Ruta a pie · Jaén
El poder cambia de plaza
Ruta histórica por el Jaén del Condestable Iranzo y la antigua plaza del Mercado
Ruta histórica por el Jaén del Condestable Iranzo y la antigua plaza del Mercado. Empieza en Plaza de Santa María.
De qué va esta ruta
Te habla la voz de Dovoya, y te acompaño durante todo el paseo. Estás en la plaza de Santa María de Jaén, ante la catedral, el lugar que cualquiera de la ciudad te sabría señalar. Vamos a seguir la huella de un hombre, el Condestable Iranzo, para entender cómo el centro de la vida urbana se fue desplazando desde esta plaza hasta la antigua plaza del Mercado, y por qué hoy ese traslado se lee en las calles, en un teatro y en unos soportales.
Jaén tiene capas, y conviene ponerlas en orden. En 1246 Fernando III conquistó la ciudad, que quedó bajo dominio castellano y se convirtió en sede episcopal: de ahí nace el peso de esta plaza. En 1459 llegó Miguel Lucas de Iranzo como Condestable de Enrique IV, y bajo su mandato se acondicionó Santa María y se abrieron o mejoraron vías como la Carrera. En 1462 se instaló en una casa de la calle Maestra y empezó a convertirla en palacio mudéjar. Con él, la vida pública salió a la calle. Siglo y medio después, a comienzos del siglo XVII, Cristóbal de Vilches Coello encargó el palacio que da nombre a la última parada. Entre unos y otros, la plaza del Mercado llegó a funcionar como plaza mayor y a disputar a Santa María las fiestas públicas. Fue un traslado gradual, no una mudanza de un día.
Por qué importa todo esto: Jaén es una ciudad donde se puede leer cómo se mueve el poder de un lugar a otro. Una orden de derribar casas, una calle abierta o un palacio bastan para cambiar el centro de una ciudad, y aquí ocurrió varias veces.
Así funciona la ruta. Por la calle, cada parada se abre sola cuando llegas, y la voz te lleva hasta la siguiente. Dentro de los edificios, sigues los números. Los monumentos que se pueden visitar por dentro son opcionales y cada uno tiene su propio tiempo: puedes verlos ahora o dejarlos para el final. La ruta es elástica: lo que aparece como «Para profundizar» es opcional y, si vas justo de tiempo, en la página de la ruta tienes puntos de salida marcados. Los precios y horarios de cada monumento están en su web oficial, porque cambian.
Un consejo práctico que no caduca: en los meses calurosos, mejor a primera hora de la mañana o al caer la tarde. Las calles estrechas del casco antiguo dan más sombra que las plazas abiertas, y conviene llevar agua encima.
Y ahora, la primera cosa que mirar. Desde donde estás, fíjate en el suelo de la plaza: hoy parece llano y tranquilo, pero antes fue una pendiente de roca, y una parte de ella la cortaba la muralla. Alguien la domó, y ese alguien es nuestro hilo. Empieza a caminar hacia la parada uno.
Antes de salir
- La ruta por la calle: 40 min · gratis
- Visitas por dentro (opcionales; cada una con su entrada y su horario): Palacio del Condestable Iranzo; Palacio de los Vilches. Consulta precios y horarios en la web de cada monumento antes de ir.
- Mejor hora: en los meses calurosos, a primera hora de la mañana o al final de la tarde.
- Sombra y agua en verano: las calles estrechas del casco antiguo ofrecen más sombra que las plazas abiertas; conviene llevar agua.
El recorrido
La plaza de Santa María que Iranzo domó
La plaza que Iranzo domóDurante mucho tiempo, el centro oficial y ceremonial de Jaén estuvo justo donde estás: era el lugar del templo, de los actos solemnes y de la autoridad que quería verse. Aquí empieza la historia de cómo Jaén decidió dónde latía su corazón, y el primer paso para entenderla es mirar lo que tienes delante: la fachada de la Catedral, con toda la plaza a sus pies.
