Girona · Audiodescrita
Casas del Onyar en Girona: historia, puentes y colores del río
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Las paradas
Vista de las casas del Onyar desde el Pont de Pedra
Donde ahora se hacen fotos, se vendían vacasEstás de pie sobre el Pont de Pedra, en el centro del puente, con el río pasando bajo tus pies. Delante de ti, río abajo, se abre el espacio sobre el agua. Al otro lado se alinean las fachadas de las casas, asomadas a la orilla, pintadas de colores vivos. Más allá de ellas, sobre los tejados, se levantan dos campanarios: el de la Catedral y el de Sant Feliu. Los recorro de abajo arriba: primero el agua, después las fachadas de colores y, por encima, las torres del fondo. Las fachadas se reflejan en el río.
Esta es la imagen que cualquiera asocia con Girona: casas de colores asomadas al agua y, detrás, dos campanarios que parecen colocados por un decorador. Es una de las vistas emblemáticas de la ciudad, y desde este puente se entiende por qué.
El puente que pisas se inauguró el 29 de junio de 1856. Pero aquí ya había puente mucho antes, y no era de piedra. En 1332, el rey Jaime segundo ordenó destinar 200 sueldos de los derechos de paso a reconstruir uno de madera que unía el Mercadal con la actual Rambla. Doscientos sueldos para mantener en pie unas tablas sobre un río: así de importante era cruzar.
Y ahora el giro. Bajo el puente y por la zona de la actual plaza de Catalunya estuvo el Areny, donde se celebraba el mercado de ganado. Este rincón de la ciudad fue, durante siglos, I sitio de tratos, mugidos y barro. Los turistas de hoy buscan el mejor encuadre donde antes los tratantes buscaban el mejor precio.
Las casas que tienes delante tienen su propia historia, y empieza justo en la orilla de enfrente.
Casas de colores de Girona: la restauración de 1983
Treinta y dos colores, o treinta y nueveAhora estás en la orilla, frente a la Rambla de la Llibertat. Delante de ti, al otro lado del agua, tienes la hilera de fachadas que dan al río. Las recorro de izquierda a derecha. Son casas de colores vivos, y no todas están alineadas: unas avanzan sobre el agua y otras quedan más atrás, así que el conjunto forma volúmenes irregulares, con galerías que se proyectan sobre el cauce.
Cuántos colores tienen estas fachadas depende de a quién preguntes. Unas fuentes hablan de 32 y otras de 39, y la discusión sigue abierta. Lo que sí sabemos es que no son colores medievales.
Fíjate en cómo están plantadas las casas. Ninguna sigue la misma línea: unas avanzan, otras retroceden, y las galerías se proyectan sobre el cauce. El conjunto creció sobre antiguas construcciones vinculadas a la muralla, y las casas quedaron asomadas al agua cada una a su manera. Por eso forman parte del Inventario del Patrimonio Arquitectónico de Cataluña.
El color llegó con la restauración, que empezó el 19 de enero de 1983, dirigida por el arquitecto Lluís Gelpí. La carta de colores se conserva en el Museu d'Història de Girona. No fue una ocurrencia: Enric Ansesa y Jaume Faixó ayudaron a escogerla junto con los arquitectos del plan del Barri Vell. Y no se trataba solo de pintar una postal, sino de resolver problemas de habitabilidad, conservación y estructura.
Tampoco todo el mundo aplaudió. La repintura general hizo que algunos vecinos encontraran estridentes los colores. Hoy cuesta imaginar el río sin ellos.
Lo que tienes delante es una restauración del siglo XX, no una pintura medieval conservada. Y el río guarda otros puentes, empezando por uno rojo que tiene firma famosa.
Para profundizar
La paleta tuvo un autor original: el Museu d'Història de Girona expuso la carta cromática de Enric Ansesa junto con obras que muestran el antes y el después de la restauración. La imagen fluvial, por otra parte, ya inspiraba a los artistas. La pintora Mela Mutermilch dedicó al Onyar una obra fechada en 1914, mucho antes de que nadie pensara en repintar las casas.
Pont de les Peixateries Velles, el puente de Eiffel
El puente rojo y la primera foto de GironaEstás sobre el Pont de les Peixateries Velles, un puente de estructura metálica roja. El río pasa por debajo. Delante de ti, hacia el Barri Vell, tienes las casas del río y, al fondo, los campanarios de Sant Feliu y de la Catedral. Este puente une la Rambla de la Llibertat con el carrer de Santa Clara.
Se llamaba François Gobinet de Villecholes, aunque firmaba como Franck. Hacia 1852 retrató el río desde la orilla del Onyar, en el lugar donde hoy está este puente. Fue la primera fotografía conocida de Girona. Y en esa imagen no hay puente rojo. Había uno de madera, descrito como precario, que unía las dos orillas.
El de hierro llegó en 1877, construido por la empresa de Eiffel. No es una estructura medieval, aunque el rojo y las vistas le den aire de postal eterna. Ha tenido restauraciones posteriores, y el Ayuntamiento registra una intervención iniciada en 2008 sobre la estructura y los tablones.
Cuenta la tradición que hay que cruzarlo pensando un deseo y sin darse la vuelta hasta llegar al otro lado. Es una leyenda urbana, y a mí me gustaría creerla, aunque es difícil no mirar atrás con esas vistas a la espalda.
Dirige ahora tu atención hacia el Barri Vell: las casas del río y, al fondo, los campanarios de Sant Feliu y de la Catedral.
Para profundizar
Este puente une la Rambla de la Llibertat con el carrer de Santa Clara. Y hay otro de la misma época, inaugurado el mismo año, que ya no existe.
