartillo de vino. Nadie lo recibía por pasar por allí: había que acreditar la condición de cofrade. Hoy el sistema funciona mediante vales equivalentes. Y el menú también cambió. El pan de escanda y el torrezno fueron dejando paso al bollo relleno de chorizo, el que identifica hoy la jornada.
La escala, desde luego, es otra. En 2025 las dos entidades organizadoras anunciaron el reparto de 5700 bollos y botellas de vino entre sus socios, de vuelta en el paseo del Bombé. Para la degustación se instalaron mil sillas y 200 mesas. Un almuerzo gremial con servicio de banquete.
El lugar del reparto no es sagrado. En 2024 la entrega se trasladó a la plaza de Porlier y la degustación se organizó en mesas de la plaza de la Catedral. Al año siguiente volvió aquí.
Quien venía al campo no era solo cofrade. Las crónicas describen familias comiendo bajo los árboles y grupos de todas las condiciones reunidos. Una romería urbana, en pleno centro de la ciudad.
Según la tradición, la fiesta empezó con una mujer, Velasquita, y un hospital con camas para los pobres. Y todavía hoy, cada año, alguien come gracias a ella.
Para profundizar
En la antigua hospitalidad de la cofradía, 10 ancianas conocidas como las vieyes de la Balesquida tenían ración preferente en los repartos.
En el reparto antiguo los cofrades presentaban su título personal. La Sociedad Protectora nació en 1930, cuando la continuidad de la fiesta se veía amenazada. Entre sus promotores estuvieron Ramón Prieto Pazos y José A. Buylla.
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Créditos de las fotos
- Andreas F. Borchert · CC BY-SA 4.0
- Enric · CC BY-SA 4.0
- D.Rovchak · CC BY-SA 4.0
- Fernando · CC BY-SA 4.0
- yo · CC BY-SA 3.0
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