Empieza por situarte. La catedral manda y la plaza se organiza a su alrededor. Los edificios civiles que la rodean la miran como se mira a quien preside una mesa. Esa es la primera idea que te pido que guardes. Ahora recorre con la vista la distancia entre la fachada y el borde de la plaza, y comprueba cuánto espacio abierto queda ante la puerta. Ese espacio no siempre existió.
Para saber por qué existe hay que volver a 1459, el año en que llegó a Jaén Miguel Lucas de Iranzo, el Condestable cuyos pasos vas a seguir en esta ruta. Cuando llegó, Santa María era un terreno difícil, con su pendiente de roca y con la muralla atravesándola en parte. Frente a esa plaza se alzaba lo que se conoce como la catedral primitiva, un templo anterior al que tienes delante. Iranzo impulsó el acondicionamiento de la plaza. Lo que antes era un solar incómodo se convirtió en un espacio al que la gente podía acudir.
Y aquí está el detalle que cambia lo que uno esperaría: la plaza no se arregló solo para procesiones y actos graves. Pasó a ser escenario de capeas y de espectáculos públicos. Delante de la fachada del templo, donde ahora estás tú con el móvil en el bolsillo, se reunía la ciudad para ver correr toros y asistir a fiestas. Un lugar solemne se volvía también un lugar de espectáculo, y ambas cosas convivían sin que nadie viera contradicción. El poder, en tiempos de Iranzo, tenía que verse, y una plaza acondicionada frente a la catedral era un escenario perfecto para mostrarse.
Esa es la persona que te acompañará en la ruta, y su manera de hacer política es muy concreta: dar forma al espacio. No se limitó a gobernar desde dentro de un edificio, sino que transformó un trozo de roca y muralla en un sitio al que acudir. Quien llegaba a la plaza en aquellos años veía a la vez la autoridad religiosa, la presencia del Condestable y la fiesta de la ciudad. Todo el peso simbólico de Jaén cabía en este espacio.
Y sin embargo, la pregunta que da título a la ruta sigue en pie: si todo ocurría aquí, ¿cómo acabó el centro de la vida urbana en otra plaza, la antigua plaza del Mercado? La respuesta la encontrarás en la plaza Deán Mazas, junto al Palacio de los Vilches, al final del recorrido. Para llegar hasta allí, antes tienes que seguir los pasos del propio Iranzo. Saldrás de esta plaza ceremonial y entrarás en la calle Maestra, el eje del casco histórico donde se encuentra el Palacio del Condestable Iranzo, y recorrerás sus fachadas para ver dónde vivía y trabajaba el hombre que cambió Santa María.
Cómo llegar a la siguiente parada · 130 m · 2 minVer en el mapaSal de la plaza alejándote de la fachada de la catedral
- 1Sal de la plaza alejándote de la fachada de la catedral; vas a seguir los pasos de Iranzo hasta su palacio.
- 2Sigue de frente entre las fachadas del casco histórico. Para en la calle Maestra, donde arranca el eje del palacio.
La calle Maestra, el eje que unía los poderes de Jaén
La calle que unía los poderesLo que tienes delante es una calle que ya mandaba en la Edad Media: unía la plaza de Santa María, la de la Catedral, con la plaza de la Audiencia. No tiene una fachada famosa ni una portada que fotografiar; su importancia está en lo que unía. Entre un extremo y otro pasaba buena parte de la vida de la ciudad, y en ese trayecto había casas vinculadas a Miguel Lucas de Iranzo, el Condestable que guía esta ruta.
Por eso la calle Maestra es la pieza clave de la pregunta que nos hemos hecho. La ruta quiere saber cómo el centro de Jaén dejó la plaza de Santa María y se trasladó a la antigua plaza del Mercado. Esta calle es el camino por el que se entiende el cambio: enlazaba espacios de poder con espacios de actividad urbana. Donde una calle junta lo que se reza, lo que se gobierna y lo que se compra, los pasos de los vecinos acaban decidiendo dónde está el centro.
