Barcelona · Audiodescrita

Fabra i Coats Barcelona: audioguía de la fábrica textil de Sant Andreu

Versión audiodescrita de esta audioguía, para personas ciegas o con baja visión: en cada parada te decimos dónde estás, qué tienes delante y cómo es, de lo general a lo particular.

Versión nueva: si la usas, cuéntanos cómo mejorarla en el buzón del final. Ir a la versión estándar · Todas las guías audiodescritas

El audio de esta versión se está grabando; mientras, el texto se puede leer con el lector de pantalla.

Las paradas

Parada 1

Historia del recinto fabril de Fabra i Coats en Sant Andreu

Cinco hectáreas de hilo
Ponte aquí: Colócate en el carrer de Sant Adrià, frente al acceso histórico del recinto, con los edificios A y B paralelos a la calle.

Estás en el carrer de Sant Adrià, frente al acceso histórico del recinto. Sus accesos miran hacia el interior del recinto, no hacia la calle.

¿Cuánto mide una fábrica de hilo? Esta medía unas cinco hectáreas, repartidas en dos manzanas separadas por la calle donde estás. El recinto actual ocupa tres. Así que lo que tienes delante es solo una parte de lo que fue.

Los edificios A y B, los que corren paralelos a la calle, son de 1890. En el A estaban la portería, el mantenimiento y hasta el servicio de bomberos propio.

Conviene separar dos historias: la de la empresa y la de estos edificios. La empresa es más antigua. Su origen se remonta a los años 1840, cuando Ferran Puig empezó con hilo de lino. Su yerno, Camil Fabra, se incorporó después, y entre los dos impulsaron la producción de hilo en Sant Andreu. Tanto, que el vecindario acabó llamando a la fábrica El Vapor del Fil. Pero ese dato, por sí solo, no fecha las naves de hoy: las más antiguas de este recinto son las de 1890.

Luego llegó la gran jugada. A finales del siglo XIX, los Coats y la English Sewing Cotton competían por el mercado español, y los Coats acabaron como accionistas mayoritarios. En 1903 se constituyó la sociedad Fabra i Coats, que unió a los Fabra y los Portabella con el grupo Coats. Los Fabra siguieron al frente de la gestión, mientras los Coats ganaban peso en el accionariado.

Piensa ahora en el conjunto y compáralo con esas dos manzanas de antaño. Lo que hoy ocupa el recinto es la parte que se conservó y se reconvirtió para uso público. La otra manzana, además, tiene su propia historia: en Can Fabra, la antigua Fàbrica del Rec, se encuentra hoy la Biblioteca Ignasi Iglésias, que la fuente municipal describe como centro cultural.

Los Portabella venían de Manresa: Manuel Portabella había puesto en marcha allí otra producción de hilo, de algodón, y su empresa se asociaría más tarde con los Fabra. Y hay un detalle humano: los antiguos trabajadores que fundaron Amics de la Fabra i Coats defendían que conservar el recinto era conservar la memoria compartida del barrio.

Parada 2

MUHBA Fabra i Coats: la nave de tintes y las mujeres trabajadoras

La nave de los tintes
Ponte aquí: Dirígete a la Nave F, sede del MUHBA, y entra para recorrer sus salas.

Estás dentro de una antigua nave fabril que hoy es museo. Cuando recorras sus salas, tu acompañante podrá describirte lo que tengáis delante en cada momento. Lo que sé con certeza de este espacio es que conserva sistemas constructivos y acabados fabriles originales, que la rehabilitación mantuvo.

Según el regidor Xavier Marcé, las mujeres llegaron a ser el 80 por 100 de la plantilla. Ten esa cifra en la cabeza mientras recorres esta nave.

Estás en la Nave F, conocida también como Fábrica 10. Se construyó en 1905, junto con la G, y servía para teñir hilo. Esa parte es original. La rehabilitación para museo recuperó sistemas constructivos y reutilizó materiales y acabados existentes.

Hoy es el MUHBA Fabra i Coats, el museo de historia de Barcelona dedicado a la historia del trabajo. Ofrece dos exposiciones permanentes y una reserva patrimonial visible, que reúne más de 4000 piezas.

Parte de esa colección procede de donaciones de trabajadores, entidades y particulares. Los sistemas constructivos y los acabados fabriles que se conservan dentro son la fábrica misma hablando.

El museo no cuenta solo una empresa. Pone en relación las memorias de quienes trabajaron aquí con el edificio industrial, y quiere hacer visibles oficios y cuidados que a menudo se olvidan.

Y no es lo único que ocurre en el recinto. Hay rótulos de la Fàbrica de Creació Fabra i Coats, sede del Centre d'Art Contemporani de Barcelona: un espacio de creación y actividades que ocupa otras partes de estas antiguas naves.

Cómo llegar a la siguiente paradaVer en el mapa

Sal ahora y busca el edificio que daba energía a estas máquinas: la sala de calderas.

Parada 3

Cómo Fabra i Coats pasó a ser un recinto público

Del abandono al uso público
Ponte aquí: Quédate en el patio entre las naves y mira a tu alrededor, hacia los edificios rehabilitados.

