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Caramelos de violeta en Madrid: historia, violeteras y tiendas históricas
Una estatua que cambió de sitio, unas vendedoras de flores que probablemente dieron nombre a un dulce y dos tiendas con historias propias. Esta audioguía recorre el centro de Madrid siguiendo el rastro de un caramelo pequeño, con forma de flor de cinco pétalos. Por el camino descubrirás quiénes eran las violeteras, por qué esta golosina huele a Madrid y qué sabemos de verdad sobre su origen.
Versión audiodescrita de esta audioguía, para personas ciegas o con baja visión.

Las paradas

La Violetera de las Vistillas: la estatua de bronce de Santiago de Santiago
La violetera que cambió de sitioMide un metro 60, es de bronce y parece de otro siglo. Pero la mujer que tienes delante es de los años 90: un proyecto municipal de 1990 la encargó al escultor Santiago de Santiago.
Es una violetera, una de las vendedoras de flores que animaban las calles de Madrid. El escultor la pensó, además, como homenaje a un músico, José Padilla, autor de la melodía La Violetera. Aquel proyecto llegó a plantear que la melodía sonara junto a la estatua a determinadas horas. La idea no llegó a realizarse, aunque tenía su encanto.
Mira la cesta. El primer modelo del escultor no la llevaba: la violetera sostenía un ramo. La cesta llegó después y se quedó.
Ahora baja la vista al pedestal. Es de caliza blanca y, en su cara frontal, lleva una placa de bronce con una dedicatoria. Presenta a la violetera como un anuncio de la primavera en Madrid.
Esta señora no ha estado siempre aquí. Fue trasladada a estos jardines el 13 de junio de 2003, después de pasar un año en los almacenes municipales. La mensajera de la primavera, un año entre trastos del Ayuntamiento.
¿De dónde la sacaron? De una esquina muy céntrica, la de Alcalá con Gran Vía. Vamos hacia allí.
Detrás de la estatua hay una pequeña historia de cortesía. Los representantes de la Casa Museo José Padilla llevaron al rey Juan Carlos primero los planos, una biografía del compositor y un disco. Así, el homenaje a Padilla no solo quedó en el bronce: se presentó, con música incluida, a las más altas instancias.

Violeteras de Madrid en Alcalá y Gran Vía: dónde se vendían violetas
Alcalá con Gran Vía: de dónde viene la violeteraEn 1991, justo aquí, se inauguró una violetera de bronce. Era la misma que acabas de ver en las Vistillas: la escultura trasladada, no una réplica. Aquí la inauguró el alcalde Agustín Rodríguez Sahagún, y la calle de Alcalá no era una elección al azar. Era conocida por la venta callejera de violetas, así que la estatua tenía doble sentido.
Porque las violeteras existieron. El Ayuntamiento las cuenta entre los personajes habituales de las calles madrileñas en la primera mitad del siglo XX. Ofrecían ramilletes de flores naturales, cuya presencia anunciaba la llegada de la primavera. Su figura la hizo reconocible para generaciones el cuplé La Violetera, popularizado por Sara Montiel.
Ahora, un matiz que cambia lo que quizá creías. Un ramillete de flor fresca no es un caramelo. Lo más probable es que el caramelo de violeta madrileño, hoy pequeño y con forma de flor de cinco pétalos, heredara el nombre y el imaginario de esas vendedoras.
La estatua duró poco en esta esquina. En noviembre de 2000, una campaña ciudadana consiguió retirarla: algunos la veían de estética anticuada. En julio de 2002, los tres grupos municipales acordaron buscarle otro lugar en las Vistillas. La socialista Matilde Fernández pidió una zona ajardinada y un tono menor. Inés Sabanés defendió las Vistillas porque allí se celebraban verbenas tradicionales y la figura resultaría más armónica.
Y así la violetera se fue a las verbenas. Nosotros nos vamos a la Puerta del Sol, donde empieza la historia del dulce.
El origen del primer caramelo de violeta sigue abierto: una casa lo sitúa en 1852 y otra documenta su apertura en 1915.