Ahora mira lo que hay, que es poco y es mucho. Levanta la vista por encima de los portales y recorre las fachadas del casco histórico a ambos lados. Mira el trazado: la calle no es una línea de plano, es un eje que se ha ido recorriendo durante siglos, y se nota en cómo las casas se ponen a su servicio. Lo que ves no es un monumento aislado, es el escenario donde los edificios importantes quedaban a pocos pasos unos de otros. El palacio del Condestable está en este mismo eje, y la tradición de que esta calle y su residencia van de la mano viene de ahí.
Y ahora, a la persona. Miguel Lucas de Iranzo tenía casas en esta vía, y eso cambia la manera de pisarla. Un hombre con poder en la ciudad no vivía en un lugar apartado, vivía en la calle por la que pasaba todo el mundo. Cada vez que salía de su residencia en dirección a Santa María, caminaba justo por donde estás tú ahora. Cruzarse con él, con su gente o con los vecinos que iban a la plaza de la Audiencia era parte de la rutina del lugar. Una calle así sirve, además, de escaparate: quien vive en ella se hace ver, y quien pasa por ella sabe quién manda. A un condestable le convenía tener su casa en el camino más transitado.
Hoy la calle es más tranquila que entonces, pero sigue haciendo lo mismo: lleva a la gente de un lado a otro del casco histórico, y a ti te lleva hasta el palacio. Vas a dejar la calle Maestra por unas callejas más estrechas, con casas del casco antiguo a los lados, hasta plantarte ante la casa del Condestable.
Cómo llegar a la siguiente parada · 220 m · 3 minVer en el mapaPara llegar al palacio del Condestable, sal de la calle Maestra por el Arco del Consuelo, que se abre a un lado
- 1Para llegar al palacio del Condestable, sal de la calle Maestra por el Arco del Consuelo, que se abre a un lado.
- 2Al salir del arco, gira a la izquierda por la calle Cerón y sigue por ella.
- 3Gira otra vez a la izquierda y sigue recto. Para en la fachada del palacio del Condestable Iranzo.
El Palacio del Condestable Iranzo, convertido en corte
El palacio que Iranzo convirtió en corteMás sobre este lugar: Palacio del Condestable Iranzo, Jaén: historia y qué ver
En 1462 Miguel Lucas de Iranzo, condestable de Castilla, eligió una casa de la calle Maestra para vivir y la convirtió en el centro de la vida cortesana de Jaén. Desde aquí gobernaba, recibía y organizaba fiestas: si el poder cambia de plaza en esta ruta, empieza a cambiar en esta casa.
Lo que tienes delante, por fuera, no es el palacio de Iranzo. Es lo que quedó después de cinco siglos de reformas, y el edificio del siglo XV era bastante más grande: ocupaba una manzana entera, entre la calle Maestra, la plaza de la Audiencia, Colón y Cerón. Esta puerta es solo la entrada de hoy a lo que sobrevivió.
La casa ya existía: Iranzo no construyó de cero, sino que tomó una casa anterior y promovió grandes obras para darle carácter de palacio mudéjar.
Mira ahora la fachada y distingue las fases. Lo que ves es un edificio remodelado. En 1919 la parte principal se vendió al Casino Primitivo. Las obras posteriores alteraron su aspecto, y de esa etapa del casino quedan añadidos que todavía se notan en el conjunto.
Lo valioso está dentro. Si entras, el patio queda por debajo del nivel de la calle. A lo largo de su lateral verás dos galerías con siete arcos por nivel y columnas toscanas. En el patio hay también un escudo que recuerda a la familia que heredó el palacio: al morir el Condestable en 1473 pasó a los marqueses de Villardompardo, y más tarde a los marqueses de Bélgida.
En el Salón Mudéjar, levanta la vista hacia el techo. El alfarje, la techumbre de madera, conserva tracería polícroma y escudos asociados al Condestable, a su esposa y a Enrique IV. En las yeserías y en ese techo se reconoce la mano de alarifes y artesanos moriscos. Es decir, un noble cristiano de la frontera con Granada decoraba su casa con el oficio heredado de los maestros musulmanes. El palacio es un testimonio de cómo el arte hispanomusulmán siguió vivo en la arquitectura civil cristiana.