A tu alrededor, en distintas direcciones, están los edificios rehabilitados del recinto. Lo que sé de ellos es que sus volúmenes, ladrillos y estructuras proceden de la fábrica, y que los usos, accesos y acondicionamientos son nuevos.

Para entender lo que tienes alrededor, hay que contar cómo un recinto industrial cerrado acabó siendo de todos.

La fábrica de Sant Andreu cerró en noviembre de 2005. A finales de ese mismo año, el Ayuntamiento adquirió los terrenos y compró los edificios, con la idea de conservarlos y reconvertirlos. Después vino la rehabilitación, que fue transformando las naves en los usos actuales: el museo, la Fàbrica de Creació y los espacios públicos que ocupan parte de lo que fue fábrica.

Por eso, lo que te rodea mezcla dos épocas. Los volúmenes, los ladrillos y buena parte de las estructuras son de la fábrica. Los usos, los accesos y los acondicionamientos son del siglo XXI.

Gran parte de que esto se conservara se debe a los antiguos trabajadores, que se organizaron en Amics de la Fabra i Coats para recuperar y difundir la memoria del recinto antes de que existiera el museo.

Cómo llegar a la siguiente paradaVer en el mapa

Ahora, busca un edificio de gran volumen: el que daba energía a toda esta fábrica.

Parada 4

La sala de calderas de Fabra i Coats y su chimenea

La sala de calderas
Ponte aquí: Sitúate frente a la sala de calderas, desde fuera, y observa su volumen.

Estás fuera, frente a la sala de calderas. Delante de ti tienes un edificio de gran volumen, y sobre tu cabeza, más arriba, se alza la chimenea que sigue en pie. Lo que sé con certeza es su tamaño relativo: es un edificio voluminoso, que da idea de lo que se necesitaba para mover una fábrica así. No tengo más medidas ni colores comprobados, así que prefiero no inventarlos. Tu acompañante puede describirte el material y el color de la fachada.

Aquí dentro latía el corazón energético de Can Fabra. El volumen del edificio da una idea de lo que se necesitaba para mover una fábrica así.

La sala se fecha entre 1910 y 1920; el edificio de calderas y máquinas corresponde a 1920. Dentro se conservan cinco calderas. En 1905 se renovaron todas las calderas y se eligió el modelo Babcock & Wilcox, así que no todas las que se conservan son de la misma época. La sala ha sido rehabilitada sobre una estructura industrial original.

Y sobre tu cabeza, la chimenea sigue en pie. Se mantuvo cuando entró en funcionamiento la quinta caldera, más moderna.

Esta sala permite explicar cómo el trabajo diario de los operarios dependía de un sistema de energía que iba cambiando, con distintas fuentes a lo largo de la historia de la fábrica.

Pere, un extrabajador que pasó más de 40 años en la fábrica, guiaba visitas. Una crónica cuenta que ayudó al grupo a imaginar cómo se habían ido modificando las instalaciones y cómo se enlazaban con el complejo energético. Los visitantes recordaron que trabajar en esta sección había sido duro.

Cómo llegar a la siguiente paradaVer en el mapa

Camina hacia un edificio más pequeño, de ladrillo, donde la energía cambiaba de forma.

Parada 5

El edificio del generador y el cierre de la fábrica en 2005

El generador y el final de la fábrica
Ponte aquí: Párate ante el volumen K y mira luego hacia las naves de producción.

Lo describo de abajo arriba: tiene planta baja y un piso. Está hecho con estructura de hormigón armado, ladrillo visto y elementos prefabricados. No tengo medidas ni colores comprobados, así que no los añado.

Este edificio pequeño tiene una historia grande. Es el antiguo edificio del generador, el volumen K.

Después, vuelve la atención hacia las naves. Esa cercanía entre la energía y la producción te ayuda a entender el recinto como un solo organismo.

La fábrica sustituyó el vapor por electricidad para mover las máquinas a partir de 1918. La memoria recoge la integración de Hilandería Planas, un competidor cuyos activos y marcas había adquirido la sociedad. En esa reorganización, una fábrica anterior de Sant Andreu pasó a ser la número cuatro.

Con los años, la fábrica empezó a producir fibras sintéticas, y los trabajadores tuvieron que adaptarse a nuevas tecnologías y a otra organización del trabajo. La crisis de los años 70 fue cerrando instalaciones poco a poco, pero la actividad continuó durante décadas. En 1998, la producción de hilo doméstico se trasladó a Portugal, y en noviembre de 2005 cerró la fábrica de Sant Andreu.

Quienes trabajaron aquí sostuvieron la memoria de ese cambio. Gracias a ellas y a ellos, hoy puedes recorrer este lugar sabiendo qué fue.

Quizá sea una buena razón para volver.

¿Algo que mejorar en esta versión audiodescrita?

Una indicación confusa, un dato que no cuadra, un sitio que ha cambiado… Cuéntanoslo: cada sugerencia se revisa y mejora la guía para el siguiente que venga.

Créditos de las fotos

Fotos con licencia libre (Wikimedia Commons y otros archivos), publicadas sin retocar.