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Xenodoquio de Mérida: el supuesto hospital de Masona y su debate

Junto a las vías del tren, en Mérida, hay unos muros bajos que durante años se explicaron como el hospital de peregrinos del obispo Masona. Hoy esa explicación convive con otra más reciente. Esta audioguía te cuenta qué ves, qué se supone y qué se discute.

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Recreación ilustrativa: Xenodoquio de Mérida: el supuesto hospital de Masona y su debate

Las paradas

Recreación ilustrativa: Vista general de las ruinas del Xenodoquio de Mérida
Parada 1

Xenodoquio de Mérida: el supuesto hospital del obispo Masona junto a Santa Eulalia

Un hospital junto a la santa
Ponte aquí: Colócate en el borde del espacio visitable, antes de acercarte a los muros, y abarca el conjunto con la mirada.

Lo primero que conviene saber es que esto no es un edificio. Es el dibujo de un edificio. Lo que tienes delante son restos excavados y preparados para la visita, y el Consorcio de Mérida documenta esa adecuación en 1995. Los muros no han llegado enteros hasta hoy.

Aun así, la historia que se cuenta aquí es de las que enganchan. Según la explicación más conocida, este lugar fue un xenodoquio, es decir, un albergue de peregrinos y hospital para enfermos pobres. Lo habría mandado construir el obispo Masona en el siglo VI.

¿Y por qué aquí? Porque estás junto al entorno de Santa Eulalia, cuyo sepulcro atraía a viajeros de todas partes. Esa es la historia más repetida: los peregrinos llegaban a la tumba de la santa y, según la interpretación tradicional, Masona les procuraba alojamiento a las puertas de la ciudad. Es una idea tan redonda que se entiende que haya durado.

Pero hay un giro. Un investigador advierte, en un trabajo de 2025, que proyectar el relato escrito sobre las ruinas puede forzar su interpretación. Dicho de otro modo: quizá hemos leído las piedras con el cuento ya en la cabeza.

Un dato más, para situarte: el conjunto figura entre los bienes protegidos de la declaración de Mérida como Patrimonio de la Humanidad, con el nombre de Basílica de Santa Catalina, Xenodoquio.

Acércate a los muros. Vamos a ver qué dice la planta.

Recreación ilustrativa: Ábside y contrafuertes del Xenodoquio de Mérida
Parada 2

Qué ver en el Xenodoquio: eje, ábside y contrafuertes

El eje y el ábside
Ponte aquí: Sitúate frente al cuerpo rectangular y su extremo redondeado, el ábside.

Sigue con la mirada la línea más larga del conjunto. Es un cuerpo rectangular orientado de este a oeste que termina en un ábside, esa terminación semicircular que recuerda a una iglesia.

A ambos lados del ábside se describen habitaciones, casi gemelas. Compara una con otra: la simetría es evidente. Y en sus muros verás contrafuertes, refuerzos pegados a la pared.

Aquí aparece una pregunta de arqueólogo. Los cimientos son muy gruesos, más de lo que haría falta para un solo piso. De ahí nació la propuesta de una segunda planta con galería porticada. Conviene decirlo claro: es una posibilidad que se deduce de los cimientos, no una galería que haya sobrevivido. Lo que sí está a la vista son los contrafuertes. La planta alta, en cambio, solo está en la reconstrucción de quienes estudian el edificio.

Es curioso. Lo que no se ve, el piso de arriba, es lo que más se comenta. Y lo que se ve, un muro con su refuerzo, pasa desapercibido.

Hay más piezas de este rompecabezas hacia el norte.

Recreación ilustrativa: Alas transversales y estructura cuadrada del Xenodoquio de Mérida
Parada 3

Plano del Xenodoquio: alas, torre hipotética y origen discutido

Alas cruzadas y un cuadrado en el norte
Ponte aquí: Muévete hacia la zona donde las alas atraviesan el edificio de norte a sur y, después, mira hacia el extremo norte del conjunto.