La Pajarita en la Puerta del Sol: el origen de una dulcería de 1852
Puerta del Sol: la casa del pajaritoBajo esta plaza hubo un obrador. Ocupaba unas cuevas bajo la tienda y parte del local vecino.
La tienda se llamaba La Pajarita. Su fundador, Vicente Hijós y Palacio, abrió un establecimiento en la Puerta del Sol en 1852, bajo el reinado de Isabel segunda. Vendía cafés, chocolates, caramelos y tés. La tienda original ya no funciona en esta plaza: en 1991 cerró el histórico número seis y la casa quedó con un único local, en la calle de Villanueva, 14.
El nombre tiene padrino. Miguel de Unamuno, aficionado a la papiroflexia y amigo de Vicente Hijós, habría sugerido La Pajarita en el Café de Levante. Un pájaro de papel que acabó siendo marca.
Hay también una escena más grave. José Canalejas compró caramelos y habló con Vicente Hijós poco antes de ser asesinado, cerca del escaparate de la librería San Martín. Una conversación corriente, antes de un día que no lo fue.
Con los años, Vicente cedió el negocio, el cuatro de agosto de 1927, a su sobrino nieto Lorenzo Aznárez Gil. No tuvo descendencia. La fama de la tienda llegó incluso a la zarzuela: el protagonista de una de ellas adoptaba el nombre de la dulcería como mote.
Pero ¿fue esta la cuna del caramelo de violeta? Una casa dice que sí, otra habla de 1915. Para seguir la pista, caminamos unos pasos hasta la plaza de Canalejas.

La Violeta, comercio centenario de la plaza de Canalejas
La Violeta: una fachada de maderaAquí huele a flor, pero de las que se comen. La Violeta abrió en Canalejas seis en 1915, fundada por Mariano Gil y Pilar Temiño. Antes había en el local una pastelería llamada El Postre. Mariano le cambió el nombre y amplió la oferta con bombones, frutas escarchadas y caramelos.
La madera y los escaparates curvos son rasgos materiales conservados del comercio, no del Madrid del siglo XIX: aquí hablamos del siglo XX. Dentro, si está abierta, verás las cajitas de caramelos, transparentes. El producto tiene forma de violeta de cinco pétalos y se aromatiza con esencia de la flor. Compáralo con el ramillete de las violeteras: se parecen en el nombre, no en la materia.
La tienda tuvo clientes famosos. Jacinto Benavente era cliente habitual y goloso. José Millán-Astray, en cambio, prefería los caramelos largos, distintos de las violetas que dieron fama al local.
Y hay leyenda, que cuento como tal. Una tradición vincula a Alfonso 13 con la compra de caramelos para la reina Victoria Eugenia y también para su amante. Es tradición, no un hecho probado. Otra tradición dice que Juan Carlos primero recibía caramelos de niño cuando vivía en Estoril.
La tienda también era generosa. El cronista local Antonio Malalana documenta que participaba en tómbolas benéficas y donaba cajas de bombones en los años 20 y 30.
Más de 100 años después, en julio de 2024, la Comunidad de Madrid reconoció a La Violeta entre los comercios centenarios. Sigue ahí, con su madera y sus cajitas. Ahora toca visitar la otra casa, La Pajarita, en su local actual.

