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Escultura del Loco en Fuente Carreteros: audioguía y qué ver

Un danzante detenido en pleno baile, en mitad de Fuente Carreteros. Esta audioguía de tres paradas te cuenta quién es, de dónde viene su danza y por qué los vecinos la han recuperado más de una vez.

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Escultura del Loco en Fuente Carreteros: audioguía y qué ver

La figura del danzante: qué ver en la Escultura del Loco

Un baile que se negó a callarse

Colócate frente a la escultura, a unos pasos, para ver la figura entera de la cabeza a los pies.

¿Cómo se detiene un baile? Aquí lo han intentado, y el resultado es curioso: tienes delante a un danzante a punto de moverse. Es un miembro del Grupo de los Locos, vestido con la indumentaria tradicional y sorprendido en plena postura de baile.

Fíjate en esa postura. Fíjate también en cada elemento del traje que el escultor ha querido dejar a la vista. Aunque la figura esté quieta, todo en ella parece pedir música.

Ahora viene lo bueno. Este baile no ha tenido una vida tranquila. La tradición sufrió interrupciones y volvió a levantarse más de una vez. Y entre quienes la levantaron después de la Guerra Civil, el registro local recuerda a un nombre en particular: José Díaz, danzante.

Piensa lo que eso significa. Una danza no se guarda en un cajón como un documento. Vive en los cuerpos, y si los cuerpos dejan de bailar, solo queda el recuerdo de cómo se hacía. Ven conmigo, que hay una historia de joyas prestadas.

Para profundizar

Las tradiciones populares suelen parecer eternas, como si siempre hubieran estado ahí. La de los Locos nos recuerda que no funciona así. Esta danza conoció interrupciones y posteriores recuperaciones, y cada vez dependió de personas concretas dispuestas a retomarla.

Por eso merece la pena volver a mirar la figura con calma. La postura y la indumentaria que ves son la imagen fija de algo que ha necesitado manos, memoria y empeño para seguir adelante. Un baile así no se hereda sin más. Se cuida generación tras generación.

Si te apetece, rodea la figura despacio y quédate con un detalle del traje. Luego, cuando oigas hablar de quienes lo adornaban, vuelve a mirarlo.

Tradiciones de la danza de los Locos de Fuente Carreteros

Joyas prestadas y sables cruzados

Detalle de la Escultura del Loco de Fuente Carreteros y su indumentaria

Sigue frente a la figura y repasa con la vista el traje del danzante, de arriba abajo.

¿Qué haría falta para que un baile saliera bien? Aquí, además de ensayo, hacían falta joyas, y ni siquiera eran de quienes bailaban. Cuenta el estudio académico que las mujeres reunían joyas prestadas para adornar a los danzantes. Así que cada brillo que acompañaba a un Loco había salido antes de algún cajón de la aldea. Antonia fue una de las personas que mantuvo viva esa labor.

La locada, la danza de los Locos, fue históricamente cosa de hombres. Pero hubo una excepción que el recuerdo local no olvida: una mujer llegó a participar como loquilla. Una sola, y se la recuerda. Eso dice bastante de lo poco habitual que era y de lo que significó.

Y ahora, una tradición oral que me gustaría que fuera cierta. Cuando los capitanes de distintas aldeas cruzaban los sables, dicen que era un desafío: bailar hasta agotarse. Nadie lo ha demostrado, y esa es la gracia. Imagina a dos capitanes con los sables en cruz, mirándose, sin querer ser el primero en rendirse.

La próxima vez que veas una joya o un sable, piensa que aquí venían con un trato. El oro se prestaba y el orgullo se jugaba.

Y esos bailarines, ¿adónde iban cuando acababan?

Para profundizar

Hay un baile dentro del baile, y no todo el mundo lo ve igual. Una interpretación recogida por Francisco Tubío entiende los movimientos como una forma de proteger a la loquilla frente al peligro que representaría Herodes. Es una lectura, una manera de entender los gestos. No es un hecho histórico demostrado.