Esa madera se ha restaurado hace poco: en 2025 se intervino el alfarje y se renovaron el pavimento del patio y su iluminación, y en 2026 se renovó además la iluminación del salón.
Ahora la escena que mejor retrata a Iranzo. En Navidad abría su casa para jugar a los dados, y alrededor de las mesas se mezclaban cortesanos, mercaderes y vecinos. El anfitrión, además, repartía regalos entre los asistentes. Un condestable que juega a los dados con los comerciantes de la ciudad no está mostrando solo generosidad: está haciendo política a la vista de todos. En la fiesta de Reyes iba más lejos: salía en el cortejo como uno de los Reyes Magos y, después, corría la sortija ante su casa. Y las fiestas no se quedaban entre paredes, porque en la plaza de la Audiencia se celebraban juegos de cañas y de sortija, y él participaba con regularidad. Al salir, vamos a la plaza de la Audiencia, frente a la fachada del Teatro Darymelia.
Cómo llegar a la siguiente parada · 200 m · 3 minVer en el mapaSal del callejón y sigue de frente junto a las fachadas del casco antiguo
- 1Sal del callejón y sigue de frente junto a las fachadas del casco antiguo; enseguida llegas a la calle Colón.
- 2Gira a la izquierda por la calle Colón. Para en la plaza de la Audiencia, frente a la fachada del Teatro Darymelia.
El Teatro Darymelia y la plaza de la Audiencia
El teatro que ocupa el solar del CondestableLo que tienes delante es un teatro, pero el suelo que pisas servía antes de escenario a otra clase de espectáculo: las fiestas públicas del Condestable Iranzo. La plaza importa porque estaba pegada a su palacio, y cuando el señor de Jaén quería que la ciudad lo viera celebrar, abría la puerta y la fiesta salía aquí fuera.
Mira la fachada del Teatro Darymelia. Se levantó sobre parte del entorno histórico del palacio, es decir, sobre terreno que formó parte de la casa del Condestable. Es un buen resumen de cómo funcionan las ciudades viejas: nada desaparece del todo, se recoloca. Donde antes había una residencia de poder hay hoy un lugar al que la gente va a sentarse en la oscuridad y a mirar una función. El uso cambió, la vocación de reunir a la gente no tanto.
Por eso esta parada es la bisagra de la ruta. En la anterior estabas ante el palacio, la casa del hombre. Ahora estás en el espacio donde esa casa se asomaba a la ciudad. Una plaza así no es un hueco entre edificios, es una sala sin techo. Las celebraciones del Condestable tenían público, y el público necesitaba un sitio donde caber. Este era ese sitio, a un paso de la puerta de su palacio.
A él le resultaba cómodo. Un señor que vive junto a la plaza no necesita montar un desfile con semanas de preparativos: le basta con salir. Y la ciudad, que ve a su señor en las fiestas, aprende dónde está el poder sin que nadie se lo explique. Nadie da un discurso sobre quién manda. Se baila, se mira, se come, y cada vecino se va a casa sabiendo a qué puerta pertenece la fiesta.
Esa es la clave de la pregunta que te trajo hasta aquí. La ruta quiere saber cómo el centro de la vida urbana de Jaén pasó de la plaza de Santa María a la antigua plaza del Mercado. Hasta ahora has visto la parte del poder: el palacio y este espacio contiguo, donde el Condestable se dejaba ver. La respuesta no está en una sola piedra sino en una costumbre. La ciudad se organiza alrededor de los sitios donde pasan cosas, y el Condestable hizo que pasaran cerca de su casa.
El teatro que ves no es un intruso en esa historia. Es su continuación discreta. Si el Condestable organizaba aquí sus celebraciones públicas, el Darymelia mantiene el lugar como espacio de reunión, solo que con entrada por la puerta principal y las luces apagadas en la sala. La costumbre de juntarse aquí es más antigua que el edificio y sigue en pie.
Tómate un momento para recorrer la fachada con la vista, de un extremo al otro: el espacio abierto que tienes alrededor es lo que de verdad es antiguo. Los edificios se reforman, se levantan y se sustituyen; las plazas, en cambio, guardan su sitio.