La Pajarita de la calle de Villanueva: obrador y tradición familiar
La Pajarita de hoy y su nuevo obradorAquí es donde sigue La Pajarita. Tras el cierre de la tienda de Sol en 1991, Villanueva quedó como único establecimiento de la casa.
Mira el escaparate. Verás caramelos moldeados como flores y chocolates. La marca mantiene caramelos de violeta y de rosa con los moldes que reproduce como sus formas originales. Compáralos: la violeta contra la rosa, las dos de la misma casa.
La tienda conserva fotografías y objetos familiares. Es una empresa de familia: los Aznárez van por la sexta generación. El productor británico David Wilson contactó con Lorenzo para rodar la tienda y la fábrica en un programa de televisión. En 2018, Lorenzo Aznárez Sola cedió el negocio a su nieta Rocío, que continúa la gestión familiar.
Y el obrador, el que empezó en las cuevas de Sol, hace tiempo que se mudó. Se trasladó cuando el espacio quedó pequeño. En 2023 la empresa inauguró un nuevo obrador en Villaverde. Ese mismo año anunció también una apertura comercial en Galería Canalejas.
Así se cierra el círculo. Una estatua de bronce que recuerda a las violeteras, una casa que arranca en 1852 y otra que abre en 1915. Y un caramelo diminuto, de cinco pétalos, que hoy sigue endulzando Madrid.
Editado por Manuel García Solís, editor responsable · Cómo hemos hecho esta audioguía · Actualizado el 19/10/2026
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el origen de los caramelos de violeta?
No está demostrado cuál fue el primer establecimiento que los elaboró. La Pajarita sitúa su origen en 1852, en la Puerta del Sol, y La Violeta documenta su apertura en 1915. Las fuentes no permiten presentar 1852 como origen indiscutido, así que el debate sigue abierto.
¿Por qué son típicos de Madrid los caramelos de violeta?
Se asocian a las violeteras, vendedoras que animaban las calles madrileñas en la primera mitad del siglo XX, y a dos tiendas históricas del centro, La Pajarita y La Violeta. El caramelo heredó el nombre y el imaginario de aquellas vendedoras de flores.
¿Quiénes eran las violeteras madrileñas?
Eran vendedoras callejeras de ramilletes de flores naturales. El Ayuntamiento las cuenta entre los personajes habituales de las calles de Madrid en la primera mitad del siglo XX. Su presencia anunciaba la primavera, y el cuplé La Violetera, popularizado por Sara Montiel, las hizo reconocibles.
¿Dónde se vendían violetas en el antiguo Madrid?
Las fuentes asocian la venta callejera de violetas con la calle de Alcalá, en torno a la esquina con la Gran Vía. No permiten fijar un puesto concreto ni identificar a una vendedora. Por eso la estatua se colocó allí en 1991, antes de trasladarse a las Vistillas.
¿Dónde está la estatua de La Violetera en Madrid?
Está en los jardines de las Vistillas, frente a la plaza de Gabriel Miró. Es una obra de bronce de Santiago de Santiago, de 1,60 metros. Se instaló primero en Alcalá con Gran Vía en 1991 y se trasladó a las Vistillas el 13 de junio de 2003.
¿Cuándo abrió La Violeta de la plaza de Canalejas?
Abrió en 1915 en Canalejas 6, fundada por Mariano Gil y Pilar Temiño, en el local de una pastelería previa llamada El Postre. En julio de 2024 la Comunidad de Madrid la reconoció entre los comercios centenarios.
¿Cómo es el caramelo de violeta madrileño?
Es un caramelo pequeño con forma de violeta de cinco pétalos, aromatizado con esencia de la flor. La Violeta lo presenta en cajitas transparentes. La Pajarita mantiene también caramelos de violeta y de rosa, con moldes que reproduce como sus formas originales.
Fuentes consultadas
Cada dato de esta guía lleva una cita comprobada en su fuente. Las principales:
- bombonerialapajarita.es · divulgación · 19 datos
- patrimonioypaisaje.madrid.es · registro oficial · 18 datos
- esmadrid.com · divulgación · 8 datos
- blog.esmadrid.com · divulgación · 6 datos
- elpais.com · hemeroteca · 6 datos
- comerciosantiguosdemadrid.wordpress.com · voz local · 4 datos
- es.wikipedia.org · divulgación · 2 datos
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