Pont de Sant Agustí: el puente que desapareció
El puente que ya no estáEstás sobre el Pont de Sant Agustí, un puente actual. Bajo ti corre el río Onyar. Delante de ti, hacia el Barri Vell, tienes las fachadas de las casas junto al agua y, por detrás de ellas, sobresalen los campanarios, entre ellos el de Sant Feliu. Los recorro de abajo arriba: el río, las fachadas y, sobre los tejados, las torres.
El puente en el que estás no es el que sale en las fotos antiguas.
Todo empezó con unos frailes. Los del convento de Sant Agustí necesitaban llegar desde su casa hasta Argenteria y los centros comerciales y religiosos de la ciudad. Pidieron una pasarela, y se les concedió una de madera.
El puente de hierro llegó en 1877, el mismo año que el de Peixateries Velles. Lo diseñó Manel Almeda y costó, según se indica, 14.500 pesetas. Se convirtió, después del Pont de Pedra, en uno de los enlaces más importantes entre el centro y el Mercadal. Tuvo una vida larga y muy usada, hasta que sus problemas estructurales obligaron a sustituirlo. Fue eliminado en 1973.
Lo que hay hoy no conserva aquella pasarela histórica. De aquella pasarela de hierro ya no queda nada. Las fachadas, en cambio, siguen ahí, aunque con otros colores que los de las fotos antiguas.
Quedan las casas, y entre todas ellas hay una que no se pintó como las demás.
Para profundizar
La pasarela de madera se instaló en 1647, a petición de los frailes. En 1920 se propuso reparar el puente de hierro y en 1922 se hicieron trabajos de acondicionamiento, señal de lo mucho que se usaba. Las fotografías históricas del CRDI permiten comparar aquella pasarela con las fachadas antes de la renovación cromática.
Casa Masó: la fachada blanca sobre el río Onyar
La casa blanca de MasóEstás en la orilla opuesta, frente al número 29 de Ballesteries, con el río delante de ti. Al otro lado del agua se levanta la fachada posterior de la Casa Masó. Es blanca y es la más ancha de todas las que hay sobre el Onyar. A sus lados quedan otras fachadas de colores más intensos. Las recorro de abajo arriba: el agua, la fachada blanca y, en ella, las galerías decoradas con paneles de cerámica amarilla.
Entre tantos colores, hay una fachada blanca. Destaca desde la orilla opuesta como una página en blanco en un cuaderno de dibujos.
La casa actual reúne cuatro viviendas que la familia fue comprando con el tiempo. Su aspecto de hoy se parece al que tuvo tras la última intervención de Masó, en 1919. En la fachada del río incorporó galerías decoradas con paneles de cerámica amarilla de la Bisbal. Esos paneles son el único toque de color de una fachada blanca.
Masó vivió en esta casa hasta su boda, en 1912. La guía de la ruta destaca una tribuna donde aparece esa fecha, como un recuerdo discreto de ese cambio de vida. Y no es una simple fachada conservada: por dentro guarda mobiliario y decoración de época novecentista y ofrece vistas de la ciudad.
Hemos visto casi todo el río, pero queda un puente que lleva el apellido de un vecino.
Para profundizar
Rafael Masó vivió entre 1880 y 1935. La familia fue comprando las cuatro viviendas entre mediados del siglo XIX y comienzos del 20. En la planta baja, el padre de Rafael comenzó a imprimir y dirigir el Diario de Gerona en 1889. Desde 2006 la casa es propiedad del Ayuntamiento y la gestiona la Fundación Rafael Masó.
Pont d'en Gómez: el puente de un solo arco
El puente de un solo arco con apellido prestadoEstás sobre el Pont d'en Gómez, un puente peatonal de un solo arco. El río pasa bajo ti. En los accesos del puente se unen el paseo de Josep Canalejas, la Pujada de Sant Feliu y la calle Ballesteries. El arco es único y de línea limpia, sin la estructura de hierro de los otros puentes.
Para abrir el acceso y las escaleras desde la Pujada de Sant Feliu hubo que derribar parte de la propiedad de Miguel Gómez. Y el puente acabó llevando su apellido. En 1917, el Ayuntamiento lo bautizó con él, en reconocimiento a su colaboración.
El puente es peatonal y de un solo arco. Se construyó en 1915 según diseño del arquitecto Lluís Homs i Moncusí. Es de los más jóvenes de este paseo, y se nota en la silueta: un arco limpio, sin nada de la estructura de hierro de sus vecinos.
Tiene otro nombre más, el de la Creu Blanca, por la farmacia que había en la esquina de la Pujada de Sant Feliu, y que sigue ahí. Y hay quien lo conoce como Pont de la Princesa. Un puente con tres nombres, como si una sola palabra no bastase para algo tan cruzado.
También ha salido en el cine. Este paso fue escenario de secuencias de las películas Tres metros sobre el cielo y Tengo ganas de ti. Hoy sigue sirviendo a lo que lo hicieron: unir las dos orillas.
Desde aquí, el Onyar vuelve a mostrarte sus casas alineadas. Seguro que ahora las miras de otra manera.
Para profundizar
La obra costó 13.500 pesetas. Se planteó en hormigón armado, y el proyecto estaba fechado el 29 de septiembre de 1914.
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Créditos de las fotos
- Olybrius · CC0
- Krzysztof Golik · CC BY-SA 4.0
- BREIT · CC BY-SA 3.0
- Enric · CC BY-SA 4.0
- Enric · CC BY-SA 4.0
- EstudiFGH · CC BY-SA 3.0 es
- Florent Pécassou · CC BY-SA 3.0
- Enric · CC BY-SA 4.0
Fotos con licencia libre (Wikimedia Commons y otros archivos), publicadas sin retocar.