Pero resulta tentador mirarla así. Con esa clave, cada paso adelante y cada giro dejan de ser solo coreografía y se vuelven una guardia que se mantiene. Quizá sea cierto, quizá no, y los expertos pueden seguir discutiéndolo.

Lo que sí queda es la sensación de que esta danza tiene capas. Se baila, se adorna, se desafía y se interpreta. Y cada capa pertenece a gente distinta.

Historia de la Escultura del Loco y su entorno

Cuando la danza salía a la calle

Entorno de la Escultura del Loco en Fuente Carreteros al atardecer

Date media vuelta y abre la vista al espacio que rodea el pedestal, hacia las calles del pueblo.

Antes de recorrer la aldea, los danzantes tenían que pedir permiso. Y no se lo pedían a cualquiera. Tras bailar ante la Virgen, acudían a casa del alcalde para que les dejara salir a recorrer el pueblo y recaudar para la hermandad.

Imagínalos a la puerta, con los trajes puestos, esperando el visto bueno. Después, calle por calle, la danza dejaba de ser un acto ante la imagen y se convertía en algo de todos los vecinos.

El dinero recogido iba a la hermandad. Y después de la Guerra Civil, los beneficios sirvieron también para reparar daños en la parroquia. Así que cada moneda que caía en aquella ronda acababa en techos y paredes del pueblo.

Por eso este lugar tiene sentido. La obra salió al espacio público en 2005, cuando la Asociación Cultural Haciendo Camino la donó al Ayuntamiento. La danza, que durante tanto tiempo recorrió las calles, tiene ahora su sitio en ellas.

Fíjate en cómo se abre el espacio alrededor de la figura. Es el mismo entorno por el que se movían los danzantes, solo que ahora el baile espera quieto.

¿Quiénes cuidaron todo esto en los años difíciles? Eso te lo cuento ahora.

Para profundizar

La danza ya había salido a la calle mucho antes. La documentación municipal registra una danza de seis participantes durante los actos de 1820 por la Constitución, acompañada por músicos y escopeteros.

Y luego están las personas de la posguerra. Antonia Soto y su marido, Valeriano Mínguez, quedaron ligados a la recuperación. Él entró en el grupo en 1949 y ella empezó a ayudar con los adornos.

En 1963 la danza se cruzó con la política de su tiempo. Según el relato local, algunos danzantes de izquierdas ocultaron pasos para no ejecutar la danza como pretendía la Sección Femenina. El concurso de Madrid lo ganó Fuente Tójar.

Tres momentos, y en todos hay gente que decide cómo se baila y para quién.

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Preguntas frecuentes

¿Qué ver en Escultura del Loco

Verás la figura de un danzante del Grupo de los Locos, con indumentaria tradicional y en postura de baile. Merece la pena fijarse en esa postura y en los elementos del traje, y también en el espacio del pueblo que rodea el pedestal.

¿Cómo llegar a Escultura del Loco en Fuente Carreteros

La escultura está en Fuente Carreteros. Para conocer la ubicación exacta y la mejor forma de llegar, lo más seguro es consultar en el Ayuntamiento o en la oficina de turismo del municipio antes de salir, sobre todo si vas a ir en coche.

¿Cuál es la historia de Escultura del Loco

La obra representa a un danzante de los Locos y fue donada al Ayuntamiento en 2005 por la Asociación Cultural Haciendo Camino. La danza que evoca tuvo interrupciones y recuperaciones, entre ellas la posterior a la Guerra Civil, en la que se recuerda a José Díaz.

¿Cuánto tiempo se tarda en visitar Escultura del Loco

No hay una duración oficial. La audioguía se divide en tres paradas, todas pensadas para escucharse junto a la figura y su entorno, de modo que puedes hacerla a tu ritmo. / Respuesta: Es el grupo de danzantes de Fuente Carreteros que baila la locada, una danza históricamente masculina. Según el recuerdo local, hubo una excepción: una mujer llegó a participar como loquilla. La tradición sufrió interrupciones y fue recuperada más de una vez.

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