Dovoya · audioguías y visitas guiadas
Dovoya › Córdoba y provincia › Villanueva del Rey › Pósito de Villanueva del Rey: audioguía de un almacén de grano

Pósito de Villanueva del Rey: audioguía de un almacén de grano

Una ruta corta, desde la calle, por un antiguo almacén municipal de grano en Villanueva del Rey. Tres paradas para entender qué fue un pósito, qué había dentro de este, quién lo compró y lo heredó, y qué se espera hoy de él.

Hazlo antes de entrar: dentro puede no haber cobertura.
Pósito de Villanueva del Rey: audioguía de un almacén de grano

Qué es el Pósito de Villanueva del Rey y cómo es su fachada

Qué es un pósito y qué tienes delante

Colócate en la calle Pósito, frente a la fachada, a unos pasos para abarcarla entera con la vista. Quédate en la calle: el edificio es propiedad privada.

Empecemos por la palabra. Un pósito era un depósito municipal de cereal. Prestaba grano a los vecinos necesitados, sobre todo a los labradores, y servía también para almacenar trigo y apoyar el abastecimiento del pueblo. Es decir, una especie de banco, pero de grano.

Este es el pósito de Villanueva del Rey, y da nombre a la calle donde estás. Mira la fachada: está encalada, con una puerta adintelada, es decir, rematada por una viga recta, y un escalón de piedra delante. En la parte alta se abren tres ventanas pequeñas, con bastidores de madera y rejas. Los muros son de mampostería y, en las zonas altas, de tapial, tierra apisonada. La descripción publicada indica que se han hecho pocas obras, pero no permite decir qué elemento es original y qué reforma posterior.

Cuándo se construyó, nadie lo sabe con precisión. La tradición local le atribuye más de tres siglos, y la fuente considera arriesgado decidir entre el diecisiete y el dieciocho.

Para profundizar

Que la calle conserve el nombre de Pósito es una pista sencilla: aunque el edificio cambió de manos, el nombre de la calle sigue recordando para qué se hizo.

Naves del Pósito de Villanueva del Rey y su venta en el siglo XIX

Qué guardaban las naves y quién lo compró

Entrada del Pósito y profundidad del muro alrededor de la puerta.

Acércate a la puerta de entrada, sin cruzarla, y mira el hueco y la profundidad del muro.

Según la descripción histórica, el edificio tenía dos naves paralelas para guardar el grano y una estancia para las dependencias administrativas. Tras esta puerta, pues, se almacenaba la reserva del pueblo y se llevaban las cuentas de los préstamos. Qué contienen hoy esas naves no consta en ninguna fuente fiable, y no sabemos si se pueden visitar.

Después, el Ayuntamiento puso el pósito en venta. En el siglo diecinueve lo adquirió Pedro José Barba García, junto con su esposa, Catalina Alcántara Muñoz. La información localizada no precisa el año ni el motivo de la venta. Es cierto que en ese siglo muchos pósitos pasaron por crisis y desamortizaciones, pero eso no prueba la causa de esta venta concreta.

La propiedad pasó a los hijos del matrimonio, Elisa y Manuel, y el edificio acabó en manos de los descendientes de ambos. Esa es la respuesta a qué se hace con una herencia así: se reparte, y el edificio sigue en manos privadas.

Para profundizar

Los protagonistas de esta historia son cercanos: un matrimonio, dos hermanos y sus descendientes. No un noble ni una institución lejana.

Cubierta, riesgo de ruina y proyecto de museo del Pósito

Cubierta, grietas y futuro

Cubierta del Pósito vista desde la calle, con zonas reparadas y grietas visibles.

Desde la calle, mira hacia lo alto del edificio y el tejado. No te acerques a las zonas dañadas ni intentes entrar.

La descripción publicada el uno de diciembre de dos mil veinticinco refleja un edificio con dos caras. Una parte de la propiedad restauró parcialmente la cubierta, pero en otras zonas hay grietas, desplomes y riesgo de ruina. Por seguridad, no entres ni te acerques a las zonas dañadas. Su estado actual conviene confirmarlo.

De las naves se cuenta además que bajo la trasera podría haber un sótano. Es un testimonio transmitido que nadie pudo comprobar, así que lo dejamos como leyenda.

Y hay una esperanza. Parte de la familia propietaria ha dicho que querría que el Ayuntamiento lo comprase para instalar un museo etnológico. No está verificado que ese deseo siga vigente. Una publicación de dos mil veinticinco menciona un proyecto de musealizar el pósito, pero no confirma ninguna decisión.

Para profundizar

La descripción consultada afirma que a la Molina se llevaba el grano. Calle arriba estuvo ese molino, que siguió funcionando hasta la década de mil novecientos sesenta y luego se abandonó. No hay documentado un recorrido concreto entre ambos edificios, pero su memoria sigue viva entre los vecinos que lo vieron trabajar.

Prepara tu visita

Preguntas frecuentes

¿Qué es un pósito

Era un depósito municipal de cereal que prestaba grano a vecinos necesitados, sobre todo labradores, y apoyaba el abastecimiento.

¿Qué ver en Villanueva del Rey

El Pósito, en la calle Pósito, con su fachada encalada y su puerta adintelada. Se ve desde la calle.

¿Se puede entrar al Pósito de Villanueva del Rey

Es propiedad privada y se ve por fuera. Solo se entra con autorización expresa.

¿Qué había dentro del Pósito

Dos naves paralelas para almacenar grano y una estancia de administración. No hay fuente fiable sobre su contenido actual.

¿Cuándo se construyó el Pósito de Villanueva del Rey

No se sabe con exactitud. La tradición le atribuye más de tres siglos y la fuente no decide entre el XVII y el XVIII.

¿Quién compró el Pósito

En el siglo XIX lo adquirió Pedro José Barba García, con su esposa Catalina Alcántara Muñoz. Pasó a sus hijos Elisa y Manuel, y luego a sus descendientes.

¿En qué estado está el Pósito

Una descripción del uno de diciembre de dos mil veinticinco habla de cubierta restaurada en parte, grietas y riesgo de ruina. Conviene confirmarlo y no acercarse a las zonas dañadas.

Cerca de aquí