Ahora toca seguir al Condestable hacia donde la ciudad movía sus asuntos de verdad. Saldrás de aquí por un paso corto, tomarás tres calles estrechas del casco antiguo y desembocarás en la plaza Deán Mazas, donde se abre un espacio que se relaciona con la plaza de la Constitución y donde te espera la fachada porticada del Palacio de los Vilches.
Cómo llegar a la siguiente parada · 410 m · 6 minVer en el mapaCon el teatro a tu espalda, cruza la plaza
- 1Con el teatro a tu espalda, cruza la plaza; enseguida llegas a calles más estrechas del casco antiguo.
- 2Gira a la derecha por la calle Doctor Civera y síguela.
- 3Gira a la derecha por la calle San Clemente; es un trecho corto.
- 4Gira a la derecha por la calle Pescadería. Para en el espacio de la plaza Deán Mazas, frente a la fachada porticada del Palacio de los Vilches.
Plaza Deán Mazas, la plaza del Mercado partida en dos
Deán Mazas, la plaza partida en dosEsta plaza no nació con este tamaño ni con este nombre, y tampoco nació entera: una obra de 1930 la cortó en dos. Lo que tienes bajo los pies fue una de las plazas mayores de Jaén durante los siglos XVI y XVII, la plaza del Mercado, y su historia explica por qué el centro de la ciudad cambió de sitio.
Todo empieza en el siglo XV. Se atribuye al Condestable Miguel Lucas de Iranzo una orden muy concreta: derribar casas para ensanchar este espacio y compensar a sus propietarios. No fue, por tanto, un cambio espontáneo de costumbres, sino una intervención urbana decidida desde arriba, con picos, indemnizaciones y vecinos que vieron desaparecer su calle. El resultado fue una plaza amplia, y la amplitud tenía una utilidad inmediata: había sitio para correr caballos. Un mercado que además sirve de pista y de graderío improvisado se convierte, casi sin querer, en el lugar donde la ciudad se reúne y se exhibe.
Por eso el relevo que te planteaba esta ruta no fue de un día. La plaza de Santa María, la de la primera parada, no perdió su papel de golpe, ni esta lo ganó por decreto. Durante los siglos XVI y XVII el Mercado se fue consolidando como espacio de comercio y de espectáculo, y el centro urbano se desplazó poco a poco, a medida que los nuevos usos echaban raíces aquí. Esa es la respuesta a la pregunta de la ruta: no un traspaso, sino un proceso gradual.
Ahora mira a tu alrededor: lo que ves es solo una parte. La plaza de la Constitución, que se abre pegada a este mismo espacio, formó antaño un único conjunto con él. En 1930 se construyó el edificio de Hacienda justo en medio y lo dividió en las dos plazas actuales: Deán Mazas, donde estás, y la de la Constitución. Un solo edificio fragmentó lo que Iranzo había abierto casi cinco siglos antes.
También los nombres cambiaron. En 1863 la plaza se llamó Príncipe Alfonso, por la visita de la reina Isabel II a Jaén. Trece años después, en 1876, el Ayuntamiento acordó darle el nombre que conserva, Deán Mazas. Así que la misma plaza fue Mercado para los jiennenses del Siglo de Oro, un homenaje real para los de mediados del siglo XIX y, desde entonces, la que lleva el nombre de un deán.
Para recibir a Isabel II, la ciudad bautizó esta plaza con el nombre de su heredero. Era una forma de decirle a la reina que aquel espacio era el mejor escaparate que Jaén tenía. Antes de que Hacienda la partiera, la plaza todavía se pensaba entera, como el lugar adecuado para recibir a la realeza, igual que había servido a Iranzo para lucir caballos y a los mercaderes para vender.
Lo que el Condestable quiso, una plaza capaz de reunir a la ciudad, se cumplió tan bien que sobrevivió a nombres, reformas y a una cirugía de cemento. Y frente a ti, al otro lado del espacio, queda la pieza que da sentido al sitio: la fachada porticada del Palacio de los Vilches, con su galería de arcos. Hacia ella vas ahora, a un paso, para verla de cerca.