Aquí el plano se complica. Dos alas rectangulares cruzaban el cuerpo central de norte a sur, y cada una estaba dividida en tres naves. Intenta distinguir la nave central, que se describe como porticada y a modo de corredor, de las estancias laterales, que se abrían a ella. Con esa lectura, es fácil imaginar un paseo entre habitaciones. Pero ojo: esa vida cotidiana es una reconstrucción interpretativa de la planta, no una escena documentada.

Ahora busca el cuadrado del ángulo norte. Es una estructura independiente. Se ha propuesto que fuera una torre o un campanil, y la fuente patrimonial no decide entre ambas. Sigue siendo hipótesis.

Otro detalle cuenta mucho: el edificio se levantó junto a una antigua necrópolis, y se reutilizaron materiales constructivos del cementerio. Además, una parte quedó excavada a finales de los años 90, y otra sigue bajo el balasto de las vías del tren. Es decir, parte del plano está enterrada bajo las piedras de la vía.

Y llega el giro. Según la síntesis patrimonial, el edificio habría estado en uso unos tres siglos y acabado hacia finales del siglo IX. Pero los expertos aún discuten el origen. Un artículo de 2025 plantea que la identificación tradicional, asistencial y visigoda, puede ser forzada, y recoge una alternativa: que el promotor fuera ʿAbd al-Raḥmān segundo, en época emiral, y no Masona.

Así que tienes ante ti un hospital, o tal vez otra cosa. Un edificio con nombre de obispo que tal vez no fue de ningún obispo.

Para profundizar

La discusión no es menor. Si fuera obra emiral, cambiaría el siglo y el promotor del edificio. Si fuera obra de Masona, encajaría con la historia del peregrino que llega a la tumba de Eulalia. Hoy el debate sigue abierto, y el mapa de muros bajos que tienes delante admite las dos lecturas.

Editado por Manuel García Solís, editor responsable · Cómo hemos hecho esta audioguía · Actualizado el 19/10/2026

Preguntas frecuentes

¿Qué era el Xenodoquio de Mérida?

La explicación más conocida lo presenta como albergue de peregrinos y hospital para enfermos pobres, del siglo VI. Un artículo de 2025 advierte que esta identificación puede ser forzada y recoge una alternativa emiral. El debate sigue abierto.

¿Quién fundó el Xenodoquio?

La tradición lo atribuye al obispo Masona, en el siglo VI. Una lectura alternativa de 2025 propone una promoción en época emiral, bajo ʿAbd al-Raḥmān II. Los expertos aún discuten cuál es la correcta.

¿Para quién se construyó, según la tradición, el supuesto hospital visigodo?

Según la interpretación tradicional, para peregrinos que llegaban al sepulcro de Santa Eulalia y para enfermos pobres. Masona les procuraría alojamiento junto a la ciudad. Es la historia más repetida, aunque hoy se matiza.

¿Dónde están los restos del Xenodoquio?

En Mérida, junto al entorno de Santa Eulalia. Una parte fue excavada a finales de los años noventa y otra queda bajo el balasto de las vías ferroviarias. Figura entre los bienes protegidos de Mérida como Patrimonio de la Humanidad.

¿Qué se conserva del Xenodoquio?

Restos excavados, no un edificio completo: un cuerpo rectangular este-oeste con ábside, habitaciones laterales con contrafuertes, alas transversales de tres naves y una estructura cuadrada al norte. Se adecuó para la visita en 1995.

¿Tuvo el Xenodoquio una segunda planta?

Es una propuesta basada en el grosor de los cimientos, que sugieren una planta alta con galería porticada. Se presenta como posibilidad, no como alzado conservado: lo que se ve son los cimientos y los contrafuertes.

¿Qué era la estructura cuadrada del norte?

Es una estructura independiente en el ángulo norte. Se ha propuesto que fuera una torre o un campanil, pero es solo una hipótesis y las fuentes patrimoniales no deciden entre ambas.

¿Cuánto tiempo estuvo en uso el Xenodoquio?

Según una síntesis patrimonial, habría permanecido en uso unos tres siglos y terminado su vida hacia finales del siglo IX. Se levantó junto a una antigua necrópolis, reutilizando materiales constructivos del cementerio.

Fuentes consultadas

Cada dato de esta guía lleva una cita comprobada en su fuente. Las principales:

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