Cómo llegar a la siguiente parada · 30 m · 1 minVer en el mapaSal por la calle Pescadería, a un paso
- 1Sal por la calle Pescadería, a un paso; enseguida verás la galería porticada del palacio, con sus arcos de medio punto.
El Palacio de los Vilches, superviviente de la plaza
El palacio que sobrevivió a la plazaDe la plaza del Mercado de Jaén casi no queda nada, y lo poco que queda lo tienes delante: este palacio. Es el único resto original de aquel gran espacio del arrabal, el lugar donde la ciudad acabó teniendo su plaza mayor de hecho. Por eso la ruta se cierra aquí: el poder cambió de plaza, y esta fachada es la prueba que sigue en pie.
Este lugar quedaba fuera de la línea de murallas y fue mercado del arrabal. Una vez ensanchado, se llenó de fiestas: hubo corridas de toros y juegos de cañas, y la plaza llegó a disputar a Santa María la celebración de los espectáculos públicos.
En ese ambiente, entre 1600 y 1605, levantó su residencia Cristóbal de Vilches Coello, de una familia de la hidalguía local. Eligió bien: una esquina de la plaza más animada de la ciudad. Los soportales daban acceso desde la plaza y le ofrecían una posición privilegiada para presenciar los festejos. La Casa del Mirador permitía a autoridades e invitados observar lo que pasaba abajo.
Ahora mira la planta baja. Los arcos de medio punto que ves bajo la galería descansan sobre columnas dóricas, y en las enjutas, ese hueco triangular entre arco y arco, hay medallones. Cuenta los arcos de los soportales: son cinco en la fachada principal, y otros dos en el lado que da a la calle peatonal. Es un estilo renacentista, de líneas ordenadas, ya a comienzos del siglo XVII. Sube la mirada hasta la planta más alta: allí corre una galería de 17 pequeños vanos, también de medio punto, distinta de la arquería de abajo.
Sobre la puerta principal hubo un medallón con una pintura de la Virgen de la Capilla, una devoción muy arraigada en Jaén. Fue retirada en una reforma. Y bajo estos mismos soportales apareció, en los años 80, durante la rehabilitación, un arco amplio por el que pasaban carruajes: la casa de un hidalgo estaba pensada para recibir coches y espectadores.
Después vinieron otras vidas. En los siglos XIX y XX el edificio fue fonda: primero La Suiza, luego Hotel Francia y después Hotel Nacional, hasta que el uso hotelero terminó en 1980. Siguió un periodo de abandono. En 1984 lo compró Caja Postal y lo adaptó a sede bancaria, conservando la fachada y la disposición de los espacios principales. Todavía hoy es un banco. Desde 2010 es Bien de Interés Cultural, con la categoría de Monumento.
El centro de Jaén no se mudó por decreto: lo atrajo un condestable que ensanchó un mercado, lo confirmaron las fiestas y lo selló un vecino con dinero que plantó aquí su casa. Santa María guardó su historia; el Mercado se quedó con la vida diaria, y de ella solo te queda esta fachada.
Si quieres saber más, tiene su propia audioguía: puedes escucharla ahora o al final.
Epílogo
Al principio de la ruta te preguntaste cómo pudo el centro de Jaén dejar la plaza de Santa María y acabar en la antigua plaza del Mercado. Ahora lo ves casi sin esfuerzo: el poder se mueve hacia donde alguien con empuje decide ponerlo. Miguel Lucas de Iranzo, el Condestable, domó una pendiente de roca, vivió en la calle que unía los poderes de la ciudad y convirtió un palacio en corte. Lo que vino después fue borrando la plaza del Mercado, hasta que una obra de 1930 la partió y dejó los soportales de los Vilches como lo único en pie de aquella época.
Si has dejado el interior del Palacio del Condestable Iranzo para el final, puedes volver por el camino que has hecho. Allí verás por dentro lo que hasta ahora has escuchado desde la calle.
Pero antes de irte, no tengas prisa. Busca un sitio en la plaza Deán Mazas, deja que pase la gente por donde pasaban los mercaderes y mira los soportales un rato más. Un lugar que ha cambiado tantas veces de dueño merece que alguien se quede quieto en él.
Al terminar: dónde comer, qué más hacer
- Para comer o tomar algo cerca: Deán Plaza Bar (bar de tapas y cocina tradicional, en la propia plaza Deán Mazas); El Mercado Jaén (restaurante y bar, también en la plaza Deán Mazas); Panaceite (bar y cocina mediterránea, entre los establecimientos próximos al Palacio de los Vilches).
Si te has quedado con ganas
Palacio del Condestable Iranzo, Palacio de los Vilches
Editado por Manuel García Solís, editor responsable · Cómo hemos hecho esta ruta · Actualizado el 20/10/2026
Lo que has dejado para el final
Los interiores que has apuntado durante la ruta, con su audioguía. Están a pocos minutos del final.
Preguntas frecuentes
Quién fue el Condestable Iranzo
Miguel Lucas de Iranzo llegó a Jaén en 1459 como Condestable de Enrique IV. Acondicionó la plaza de Santa María, hacia 1462 se instaló en una casa de la calle Maestra que convirtió en palacio mudéjar y organizó fiestas públicas, con juegos de cañas y de sortija. Murió en 1473.
Dónde vivía el Condestable Iranzo en Jaén
Vivía en una casa de la calle Maestra, que desde 1462 transformó en palacio mudéjar y en centro de la vida cortesana. Hoy es el Palacio del Condestable Iranzo, que conserva el patio y el Salón Mudéjar. El edificio original era mayor: ocupaba una manzana entera.
Qué relación tiene el Condestable con la calle Maestra
La calle Maestra unía la plaza de Santa María, la de la Catedral, con la plaza de la Audiencia. En ese trayecto había casas vinculadas a Iranzo, y una de ellas se convirtió en su palacio. Vivir en el camino más transitado le permitía hacerse ver en la ciudad.
Dónde estaba la antigua plaza del Mercado de Jaén
Ocupaba el espacio de la actual plaza Deán Mazas y de la plaza de la Constitución, junto al Palacio de los Vilches. Estaba fuera de la línea de murallas, como mercado del arrabal. En 1930 la construcción del edificio de Hacienda la dividió en las dos plazas de hoy.
Por qué se llama plaza Deán Mazas
En 1863 la plaza se llamó Príncipe Alfonso, por la visita de Isabel II a Jaén. En 1876, trece años después, el Ayuntamiento acordó darle el nombre actual, Deán Mazas. Antes había sido la plaza del Mercado, una de las plazas mayores de la ciudad en los siglos XVI y XVII.
Quién construyó el Palacio de los Vilches
Lo levantó entre 1600 y 1605 Cristóbal de Vilches Coello, de una familia de la hidalguía local. Se desconoce el autor del proyecto. Destacan los soportales de arcos de medio punto sobre columnas dóricas y la galería superior. Es Bien de Interés Cultural, con categoría de Monumento, desde 2010.
Cuánto dura la ruta del Condestable Iranzo por Jaén
La ruta tiene 32 minutos de audio y 1,1 km, con 6 paradas. El paseo a pie dura unos 13 minutos y, con el audio, son 43 minutos en total. Los interiores del Palacio del Condestable Iranzo y del Palacio de los Vilches son opcionales y tienen su propio tiempo.
Cómo cambió el centro de Jaén de la plaza de Santa María a la plaza del Mercado
Fue un proceso gradual, no una mudanza de un día. Iranzo ordenó derribar casas para ensanchar el Mercado, que acogió corridas de toros y juegos de cañas. Durante los siglos XVI y XVII llegó a disputar a Santa María los espectáculos públicos, y el centro se fue desplazando.
Fuentes consultadas
Cada dato de esta guía lleva una cita comprobada en su fuente. Las principales:
- jaenhoy.es · 3 datos
- lugaresmiticosdejaen.com · voz local · 2 datos
- crea.ujaen.es · estudio · 2 datos
- diariojaen.es · voz local · 1 dato
- juntadeandalucia.es · 1 dato
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